En la Argentina, la lepra o Mal de Hansen sigue siendo una enfermedad endémica, aun cuando el número de casos haya experimentado un profundo descenso en los últimos años, hasta llegar a valores limitados: entre 1998 y 2008 los pacientes en tratamiento pasaron de 3.141 a 772, dentro de zonas muy acotadas del territorio nacional. En 2015 el número de pacientes en tratamiento era de 426, siendo el mayor problema la cantidad indefinida de enfermos que no fueron diagnosticados y que, por ende, no reciben tratamiento.