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<title>Número 10</title>
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<updated>2026-10-30T02:23:29Z</updated>
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<title>Museo | Número 10</title>
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<name>Fundación Museo La Plata</name>
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<updated>2019-07-25T04:06:12Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Edicion de revista
Museo; no. 10
Nota sobre la ilustración de tapa | &lt;b&gt;G. Sancho&lt;/b&gt;&#13;
Editorial.&#13;
Perito Moreno. Anecdotario&#13;
Prohombres del Museo: Roberto Lehmann-Nitsche | &lt;b&gt;M. E. Teruggi&lt;/b&gt;&#13;
El mundo del juego | &lt;b&gt;M. M. Reca&lt;/b&gt;&#13;
El Museo en la actualidad. El Departamento Científico de plantas vasculares | &lt;b&gt;J. V. Cristi; S. E. Freire; L. Katinas y L. Iharlegui&lt;/b&gt;&#13;
El mosaico como fuente histórica | &lt;b&gt;M. Bubis&lt;/b&gt;&#13;
El significado de los fósiles para los antiguos habitantes de la Patagonia | &lt;b&gt;M. T. Dozo&lt;/b&gt;&#13;
Las primeras plantas vasculares de Sudamérica | &lt;b&gt;E. Morel&lt;/b&gt;&#13;
Miscelánea Los hombres y los árboles. La cultura vive del diálogo. Reflexiones.&#13;
Noticias de la Fundación.&#13;
Actividades culturales. Ciclo año 1997.&#13;
La Plata cumple 115 años. Una arqueología del sentimiento | &lt;b&gt;M. Valcarce&lt;/b&gt;&#13;
Noticias del Museo. El Museo de La Plata fue declarado Monumento Histórico Nacional&#13;
El estudio y el uso sustentable de la biota austral. Un programa del Museo de La Plata | &lt;b&gt;H. L. López. J. A. Schnack&lt;/b&gt;&#13;
Ictiosaurios y plesiosaurios de América del Sur: La parte desconocida de la historia | &lt;b&gt;Z. Gasparini; M. Fernández&lt;/b&gt;&#13;
Notas breves. ¿Hay un lenguaje animal? El primer alfabeto nació en el palacio real de los hyksos&#13;
Islas Galápagos: Un paraíso amenazado | &lt;b&gt;A. A. Lanteri&lt;/b&gt;&#13;
Olas, tormentas y playas | &lt;b&gt;E. J. Schnack; J. L. Pousa; F. I. Isla&lt;/b&gt;&#13;
De medicinas, genes y otras yerbas | &lt;b&gt;F. C. Ocampo; P. Posadas&lt;/b&gt;&#13;
El laboratorio de preparación de material del Departamento Paleontología Invertebrados | &lt;b&gt;V. A. Melemenis&lt;/b&gt;&#13;
Anónimos colaboradores: Carlos Tremouilles
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Nota sobre la ilustración de tapa | &lt;b&gt;G. Sancho&lt;/b&gt;&#13;
Editorial.&#13;
Perito Moreno. Anecdotario&#13;
Prohombres del Museo: Roberto Lehmann-Nitsche | &lt;b&gt;M. E. Teruggi&lt;/b&gt;&#13;
El mundo del juego | &lt;b&gt;M. M. Reca&lt;/b&gt;&#13;
El Museo en la actualidad. El Departamento Científico de plantas vasculares | &lt;b&gt;J. V. Cristi; S. E. Freire; L. Katinas y L. Iharlegui&lt;/b&gt;&#13;
El mosaico como fuente histórica | &lt;b&gt;M. Bubis&lt;/b&gt;&#13;
El significado de los fósiles para los antiguos habitantes de la Patagonia | &lt;b&gt;M. T. Dozo&lt;/b&gt;&#13;
Las primeras plantas vasculares de Sudamérica | &lt;b&gt;E. Morel&lt;/b&gt;&#13;
Miscelánea Los hombres y los árboles. La cultura vive del diálogo. Reflexiones.&#13;
Noticias de la Fundación.&#13;
Actividades culturales. Ciclo año 1997.&#13;
La Plata cumple 115 años. Una arqueología del sentimiento | &lt;b&gt;M. Valcarce&lt;/b&gt;&#13;
Noticias del Museo. El Museo de La Plata fue declarado Monumento Histórico Nacional&#13;
El estudio y el uso sustentable de la biota austral. Un programa del Museo de La Plata | &lt;b&gt;H. L. López. J. A. Schnack&lt;/b&gt;&#13;
Ictiosaurios y plesiosaurios de América del Sur: La parte desconocida de la historia | &lt;b&gt;Z. Gasparini; M. Fernández&lt;/b&gt;&#13;
Notas breves. ¿Hay un lenguaje animal? El primer alfabeto nació en el palacio real de los hyksos&#13;
Islas Galápagos: Un paraíso amenazado | &lt;b&gt;A. A. Lanteri&lt;/b&gt;&#13;
Olas, tormentas y playas | &lt;b&gt;E. J. Schnack; J. L. Pousa; F. I. Isla&lt;/b&gt;&#13;
De medicinas, genes y otras yerbas | &lt;b&gt;F. C. Ocampo; P. Posadas&lt;/b&gt;&#13;
El laboratorio de preparación de material del Departamento Paleontología Invertebrados | &lt;b&gt;V. A. Melemenis&lt;/b&gt;&#13;
Anónimos colaboradores: Carlos Tremouilles</dc:description>
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<title>Anónimos colaboradores del Museo: Carlos Tremouilles</title>
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<name>Fundación Museo La Plata</name>
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<updated>2019-07-25T04:06:08Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
