El trabajo de diseño se componía de dos etapas: primero diseño de la carrocería (parte externa) y diseño de la cabina de conducción.
La idea al proyectar la carrocería era la partición de zonas; éstas eran, zona de transporte y zona de servicios; la primera constituye el espacio destinado a los pasajeros; la segunda comprende (cabina de conducción, bodega, baño, bar, etc.).
La separación de zonas se realizó a través de un trabajo de volúmenes, color, molduras, etc., que acentuaran el efecto buscado.
Por ejemplo, la zona anterior y posterior son ahusadas, diferenciándose de la zona de pasajeros, además de responder a requerimientos aerodinámicos.
La zona de servicios "contiene" a la del pasaje, buscando una identificación permanente de la fábrica, marca, etc. Se pintó de un color neutro (en este caso gris), quedando la zona correspondiente a los pasajeros disponible para los colores de la empresa de transporte.