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<title>V Jornada de Medio Oriente</title>
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<updated>2026-10-19T04:58:01Z</updated>
<dc:date>2026-10-19T04:58:01Z</dc:date>
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<title>El recrudecimiento del conflicto árabe-israelí a partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001: terrorismo y ocupación militar</title>
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<name>Marín Guzmán, Roberto</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:48Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
A partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la lucha contra el terrorismo internacional, capitaneada por Estados Unidos, se ha recrudecido el conflicto árabe-israelí. Los grupos fundamentalistas palestinos del Hamas y del Yihad Islámico han incrementado sus ataques terroristas, principalmente suicidas, contra objetivos civiles israelíes. Israel asimismo ha intensificado los ataques, la represión, la violencia y la violación a los derechos humanos contra los palestinos. Este ensayo también estudia el trasfondo de la ocupación militar israelí, en especial en lo concerniente a las restricciones que impone Israel a los palestinos y al dominio que ejerce sobre el agua, la tierra, la electricidad, la agricultura, la industria y el comercio. Todos estos asuntos traen como resultado una mayor violencia y el recrudecimiento de este conflicto.
Ponencia no expuesta debido a la imposibilidad del autor de hacerse presente en las jornadas.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>A partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la lucha contra el terrorismo internacional, capitaneada por Estados Unidos, se ha recrudecido el conflicto árabe-israelí. Los grupos fundamentalistas palestinos del Hamas y del Yihad Islámico han incrementado sus ataques terroristas, principalmente suicidas, contra objetivos civiles israelíes. Israel asimismo ha intensificado los ataques, la represión, la violencia y la violación a los derechos humanos contra los palestinos. Este ensayo también estudia el trasfondo de la ocupación militar israelí, en especial en lo concerniente a las restricciones que impone Israel a los palestinos y al dominio que ejerce sobre el agua, la tierra, la electricidad, la agricultura, la industria y el comercio. Todos estos asuntos traen como resultado una mayor violencia y el recrudecimiento de este conflicto.</dc:description>
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<title>El mundo shiíta, a la expectativa de que el ensayo de una "democracia occidental", convierta a Irak en la segunda república islámica del planeta</title>
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<name>Wehbe, Pablo Marcelo</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:45Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
Desde los comienzos de la década de 1980, la experiencia iraní era la única a nivel planetario. Desde siempre, los sectores shiítas de la región esperaban alguna posibilidad de convertir sus respectivos Estados en similares experimentos. En Líbano, desde 1982, la existencia de un Partido de Dios que participa cotidianamente de la vida política, se convierte en algo extraño, porque lo común es que los sectores shiítas sometidos a la voluntad de gobiernos sunníes no puedan manifestarse. Es lo que sucede con la inmensa mayoría Shiíta del sur iraquí, a la que el ex gobernante Saddam Hussein reprimió sin piedad durante más de veinte años, la mitad de los cuales con el aval occidental. La promesa norteamericana de instalar en Irak un sistema político similar al que en Occidente sig-nifica “una persona, un voto”, ilusionó legítimamente a los sectores shiítas, quienes comenzaron a sentir el vértigo de que, a corto o mediano plazo, podrían ser gobierno en su propio Estado, instalando un sistema político similar a su ideal, esto es, la República Islámica de Irán. Cuando el Presidente Bush advirtió que no permitiría la instalación de una experiencia similar a la iraní, la violencia fue la lógica respuesta; así las cosas, hoy estamos en condiciones de decir que más temprano que tarde, la existencia de una mayoritaria población shiíta en el sur de Irak, tendrá que devenir en la necesaria contemplación de dicha realidad en cualquier tipo de gobierno que aspire a controlar un Irak que, a ojos de Occidente, pueda ser catalogado de “democrático”.
Mesa 5: Irán y el shiísmo después de la Guerra del Golfo.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Desde los comienzos de la década de 1980, la experiencia iraní era la única a nivel planetario. Desde siempre, los sectores shiítas de la región esperaban alguna posibilidad de convertir sus respectivos Estados en similares experimentos. En Líbano, desde 1982, la existencia de un Partido de Dios que participa cotidianamente de la vida política, se convierte en algo extraño, porque lo común es que los sectores shiítas sometidos a la voluntad de gobiernos sunníes no puedan manifestarse. Es lo que sucede con la inmensa mayoría Shiíta del sur iraquí, a la que el ex gobernante Saddam Hussein reprimió sin piedad durante más de veinte años, la mitad de los cuales con el aval occidental. La promesa norteamericana de instalar en Irak un sistema político similar al que en Occidente sig-nifica “una persona, un voto”, ilusionó legítimamente a los sectores shiítas, quienes comenzaron a sentir el vértigo de que, a corto o mediano plazo, podrían ser gobierno en su propio Estado, instalando un sistema político similar a su ideal, esto es, la República Islámica de Irán. Cuando el Presidente Bush advirtió que no permitiría la instalación de una experiencia similar a la iraní, la violencia fue la lógica respuesta; así las cosas, hoy estamos en condiciones de decir que más temprano que tarde, la existencia de una mayoritaria población shiíta en el sur de Irak, tendrá que devenir en la necesaria contemplación de dicha realidad en cualquier tipo de gobierno que aspire a controlar un Irak que, a ojos de Occidente, pueda ser catalogado de “democrático”.</dc:description>
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<title>El fundamentalismo</title>
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<name>Bruno, Norma B.</name>
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<name>Rampelbergh, Jorge E.</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:44Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
El tema fundamentalismo es parte de la problemática del mundo moderno. En el marco del mundo islámico la actitud de sectores minoritarios que tienen actitudes fundamentalistas, terminan por oponerse a los principios básicos del Islam. Estos sectores fanáticos han existido y existen en todas las religiones, pero como en el caso del Islam, no representan un porcentaje significativo en el conjunto de los creyentes. Existe una ligazón profunda entre el concepto de paz y el Islam, y a la vez, esta idea de paz, es un aspecto fundamental en la vida del creyente. Subyace una idea asociativa errónea de ligar al Islam con fundamentalismo, terrorismo, Yihad, células dormidas, inmolación, guerra preventiva. Por ello, es importante tomar conciencia en los tiempos que vivimos, que la distinción de algunos de los anteriores conceptos, considerando que Fundamentalismo es un movimiento ideológico o religioso que pregoniza una estricta observancia a determinadas leyes, normativas o preceptos religiosos. Por Terrorismo entendemos una conducta tendiente a obtener una dominación por el terror mediante la práctica de lucha violenta y acción directa por una persona, grupo, u organización para obtener fines determinados. Se presenta también la distinción entre Extremismo: tendencia a aceptar ideas extremas o exageradas, especialmente en lo político y Fanatismo: apasionamiento, entusiasmo ciego por una cosa o creencia sin considerar al prójimo. Con estos términos, con los que se confunde o vincula al Islam (sobre todo en los medios de comunicación) y a los practicantes de la fe islámica, existe por desconocimiento e ignorancia, en algunos casos, del verdadero contenido y alcance de dichas expresiones. La debilidad humana es en gran medida el origen de la infidelidad. Esto se produce por transgredir intencionalmente las exigencias del ideal creado por la fe. Carente de voluntad, el hombre no se responsabiliza por el compromiso asumido y vive de modo tal que contradice en los actos lo manifestado por el espíritu, al punto tal de aceptar actitudes y razonamientos contrarios a la fe. El desafío del Islam en la actualidad debe darse en la difusión adecuada de sus propios valores, principalmente en aquellos países del mundo en los que el Islam es minoría o poco conocido, señalando que las diferencias fundamentales entre un creyente islámico y un fanático radican en que, el creyente está al servicio de Dios y cumple su voluntad, y el fanático coloca a Dios a su servicio, pone su voluntad por encima de Dios y agrede al hermano de la fe que actúa con criterios propios y además al diferente por pensamiento, religión, lengua, raza o cultura. El Profeta Mahoma condenó a estos individuos en forma expresa: “Que perezcan los fanáticos”. Y lo repitió tres veces.
