La lectura de los principales trabajos relacionados a los procedimientos de valoración de vitamina A, nos permiten deducir que los distintos métodos enunciados muestran múltiples incongruencias y, en general, considerados aisladamente, abordan el problema en forma parcial.
En primer lugar se destaca la falta de equivalencia de los factores de conversión, que nos permiten conocer la actividad vitamínica de los productos ensayados.
En segundo lugar, llama la atención el hecho, que factores ambientales, reconocidos como factores perturbadores de 1a estabilidad de la vitamina A, no sean elimnados en lias d-iversas técnicas.
Por último la bibliografía consultada, nos ha demostrado que no hay técnicas sencillas y eficientes que abarquen el problema de valoración, desde 1a extracción de la misma de los productos que la contienen, hasta la expresión de su contenido cuantitativo.
Esto vislumbró un planteo teórico, en el que se aprovecharon los numerosos datos dispersos e hicieron suponer que podía lograrse una técnica de separación de vitamina A y su posterior evaluación, posible de realizar en cualquier laboratorio de control con un mínimo equipo de trabajo.