La tesis muestra como la falta de acceso a la tierra emerge como obstáculo que condiciona la agroecología en su sentido de práctica emancipadora y propone un acercamiento a una tipología de tenencia de la tierra que sitúe la problemática. El carácter social y cultural de las dimensiones ambientales, definen el posicionamiento epistémico de una producción cuya mayor relevancia está dada por su interés colectivo. En términos metodológicos, se complementan una exhaustiva revisión bibliográfica, el trabajo de campo, el diseño de cartografía y gráficos, con lo que logra así fundamentar la necesidad de un avance sostenido hacia la agroecología. Expresa con argumentos sólidos y precisos cómo la agroecología propone otras maneras de habitar y se revela como una forma de resistencia frente al uso de agrotóxicos; tanto en la horticultura convencional, como en lo que respecta a las lógicas propias del agronegocio, donde la naturaleza es entendida en términos de mercantilización extractivista.