En español
The Legend of Good Women (c.1386) es un poema narrativo que, como otras obras de Geoffrey Chaucer (c.1340-1400), se encuentra incompleto. Comprende un extenso Prólogo y nueve relatos breves basados en obras de la tradición clásica –principalmente, Heroidas y Las metamorfosis de Ovidio y la Eneida–. The Legend evidencia la recepción medieval de sus fuentes. Los relatos que la componen retoman esas ‘antiguas historias’ heredadas, según se enuncia en el Prólogo, y las reescriben fundamentalmente a partir de tres recursos: el primero es su inclusión en un marco narrativo complejo que abreva en la tradición del amor cortés, y que incluye una elaborada ensoñación; el segundo, la creación de un narrador que podría caracterizarse como ‘no confiable’ (Booth, 1983), cuyos comentarios median en la recepción tanto de las fuentes clásicas como de las propias leyendas y otorgan, además, unicidad estructural a la obra. El tercer elemento, relacionado con las intervenciones del narrador, es el empleo de recursos como la escisión y la amplificación (Genette, 1989) de los hipotextos de la obra. En cuanto a este último recurso, cabe señalar la cristianización del material clásico que denotan algunas leyendas (Kiser, 1983), característica de la recepción medieval en su conjunto. The Legend constituye, sin dudas, un paso fundamental en la experimentación de Chaucer con la narrativa breve (Frank, 1972) y anticipa elementos que serán perfeccionados o profundizados en The Canterbury Tales, actualmente considerada su obra cumbre.
En inglés
The Legend of Good Women (c.1386) is a narrative poem which, like others by Geoffrey Chaucer (c. 1340- 1400), is incomplete. It comprises a long Prologue and nine short narratives based on works from the classical tradition –notably Ovid’s Heroides and Metamorphoses and Virgil’s Aeneid–. The Legend evinces the medieval reception of its sources. The narratives comprised in it rewrite those “olde aproved storyes”, as announced in the Prologue, mainly through three devices: the first is the inclusion of the legends in a complex frame narrative drawing upon the courtly love tradition and also featuring adream vision; the second is the characterization of the narrator as “untrustworthy” (Booth, 1983), whose comments mediate in the reception of both the classical sources and the legends themselves, and thus lend cohesion to the poem. The third device, related to the narrator’s interventions, is the excision and amplification (Genette, 1989) of the poem’s hypotexts. Regarding the latter, it is worth noting the Christianisation of classical material evident in some of the legends (Kiser, 1983), a characteristic of medieval reception at large. The Legend is doubtless an essential step in Chaucer’s experimentation with short narrative forms (Frank, 1972), as it anticipates elements which are to be perfected or taken further in The Canterbury Tales, currently considered the author’s masterpiece.