Hace 37 años que Carlos Tremouilles trabaja en el Departamento de Dibujo del Museo de La Plata. Orientado, sin duda, por la gran vocación que su padre supo inculcarle por el arte del dibujo, ingresó al Museo como aprendiz a los 14 años de edad.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Hace 37 años que Carlos Tremouilles trabaja en el Departamento de Dibujo del Museo de La Plata. Orientado, sin duda, por la gran vocación que su padre supo inculcarle por el arte del dibujo, ingresó al Museo como aprendiz a los 14 años de edad.</dc:description>
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<title>El Laboratorio de Preparación de Material del Departamento Paleontología de Invertebrados</title>
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<name>Melemenis, Víctor</name>
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<updated>2019-07-25T04:07:12Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
El Departamento Paleontología Invertebrados cuenta con un laboratorio de preparación, en el cual se desarrollan diferentes tipos de tareas con el fin de preparar, mantener y obtener réplicas de invertebrados fósiles. Los procedimientos, técnicas e instrumental utilizados son de diversa índole y puede resultar de utilidad dar a conocer los más importantes, no solamente a título informativo sino para que también pueda ser tenido en cuenta por eventuales usuarios del mismo.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El Departamento Paleontología Invertebrados cuenta con un laboratorio de preparación, en el cual se desarrollan diferentes tipos de tareas con el fin de preparar, mantener y obtener réplicas de invertebrados fósiles. Los procedimientos, técnicas e instrumental utilizados son de diversa índole y puede resultar de utilidad dar a conocer los más importantes, no solamente a título informativo sino para que también pueda ser tenido en cuenta por eventuales usuarios del mismo.</dc:description>
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<title>De medicinas, genes y otras yerbas</title>
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<name>Ocampo, Federico Carlos</name>
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<name>Posadas, Paula Elena</name>
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<updated>2019-07-25T04:07:07Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
Los recursos biológicos sustentan la vida sobre la Tierra. Los componentes silvestres y domesticados de la biodiversidad aportan a la humanidad todos sus alimentos, muchas medicinas y numerosas materias primas para la industria. Dos o tres décadas atrás no se intentaba asignar un valor a la diversidad biológica. Pocos científicos, y aun menos personas legas en el tema, creían que existiera un peligro inminente para la biodiversidad en su conjunto. Ahora, a fines del siglo XX, se realizan congresos y se escriben numerosos trabajos y libros que tienen como objeto destacar el valor de la biodiversidad.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Los recursos biológicos sustentan la vida sobre la Tierra. Los componentes silvestres y domesticados de la biodiversidad aportan a la humanidad todos sus alimentos, muchas medicinas y numerosas materias primas para la industria. Dos o tres décadas atrás no se intentaba asignar un valor a la diversidad biológica. Pocos científicos, y aun menos personas legas en el tema, creían que existiera un peligro inminente para la biodiversidad en su conjunto. Ahora, a fines del siglo XX, se realizan congresos y se escriben numerosos trabajos y libros que tienen como objeto destacar el valor de la biodiversidad.</dc:description>
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<title>Olas, tormentas y playas</title>
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<name>Schnack, Enrique</name>
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<name>Pousa, Jorge Lorenzo</name>
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<name>Isla, Federico Ignacio</name>
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<updated>2019-07-25T04:06:01Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
