<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" version="2.0">
<channel>
<title>VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112778</link>
<description/>
<pubDate>Wed, 21 Oct 2026 00:16:35 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-10-21T00:16:35Z</dc:date>
<item>
<title>"La ciencia no piensa": reflexiones en torno a una posible inmunización de la filosofía respecto de la ciencia en el caso de Martin Heidegger</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112800</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
En este trabajo nos proponemos analizar algunos postulados centrales de la filosofía de Martin Heidegger a la luz de desarrollos científicos en biología que podrían ponerlos en cuestión. En efecto, si tenemos presente que, desde la publicación en 1871 de El origen del hombre, de Charles Darwin, la biología ha logrado establecer que las diferencias entre la especie humana y el resto de los animales no son de tipo sino tan sólo de grado, es decir, que no son diferenciaciones ontológicas, sino tan sólo ónticas y dentro de una misma clase, creemos que es preciso reflexionar acerca del impacto que estos conocimientos tienen sobre la propia filosofía. En este marco nos preguntamos si la frase de Heidegger "la ciencia no piensa", referida al hecho de que la ciencia no se encarga de reflexionar sobre sus conceptos fundamentales ni puede dilucidar su propia esencia, podría ser revertida sobre la propia filosofía, entendiendo que algunos descubrimientos científicos de larga data, como los referidos a la historia de la vida y al lugar del ser humano en ella, desestabilizan conceptos fundamentales de nuestra disciplina, como precisamente, el concepto de lo humano. Para analizar esta cuestión utilizaremos como eje la crítica de Jean-Marie Schaeffer a la tesis de excepcionalidad humana, en la que se inscribe, según creemos, la filosofía heideggeriana.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112800</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En este trabajo nos proponemos analizar algunos postulados centrales de la filosofía de Martin Heidegger a la luz de desarrollos científicos en biología que podrían ponerlos en cuestión. En efecto, si tenemos presente que, desde la publicación en 1871 de El origen del hombre, de Charles Darwin, la biología ha logrado establecer que las diferencias entre la especie humana y el resto de los animales no son de tipo sino tan sólo de grado, es decir, que no son diferenciaciones ontológicas, sino tan sólo ónticas y dentro de una misma clase, creemos que es preciso reflexionar acerca del impacto que estos conocimientos tienen sobre la propia filosofía. En este marco nos preguntamos si la frase de Heidegger "la ciencia no piensa", referida al hecho de que la ciencia no se encarga de reflexionar sobre sus conceptos fundamentales ni puede dilucidar su propia esencia, podría ser revertida sobre la propia filosofía, entendiendo que algunos descubrimientos científicos de larga data, como los referidos a la historia de la vida y al lugar del ser humano en ella, desestabilizan conceptos fundamentales de nuestra disciplina, como precisamente, el concepto de lo humano. Para analizar esta cuestión utilizaremos como eje la crítica de Jean-Marie Schaeffer a la tesis de excepcionalidad humana, en la que se inscribe, según creemos, la filosofía heideggeriana.</dc:description>
</item>
<item>
<title>El problemático vínculo entre Heidegger y Benjamin: un contrapunto sobre el lenguaje en sus períodos de juventud</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112799</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
Este trabajo se propone confrontar las reflexiones sobre el lenguaje que Martin Heidegger y Walter Benjamin desarrollan en sus períodos de juventud. En vistas de ello, se tomará como punto de partida los comentarios críticos de Benjamin sobre la tesis de habilitación heideggeriana La doctrina de las categorías y del significado en Duns Scotus [Die Kategorien- und Bedeutungslehre des Duns Scotus, 1915-1916].
