La argumentación abstracta se ha consolidado como un formalismo adecuado para modelar el razonamiento no monótono y conflictos entre información heterogénea. Sin embargo, los marcos clásicos presentan limitaciones al representar debates complejos en los que los argumentos se relacionan con múltiples temas, poseen distinta relevancia contextual o requieren ser evaluados localmente. Esta línea de investigación propone extensiones a los modelos de argumentación abstracta orientadas a enriquecer la representación y evaluación de argumentos mediante información adicional, tales como etiquetas temáticas y funciones de valoración, incorporando mecanismos de análisis contextual. El objetivo es permitir un razonamiento más estructurado y sensible al contexto, adecuado para escenarios con información potencialmente contradictoria y semánticamente diversa. Los desarrollos teóricos incluyen la definición de marcos argumentativos enriquecidos, el estudio de propiedades semánticas relevantes y el análisis del impacto de la focalización temática en la aceptación de argumentos. Estos aportes sientan bases conceptuales para la evaluación diferenciada de argumentos y el soporte a procesos de toma de decisiones asistida, sin limitarse a esquemas de clasificación puramente automáticos. Finalmente, se discuten posibles líneas de aplicación del enfoque en dominios complejos de análisis de evidencias, tales como la ciberseguridad, donde la interpretación de eventos requiere considerar explicaciones alternativas y justificar conclusiones en contextos dinámicos.