Mesa 5: Irán y el shíismo después de la Guerra del Golfo.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El tema fundamentalismo es parte de la problemática del mundo moderno. En el marco del mundo islámico la actitud de sectores minoritarios que tienen actitudes fundamentalistas, terminan por oponerse a los principios básicos del Islam. Estos sectores fanáticos han existido y existen en todas las religiones, pero como en el caso del Islam, no representan un porcentaje significativo en el conjunto de los creyentes. Existe una ligazón profunda entre el concepto de paz y el Islam, y a la vez, esta idea de paz, es un aspecto fundamental en la vida del creyente. Subyace una idea asociativa errónea de ligar al Islam con fundamentalismo, terrorismo, Yihad, células dormidas, inmolación, guerra preventiva. Por ello, es importante tomar conciencia en los tiempos que vivimos, que la distinción de algunos de los anteriores conceptos, considerando que Fundamentalismo es un movimiento ideológico o religioso que pregoniza una estricta observancia a determinadas leyes, normativas o preceptos religiosos. Por Terrorismo entendemos una conducta tendiente a obtener una dominación por el terror mediante la práctica de lucha violenta y acción directa por una persona, grupo, u organización para obtener fines determinados. Se presenta también la distinción entre Extremismo: tendencia a aceptar ideas extremas o exageradas, especialmente en lo político y Fanatismo: apasionamiento, entusiasmo ciego por una cosa o creencia sin considerar al prójimo. Con estos términos, con los que se confunde o vincula al Islam (sobre todo en los medios de comunicación) y a los practicantes de la fe islámica, existe por desconocimiento e ignorancia, en algunos casos, del verdadero contenido y alcance de dichas expresiones. La debilidad humana es en gran medida el origen de la infidelidad. Esto se produce por transgredir intencionalmente las exigencias del ideal creado por la fe. Carente de voluntad, el hombre no se responsabiliza por el compromiso asumido y vive de modo tal que contradice en los actos lo manifestado por el espíritu, al punto tal de aceptar actitudes y razonamientos contrarios a la fe. El desafío del Islam en la actualidad debe darse en la difusión adecuada de sus propios valores, principalmente en aquellos países del mundo en los que el Islam es minoría o poco conocido, señalando que las diferencias fundamentales entre un creyente islámico y un fanático radican en que, el creyente está al servicio de Dios y cumple su voluntad, y el fanático coloca a Dios a su servicio, pone su voluntad por encima de Dios y agrede al hermano de la fe que actúa con criterios propios y además al diferente por pensamiento, religión, lengua, raza o cultura. El Profeta Mahoma condenó a estos individuos en forma expresa: “Que perezcan los fanáticos”. Y lo repitió tres veces.</dc:description>
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<title>Análisis del discurso de Mohammad Jatami</title>
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<name>Setton, Damián</name>
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<updated>2022-10-19T17:54:35Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
Desde nuestra perspectiva, el discurso emanado de los actores políticos pone en juego una serie de conceptos y clasificaciones que repercuten en la definición de la identidad de los mismos actores. La misma se define, por un lado, en interacción con un Otro, cuyos rasgos principales son definidos al interior del mismo discurso. La otredad aparece como antagónica, si bien dicho antagonismo no necesariamente se manifiesta como absoluto. Por otro lado, la identidad se resignifica constantemente en la interacción que el emisor del discurso establece con el sí mismo, el cual puede ser definido bajo diferentes lenguajes (religioso, clasista, nacionalista, racista, etc.) Sin embargo, sea cual fuera el criterio de definición adoptado, el sí mismo puede ser señalado mediante los artilugios de un paradigma esencialista, negador de los conflictos internos propios de todo agrupamiento (nacional, comunitario, etc.), o como ser complejo y dinámico, producto de dichos conflictos desarrollados sobre los ejes diacrónico y sincrónico. El presente trabajo intenta explorar el discurso del Presidente de la República Islámica de Irán, Muhammad Jatami. Sostenemos que el llamamiento de Jatami a un diálogo de civilizaciones implica una estrategia de definición identitaria que supone 1) una definición del Occidente en tanto el otro antagónico, aunque sin definirlo como otredad absoluta y 2) una visión del sí mismo como resultado de conflictos políticos y culturales. Por lo tanto, este trabajo estará estructurado en dos partes. En primer lugar, se señalarán los modos de interacción con la idea de Occidente elaborada por Jatami. En segundo lugar, se analizarán los ejes diacrónico y sincrónico en la definición del sí mismo, es decir, de la comunidad musulmana.
Mesa 5: Irán y el shíismo después de la Guerra del Golfo.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Desde nuestra perspectiva, el discurso emanado de los actores políticos pone en juego una serie de conceptos y clasificaciones que repercuten en la definición de la identidad de los mismos actores. La misma se define, por un lado, en interacción con un Otro, cuyos rasgos principales son definidos al interior del mismo discurso. La otredad aparece como antagónica, si bien dicho antagonismo no necesariamente se manifiesta como absoluto. Por otro lado, la identidad se resignifica constantemente en la interacción que el emisor del discurso establece con el sí mismo, el cual puede ser definido bajo diferentes lenguajes (religioso, clasista, nacionalista, racista, etc.) Sin embargo, sea cual fuera el criterio de definición adoptado, el sí mismo puede ser señalado mediante los artilugios de un paradigma esencialista, negador de los conflictos internos propios de todo agrupamiento (nacional, comunitario, etc.), o como ser complejo y dinámico, producto de dichos conflictos desarrollados sobre los ejes diacrónico y sincrónico. El presente trabajo intenta explorar el discurso del Presidente de la República Islámica de Irán, Muhammad Jatami. Sostenemos que el llamamiento de Jatami a un diálogo de civilizaciones implica una estrategia de definición identitaria que supone 1) una definición del Occidente en tanto el otro antagónico, aunque sin definirlo como otredad absoluta y 2) una visión del sí mismo como resultado de conflictos políticos y culturales. Por lo tanto, este trabajo estará estructurado en dos partes. En primer lugar, se señalarán los modos de interacción con la idea de Occidente elaborada por Jatami. En segundo lugar, se analizarán los ejes diacrónico y sincrónico en la definición del sí mismo, es decir, de la comunidad musulmana.</dc:description>
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<title>Irán ante el nuevo Irak y redefinición de Medio Oriente</title>
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<author>
<name>Zaccara, Luciano</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:42Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
Los 25 años de la Revolución Islámica, conmemorada en medio de un proceso electoral marcado por la previsibilidad de una victoria conservadora, ha tenido lugar en medio de una coyuntura regional muy conflictiva para un régimen que perdura pese a las críticas del exterior y los ya casi acallados intentos de cambio protagonizados por el reformismo del Presidente Mohamed Khatami. La inacabada guerra en Afganistán iniciada en 2002, se sumó a una nueva guerra en el vecino árabe más importante de Irán, cuyas consecuencias no solo se dejan sentir en Irak sino también en el propio Irán y en toda la región, dejando por otra parte, al régimen de los ayatollahs en medio del fuego cruzado de la coalición internacional liderada por Estados Unidos que interviene en los dos conflictos. Lo más significativo de esta situación es que Irán e Irak han sido países cuya historia reciente y cuyos destinos están estrechamente vinculados por factores religiosos, sociales, políticos y estratégicos, lo que hace aún más interesante la reflexión sobre las consecuencias que la caída del régimen de Saddam Husein y la creación de un nuevo Irak tendrán para la República islámica.
Mesa 5: Irán y el shíismo después de la Guerra del Golfo.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Los 25 años de la Revolución Islámica, conmemorada en medio de un proceso electoral marcado por la previsibilidad de una victoria conservadora, ha tenido lugar en medio de una coyuntura regional muy conflictiva para un régimen que perdura pese a las críticas del exterior y los ya casi acallados intentos de cambio protagonizados por el reformismo del Presidente Mohamed Khatami. La inacabada guerra en Afganistán iniciada en 2002, se sumó a una nueva guerra en el vecino árabe más importante de Irán, cuyas consecuencias no solo se dejan sentir en Irak sino también en el propio Irán y en toda la región, dejando por otra parte, al régimen de los ayatollahs en medio del fuego cruzado de la coalición internacional liderada por Estados Unidos que interviene en los dos conflictos. Lo más significativo de esta situación es que Irán e Irak han sido países cuya historia reciente y cuyos destinos están estrechamente vinculados por factores religiosos, sociales, políticos y estratégicos, lo que hace aún más interesante la reflexión sobre las consecuencias que la caída del régimen de Saddam Husein y la creación de un nuevo Irak tendrán para la República islámica.</dc:description>
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<title>Las tres cruzadas o la historia de la des-legitimación de un liderazgo mundial</title>
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<author>
<name>Kreibohm, Patricia</name>
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<author>
<name>Rodríguez Brito, Daniela</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:40Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
En el transcurso de sesenta años (1941-2001), los EEUU realizaron tres grandes cruzadas a nivel global. La primera, fortaleció sus capacidades hegemónicas mundiales y lo llenó de prestigio; la segunda, inició un profundo proceso de desgaste político que comprometió su rol en el sistema internacional; la tercera, no sólo amenaza con aniquilar sus capacidades de liderazgo, sino incluso, con impedirle garantizar, adecuadamente, su propia seguridad interior. La primera fue la cruzada contra el nazismo, se inició en diciembre de 1941 y significó su ingreso en la campaña más destructiva de la Historia. Esta participación fue sumamente exitosa pues le permitió contribuir significativamente al triunfo de las potencias Aliadas y negociar con ellas la diagramación del sistema de post-guerra. A partir de ese momento, EEUU se convirtió en el líder de Occidente, consolidando así su papel como potencia hegemónica mundial. La creación de la ONU y los acuerdos de Bretton Woods fueron algunas de las expresiones de este nuevo orden creado a partir de 1945; un orden fundado en principios democráticos y liberales con los que Occidente habría de iniciar un nuevo proceso histórico. La segunda fue la cruzada contra el comunismo soviético, se materializó a través de la Guerra Fría e implicó el desarrollo de un conflicto que duró más de 40 años y dividió al mundo en un sistema bipolar, marcado por diversas etapas y caracteres. Esta cruzada fue mucho menos exitosa y prestigiosa que la anterior debido a que la política intervensionista de Washington –materializada en lugares como Vietnam, Medio Oriente, África y Latinoamérica– le ocasionó un significativo desgaste, complicó severamente su posición y motivó que, por primera vez, se pusiera en tela de juicio la honradez de su accionar y la coherencia entre sus principios y su comportamiento. Efectivamente, la política implementada por las administraciones norteamericanas en el III Mundo configuró un modelo distorsionado que, paulatinamente, fue ganándose el rechazo de amplios sectores de la Sociedad Internacional. La tercera es la cruzada contra el terrorismo; se definió en septiembre de 2002 e implica la articulación de todo un sistema político, estratégico y militar destinado a aniquilar las fuerzas del terrorismo internacional. Esta nueva definición de la política exterior norteamericana y ha desencadenado - hasta hoy - dos invasiones, dos complicadas post-guerras y la ocupación de una serie de regiones cuyos parámetros culturales, sociales y religiosos son diametralmente distintos a los norteamericanos. Esta cruzada es la menos legítima de las tres; la que ha recibido la mayor cantidad de críticas y la que ha hecho que se cuestione, definitivamente, el liderazgo mundial estadounidense. Es más, esta nueva campaña podría llegar a desarticular, de una vez y para siempre, la capacidad hegemónica de la gran potencia. Este trabajo pretende examinar el itinerario histórico de la hegemonía norteamericana; un itinerario que se inició de manera exitosa y que, sin embargo, parece haber llegado a un punto de inflexión definitivo. Para ello se analizará la capacidad y los caracteres de lo que entendemos por liderazgo mundial, en referencia a las distintas etapas del proceso histórico y de sus connotaciones específicas.
