El cambio climático es uno de los problemas ambientales más relevantes que el mundo está experimentando en los últimos tiempos. Se estima que el aumento de la temperatura global podría alcanzar 2°C entre 2030 y 2052 (IPCC, 2021), generando alteraciones en los ecosistemas, el ciclo hidrológico y los patrones de precipitación. El proceso de urbanización está estrechamente ligado con el cambio climático ya que impacta en las ciudades de maneras múltiples. Este proceso ha introducido importantes alteraciones en los sistemas naturales como la reducción de la cobertura vegetal y el aumento de la impermeabilización del suelo a través del uso de materiales como el asfalto, el cemento y el hormigón. Estas transformaciones disminuyen la capacidad de infiltración del agua y aumentan considerablemente el escurrimiento superficial, incrementando el riesgo de inundaciones.