De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la hipertensión afecta a más del 25% de los hombres y un 20% de las mujeres, es decir, más de 1000 millones de personas; esta afección puede incrementar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cerebrales, renales, entre otras.
A finales del siglo XX surgieron terapias contra la hipertensión capaces de actuar sobre diferentes blancos del sistema renina-angiotensina, responsable de regular la vasoconstricción, siendo algunas, los bloqueadores de los receptores de la angiotensina II (ARB). En nuestro laboratorio se sintetizó y caracterizó un complejo de coordinación del ARB olmesartán con el biometal Zn(II), además, se evaluó su capacidad antihipertensiva sobre un modelo de ratas espontáneamente hipertensas (SHR).