La creciente ocupación de la franja litoral y las múltiples actividades conexas han originado problemas en el mantenimiento de las playas. La urbanización y obras de ingeniería costera, incluyendo los puertos, han modificado el curso de los procesos naturales de acumulación y erosión, generando necesidades adicionales de intervención a través de obras de defensa. En muchos lugares se utilizan arenas litorales para la construcción. Todas estas intervenciones contribuyen a la erosión costera, visiblemente reflejada en retrocesos de la línea de costa y en la desaparición o disminución de la superficie de playa disponible. La calidad estética también se ha visto afectada por las numerosas construcciones.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La creciente ocupación de la franja litoral y las múltiples actividades conexas han originado problemas en el mantenimiento de las playas. La urbanización y obras de ingeniería costera, incluyendo los puertos, han modificado el curso de los procesos naturales de acumulación y erosión, generando necesidades adicionales de intervención a través de obras de defensa. En muchos lugares se utilizan arenas litorales para la construcción. Todas estas intervenciones contribuyen a la erosión costera, visiblemente reflejada en retrocesos de la línea de costa y en la desaparición o disminución de la superficie de playa disponible. La calidad estética también se ha visto afectada por las numerosas construcciones.</dc:description>
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<title>Islas Galápagos: un paraíso amenazado</title>
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<name>Lanteri, Analía Alicia</name>
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<updated>2019-07-25T04:07:00Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
Las islas Galápagos constituyen uno de los lugares más interesantes del mundo en lo que a flora y fauna se refiere, y a pesar de haber sido estudiadas por numerosos naturalistas, siguen guardando insondables misterios que necesitan ser develados por la ciencia. La posición geográfica de las Galápagos es única, ya que se sitúan sobre la línea del Ecuador, bajo el sol tropical, pero están bañadas por las corrientes oceánicas frías de Humboldt y Cromwell, lo cual ha dado como resultado la formación de ambientes mixtos, tropicales y templados, que se reflejan en su particular flora y fauna.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Las islas Galápagos constituyen uno de los lugares más interesantes del mundo en lo que a flora y fauna se refiere, y a pesar de haber sido estudiadas por numerosos naturalistas, siguen guardando insondables misterios que necesitan ser develados por la ciencia. La posición geográfica de las Galápagos es única, ya que se sitúan sobre la línea del Ecuador, bajo el sol tropical, pero están bañadas por las corrientes oceánicas frías de Humboldt y Cromwell, lo cual ha dado como resultado la formación de ambientes mixtos, tropicales y templados, que se reflejan en su particular flora y fauna.</dc:description>
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<title>Ictiosaurios y plesiosaurios de América del Sur: la parte desconocida de la historia</title>
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<name>Brandoni de Gasparini, Zulma Nélida</name>
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<name>Fernández, Marta Susana</name>
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<updated>2019-07-25T04:07:29Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
Los reptiles marinos forman una parte de la mitología de numerosos pueblos. Así, enormes serpientes y lagartos han sido victimarios o víctimas de intrépidos navegantes. En más de una ocasión el mar habría inundado parte de los continentes quedando sus habitantes expuestos a la depredación de monstruos marinos. Los reptiles actuales no deberían ser la base de esta reputación ya que hoy desempeñan un rol poco importante en los océanos. Sólo unas cincuenta especies de serpientes marinas, siete géneros de tortugas, y la iguana de las Galápagos pueden ser considerados como reptiles marinos. Sin embargo, tal vez su aspecto les ha valido el rol protagónico en todas estas mitologías. Sea como fuere, hace 170 millones de años, estas historias podrían haber tenido su cuota de realidad.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Los reptiles marinos forman una parte de la mitología de numerosos pueblos. Así, enormes serpientes y lagartos han sido victimarios o víctimas de intrépidos navegantes. En más de una ocasión el mar habría inundado parte de los continentes quedando sus habitantes expuestos a la depredación de monstruos marinos. Los reptiles actuales no deberían ser la base de esta reputación ya que hoy desempeñan un rol poco importante en los océanos. Sólo unas cincuenta especies de serpientes marinas, siete géneros de tortugas, y la iguana de las Galápagos pueden ser considerados como reptiles marinos. Sin embargo, tal vez su aspecto les ha valido el rol protagónico en todas estas mitologías. Sea como fuere, hace 170 millones de años, estas historias podrían haber tenido su cuota de realidad.</dc:description>