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112799</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Este trabajo se propone confrontar las reflexiones sobre el lenguaje que Martin Heidegger y Walter Benjamin desarrollan en sus períodos de juventud. En vistas de ello, se tomará como punto de partida los comentarios críticos de Benjamin sobre la tesis de habilitación heideggeriana La doctrina de las categorías y del significado en Duns Scotus [Die Kategorien- und Bedeutungslehre des Duns Scotus, 1915-1916].</dc:description>
</item>
<item>
<title>Desde el naturalismo neo-pragmatista al pragmatismo clásico - y de vuelta: la importancia de Darwin para los pragmatismos</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112797</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
No siempre es claro con qué se compromete un filósofo o tradición filosófica, cuáles son sus compromisos metodológicos, los límites que acata, las herramientas de las que considera legítimo echar mano. Todo esto suele estar implícito en la práctica comunitaria en la que dicho filósofo (o filósofos) participa, el tipo de cosas por lo que se lo censura o se lo felicita (o publica). Cuando dichos compromisos se hacen explícitos, suelen ser más bien expresados en la forma de ismos de algún tipo. Cuando se intentan precisar, en cambio, tienen gran potencial para volverse disputas filosóficas en sí mismas. El caso del “naturalismo filosófico” no es la excepción. Pocos filósofos contemporáneos rechazarían ser “naturalistas” en algún u otro sentido. Pero no siempre es del todo claro cuál es el que está en juego.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112797</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>No siempre es claro con qué se compromete un filósofo o tradición filosófica, cuáles son sus compromisos metodológicos, los límites que acata, las herramientas de las que considera legítimo echar mano. Todo esto suele estar implícito en la práctica comunitaria en la que dicho filósofo (o filósofos) participa, el tipo de cosas por lo que se lo censura o se lo felicita (o publica). Cuando dichos compromisos se hacen explícitos, suelen ser más bien expresados en la forma de ismos de algún tipo. Cuando se intentan precisar, en cambio, tienen gran potencial para volverse disputas filosóficas en sí mismas. El caso del “naturalismo filosófico” no es la excepción. Pocos filósofos contemporáneos rechazarían ser “naturalistas” en algún u otro sentido. Pero no siempre es del todo claro cuál es el que está en juego.</dc:description>
</item>
<item>
<title>La crítica de arte: aportes desde John Dewey</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112796</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
Para el caso de Dewey, la crítica de arte no era un discurso ajeno a su conocimiento, principalmente la crítica inglesa. En su célebre "Art as Experience" de 1934 Dewey cita y menciona a célebres críticos como Roger Fry, Clive Bell, Walter Pater, quienes junto con John Ruskin y Herbert Read conforman tal vez el conjunto más destacado de la crítica de arte del siglo XIX. En su estudio de estos críticos, Solomon Fishman sostiene que aún con sus grandes diferencias todos ellos eran conscientes de servir como voceros del arte para un audiencia que era indiferente o incluso hostil (1963: 3). Estos escritores intentaron en particular reivindicar las artes visuales que había sido opacadas por el florecimiento de la literatura y la política en la Inglaterra victoriana. La crítica de arte como tal, continúa Fishman, no aparece hasta el siglo XVIII - XIX, ya que si bien existían tratados sobre la técnica o sobre la vida de los autores, la críticamente propiamente dicha comienza con la concepción romántica de las artes. El abandono de la categoría de imitación y el cambio del concepto de belleza al concepto de expresión revolucionan tanto la teoría estética como la crítica, poniendo su foco de interés en la obra de arte misma, y en el carácter de la experiencia estética como diferenciada de la experiencia ordinaria “[t]he culmination of this movement was the recognition of the formal element in art as the locus of aesthetic experience” (1963: 5).&#13;
Sin embargo, veremos como en Dewey ni arte ni crítica pueden ser considerados fenómenos absolutamente diferenciados, sino que Dewey aboga por una concepción naturalista del arte y de la crítica. Pero antes de revisar dicha perspectiva será de utilidad recuperar algunos de los aportes teóricas contemporáneos en lo relativa al lugar y función de la crítica.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112796</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Para el caso de Dewey, la crítica de arte no era un discurso ajeno a su conocimiento, principalmente la crítica inglesa. En su célebre "Art as Experience" de 1934 Dewey cita y menciona a célebres críticos como Roger Fry, Clive Bell, Walter Pater, quienes junto con John Ruskin y Herbert Read conforman tal vez el conjunto más destacado de la crítica de arte del siglo XIX. En su estudio de estos críticos, Solomon Fishman sostiene que aún con sus grandes diferencias todos ellos eran conscientes de servir como voceros del arte para un audiencia que era indiferente o incluso hostil (1963: 3). Estos escritores intentaron en particular reivindicar las artes visuales que había sido opacadas por el florecimiento de la literatura y la política en la Inglaterra victoriana. La crítica de arte como tal, continúa Fishman, no aparece hasta el siglo XVIII - XIX, ya que si bien existían tratados sobre la técnica o sobre la vida de los autores, la críticamente propiamente dicha comienza con la concepción romántica de las artes. El abandono de la categoría de imitación y el cambio del concepto de belleza al concepto de expresión revolucionan tanto la teoría estética como la crítica, poniendo su foco de interés en la obra de arte misma, y en el carácter de la experiencia estética como diferenciada de la experiencia ordinaria “[t]he culmination of this movement was the recognition of the formal element in art as the locus of aesthetic experience” (1963: 5).&#13;
