El retorno democrático mendocino fue progresivamente incluyendo la cuestión ambiental a sus preocupaciones y agendas. El temprano surgimiento de un área protegida provincial durante la década de 1960 se puede considerar un antecedente de lo que sucedería durante la década de 1980 y que tendría consonancia con la ampliación de la discusión ambiental en ámbitos académicos y en las políticas públicas. Se presenta un muy breve recorrido por iniciativas, normas y debates que hoy podríamos denominar socio-ambientales. Relativos al Piedemonte, al Derecho Ambiental, al Agua y al Ordenamiento Territorial intentando periodizar dichas discusiones y agendas. Por último, se muestra una comparación con procesos a otras escalas, como la nacional, y se enlazan con dilemas de los últimos años en donde observamos amplios sectores sociales, territorios y actores excluidos de los derechos democráticos. En esta revisión también nos preguntamos cómo incluir a la naturaleza como sujeto de derecho, sobre las visiones sobre desarrollo tradicional y sus alternativas y que sería el "buen vivir” en el Oeste argentino.