Durante varios siglos, las Artes Marciales practicadas por los Bushi (guerreros) tuvieron objetivos claramente definidos: el estudio de técnicas para el uso de armas, teoría y práctica de estrategias de guerra, y el conocimiento del autocontrol. Pero además de lo estrictamente militar, las Artes Marciales tenían la pretensión de conducir a los guerreros hacia la madurez de la personalidad, el equilibrio emocional, y la conducta socializada.