Mesa 4: Estados Unidos y las guerras en Medio Oriente.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En el transcurso de sesenta años (1941-2001), los EEUU realizaron tres grandes cruzadas a nivel global. La primera, fortaleció sus capacidades hegemónicas mundiales y lo llenó de prestigio; la segunda, inició un profundo proceso de desgaste político que comprometió su rol en el sistema internacional; la tercera, no sólo amenaza con aniquilar sus capacidades de liderazgo, sino incluso, con impedirle garantizar, adecuadamente, su propia seguridad interior. La primera fue la cruzada contra el nazismo, se inició en diciembre de 1941 y significó su ingreso en la campaña más destructiva de la Historia. Esta participación fue sumamente exitosa pues le permitió contribuir significativamente al triunfo de las potencias Aliadas y negociar con ellas la diagramación del sistema de post-guerra. A partir de ese momento, EEUU se convirtió en el líder de Occidente, consolidando así su papel como potencia hegemónica mundial. La creación de la ONU y los acuerdos de Bretton Woods fueron algunas de las expresiones de este nuevo orden creado a partir de 1945; un orden fundado en principios democráticos y liberales con los que Occidente habría de iniciar un nuevo proceso histórico. La segunda fue la cruzada contra el comunismo soviético, se materializó a través de la Guerra Fría e implicó el desarrollo de un conflicto que duró más de 40 años y dividió al mundo en un sistema bipolar, marcado por diversas etapas y caracteres. Esta cruzada fue mucho menos exitosa y prestigiosa que la anterior debido a que la política intervensionista de Washington –materializada en lugares como Vietnam, Medio Oriente, África y Latinoamérica– le ocasionó un significativo desgaste, complicó severamente su posición y motivó que, por primera vez, se pusiera en tela de juicio la honradez de su accionar y la coherencia entre sus principios y su comportamiento. Efectivamente, la política implementada por las administraciones norteamericanas en el III Mundo configuró un modelo distorsionado que, paulatinamente, fue ganándose el rechazo de amplios sectores de la Sociedad Internacional. La tercera es la cruzada contra el terrorismo; se definió en septiembre de 2002 e implica la articulación de todo un sistema político, estratégico y militar destinado a aniquilar las fuerzas del terrorismo internacional. Esta nueva definición de la política exterior norteamericana y ha desencadenado - hasta hoy - dos invasiones, dos complicadas post-guerras y la ocupación de una serie de regiones cuyos parámetros culturales, sociales y religiosos son diametralmente distintos a los norteamericanos. Esta cruzada es la menos legítima de las tres; la que ha recibido la mayor cantidad de críticas y la que ha hecho que se cuestione, definitivamente, el liderazgo mundial estadounidense. Es más, esta nueva campaña podría llegar a desarticular, de una vez y para siempre, la capacidad hegemónica de la gran potencia. Este trabajo pretende examinar el itinerario histórico de la hegemonía norteamericana; un itinerario que se inició de manera exitosa y que, sin embargo, parece haber llegado a un punto de inflexión definitivo. Para ello se analizará la capacidad y los caracteres de lo que entendemos por liderazgo mundial, en referencia a las distintas etapas del proceso histórico y de sus connotaciones específicas.</dc:description>
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<title>Las consecuencias políticas de la participación de España en la guerra y reconstrucción de Irak</title>
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<name>Oddone, Carlos Nahuel</name>
</author>
<author>
<name>Granato, Leonardo</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:34Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
El presente trabajo tiene el objeto de analizar las consecuencias políticas de la participación de España en la guerra de Irak, desarrollada durante los meses de febrero-abril de 2003. Asimismo se tomará en consideración el rol desarrollado por España en el proceso de reconstrucción de Irak, y las consecuencias de dicha actuación. Una cuestión central es qué beneficios encuentra España a partir de este "alto perfil internacional" que ha tomado desde la guerra de Irak. La derechización de la política interna de España en los últimos años ha llevado a una política externa de alineamiento con los Estados Unidos y pro-intervención de Irak; la cual, pareciera ser, que pagó sus costos el 11 de marzo en Madrid. El 11-M constituye un punto de inflexión que pone de manifiesto el fin de la vieja división de posguerra fría, en la cual Estados Unidos se dedicaba a la seguridad y Europa se interesaba por los factores sociales. España deberá tener un rol clave en la nueva agenda de seguridad y política exterior de la Unión Europea. La unificación en términos políticos y de seguridad es hoy menester para Europa, no sólo por el terrorismo internacional sino por la incorporación de 10 nuevos miembros de Europa del Este necesitados aún hoy de seguridad.
Mesa 4: Estados Unidos y las guerras en Medio Oriente.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El presente trabajo tiene el objeto de analizar las consecuencias políticas de la participación de España en la guerra de Irak, desarrollada durante los meses de febrero-abril de 2003. Asimismo se tomará en consideración el rol desarrollado por España en el proceso de reconstrucción de Irak, y las consecuencias de dicha actuación. Una cuestión central es qué beneficios encuentra España a partir de este "alto perfil internacional" que ha tomado desde la guerra de Irak. La derechización de la política interna de España en los últimos años ha llevado a una política externa de alineamiento con los Estados Unidos y pro-intervención de Irak; la cual, pareciera ser, que pagó sus costos el 11 de marzo en Madrid. El 11-M constituye un punto de inflexión que pone de manifiesto el fin de la vieja división de posguerra fría, en la cual Estados Unidos se dedicaba a la seguridad y Europa se interesaba por los factores sociales. España deberá tener un rol clave en la nueva agenda de seguridad y política exterior de la Unión Europea. La unificación en términos políticos y de seguridad es hoy menester para Europa, no sólo por el terrorismo internacional sino por la incorporación de 10 nuevos miembros de Europa del Este necesitados aún hoy de seguridad.</dc:description>
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<title>¿La Tercera Guerra del Golfo la debemos nombrar, "La guerra por el petróleo"?</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/39696" rel="alternate"/>
<author>
<name>González, Juan Aníbal Edgardo</name>
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<id>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/39696</id>
<updated>2020-07-11T04:06:47Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
A trece años y meses que se anunció el fin de la operación “Tormenta del Desierto”, Irak se encuentra sumergido y desgarrado por una interminable guerra, de la que en ningún momento pudo salir. Para poder dar algunas respuestas a esta situación, me hago varias preguntas, que a la vez funcionaran como disparadores para realizar un modesto análisis de la situación por la que hoy atraviesa Irak. &#13;
- ¿Cuál es la responsabilidad de las ONU en este conflicto? ¿es cómplice de las Grandes Potencias? &#13;
- El terrorismo internacional, que justificó una necesidad estratégica de los EE.UU., el Petróleo, y este fue el motivo de avanzar sobre Afganistán, ¿sirvió también para invadir Irak? &#13;
A través del análisis de las resoluciones dictadas por el Consejo de Seguridad desde el año ´91 hasta la actualidad (junio de 2004), mostraré, cual fue la posición del grupo de las naciones del mundo en este conflicto. Las cuales en su momento dejaron entrever una falta de compromiso a favor de la paz. Comentare también la posición de la Comunidad Europea, como grupo interesado en la cuestión del petróleo y como caso especial la posición española. La otra cuestión tiene para mi un denominador común, el petróleo, recurso natural no renovable y estratégico. Argumento central en toda la problemática del Medio Oriente y en esto debemos estar todos de acuerdo o por lo menos, tener algún punto de contacto. Partiendo de la base de que la región del Golfo cuenta con el 65% de las reservas del mundo y aporta el 30% del crudo consumido a un costo de producción muy bajo (2-3 dólares por barril). Y si también tomamos en cuenta que después del 11 de septiembre del 2001, Arabia Saudita principal abastecedor de EE.UU de ese producto será dejado de lado. Es obvio, este planteo para el Departamento de Estado esta encubierto tras la mascara del terrorismo internacional y la necesidad de establecer en la región la “Democracia” u otra “Democracia a Medida”, para terminar con aquellos países que todavía son díscolos en la región. La idea es demostrar que mientras la Pax Americana siga siendo una Pax que esta teñida de intereses colonialistas e imperialistas, nunca se podrá transformar en una PAZ duradera en el mundo.
