Este año se llevará a cabo la COP26 en Glasgow, y Argentina presentará una propuesta con acciones a mediano y largo plazo. Los gobiernos de todo el mundo, y también de nuestro país, tienden a ajustar sus decisiones a visiones que nos llegan desde prestigiosos centros académicos y científicos del hemisferio norte europeo. Esas visiones también son influidas por organizaciones no gubernamentales que adoptan posiciones dogmáticas respecto al potencial impacto negativo de la ganadería de rumiantes y de la bovina en particular. Sin embargo, a pesar de que suelen ser incorporadas como certeras e infalibles, esas visiones no siempre reflejan con rigor la realidad productiva de países en desarrollo.