La investigación analiza cómo la invisibilización de las raíces indígenas en Argentina, construida desde el siglo XIX a través de un relato nacional que privilegió la herencia europea, sigue presente hoy en día en los discursos que circulan en la red social X.
Se articulan tres ejes: la dicotomía civilización/barbarie formulada por Sarmiento; la perspectiva descolonial y la lógica del ch’ixi propuesta por Silvia Rivera Cusicanqui, que plantea la persistencia de lo indígena pese a los intentos de borramiento y homogeneización ;y el análisis crítico del discurso de Teun A. Van Dijk, que explica cómo el racismo se aprende, se normaliza y se reproduce en el “sentido común”, en diálogo con la lectura de Erin Sadin sobre la cultura digital contemporánea donde la provocación y la búsqueda de atención moldean la producción discursiva en redes.
Metodológicamente, se realizó un análisis cualitativo de publicaciones de usuarios argentinos entre 2022 y 2025, seleccionadas mediante búsquedas avanzadas con términos vinculados a la temática. Se atendió al lenguaje, metáforas, tono e imágenes.
Los resultados muestran la continuidad de las jerarquías históricas donde persiste la oposición entre lo “argentino, europeo y civilizado” y lo “indígena, extranjero y atrasado”. Se registran insultos y usos peyorativos como “marrón” o “bolivianada”, así como una presencia folklorizada de lo indígena, reducida a objetos típicos sin reconocimiento político.
La investigación concluye que las redes sociales reproducen y amplifican los patrones de exclusión que estructuran la identidad argentina. A pesar de ello, las huellas indígenas (genéticas, culturales, lingüísticas, etc.) siguen presentes, desafiando el mito de la argentina como una nación homogénea y europea.