Mesa 4: Estados Unidos y las guerras en Medio Oriente.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>A trece años y meses que se anunció el fin de la operación “Tormenta del Desierto”, Irak se encuentra sumergido y desgarrado por una interminable guerra, de la que en ningún momento pudo salir. Para poder dar algunas respuestas a esta situación, me hago varias preguntas, que a la vez funcionaran como disparadores para realizar un modesto análisis de la situación por la que hoy atraviesa Irak. &#13;
- ¿Cuál es la responsabilidad de las ONU en este conflicto? ¿es cómplice de las Grandes Potencias? &#13;
- El terrorismo internacional, que justificó una necesidad estratégica de los EE.UU., el Petróleo, y este fue el motivo de avanzar sobre Afganistán, ¿sirvió también para invadir Irak? &#13;
A través del análisis de las resoluciones dictadas por el Consejo de Seguridad desde el año ´91 hasta la actualidad (junio de 2004), mostraré, cual fue la posición del grupo de las naciones del mundo en este conflicto. Las cuales en su momento dejaron entrever una falta de compromiso a favor de la paz. Comentare también la posición de la Comunidad Europea, como grupo interesado en la cuestión del petróleo y como caso especial la posición española. La otra cuestión tiene para mi un denominador común, el petróleo, recurso natural no renovable y estratégico. Argumento central en toda la problemática del Medio Oriente y en esto debemos estar todos de acuerdo o por lo menos, tener algún punto de contacto. Partiendo de la base de que la región del Golfo cuenta con el 65% de las reservas del mundo y aporta el 30% del crudo consumido a un costo de producción muy bajo (2-3 dólares por barril). Y si también tomamos en cuenta que después del 11 de septiembre del 2001, Arabia Saudita principal abastecedor de EE.UU de ese producto será dejado de lado. Es obvio, este planteo para el Departamento de Estado esta encubierto tras la mascara del terrorismo internacional y la necesidad de establecer en la región la “Democracia” u otra “Democracia a Medida”, para terminar con aquellos países que todavía son díscolos en la región. La idea es demostrar que mientras la Pax Americana siga siendo una Pax que esta teñida de intereses colonialistas e imperialistas, nunca se podrá transformar en una PAZ duradera en el mundo.</dc:description>
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<title>La ilusión de un proyecto de modernización: el Gran Medio Oriente en la política imperial de Estados Unidos</title>
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<name>Derghoukassian, Khatchik</name>
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<updated>2022-10-19T17:55:08Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
A falta de las pruebas que demostrarían el argumento inicial de la intervención militar estadounidense en Irak, a saber: las armas de destrucción masiva y los vínculos del régimen de Saddam Husein con el terrorismo fundamentalista, la administración de George W. Bush reformuló la justificación de la misma con el ambicioso proyecto del Gran Medio Oriente. En la lógica de este proyecto Irak sería el modelo de democratización exitosa para los demás países medio orientales que cuando se dotarían de gobiernos representativos dejarían de ser un caldo de cultivo para el fundamentalismo islámico. Neo-wilsioniano en su esencia, el proyecto del Gran Medio Oriente no es realizable sin un activo compromiso militar y económico de Washington. Para los defensores de la iniciativa, no solo la “benevolencia” del imperialismo americano es la garantía del éxito de la misma, sino también los ejemplos históricos no faltan para su justificación. De hecho, el antecedente más inmediato es el de Gran Bretaña: todas las ex colonias del imperio británico son democracias. Mas aun, la promoción de la democracia siempre ha formado parte de la política exterior de Estados Unidos, y los casos de Alemania y Japón en la pos-Segunda Guerra Mundial están ahí para atestiguar la determinación de Washington cuando un compromiso está asumido seriamente. Son pocas las dudas acerca de la firme creencia de los mentores intelectuales de la intervención militar en Irak al compromiso asumido por la administración de Bush con respecto a la democratización del Medio Oriente. Este ensayo, sin embargo, sostiene que aun con la supuesta seriedad del proyecto de modernización que es la democratización del Gran Medio Oriente, la iniciativa no logrará su objetivo por tres razones: el contexto global, las contradicciones internas del imperialismo negado de Estados Unidos, y las controversias que genera la interconexión de su política doméstica e internacional. Para demostrar mi hipótesis, uso una comparación del imperio británico con el imperio estadounidense del historiador Nial Ferguson. En mis conclusiones ofrezco algunas reflexiones con respecto a los motivos mas concretos de la guerra en Irak, y las implicancias del proyecto del Gran Medio Oriente en términos de estabilidad regional y transición democrática en el mundo árabe.
Mesa 3: Estados Unidos y el Medio Oriente.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>A falta de las pruebas que demostrarían el argumento inicial de la intervención militar estadounidense en Irak, a saber: las armas de destrucción masiva y los vínculos del régimen de Saddam Husein con el terrorismo fundamentalista, la administración de George W. Bush reformuló la justificación de la misma con el ambicioso proyecto del Gran Medio Oriente. En la lógica de este proyecto Irak sería el modelo de democratización exitosa para los demás países medio orientales que cuando se dotarían de gobiernos representativos dejarían de ser un caldo de cultivo para el fundamentalismo islámico. Neo-wilsioniano en su esencia, el proyecto del Gran Medio Oriente no es realizable sin un activo compromiso militar y económico de Washington. Para los defensores de la iniciativa, no solo la “benevolencia” del imperialismo americano es la garantía del éxito de la misma, sino también los ejemplos históricos no faltan para su justificación. De hecho, el antecedente más inmediato es el de Gran Bretaña: todas las ex colonias del imperio británico son democracias. Mas aun, la promoción de la democracia siempre ha formado parte de la política exterior de Estados Unidos, y los casos de Alemania y Japón en la pos-Segunda Guerra Mundial están ahí para atestiguar la determinación de Washington cuando un compromiso está asumido seriamente. Son pocas las dudas acerca de la firme creencia de los mentores intelectuales de la intervención militar en Irak al compromiso asumido por la administración de Bush con respecto a la democratización del Medio Oriente. Este ensayo, sin embargo, sostiene que aun con la supuesta seriedad del proyecto de modernización que es la democratización del Gran Medio Oriente, la iniciativa no logrará su objetivo por tres razones: el contexto global, las contradicciones internas del imperialismo negado de Estados Unidos, y las controversias que genera la interconexión de su política doméstica e internacional. Para demostrar mi hipótesis, uso una comparación del imperio británico con el imperio estadounidense del historiador Nial Ferguson. En mis conclusiones ofrezco algunas reflexiones con respecto a los motivos mas concretos de la guerra en Irak, y las implicancias del proyecto del Gran Medio Oriente en términos de estabilidad regional y transición democrática en el mundo árabe.</dc:description>
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<title>Política exterior norteamericana y distribución de riqueza en el Medio Oriente</title>
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<author>
<name>Lobos, Matías</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:38Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
La presente ponencia se divide en cuatro secciones. En la primera de estas secciones se presenta un análisis de la política norteamericana en el Medio Oriente, considerando a la misma como una política de Statu Quo destinada a preservar el interés nacional vital de los EEUU en la región. La estrategia norteamericana consiste en lograr que ningún poder único llegue a controlar este espacio geopolítico y que la comunidad internacional pueda acceder libremente a ella en el terreno económico y financiero. También se considera en esta sección la cuestión del resurgimiento islámico como un peligro potencial y no real para los intereses estratégicos de EEUU. En la segunda sección se aborda el debate en torno al resurgimiento islámico. Se analiza como para una gran cantidad de musulmanes el Islam se ha convertido en una fuente de identidad, sentido, estabilidad, legitimidad, desarrollo, poder y esperanza. Este resurgimiento islámico, con toda su extensión y profundidad, es la última fase del reajuste de la civilización islámica ante Occidente, un esfuerzo por encontrar la solución a los problemas árabes-islámicos, no en las ideologías occidentales, sino en el Islam. Encarna la aceptación de la modernidad, el rechazo de la cultura occidental y el renovado interés por el Islam como la guía cultural, religiosa, social y política para la vida en el mundo árabe - islámico. En la tercera sección se presenta el debate de la "violencia islámica" como prácticas activas de un terrorismo mesiánico o conjunto de acciones políticas tendientes al logro de la liberación popular. Para los defensores de la segunda postura, el terrorismo es presentado como la vanguardia armada de un movimiento popular de liberación que tiene como finalidad principal la ruptura de los lazos coloniales que impiden el desarrollo económico y social autónomo de la región. Para los que sostienen la primera postura, las acciones terroristas son presentadas como actos mesiánicos y demenciales, perpetrados por organizaciones delictivas internacionales que tienen como finalidad manifiesta la aniquilación de la libertad, la violación sistemática de los derechos humanos elementales y el freno al sistema económico que mayor bienestar social ha esparcido por el planeta (el capitalismo mundial). Finalmente, en la última sección, se analiza la distribución desigual de la riqueza en el interior del mundo árabe-islámico como posible causa del resurgimiento islámico. En la administración interna de la vasta riqueza material que produce el mundo islámico parece estar afincada la causa principal que genera la extraordinaria distribución desigual de recursos económicos y bienestar social, más que en los lazos comerciales con las potencias centrales. De hecho, los países alineados con Occidente, estudiados en este trabajo, muestran un PBI per cápita más alto de lo que suele creerse; y también exhiben, en general, un desempeño en materia de desarrollo humano que los ubica en una posición media-alta. Por el contrario, los estados que muestran una política internacional hostil hacia Occidente, presentan un PBI per cápita sensiblemente menor que aquellos estados alineados con Occidente, además de calificar con un índice de desarrollo humano medio-bajo.
