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<title>1913 | Volumen 22</title>
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<updated>2026-06-07T11:19:45Z</updated>
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<title>El grupo lingüístico tshon de los territorios magallánicos</title>
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<name>Lehmann-Nitsche, Roberto</name>
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<updated>2023-06-29T20:04:15Z</updated>
<published>1913-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista del Museo de La Plata; vol. 22
Enorme dificultad presentan al etnólogo las múltiples nomenclaturas de los indígenas de Sud América, y sólo es posible allanarla lográndose encontrar designaciones dentro de las cuales quepan los nombres gentilicios de esas tribus. Como hilo de Ariadna para la clasificación étnica, ha de servirnos el lenguaje; debemos estudiar, por consiguiente, las relaciones mutuas dentro del número colosal de idiomas y dialectos y buscar de reducirlos á unos cuantos grupos lingüísticos. Los inconvenientes que mencionamos, son especialmente notables en la Patagonia y en la Tierra del Fuego; no faltan, por cierto, descripciones de viajes en que se alude á los idiomas escuchados, dando también vocabularios, pero los datos son bastante deficientes, debido tanto á la poca preparación de los observadores para esta clase de investigaciones, como á las complicaciones que presenta el tema. Á base de prolongados estudios, bibliográficos como originales, hechos éstos en un viaje á los territorios susodichos, nos creemos autorizados para dar por solucionado el problema que acabamos de mencionar, y que á buena parte de la Patagonia y de la Tierra del Fuego concierne, reuniendo á los diversos dialectos en un solo grupo: el Tshon.
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<dc:date>1913-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Enorme dificultad presentan al etnólogo las múltiples nomenclaturas de los indígenas de Sud América, y sólo es posible allanarla lográndose encontrar designaciones dentro de las cuales quepan los nombres gentilicios de esas tribus. Como hilo de Ariadna para la clasificación étnica, ha de servirnos el lenguaje; debemos estudiar, por consiguiente, las relaciones mutuas dentro del número colosal de idiomas y dialectos y buscar de reducirlos á unos cuantos grupos lingüísticos. Los inconvenientes que mencionamos, son especialmente notables en la Patagonia y en la Tierra del Fuego; no faltan, por cierto, descripciones de viajes en que se alude á los idiomas escuchados, dando también vocabularios, pero los datos son bastante deficientes, debido tanto á la poca preparación de los observadores para esta clase de investigaciones, como á las complicaciones que presenta el tema. Á base de prolongados estudios, bibliográficos como originales, hechos éstos en un viaje á los territorios susodichos, nos creemos autorizados para dar por solucionado el problema que acabamos de mencionar, y que á buena parte de la Patagonia y de la Tierra del Fuego concierne, reuniendo á los diversos dialectos en un solo grupo: el Tshon.</dc:description>
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<title>El vejoz o aiyo</title>
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<name>Hunt, Richard James</name>
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<published>1913-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Revista del Museo de La Plata; vol. 22
El año 1896 el Instituto Geográfico Argentino de Buenos Aires publicó en el tomo XVII de su Boletín un trabajo mío sobre los indios Vejoz y su lengua, tribu ésta correspondiente al gran grupo chaquense denominado Mataco-Mataguayo. Esta corta monografía tenía por base un manuscrito de la colección D'Orbigny, conservado en París, con que me obsequiara mi buen amigo y corresponsal el conocido americanista Lucien Adam, de Rennes. En este modesto ensayo, después de algunas otras consideraciones, decía yo lo siguiente:    «Agotado por el momento el material con que se contaba para completar la descripción del grupo de que el Lule y Vilela son los codialectos conocidos, y suspendida la publicación de lo concerniente á los dialectos reconocidamente Guaycurúes, quedaba el vacío que correspondía á ese gran familia de idiomas á que se da el nombre de Matacos ó Mataguayos, Vejoces y Noctenes, etc., de que, si se quiere, nada se sabía en la lingüística hasta que el padre Remedí y el ingeniero Pelleschi sacaron á luz sus noticias, éste en 1881, aquél en 1882. La publicación de esa obra por el señor Pelleschi fue causa de relacionarme con él, y de ello ha resultado el propósito de hacer un nuevo estudio en que se utilizarán los importantes apuntes lingüísticos que yacen escondidos en las carteras de este viajero observador».
Incluye la "Introducción" del Prof. Samuel Lafone Quevedo, director del Museo de La Plata (p. 7 a 33 del documento).
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<dc:date>1913-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El año 1896 el Instituto Geográfico Argentino de Buenos Aires publicó en el tomo XVII de su Boletín un trabajo mío sobre los indios Vejoz y su lengua, tribu ésta correspondiente al gran grupo chaquense denominado Mataco-Mataguayo. Esta corta monografía tenía por base un manuscrito de la colección D'Orbigny, conservado en París, con que me obsequiara mi buen amigo y corresponsal el conocido americanista Lucien Adam, de Rennes. En este modesto ensayo, después de algunas otras consideraciones, decía yo lo siguiente:    «Agotado por el momento el material con que se contaba para completar la descripción del grupo de que el Lule y Vilela son los codialectos conocidos, y suspendida la publicación de lo concerniente á los dialectos reconocidamente Guaycurúes, quedaba el vacío que correspondía á ese gran familia de idiomas á que se da el nombre de Matacos ó Mataguayos, Vejoces y Noctenes, etc., de que, si se quiere, nada se sabía en la lingüística hasta que el padre Remedí y el ingeniero Pelleschi sacaron á luz sus noticias, éste en 1881, aquél en 1882. La publicación de esa obra por el señor Pelleschi fue causa de relacionarme con él, y de ello ha resultado el propósito de hacer un nuevo estudio en que se utilizarán los importantes apuntes lingüísticos que yacen escondidos en las carteras de este viajero observador».</dc:description>
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