La calidad del aire en áreas urbanas es un problema de creciente interés en el mundo debido a la combinación de altas emisiones de contaminantes con efectos adversos para la salud y a la alta densidad poblacional en estas zonas. Para su estudio, se recomienda el uso de modelos en alta resolución debido a la gran variabilidad espacial de las concentraciones de contaminantes.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) existen estudios de la calidad del aire utilizando modelos semi-empíricos simples (e.g., Mazzeo y Venegas, 1991; Pineda Rojas y Venegas, 2013; Venegas et al., 2014; Pineda Rojas et al., 2016). Sin embargo, la implementación de modelos complejos o de transporte químico, como el sistema Weather Research and Forecasting Model - Community Multiscale Air Quality Model (WRF-CMAQ), está comenzando a desarrollarse. Este tipo de modelos incluye distintas opciones para representar los procesos de transporte y dispersión, transformaciones químicas, procesos de depósito, etc., y por lo tanto permiten estudiar el rol de otros procesos y fuentes que no es posible estudiar con modelos simples. Entre las limitaciones de los modelos de transporte químico se encuentran la alta demanda computacional, por lo cual generalmente se usan para simular periodos cortos (de unas pocas semanas) cuando se utilizan en alta resolución espacial. Recientemente se implementó el sistema de modelado WRF-CMAQ en el AMBA.
En este trabajo, se presentan los primeros resultados de la evaluación de su desempeño para reproducir las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) en tres estaciones de monitoreo del AMBA.