Mesa 3: Estados Unidos y el Medio Oriente.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La presente ponencia se divide en cuatro secciones. En la primera de estas secciones se presenta un análisis de la política norteamericana en el Medio Oriente, considerando a la misma como una política de Statu Quo destinada a preservar el interés nacional vital de los EEUU en la región. La estrategia norteamericana consiste en lograr que ningún poder único llegue a controlar este espacio geopolítico y que la comunidad internacional pueda acceder libremente a ella en el terreno económico y financiero. También se considera en esta sección la cuestión del resurgimiento islámico como un peligro potencial y no real para los intereses estratégicos de EEUU. En la segunda sección se aborda el debate en torno al resurgimiento islámico. Se analiza como para una gran cantidad de musulmanes el Islam se ha convertido en una fuente de identidad, sentido, estabilidad, legitimidad, desarrollo, poder y esperanza. Este resurgimiento islámico, con toda su extensión y profundidad, es la última fase del reajuste de la civilización islámica ante Occidente, un esfuerzo por encontrar la solución a los problemas árabes-islámicos, no en las ideologías occidentales, sino en el Islam. Encarna la aceptación de la modernidad, el rechazo de la cultura occidental y el renovado interés por el Islam como la guía cultural, religiosa, social y política para la vida en el mundo árabe - islámico. En la tercera sección se presenta el debate de la "violencia islámica" como prácticas activas de un terrorismo mesiánico o conjunto de acciones políticas tendientes al logro de la liberación popular. Para los defensores de la segunda postura, el terrorismo es presentado como la vanguardia armada de un movimiento popular de liberación que tiene como finalidad principal la ruptura de los lazos coloniales que impiden el desarrollo económico y social autónomo de la región. Para los que sostienen la primera postura, las acciones terroristas son presentadas como actos mesiánicos y demenciales, perpetrados por organizaciones delictivas internacionales que tienen como finalidad manifiesta la aniquilación de la libertad, la violación sistemática de los derechos humanos elementales y el freno al sistema económico que mayor bienestar social ha esparcido por el planeta (el capitalismo mundial). Finalmente, en la última sección, se analiza la distribución desigual de la riqueza en el interior del mundo árabe-islámico como posible causa del resurgimiento islámico. En la administración interna de la vasta riqueza material que produce el mundo islámico parece estar afincada la causa principal que genera la extraordinaria distribución desigual de recursos económicos y bienestar social, más que en los lazos comerciales con las potencias centrales. De hecho, los países alineados con Occidente, estudiados en este trabajo, muestran un PBI per cápita más alto de lo que suele creerse; y también exhiben, en general, un desempeño en materia de desarrollo humano que los ubica en una posición media-alta. Por el contrario, los estados que muestran una política internacional hostil hacia Occidente, presentan un PBI per cápita sensiblemente menor que aquellos estados alineados con Occidente, además de calificar con un índice de desarrollo humano medio-bajo.</dc:description>
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<title>La estrategia de seguridad de Estados Unidos y su incidencia en Irak</title>
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<author>
<name>Adamo, Susana I.</name>
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<name>Jaime, Miriam L.</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:31Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
La situación internacional actual se nos presenta inestable, incierta e impregnada de variadas complicaciones de distinta índole. La razón y la justicia no siempre respaldan a la acción contundente, que pone en peligro las estructuras socio-económicas, políticas e institucionales en diversos países y regiones. El hecho de que el actual siglo XXI se inaugure con una nueva guerra contra Irak, a la que se respondió con una escalada terrorista, nos sumerge en un mundo cargado de inquietud e intenso dramatismo. En el presente trabajo haremos referencia a “La Estrategia de Seguridad para el siglo XXI”, elaborada por el gobierno de Estados Unidos en 1997, y su incidencia en Irak. Este documento plasmó una imagen convencional de la nueva era que ya había sido formulada cuatro años antes en la Doctrina Clinton, por el Asesor de Seguridad Nacional Anthony Lake. Allí se hablaba de “un nuevo mundo” con “inmensas oportunidades” para “consolidar la victoria de la democracia y de los mercados abiertos”. Pero, si Estados Unidos buscó su seguridad nacional para un nuevo siglo, hoy en día está muy lejos de lograrlo, porque aplicar los principios del citado documento lo llevó a actuar unilateralmente dañando y perjudicando a otras naciones, caso Afganistán e Irak. Justificando el empleo de la guerra como inevitable, moviéndose entre la hipocresía y las mentiras, desconociendo legítimos derechos de los pueblos, destruyendo la paz e introduciendo la inseguridad dentro de su mismo territorio, al alimentar la vigencia del terrorismo internacional. Este fenómeno que debía desaparecer del diseño internacional, en cuya cúspide se sitúa como primera potencia mundial, hoy en día es la respuesta que Medio Oriente utiliza para asestar duros golpes a emblemas del poder internacional y a todos los que con él colaboran.
Mesa 3: Estados Unidos y el Medio Oriente.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La situación internacional actual se nos presenta inestable, incierta e impregnada de variadas complicaciones de distinta índole. La razón y la justicia no siempre respaldan a la acción contundente, que pone en peligro las estructuras socio-económicas, políticas e institucionales en diversos países y regiones. El hecho de que el actual siglo XXI se inaugure con una nueva guerra contra Irak, a la que se respondió con una escalada terrorista, nos sumerge en un mundo cargado de inquietud e intenso dramatismo. En el presente trabajo haremos referencia a “La Estrategia de Seguridad para el siglo XXI”, elaborada por el gobierno de Estados Unidos en 1997, y su incidencia en Irak. Este documento plasmó una imagen convencional de la nueva era que ya había sido formulada cuatro años antes en la Doctrina Clinton, por el Asesor de Seguridad Nacional Anthony Lake. Allí se hablaba de “un nuevo mundo” con “inmensas oportunidades” para “consolidar la victoria de la democracia y de los mercados abiertos”. Pero, si Estados Unidos buscó su seguridad nacional para un nuevo siglo, hoy en día está muy lejos de lograrlo, porque aplicar los principios del citado documento lo llevó a actuar unilateralmente dañando y perjudicando a otras naciones, caso Afganistán e Irak. Justificando el empleo de la guerra como inevitable, moviéndose entre la hipocresía y las mentiras, desconociendo legítimos derechos de los pueblos, destruyendo la paz e introduciendo la inseguridad dentro de su mismo territorio, al alimentar la vigencia del terrorismo internacional. Este fenómeno que debía desaparecer del diseño internacional, en cuya cúspide se sitúa como primera potencia mundial, hoy en día es la respuesta que Medio Oriente utiliza para asestar duros golpes a emblemas del poder internacional y a todos los que con él colaboran.</dc:description>
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<title>EE. UU. e Israel: friends forever?: Causas y conocimientos de una relación especial</title>
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<author>
<name>Joab, Emiliano</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:37Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
Cualquier análisis sobre la relación entre EEUU e Israel debe comenzar con el reconocimiento de la absoluta unicidad de ambos países: por un lado, ¿qué otro país, además de Israel, de tan sólo seis millones de habitantes y con una superficie tan acotada, puede ser tan importante globalmente, tanto para sus amigos como para sus enemigos? Por el otro ¿Qué país, además de EEUU, puede presentarse hoy al mundo como el único superpoder en un orden mundial unipolar, y mantener semejante poder militar, capacidad de proyección y liderazgo internacional, fuerza económica e influencia cultural en todo el globo? Evidentemente la interacción entre estas dos naciones no puede dejar de tener un carácter bastante especial. Una clara intención de este trabajo, por lo tanto, tiene que ver con investigar a cerca de las causas y consecuencias de esta relación especial que mantienen ambos países, no sólo a nivel de sus gobiernos, sino también a nivel de sus respectivas sociedades. Relación que no siempre fue buena, no siempre la misma, sino que varió tanto como variaron las relaciones internacionales. El desafío entonces, consiste en redescubrir la evolución histórica de la misma a lo largo del tiempo y a través de los grandes acontecimientos mundiales, hasta llegar al día de hoy y a un contexto de post-guerra fría, post-11/9, post-Irak, comprendiendo los motivos por los cuales estos estados y sus sociedades demuestran tener hoy, a diferencia de otros tiempos, tan fuertes vínculos. Justamente en este punto es cuando surge una pregunta obligada y que titula esta investigación: La “amistad” entre EEUU e Israel, esta vez, ¿será para siempre?
Mesa 2: La complicada trama Palestina-Israel.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Cualquier análisis sobre la relación entre EEUU e Israel debe comenzar con el reconocimiento de la absoluta unicidad de ambos países: por un lado, ¿qué otro país, además de Israel, de tan sólo seis millones de habitantes y con una superficie tan acotada, puede ser tan importante globalmente, tanto para sus amigos como para sus enemigos? Por el otro ¿Qué país, además de EEUU, puede presentarse hoy al mundo como el único superpoder en un orden mundial unipolar, y mantener semejante poder militar, capacidad de proyección y liderazgo internacional, fuerza económica e influencia cultural en todo el globo? Evidentemente la interacción entre estas dos naciones no puede dejar de tener un carácter bastante especial. Una clara intención de este trabajo, por lo tanto, tiene que ver con investigar a cerca de las causas y consecuencias de esta relación especial que mantienen ambos países, no sólo a nivel de sus gobiernos, sino también a nivel de sus respectivas sociedades. Relación que no siempre fue buena, no siempre la misma, sino que varió tanto como variaron las relaciones internacionales. El desafío entonces, consiste en redescubrir la evolución histórica de la misma a lo largo del tiempo y a través de los grandes acontecimientos mundiales, hasta llegar al día de hoy y a un contexto de post-guerra fría, post-11/9, post-Irak, comprendiendo los motivos por los cuales estos estados y sus sociedades demuestran tener hoy, a diferencia de otros tiempos, tan fuertes vínculos. Justamente en este punto es cuando surge una pregunta obligada y que titula esta investigación: La “amistad” entre EEUU e Israel, esta vez, ¿será para siempre?</dc:description>
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<title>El "cerco-muro" que está construyendo Israel</title>
<link href="http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/39610" rel="alternate"/>
<author>
<name>Frediani, Valeria</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:30Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
Israel está construyendo un "cerco-muro" en la Ribera Occidental o "Cisjordania", con una extensión de 728 kilómetros, que aislará a 81 pueblos palestinos con 163.000 habitantes y a otros 210.000 que viven en el este de Jerusalén. Se extiende de norte a sur, violando la llamada "línea verde" que separaba Cisjordania del territorio israelí desde 1967. El gobierno de Ariel Sharon dice que el "cerco de seguridad" tiene por finalidad impedir el ingreso de suicidas palestinos. Los palestinos sostienen que el "muro de separación" intenta impedir el establecimiento de un Estado palestino viable en el futuro. Para Israel el "cerco-muro" parece estar funcionando. La contracara de esto es cómo se está viendo afectada la vida de los palestinos. De acuerdo a lo informado por el Secretario General de la ONU en noviembre de 2003, el principal componente del sistema de cerramiento es una serie de checkpoints y bloqueos que restringen severamente el movimiento de personas y bienes palestinos, causando un serio daño socioeconómico. El Comité Internacional de la Cruz Roja reconoce el derecho de Israel a tomar medidas para velar por la seguridad de su población, sin embargo considera que esas medidas deben ajustarse a las normas pertinentes del derecho internacional humanitario (DIH). El DIH, a través de los más de 600 artículos contenidos en sus seis tratados principales, tiene por objetivo preservar el derecho de las personas puestas fuera de combate y las que no participan directamente en las hostilidades, a que se respete su vida y su integridad física y moral. Dichas personas deben ser en todas circunstancias, protegidas y tratadas con humanidad, sin distinción alguna de índole desfavorable. El "cerco-muro" de Cisjordania no parece estar de acuerdo con dicho derecho. En octubre de 2003 la Asamblea General de la ONU aprobó una Resolución requiriendo que Israel detenga la construcción del "cerco-muro" y en diciembre del mismo año pidió un parecer jurídico a la Corte Internacional de Justicia sobre su legitimidad. En el marco general de la confrontación árabe-israelí, con múltiples componentes de naturaleza política, económica y religiosa, el "cerco-muro" actualmente en construcción es un elemento más en una problemática de muy difícil resolución.
