Los términos radiocarbono o carbono-14, que se encuentran ampliamente mencionados tanto en la literatura de divulgación como en la literatura científica, son utilizados con dos significados diferentes; por un lado, designan un método de medición cronológica que tiene por finalidad establecer edades en años de materiales provenientes de investigaciones arqueológicas, paleontológicas y de las geociencias, aplicándose también en estudios medioambientales, forenses y de historia del arte. Por otro lado, esos términos designan al isótopo radioactivo o inestable del carbono –de peso 14– que está presente en cantidades extremadamente pequeñas en la materia orgánica derivada de las plantas y animales, también como materia inorgánica en restos de moluscos y en algunos sedimentos y rocas.