En la Oda 1. 37 de Horacio se relatan los momentos posteriores al triunfo de Augusto por sobre la flota de Cleopatra y Marco Antonio en Accio. En el poema encontramos al futuro emperador persiguiendo a la reina del mismo modo que un gavilán persigue a unas palomas o un cazador a una liebre. Lo llamativo es que estos exactos símiles son utilizados por Virgilio en el Canto XI de la Eneida, durante la aristeia de Camila, cuando ella exhibe su brutalismo y técnica en el combate antes de ser asesinada por Arrunte. La hipótesis de este trabajo, sustentada en un análisis filológico intertextual de los textos en cuestión, sostiene que la linealidad existente entre los referentes de los símiles virgilianos y horacianos es tan solo aparente. Lo que al principio pareciera un paralelismo directo entre el futuro emperador y la reina de los volscos (ambos como ejemplos de la excepcionalidad en la lucha) resulta ser no tan transparente, ya que al finalizar la Oda es Cleopatra la que termina asumiendo el rol de la amazona. Esto se da por el hecho de que ambas comparten, entre otras similitudes, una muerte heroica.