Mesa 2: La complicada trama Palestina-Israel.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Israel está construyendo un "cerco-muro" en la Ribera Occidental o "Cisjordania", con una extensión de 728 kilómetros, que aislará a 81 pueblos palestinos con 163.000 habitantes y a otros 210.000 que viven en el este de Jerusalén. Se extiende de norte a sur, violando la llamada "línea verde" que separaba Cisjordania del territorio israelí desde 1967. El gobierno de Ariel Sharon dice que el "cerco de seguridad" tiene por finalidad impedir el ingreso de suicidas palestinos. Los palestinos sostienen que el "muro de separación" intenta impedir el establecimiento de un Estado palestino viable en el futuro. Para Israel el "cerco-muro" parece estar funcionando. La contracara de esto es cómo se está viendo afectada la vida de los palestinos. De acuerdo a lo informado por el Secretario General de la ONU en noviembre de 2003, el principal componente del sistema de cerramiento es una serie de checkpoints y bloqueos que restringen severamente el movimiento de personas y bienes palestinos, causando un serio daño socioeconómico. El Comité Internacional de la Cruz Roja reconoce el derecho de Israel a tomar medidas para velar por la seguridad de su población, sin embargo considera que esas medidas deben ajustarse a las normas pertinentes del derecho internacional humanitario (DIH). El DIH, a través de los más de 600 artículos contenidos en sus seis tratados principales, tiene por objetivo preservar el derecho de las personas puestas fuera de combate y las que no participan directamente en las hostilidades, a que se respete su vida y su integridad física y moral. Dichas personas deben ser en todas circunstancias, protegidas y tratadas con humanidad, sin distinción alguna de índole desfavorable. El "cerco-muro" de Cisjordania no parece estar de acuerdo con dicho derecho. En octubre de 2003 la Asamblea General de la ONU aprobó una Resolución requiriendo que Israel detenga la construcción del "cerco-muro" y en diciembre del mismo año pidió un parecer jurídico a la Corte Internacional de Justicia sobre su legitimidad. En el marco general de la confrontación árabe-israelí, con múltiples componentes de naturaleza política, económica y religiosa, el "cerco-muro" actualmente en construcción es un elemento más en una problemática de muy difícil resolución.</dc:description>
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<title>La historia antigua de Palestina a la luz de las recientes revisiones de la historia antigua de Israel: Aspectos ideológicos</title>
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<author>
<name>Pfoh, Emanuel</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:23Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
Todo discurso interpretativo del pasado (la historia no menos) posee inevitablemente aspectos ideológicos que le son inherentes así como manifestaciones políticas latentes o explícitas. En los últimos veinticinco años, se ha producido un desarrollo considerable en torno a lo que realmente podemos conocer acerca del pasado histórico del antiguo Israel en Palestina. La investigación arqueológica, por un lado, y la crítica literaria del Antiguo Testamento, por otro, han hecho posible alcanzar una imagen histórica de Israel que difiere notablemente de aquella presente en el texto bíblico. La imagen bíblica del pueblo de Israel, que alguna vez fuera utilizada como fundamento histórico de la creación del moderno Estado de Israel en Palestina, está siendo utilizada ahora, en su versión “revisada”, por parte de la Autoridad Palestina, en un intento por consolidar la imagen de un pasado palestino en la región y, así, otorgar legitimidad a los reclamos por la pertenencia primera de los territorios en disputa. En la presente comunicación se analizan tanto la utilización de estas imágenes por parte de ambos bandos así como los riesgos que surgen de los discursos estrictamente ideológicos del pasado. Finalmente, se hace una consideración acerca de qué historia de Palestina y de Israel en la antigüedad es posible.
Mesa 2: La complicada trama Palestina-Israel.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Todo discurso interpretativo del pasado (la historia no menos) posee inevitablemente aspectos ideológicos que le son inherentes así como manifestaciones políticas latentes o explícitas. En los últimos veinticinco años, se ha producido un desarrollo considerable en torno a lo que realmente podemos conocer acerca del pasado histórico del antiguo Israel en Palestina. La investigación arqueológica, por un lado, y la crítica literaria del Antiguo Testamento, por otro, han hecho posible alcanzar una imagen histórica de Israel que difiere notablemente de aquella presente en el texto bíblico. La imagen bíblica del pueblo de Israel, que alguna vez fuera utilizada como fundamento histórico de la creación del moderno Estado de Israel en Palestina, está siendo utilizada ahora, en su versión “revisada”, por parte de la Autoridad Palestina, en un intento por consolidar la imagen de un pasado palestino en la región y, así, otorgar legitimidad a los reclamos por la pertenencia primera de los territorios en disputa. En la presente comunicación se analizan tanto la utilización de estas imágenes por parte de ambos bandos así como los riesgos que surgen de los discursos estrictamente ideológicos del pasado. Finalmente, se hace una consideración acerca de qué historia de Palestina y de Israel en la antigüedad es posible.</dc:description>
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<title>El éxito de Oslo versus el fracaso de Camp David II: un estudio a partir de las teorías de negociación</title>
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<author>
<name>Hoppstock, Julia</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:22Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
Desde su surgimiento, el manejo del conflicto árabe-israelí ha demostrado dos lógicas contrapuestas: una basada en la confianza en la diplomacia y en las negociaciones de paz; y otra consistente en el apoyo a la solución militar, y, por ende, conducente a la guerra. La primera lógica se ha manifestado específicamente en los los Acuerdos de Oslo del 13 de septiembre de 1993, y la segunda ha quedado plasmada en la Cumbre de Camp David II, realizada entre el 11 y 25 de julio de 2000. Dado que en Oslo se firmó una Declaración de Principios Provisorios de Autonomía, dicha negociación puede considerarse como un éxito. En cambio, Camp David II resultó ser un fracaso, debido a que, si bien se iniciaron las negociaciones, no se pudo pasar a una segunda etapa de arribo un tratado de paz. En efecto, el objetivo de este trabajo es explicar por qué Oslo resultó ser un triunfo, mientras que Camp David II culminó siendo un fracaso. Para ello, se utilizarán las variables independientes que las teorías de la negociación más citadas y reconocidas de las relaciones internacionales exponen para dar cuenta de las mayores probabilidades de triunfo de una negociación. A partir de cada una de las variables propuestas por dichas teorías, se formularán cuatro hipótesis, las que serán testeadas a los casos específicos de Oslo y de Camp David II, identificando las variables que explican el éxito de Oslo y el fracaso de Camp David II, como también aquellas que aparecen como necesarias para forjar, de aquí en un futuro, un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto palestino-israelí. A partir del estudio, se arriba a la conclusión que dichas variables son: la mediación por parte de un tercero imparcial; un tamaño del conjunto ganador que sea favorable a los términos de la negociación; la existencia de un "mutually hurting stalemate" que aumente el tamaño del conjunto de aceptabilidad de los líderes; la presencia de jefes nacionales que actúen como agentes; y la existencia de temas que permitan dividir las ganancias.
