Las prácticas de gestión de diseño en nuestro país tienen en la actualidad, y a diferencia de hace pocos años: difusión, espacio de promoción e inclusive sistemas de formación. Lo que podemos denominar diseño para el desarrollo, es un enfoque proyectual que se desprende de estas prácticas y puede configura un escenario de acción profesional divergente de las acciones centradas en el objeto, esto es casi una obviedad, pero también divergentes de las acciones alineadas al mercado de capitales como centro y único eje de la acción proyectual. El diseño para el desarrollo no es solo una formulación teórica académica sino (creemos) una necesidad, que observamos a partir de las prácticas profesionales para organizaciones de la economía social y la sociedad civil.
(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)