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<title>El estudio y el uso sustentable de la biota austral: Un programa del Museo de La Plata</title>
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<author>
<name>López, Hugo Luis</name>
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<author>
<name>Schnack, Juan Alberto</name>
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<updated>2019-07-25T04:06:54Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
El impacto de la intervención humana sobre los componentes de la biodiversidad, desde los genes hasta los ecosistemas, ha estimulado la inquietud de muchos biólogos en el sentido de intentar revertir los efectos disruptivos de origen antropogénico sobre dichos componentes, a través de medidas de efectiva mitigación y/o compensación. Pero es indudable que esta genuina aspiración sólo puede basarse en el conocimiento previo de la composición y el estatus de conservación de los componentes de la biota que se pretenden preservar y aun utilizar de modo ecológicamente compatible. Es cierto, por otra parte, que en la consideración de todos los niveles biológicos de organización, desde los átomos y macromoléculas, basta la biosfera, en el contexto de la biodiversidad, la especie biológica es el más destacado, no sólo por su condición de entidad biológica real y definible, sino también por ser una de las pruebas más fehacientes de la pérdida de la diversidad biótica.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El impacto de la intervención humana sobre los componentes de la biodiversidad, desde los genes hasta los ecosistemas, ha estimulado la inquietud de muchos biólogos en el sentido de intentar revertir los efectos disruptivos de origen antropogénico sobre dichos componentes, a través de medidas de efectiva mitigación y/o compensación. Pero es indudable que esta genuina aspiración sólo puede basarse en el conocimiento previo de la composición y el estatus de conservación de los componentes de la biota que se pretenden preservar y aun utilizar de modo ecológicamente compatible. Es cierto, por otra parte, que en la consideración de todos los niveles biológicos de organización, desde los átomos y macromoléculas, basta la biosfera, en el contexto de la biodiversidad, la especie biológica es el más destacado, no sólo por su condición de entidad biológica real y definible, sino también por ser una de las pruebas más fehacientes de la pérdida de la diversidad biótica.</dc:description>
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<title>La Plata cumple 115 años: Una arqueología del sentimiento</title>
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<name>Valcarce, Martha</name>
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<updated>2024-03-04T20:03:30Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
Hace quince años, la ciudad de La Plata vivió un hecho histórico trascendente. En 1982 se celebraba el ansiado centenario y en Plaza Moreno era necesario enfrentarse a una gran estructura de diez mil ladrillos que protegía la caja de plomo con los documentos fundacionales. Rememorado hoy, con el transcurso del tiempo, ese encuentro con sus raíces fue, tal vez, “una búsqueda arqueológica del sentimiento”. Un revivir el protagonismo del Dr. Dardo Rocha.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Hace quince años, la ciudad de La Plata vivió un hecho histórico trascendente. En 1982 se celebraba el ansiado centenario y en Plaza Moreno era necesario enfrentarse a una gran estructura de diez mil ladrillos que protegía la caja de plomo con los documentos fundacionales. Rememorado hoy, con el transcurso del tiempo, ese encuentro con sus raíces fue, tal vez, “una búsqueda arqueológica del sentimiento”. Un revivir el protagonismo del Dr. Dardo Rocha.</dc:description>
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<title>Las primeras plantas vasculares de Sudámerica</title>
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<author>
<name>Morel, Eduardo Manuel</name>
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<updated>2019-07-25T04:07:23Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
