El presente escrito tiene como finalidad presentar una reflexión sobre la entrada en vigencia de la ley por la cual se dictan normas en materia financiera, de seguros, del mercado de valores y otras disposiciones (ley 1328 de 2009). Dicha reflexión se da en torno a la restricción en la autonomía que tienen las entidades bancarias en la formulación de sus contratos estandar y de las restricciones especiales que tienen los bancos extranjeros que desean operar en Colombia, las cuales, según la ley, han incrementado. Asimismo, se plantea como cuestionamientos esenciales, entre otros, la necesidad de una mayor protección de los consumidores y usuarios financieros frente a los comportamientos de los bancos nacionales e internacionales, especialmente por las experiencias vividas últimamente en el sector financiero. Igualmente el trabajo desarrolla las restricciones a la autonomía de la voluntad en virtud del interés público, prevaleciendo así los intereses de la comunidad nacional frente a las tendencias internacionales de contratación.