Aproximarse a la obra de Jorge Huergo supone un acercamiento a una historia de compromiso político cultural, pasión e interpelación, a conocer para transformar lo real a la vez que alegría y militancia en el sueño de la emancipación y transformación social.
Para quien escribe el diálogo con la obra de Huergo significó y significa cada día un desarreglo respecto de algunas “marcas” de la propia formación pedagógica, que emergen muchas veces de manera solapada, ligadas a propuestas racionalizadoras, normativas y regulativas de las prácticas educativas respecto del desorden cultural emparentado con las nuevas formas de la comunicación.
(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)