El biofouling marino es un proceso natural que ocasiona grandes pérdidas económicas y en algunos casos graves problemas ecológicos [1, 2]. El método más utilizado para prevenirlo es la aplicación de pinturas antiincrustantes a base de biocidas dañinos para el ambiente acuático marino. En este contexto, muchos productos naturales provenientes de organismos marinos y/o de plantas terrestres han sido propuestos como soluciones alternativas.
En estudios previos se ha determinado el potencial antiincrustante de extractos enzimáticos en ensayos de laboratorio sobre dos organismos conspicuos de la comunidad incrustante del puerto de Mar del Plata [3].
Este trabajo evalúa el potencial de un extracto enzimático obtenido de residuos del procesamiento del langostino Pleoticus muelleri como aditivo en reemplazo del óxido cuproso actualmente empleado en la formulación de pinturas antiincrustantes.