Las primeras plantas vasculares del planeta se las asigna a un grupo de vegetales totalmente extinguido (las Rhyniophytae) de morfología y estructura muy sencilla. El conocimiento de este grupo de plantas, es de sumo interés para la Paleobotánica, ya que, esta disciplina es una rama de la Paleontología que se ocupa del estudio de los vegetales fósiles, sus características, clasificación y evolución. En este sentido, y dada la trascendencia evolutiva (filogenética) de las Rhyniophytae, su conocimiento mejoró el entendimiento de la evolución de las plantas vasculares, responsables de la colonización del medio terrestre, lo que significó un hito fundamental en la evolución de la biosfera.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Las primeras plantas vasculares del planeta se las asigna a un grupo de vegetales totalmente extinguido (las Rhyniophytae) de morfología y estructura muy sencilla. El conocimiento de este grupo de plantas, es de sumo interés para la Paleobotánica, ya que, esta disciplina es una rama de la Paleontología que se ocupa del estudio de los vegetales fósiles, sus características, clasificación y evolución. En este sentido, y dada la trascendencia evolutiva (filogenética) de las Rhyniophytae, su conocimiento mejoró el entendimiento de la evolución de las plantas vasculares, responsables de la colonización del medio terrestre, lo que significó un hito fundamental en la evolución de la biosfera.</dc:description>
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<title>El significado de los fósiles para los antiguos habitantes de Patagonia</title>
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<author>
<name>Dozo, María Teresa</name>
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<updated>2019-07-25T04:06:48Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
Una postal ofrecería imágenes en donde se mezclan barrancas, mesetas, dunas, cauces secos de antiguos arroyos y ríos, y escasa vegetación. En medio de este territorio suelen aparecer vestigios de vida del pasado, testimonios mudos de otras épocas, de otros ambientes y climas. Son los “fósiles”, sorprendentes documentos de la naturaleza, que constituyen las piezas fundamentales de los paleontólogos para interpretar la historia biológica de una región. En este sentido, la Patagonia es una de las áreas geográficas que mayor interés ha concitado en el campo de la Paleontología, en todo el mundo y sin duda la más importante de América del Sur.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Una postal ofrecería imágenes en donde se mezclan barrancas, mesetas, dunas, cauces secos de antiguos arroyos y ríos, y escasa vegetación. En medio de este territorio suelen aparecer vestigios de vida del pasado, testimonios mudos de otras épocas, de otros ambientes y climas. Son los “fósiles”, sorprendentes documentos de la naturaleza, que constituyen las piezas fundamentales de los paleontólogos para interpretar la historia biológica de una región. En este sentido, la Patagonia es una de las áreas geográficas que mayor interés ha concitado en el campo de la Paleontología, en todo el mundo y sin duda la más importante de América del Sur.</dc:description>
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<title>El mosaico como fuente histórica</title>
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<author>
<name>Bubis, Mauricio</name>
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<updated>2019-07-25T04:07:18Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
Con justa razón Ghirlandaio, pintor y mosaísta del Renacimiento, llamó al mural del mosaico “pintura para la eternidad”. Correlativamente, y refiriéndonos a un mosaico que adorna un pavimento, podríamos decir aún más propiamente que es “un tapiz para la eternidad”.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Con justa razón Ghirlandaio, pintor y mosaísta del Renacimiento, llamó al mural del mosaico “pintura para la eternidad”. Correlativamente, y refiriéndonos a un mosaico que adorna un pavimento, podríamos decir aún más propiamente que es “un tapiz para la eternidad”.</dc:description>
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<title>El Museo en la actualidad: el Departamento Científico de Plantas Vasculares</title>
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<author>
<name>Crisci, Jorge Víctor</name>
</author>
<author>
<name>Freire, Susana Edith</name>
</author>
<author>
<name>Katinas, Liliana</name>
</author>
<author>
<name>Iharlegui, Laura</name>
</author>
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<updated>2019-07-25T04:06:40Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
Imaginemos que no existen el trigo, el maíz, la cebada, el centeno, la papa, el tomate, el arroz, la manzana, la naranja, el zapallo, la pimienta, el café, el algodón, el lino, los helechos, las rosas, los bosques de pinos, los árboles y las lianas de las selvas, los pastos de las praderas; en otras palabras, un mundo sin plantas vasculares. ¿Sobreviviría el hombre en esas circunstancias? La respuesta es: probablemente no. Pero, ¿cómo es que existen esas plantas?
