En las regiones áridas y semiáridas uno de los problemas ambientales más comunes es la degradación de las tierras por efecto del sobrepastoreo. Conviene recordar que más de la tercera parte de la superficie terrestre es árida y semiárida y en ella, los procesos de desertización se han intensificado en los últimos decenios. Según la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación (CNULD), “este problema amenaza al 40 % aproximadamente, de la superficie terrestre de nuestro planeta (...) Un 70% de todas las tierras secas están afectadas por la desertificación, con una superficie de 36 millones de km2. (…) Más de 1.000 millones de personas en alrededor de 100 países están afectadas directamente por la desertificación o corren peligro de estarlo (CNULD, 2003), estimándose que “la pérdida de ingresos en las áreas afectadas alcanza a unos 42.000 millones de dólares”.
En este documento anteriormente citado se afirma que en América Latina y el Caribe, donde las tres cuartas partes de la tierra es árida, casi la cuarta parte de la región, se encuentra entre moderada a gravemente degradadas.
Argentina en general y la Patagonia en particular, no son ajenas a esta situación. Más de las dos terceras partes de nuestro territorio Nacional se hallan bajo condiciones de áridas o semiáridas y según los datos del PAN (Programa de Acción Nacional de Lucha contra la Desertificación, 2002) de los 270 millones de hectáreas que componen el territorio nacional, 60 millones están bajo los efectos de distintos procesos y grados de desertificación. Para la Patagonia, este Organismo sostiene que se encuentran afectadas por esta problemática más de 60 millones de hectáreas de pastizales naturales en las seis provincias que forman parte de esta región.
El INTA (2004) estima que el 92% de la superficie de la Provincia de Neuquén se encuentra sometida a distintos procesos de desertificación. De esta superficie unas 3.553.000 hectáreas (37,1 % de la superficie provincial) se las ha evaluado en estado grave a muy grave. Este Organismo Nacional viene trabajando, junto a otras instituciones, en distintos programas contra la desertización, lo que lo ha transformado en una referencia sobre esta problemática.
El Departamento Minas es uno de los Departamentos de la Provincia de Neuquén donde la problemática de la desertificación se manifiesta a través de distintos procesos. Parte de ellos han sido estudiados por varias instituciones y autores con escalas y metodologías diferentes (Irisarri et al. 1979; CFI–COPADE, 1991; INTA, 1996; Bertani et al. 2001, 2004).