Si no fuera porque conocemos la dramática historia que se inaugura el 11 de septiembre de 1973, fecha en la que justo termina el libro de Oscar Oszlak, nos sentiríamos libres para decir que es un libro fascinante en el que con fluidez se reconstruye poco más de una década de la Reforma Agraria en Chile a través de una narración con un tono tan literario que consigue conmovernos.