Este libro de los treinta años de la creación Centro de Estudios Chinos del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata no pretende ser una obra definitiva, habida cuenta de la inmensidad de vértices a los que se puede llegar en el estudio de China (y más aún, ampliando al estu-dio de China para con otros actores). Su tarea es ubicarnos en contexto, con un conjunto de herramientas y análisis que ayudarán a seguir entendiendo cómo se llega hasta la actualidad, qué se discute en este punto de la historia en el cual nos ubicamos y, abordados estos dos universos, dar un atisbo de posibilidades hacia el futuro. Este último, un ejercicio que los autores realizan desde las líneas escritas y el lector podrá a su vez replicar desde la interpretación de estas páginas y su criterio.