Mesa 2: La complicada trama Palestina-Israel.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Desde su surgimiento, el manejo del conflicto árabe-israelí ha demostrado dos lógicas contrapuestas: una basada en la confianza en la diplomacia y en las negociaciones de paz; y otra consistente en el apoyo a la solución militar, y, por ende, conducente a la guerra. La primera lógica se ha manifestado específicamente en los los Acuerdos de Oslo del 13 de septiembre de 1993, y la segunda ha quedado plasmada en la Cumbre de Camp David II, realizada entre el 11 y 25 de julio de 2000. Dado que en Oslo se firmó una Declaración de Principios Provisorios de Autonomía, dicha negociación puede considerarse como un éxito. En cambio, Camp David II resultó ser un fracaso, debido a que, si bien se iniciaron las negociaciones, no se pudo pasar a una segunda etapa de arribo un tratado de paz. En efecto, el objetivo de este trabajo es explicar por qué Oslo resultó ser un triunfo, mientras que Camp David II culminó siendo un fracaso. Para ello, se utilizarán las variables independientes que las teorías de la negociación más citadas y reconocidas de las relaciones internacionales exponen para dar cuenta de las mayores probabilidades de triunfo de una negociación. A partir de cada una de las variables propuestas por dichas teorías, se formularán cuatro hipótesis, las que serán testeadas a los casos específicos de Oslo y de Camp David II, identificando las variables que explican el éxito de Oslo y el fracaso de Camp David II, como también aquellas que aparecen como necesarias para forjar, de aquí en un futuro, un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto palestino-israelí. A partir del estudio, se arriba a la conclusión que dichas variables son: la mediación por parte de un tercero imparcial; un tamaño del conjunto ganador que sea favorable a los términos de la negociación; la existencia de un "mutually hurting stalemate" que aumente el tamaño del conjunto de aceptabilidad de los líderes; la presencia de jefes nacionales que actúen como agentes; y la existencia de temas que permitan dividir las ganancias.</dc:description>
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<title>Unilateralismo y guerra preventiva</title>
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<name>Mengo, Renee Isabel</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:21Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
Ante la presencia del Orden Mundial Unipolar, no todo esta resuelto, sino más bien, se debe pensar en un nuevo equilibrio de poder desde la O.N.U para que recupere su rol original. La única manera de que el Consejo de Seguridad funcione es que el unilateralismo de los Estrados Unidos se vaya limitando debido a su falta de eficacia. El unilateralismo norteamericano se basa sobre todo en su poder militar. Estados Unidos, con sus siete flotas y decenas de bases militares y aéreas en todo el mundo, proyecta poder militar como ninguna otra potencia lo ha hecho en la historia de la humanidad. Este poder ha servido para cambiar regímenes en Belgrado, en Kosovo, Kabul y Bagdad, pero no ha probado, hasta ahora, ser eficaz en la gobernabilidad, reconstrucción y democratización de los países ocupados. El problema ahora y futuro para las Naciones Unidas es que esta nueva estructura unipolar del poder mundial es aún más difícil de compatibilizar con todo el sistema de Naciones Unidas, porque funciona mediante una constante acción unilateral que rechaza todo contrapoder de naturaleza multilateral Diríamos que el poder militar norteamericano puede cambiar talibanes y tiranos, pero no puede reproducir luego su propia sociedad y cultura. Hasta ahora, este poder militar no reproduce democracia ni prosperidad después de sus victorias. El Kosovo sigue sin futuro, Afganistán en manos de señores de la guerra y exportando heroína; Irak no se presenta fácil, su futuro es una incógnita. El poder militar de Estados Unidos, hasta ahora, parece otorgar victorias sin triunfos políticos. Además, la globalización económica esta en crisis, la economía mundial y la de los Estados Unidos están muy debilitadas. La democracia, a pesar de haberse extendido por el mundo, es de muy baja intensidad, se limita sólo a organizar elecciones. Inclusive, debido a la lucha contra el terrorismo, muchas libertades civiles han sido recortadas en los mismos Estados Unidos. La falta de realpolitik de los cinco miembros permanentes con derecho a veto hirió gravemente al sistema multilateral de seguridad colectiva de las Naciones Unidas, porque la arquitectura del Consejo de Seguridad no está preparada para soportar el reto de un referéndum sobre unipolaridad o multipolaridad, y además un pleito diplomático irreal entre un hegemón global y tres grandes potencias regionales que no lo igualan en poder real sino en poder formal, sólo por el hecho de tener derecho a veto. En realpolitik, el mundo de hoy es demasiado complicado para una superpotencia solitaria. Probablemente haya que repensar en modelos como los del Bienestar , o la Social Democracia, para tender a la tan ansiada paz o al menos que, en la sociedad haya equidad y no se pierda la dignidad de los pueblos ni de las personas.
Mesa 1: El futuro de Irak: después de la guerra.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Ante la presencia del Orden Mundial Unipolar, no todo esta resuelto, sino más bien, se debe pensar en un nuevo equilibrio de poder desde la O.N.U para que recupere su rol original. La única manera de que el Consejo de Seguridad funcione es que el unilateralismo de los Estrados Unidos se vaya limitando debido a su falta de eficacia. El unilateralismo norteamericano se basa sobre todo en su poder militar. Estados Unidos, con sus siete flotas y decenas de bases militares y aéreas en todo el mundo, proyecta poder militar como ninguna otra potencia lo ha hecho en la historia de la humanidad. Este poder ha servido para cambiar regímenes en Belgrado, en Kosovo, Kabul y Bagdad, pero no ha probado, hasta ahora, ser eficaz en la gobernabilidad, reconstrucción y democratización de los países ocupados. El problema ahora y futuro para las Naciones Unidas es que esta nueva estructura unipolar del poder mundial es aún más difícil de compatibilizar con todo el sistema de Naciones Unidas, porque funciona mediante una constante acción unilateral que rechaza todo contrapoder de naturaleza multilateral Diríamos que el poder militar norteamericano puede cambiar talibanes y tiranos, pero no puede reproducir luego su propia sociedad y cultura. Hasta ahora, este poder militar no reproduce democracia ni prosperidad después de sus victorias. El Kosovo sigue sin futuro, Afganistán en manos de señores de la guerra y exportando heroína; Irak no se presenta fácil, su futuro es una incógnita. El poder militar de Estados Unidos, hasta ahora, parece otorgar victorias sin triunfos políticos. Además, la globalización económica esta en crisis, la economía mundial y la de los Estados Unidos están muy debilitadas. La democracia, a pesar de haberse extendido por el mundo, es de muy baja intensidad, se limita sólo a organizar elecciones. Inclusive, debido a la lucha contra el terrorismo, muchas libertades civiles han sido recortadas en los mismos Estados Unidos. La falta de realpolitik de los cinco miembros permanentes con derecho a veto hirió gravemente al sistema multilateral de seguridad colectiva de las Naciones Unidas, porque la arquitectura del Consejo de Seguridad no está preparada para soportar el reto de un referéndum sobre unipolaridad o multipolaridad, y además un pleito diplomático irreal entre un hegemón global y tres grandes potencias regionales que no lo igualan en poder real sino en poder formal, sólo por el hecho de tener derecho a veto. En realpolitik, el mundo de hoy es demasiado complicado para una superpotencia solitaria. Probablemente haya que repensar en modelos como los del Bienestar , o la Social Democracia, para tender a la tan ansiada paz o al menos que, en la sociedad haya equidad y no se pierda la dignidad de los pueblos ni de las personas.</dc:description>
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<title>Irak: invasión norteamericana, "pacificación" y entrega del gobierno a los iraquíes</title>
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<name>Luchetti, Javier Fernando</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:19Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
Después del 11 de septiembre del 2001, hemos sido testigos de varios sucesos delicados: por un lado, el propio atentado a las torres gemelas y al Pentágono, y por otro lado, la respuesta de los Estados Unidos. Mucho se ha escrito sobre la participación de Osama bin Laden y de su organización Al Qaeda, responsables de los atentados; usando aviones comerciales de compañías estadounidenses, en el propio territorio norteamericano, logró lo que ni siquiera había logrado la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Lo que aún queda por escribir, son las terribles consecuencias de la sed de venganza por parte del gobierno norteamericano, ante la magnitud del atentado que ha calado hondo en la sociedad norteamericana. Sobre la base de ese atentado, se invadieron países como Afganistán e Irak -justamente la situación política en este último caso es el motivo de este trabajo-, y se tomaron miles de prisioneros en nombre de la libertad, y de la lucha del "eje del bien contra el eje del mal". Para eso según el propio presidente estadounidense señaló que "donde sea que se oculten, y donde sea que conspiren, seremos nosotros quienes atacaremos. Creemos que nuestra causa es justa. Combatiremos todo el tiempo que haga falta y venceremos". Tomando en cuenta esas afirmaciones, primero Afganistán y luego Irak fueron cayendo bajo las bombas estadounidenses. En el segundo caso, la situación se complicó aún más por las consecuencias no deseadas, porque la pretendida estabilidad que se iba a obtener tras la caída de Saddam Hussein, se encuentra muy lejana. Por supuesto que atrás de la ansiada "justicia" a la norteamericana, están los considerables intereses estratégicos y económicos que están en juego en esa zona de Medio Oriente. Esta situación le viene como anillo al dedo tanto para el complejo militar-industrial estadounidense, como para las empresas transnacionales norteamericanas, especialmente petroleras, porque cuentan con el apoyo del gobierno norteamericano. Claro que no contaban con que Irak, si bien fue una presa fácil de dominar en lo militar, lo es más difícil ahora que existe la "pax americana".
