El dispositivo "Palabras que abren puertas” tiene varios inicios. El primero, como práctica profesional en el año 2013, inaugurando la Práctica Profesional Supervisada "Psicoanálisis lacaniano en el campo penal”, que se replicó en 2016. Luego, el pasaje a constituirse como Proyecto de Extensión. Tres años consecutivos de trabajo en el territorio que permitieron la inclusión del Proyecto en lo que en la actualidad funciona como Programa de Extensión Universitaria. La sostenibilidad y la plasticidad del Dispositivo permitieron que en 2019 se incluyera en el Programa de Extensión de Promoción de Derechos y Fortalecimiento de la Organización comunitaria de la Universidad Nacional de La Plata.
En el momento del inicio, se revisaron los antecedentes en materia de escritura en cárceles y algunos fundamentos iniciales. Pero no había precedentes de un Taller de escritura coordinado por psicólogos practicantes del psicoanálisis en una cárcel, al menos en Latinoamérica.
Sorprendentemente, fue tal el volumen que cobró que se decidió presentarlo como Proyecto de Extensión. El taller se inicia con la bienvenida, el silencio y lo que los sujetos tienen para decir, en este caso escribiendo. Que fuera la cárcel no cambiaba para nada el corazón de la orientación. En tanto praxis, se abre la posibilidad de tratar lo real mediante lo simbólico, produciendo efectos que están por fuera de la lógica del cálculo.