El presente artículo busca plasmar algunas reflexiones preliminares y aportes que desde la Asignatura "Estado, Territorio y Problemática Social” de la Tecnicatura de Gestión Comunitaria del Riesgo, venimos realizando en torno a la importancia que reviste promover la formación de profesionales en y para la Gestión del Riesgo desde la centralidad que adquieren las Prácticas de Formación Profesional como dimensión transversal en la formación y el desafío de propiciar la integralidad desde las diferentes funciones universitarias. Partimos de comprender que la Gestión del Riesgo se configura en un tema de relevancia y de demanda que debe ser analizado desde el reconocimiento de los desastres como problemas sociales que impactan en las comunidades. Y estos escenarios comunitarios son los espacios en los que propiciamos procesos de aprendizaje situados en el marco, tanto de las Prácticas de Formación Profesional como así también de las prácticas extensionistas. Estas prácticas asumen una posición éticopolítica para el conjunto de actores intervinientes, y se configuran en una clave de la formación para la producción de conocimiento y para la futura intervención profesional. Es desde ahí que, nos interesa reflexionar acerca de la centralidad de las mismas teniendo como eje transversal la integralidad en los procesos de formación en Gestión Comunitaria de Riesgos.