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Imaginemos que no existen el trigo, el maíz, la cebada, el centeno, la papa, el tomate, el arroz, la manzana, la naranja, el zapallo, la pimienta, el café, el algodón, el lino, los helechos, las rosas, los bosques de pinos, los árboles y las lianas de las selvas, los pastos de las praderas; en otras palabras, un mundo sin plantas vasculares. ¿Sobreviviría el hombre en esas circunstancias? La respuesta es: probablemente no. Pero, ¿cómo es que existen esas plantas?</dc:description>
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<title>El mundo del juego</title>
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<author>
<name>Reca, María Marta</name>
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<updated>2019-07-25T04:06:24Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10
Las primeras definiciones del juego se encuentran en la obra del historiador holandés Johan Huizinga (1938), &lt;i&gt;Homo Ludens&lt;/i&gt;. Este autor define al juego como una actividad voluntaria, realizada dentro de ciertos límites fijos de tiempo y lugar, según una regla libremente consentida pero absolutamente imperiosa, provista de un fin en sí mismo, acompañada de una sensación de tensión y de júbilo y de la conciencia de ser de otro modo que en la vida real. A partir de aquí, este tema ha tomado diferentes matices y enfoques con el aporte de numerosas disciplinas, concluyendo en un sinnúmero de clasificaciones según se desarrollen en espacios y tiempos reglamentados, cantidad de participantes, con fines recreativos, de competencia, deportivos, entre otros.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Las primeras definiciones del juego se encuentran en la obra del historiador holandés Johan Huizinga (1938), &lt;i&gt;Homo Ludens&lt;/i&gt;. Este autor define al juego como una actividad voluntaria, realizada dentro de ciertos límites fijos de tiempo y lugar, según una regla libremente consentida pero absolutamente imperiosa, provista de un fin en sí mismo, acompañada de una sensación de tensión y de júbilo y de la conciencia de ser de otro modo que en la vida real. A partir de aquí, este tema ha tomado diferentes matices y enfoques con el aporte de numerosas disciplinas, concluyendo en un sinnúmero de clasificaciones según se desarrollen en espacios y tiempos reglamentados, cantidad de participantes, con fines recreativos, de competencia, deportivos, entre otros.</dc:description>
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<title>Prohombres del Museo: Roberto Lehmann-Nitsche</title>
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<name>Teruggi, Mario Egidio</name>
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<updated>2019-07-25T20:03:25Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10; https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/33505
Desde los ciento diez años transcurridos desde su apertura plena al público, el Museo de La Plata ha sido un verdadero panteón de sabios. Al comienzo, con la excepción de Florentino Ameghino, su Director, Francisco P. Moreno, convocó a numerosos científicos extranjeros, porque no había especialistas argentinos, a los que hemos llamado los prohombres del Museo: Carlos Spegazzini, Santiago Roth, Carlos Bruch, Rodolfo Hauthal, Fernando Lahille, Roberto Lehmann-Nitsche, quienes paulatinamente fueron reforzados y eventualmente sucedidos por investigadores del país y del extranjero. Hasta la década del treinta, más de veinte investigadores destacados, entre argentinos y extranjeros, se incorporaron al Museo.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Desde los ciento diez años transcurridos desde su apertura plena al público, el Museo de La Plata ha sido un verdadero panteón de sabios. Al comienzo, con la excepción de Florentino Ameghino, su Director, Francisco P. Moreno, convocó a numerosos científicos extranjeros, porque no había especialistas argentinos, a los que hemos llamado los prohombres del Museo: Carlos Spegazzini, Santiago Roth, Carlos Bruch, Rodolfo Hauthal, Fernando Lahille, Roberto Lehmann-Nitsche, quienes paulatinamente fueron reforzados y eventualmente sucedidos por investigadores del país y del extranjero. Hasta la década del treinta, más de veinte investigadores destacados, entre argentinos y extranjeros, se incorporaron al Museo.</dc:description>