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Después del 11 de septiembre del 2001, hemos sido testigos de varios sucesos delicados: por un lado, el propio atentado a las torres gemelas y al Pentágono, y por otro lado, la respuesta de los Estados Unidos. Mucho se ha escrito sobre la participación de Osama bin Laden y de su organización Al Qaeda, responsables de los atentados; usando aviones comerciales de compañías estadounidenses, en el propio territorio norteamericano, logró lo que ni siquiera había logrado la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Lo que aún queda por escribir, son las terribles consecuencias de la sed de venganza por parte del gobierno norteamericano, ante la magnitud del atentado que ha calado hondo en la sociedad norteamericana. Sobre la base de ese atentado, se invadieron países como Afganistán e Irak -justamente la situación política en este último caso es el motivo de este trabajo-, y se tomaron miles de prisioneros en nombre de la libertad, y de la lucha del "eje del bien contra el eje del mal". Para eso según el propio presidente estadounidense señaló que "donde sea que se oculten, y donde sea que conspiren, seremos nosotros quienes atacaremos. Creemos que nuestra causa es justa. Combatiremos todo el tiempo que haga falta y venceremos". Tomando en cuenta esas afirmaciones, primero Afganistán y luego Irak fueron cayendo bajo las bombas estadounidenses. En el segundo caso, la situación se complicó aún más por las consecuencias no deseadas, porque la pretendida estabilidad que se iba a obtener tras la caída de Saddam Hussein, se encuentra muy lejana. Por supuesto que atrás de la ansiada "justicia" a la norteamericana, están los considerables intereses estratégicos y económicos que están en juego en esa zona de Medio Oriente. Esta situación le viene como anillo al dedo tanto para el complejo militar-industrial estadounidense, como para las empresas transnacionales norteamericanas, especialmente petroleras, porque cuentan con el apoyo del gobierno norteamericano. Claro que no contaban con que Irak, si bien fue una presa fácil de dominar en lo militar, lo es más difícil ahora que existe la "pax americana".</dc:description>
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<title>Coercitive democratization: Lessons for the future of Iraq?</title>
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<name>Quirk, James M.</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:29Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
La idea de construir una democracia en Irak para transformar el Oriente Medio es notable. Algunos analistas creen que la idea es absurda y predestinada al fracaso. Otros, a pesar de las reservaciones que tengan, ofrecen recetas para lo que Irak, los Estados Unidos y la comunidad internacional tienen que hacer para conseguir cualquiera oportunidad para tener éxito en Irak. (Ningún esfuerzo principal, que haya descubierto el autor, presenta ninguna estrategia detallada para la democratización entera de la región.) Este trabajo pretende analizar varios de los planes propuestos, que se basan en esfuerzos anteriores a la democratización coactiva – pos-Segunda Guerra Mundial, Bosnia, Haití, Kosovo, etc. Por fin, la investigación del autor sobre Alemania, Japón y, únicamente, la Rusia de los 1990, se considera. Más allá de la variedad de tareas militares, políticas y económicas ("factors") propuestas en la mayoría de los planes, el autor propone que ciertas fundaciones y desarrollos ("dynamics") más amplios son necesarios. Estos incluyen, entre otras cosas: líderes con talento cometidos en la patria y entre los poderes internacionales y, también de ambos lados, los beneficios de “aprender.” El autor busca discurso sobre cuales elementos de estos planes aplican al Irak actual.
Mesa 1: El futuro de Irak: después de la guerra.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La idea de construir una democracia en Irak para transformar el Oriente Medio es notable. Algunos analistas creen que la idea es absurda y predestinada al fracaso. Otros, a pesar de las reservaciones que tengan, ofrecen recetas para lo que Irak, los Estados Unidos y la comunidad internacional tienen que hacer para conseguir cualquiera oportunidad para tener éxito en Irak. (Ningún esfuerzo principal, que haya descubierto el autor, presenta ninguna estrategia detallada para la democratización entera de la región.) Este trabajo pretende analizar varios de los planes propuestos, que se basan en esfuerzos anteriores a la democratización coactiva – pos-Segunda Guerra Mundial, Bosnia, Haití, Kosovo, etc. Por fin, la investigación del autor sobre Alemania, Japón y, únicamente, la Rusia de los 1990, se considera. Más allá de la variedad de tareas militares, políticas y económicas ("factors") propuestas en la mayoría de los planes, el autor propone que ciertas fundaciones y desarrollos ("dynamics") más amplios son necesarios. Estos incluyen, entre otras cosas: líderes con talento cometidos en la patria y entre los poderes internacionales y, también de ambos lados, los beneficios de “aprender.” El autor busca discurso sobre cuales elementos de estos planes aplican al Irak actual.</dc:description>
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<title>La guerra en Irak y la problemática kurda: Conflicto interno y crisis regional</title>
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<name>Zeraoui, Zidane</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:11Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
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V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
La invasión a Irak en el 2003 replanteó la problemática curda, una vieja cuestión que afecta no solamente a Irak sino a varios países limítrofes y en particular a Turquía en donde vive el 40% de la nación curda. El presente ensayo se enfoca a analizar la cuestión nacional en general para entender la especificidad del caso curdo además de entender el proceso histórico del problema, en particular a partir del acuerdo Sykes-Picot firmado en 1916 que planteaba por primera vez la existencia de un Estado curdo y la creación en 1946 de la República Soviética Socialista Curda en el norte de Irán. Sin embargo, es la rebelión curda en Irak a partir de los años sesenta y en Turquía una década después que ponen la temática como un elemento central del reodenamiento meso-oriental. Finalmente, el ensayo se enfoca a la difícil solución de la cuestión curda en Irak y plantea una solución global al problema de las minorías étnicas y religiosas.
Mesa 1: El futuro de Irak: después de la guerra.
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La invasión a Irak en el 2003 replanteó la problemática curda, una vieja cuestión que afecta no solamente a Irak sino a varios países limítrofes y en particular a Turquía en donde vive el 40% de la nación curda. El presente ensayo se enfoca a analizar la cuestión nacional en general para entender la especificidad del caso curdo además de entender el proceso histórico del problema, en particular a partir del acuerdo Sykes-Picot firmado en 1916 que planteaba por primera vez la existencia de un Estado curdo y la creación en 1946 de la República Soviética Socialista Curda en el norte de Irán. Sin embargo, es la rebelión curda en Irak a partir de los años sesenta y en Turquía una década después que ponen la temática como un elemento central del reodenamiento meso-oriental. Finalmente, el ensayo se enfoca a la difícil solución de la cuestión curda en Irak y plantea una solución global al problema de las minorías étnicas y religiosas.</dc:description>
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<title>Clave de la situación en Irak</title>
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<name>Pampin, María Inés</name>
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<updated>2020-07-11T04:06:18Z</updated>
<published>2004-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Objeto de conferencia
V Jornada de Medio Oriente (La Plata, 2004)
El tema objeto de este trabajo es tratado abordando tres grandes cuestiones: la situación política, la situación militar, y una descripción y explicación del accionar, intereses y relaciones mutuas de los principales actores involucrados. En relación con la situación política, se examina brevemente el proceso que dio lugar a la situación actual, incluyendo: los planes iniciales de Garner; el establecimiento del Consejo Gobernante Iraquí, los ministerios y la presidencia rotativa; el cronograma para la devolución de la soberanía; la constitución provisional; el papel de las Naciones Unidas; el establecimiento del nuevo gobierno interino. Cabe aclarar que se dedica más espacio a examinar la situación actual, haciendo sólo una breve reseña de cómo se ha llegado a dicha situación. Al examinar estas cuestiones se presta especial atención a los actores iraquíes, sus relaciones mutuas e intereses. En cuanto a la situación militar, se describe su evolución, siendo válida aquí la misma aclaración en cuanto a la brevedad de la reseña, para dedicar más espacio a la descripción y explicación de la situación actual. Se examina el carácter de la resistencia, tácticas, organización y sofisticación de los ataques. Se trata asimismo la creación de las fuerzas de seguridad iraquíes, su desempeño, el papel de las fuerzas de la coalición, las medidas tomadas por la Autoridad Provisional de la Coalición (APC) y los resultados obtenidos, así como los enfrentamientos con shiítas y sunitas. Se pone especial énfasis en los desafíos enfrentados por la APC y las medidas tomadas por ésta para enfrentarlos. Por otro lado, se examina el accionar, intereses y relaciones mutuas de los principales actores involucrados (Estados Unidos, actores europeos, Naciones Unidas, grupos shiítas, sunitas y kurdos, países vecinos). Por último, la conclusión integra estas cuestiones de manera explicativa y analiza las perspectivas futuras.
Mesa 1: El futuro de Irak: después de la guerra
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<dc:date>2004-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El tema objeto de este trabajo es tratado abordando tres grandes cuestiones: la situación política, la situación militar, y una descripción y explicación del accionar, intereses y relaciones mutuas de los principales actores involucrados. En relación con la situación política, se examina brevemente el proceso que dio lugar a la situación actual, incluyendo: los planes iniciales de Garner; el establecimiento del Consejo Gobernante Iraquí, los ministerios y la presidencia rotativa; el cronograma para la devolución de la soberanía; la constitución provisional; el papel de las Naciones Unidas; el establecimiento del nuevo gobierno interino. Cabe aclarar que se dedica más espacio a examinar la situación actual, haciendo sólo una breve reseña de cómo se ha llegado a dicha situación. Al examinar estas cuestiones se presta especial atención a los actores iraquíes, sus relaciones mutuas e intereses. En cuanto a la situación militar, se describe su evolución, siendo válida aquí la misma aclaración en cuanto a la brevedad de la reseña, para dedicar más espacio a la descripción y explicación de la situación actual. Se examina el carácter de la resistencia, tácticas, organización y sofisticación de los ataques. Se trata asimismo la creación de las fuerzas de seguridad iraquíes, su desempeño, el papel de las fuerzas de la coalición, las medidas tomadas por la Autoridad Provisional de la Coalición (APC) y los resultados obtenidos, así como los enfrentamientos con shiítas y sunitas. Se pone especial énfasis en los desafíos enfrentados por la APC y las medidas tomadas por ésta para enfrentarlos. Por otro lado, se examina el accionar, intereses y relaciones mutuas de los principales actores involucrados (Estados Unidos, actores europeos, Naciones Unidas, grupos shiítas, sunitas y kurdos, países vecinos). Por último, la conclusión integra estas cuestiones de manera explicativa y analiza las perspectivas futuras.</dc:description>
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