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<title>Anecdotario del perito Moreno: Una etapa brillante: 1884-1905. II parte: Las exploraciones y el Museo</title>
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<author>
<name>Fundación Museo La Plata</name>
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<updated>2019-07-25T20:03:13Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Articulo
Museo; no. 10; https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/47094; https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/47167; https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/47200; https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/47322; https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/47635; https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/47719; https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/48079
Durante esta etapa —1884-1905— Moreno pudo concretar los sueños que guiaron sus acciones en los primeros cincuenta años de su vida: el Museo, “realización de un sueño de niño”; el estudio científico y geográfico de la Patagonia y de la región cordillerana, que permitiría una defensa fundamentada de los límites naturales entre nuestro país y la República de Chile. En el número anterior de la Revista nos hemos referido a la fundación y consolidación del Museo de La Plata, transcurridos los primeros cinco años de su existencia; en éste, haremos relación a las exploraciones.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Durante esta etapa —1884-1905— Moreno pudo concretar los sueños que guiaron sus acciones en los primeros cincuenta años de su vida: el Museo, “realización de un sueño de niño”; el estudio científico y geográfico de la Patagonia y de la región cordillerana, que permitiría una defensa fundamentada de los límites naturales entre nuestro país y la República de Chile. En el número anterior de la Revista nos hemos referido a la fundación y consolidación del Museo de La Plata, transcurridos los primeros cinco años de su existencia; en éste, haremos relación a las exploraciones.</dc:description>
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<title>Editorial</title>
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<name>Fundación Museo La Plata</name>
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<updated>2019-07-25T04:06:18Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Contribucion a revista
Museo; no. 10
La aparición del número 10 de la revista &lt;i&gt;Museo&lt;/i&gt; resulta un hecho sugerente para una primera consideración sobre el grado de cumplimiento de los objetivos que nos hemos planteado. El primer número se publicó en septiembre de 1993, desde ese momento y basta hoy se ha concretado, con continuidad, la publicación de nueve números más.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La aparición del número 10 de la revista &lt;i&gt;Museo&lt;/i&gt; resulta un hecho sugerente para una primera consideración sobre el grado de cumplimiento de los objetivos que nos hemos planteado. El primer número se publicó en septiembre de 1993, desde ese momento y basta hoy se ha concretado, con continuidad, la publicación de nueve números más.</dc:description>
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<title>Evolución vegetal: Nota sobre la ilustración de tapa</title>
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<name>Sancho, Gisela</name>
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<updated>2019-07-25T04:06:34Z</updated>
<published>1997-11-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Contribucion a revista
Museo; no. 10
Entre las fascinantes transformaciones que actuaron en el transcurso de la evolución vegetal, tal vez una de las más interesantes por su efecto diversificador, haya sido el paso desde el medio acuático al terrestre.
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<dc:date>1997-11-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Entre las fascinantes transformaciones que actuaron en el transcurso de la evolución vegetal, tal vez una de las más interesantes por su efecto diversificador, haya sido el paso desde el medio acuático al terrestre.</dc:description>
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