Sin embargo, veremos como en Dewey ni arte ni crítica pueden ser considerados fenómenos absolutamente diferenciados, sino que Dewey aboga por una concepción naturalista del arte y de la crítica. Pero antes de revisar dicha perspectiva será de utilidad recuperar algunos de los aportes teóricas contemporáneos en lo relativa al lugar y función de la crítica.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Naturalismo, valores y metafísica en el pragmatismo de John Dewey</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112794</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
En el presente trabajo pretendo elucidar el tipo de naturalismo filosófico defendido por el pragmatismo de John Dewey a la luz de su tratamiento del problema de los valores. Para ello, en la primera sección, analizo la noción experimental de la experiencia, atendiendo a su carácter metodológico. Sugiero que el desarrollo de la noción de experiencia como una estrategia de análisis genealógico-funcional a aplicar en las investigaciones filosóficas ofrece una alternativa al naturalismo filosófico tradicional -como una doctrina metafísica y epistemológica reduccionista-. En la segunda sección, reconstruyo la estrategia de respuesta indirecta al problema tradicional de los valores. Intento mostrar allí que de acuerdo con la argumentación histórico genealógica que desarrolla Dewey, tales problemas tradicionales -acerca de qué son y dónde ubicar los valores en el mundo natural- deben ser abandonados. Luego, en la tercera sección, presento un resumen de la teoría naturalista de la valoración que Dewey ofrece en respuesta al problema genuino que cabe plantearse desde la perspectiva naturalista experimental. De acuerdo con la lectura que ofrezco de la misma, los juicios de valoración expresan el compromiso del organismo a comportarse de acuerdo con cierta norma o regla de conducta en un contexto problemático particular -esto es, una situación problemática socialmente compartida-. Tal caracterización no se compromete más que con una concepción de los valores como actitudes normativas o de compromiso de los organismos-agentes para con cierta norma o plan de acción. Sin embargo, como expongo en la sección cuarta, Dewey pretende ofrecer una nueva caracterización metafísica en términos naturalistas de la naturaleza de los valores. Intentaré mostrar que tal propuesta entra en conflicto con la estrategia argumentativa de diagnóstico en tanto pretende ofrecer una respuesta directa al problema de los valores y su ubicación. A su vez, sugiero que la lectura metodológica de la teoría experimental de la experiencia propuesta al principio ofrece una caracterización alternativa del naturalismo filosófico sin comprometerse en principio con una propuesta metafísica positiva.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112794</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En el presente trabajo pretendo elucidar el tipo de naturalismo filosófico defendido por el pragmatismo de John Dewey a la luz de su tratamiento del problema de los valores. Para ello, en la primera sección, analizo la noción experimental de la experiencia, atendiendo a su carácter metodológico. Sugiero que el desarrollo de la noción de experiencia como una estrategia de análisis genealógico-funcional a aplicar en las investigaciones filosóficas ofrece una alternativa al naturalismo filosófico tradicional -como una doctrina metafísica y epistemológica reduccionista-. En la segunda sección, reconstruyo la estrategia de respuesta indirecta al problema tradicional de los valores. Intento mostrar allí que de acuerdo con la argumentación histórico genealógica que desarrolla Dewey, tales problemas tradicionales -acerca de qué son y dónde ubicar los valores en el mundo natural- deben ser abandonados. Luego, en la tercera sección, presento un resumen de la teoría naturalista de la valoración que Dewey ofrece en respuesta al problema genuino que cabe plantearse desde la perspectiva naturalista experimental. De acuerdo con la lectura que ofrezco de la misma, los juicios de valoración expresan el compromiso del organismo a comportarse de acuerdo con cierta norma o regla de conducta en un contexto problemático particular -esto es, una situación problemática socialmente compartida-. Tal caracterización no se compromete más que con una concepción de los valores como actitudes normativas o de compromiso de los organismos-agentes para con cierta norma o plan de acción. Sin embargo, como expongo en la sección cuarta, Dewey pretende ofrecer una nueva caracterización metafísica en términos naturalistas de la naturaleza de los valores. Intentaré mostrar que tal propuesta entra en conflicto con la estrategia argumentativa de diagnóstico en tanto pretende ofrecer una respuesta directa al problema de los valores y su ubicación. A su vez, sugiero que la lectura metodológica de la teoría experimental de la experiencia propuesta al principio ofrece una caracterización alternativa del naturalismo filosófico sin comprometerse en principio con una propuesta metafísica positiva.</dc:description>
</item>
<item>
<title>El problema de las representaciones en el espacio aúlico: hiatos entre la teoría y la práctica</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112793</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
En este trabajo vamos a problematizar ese hiato, ese espacio entre el pensar y el hacer, entre la teoría y la práctica, poniendo en el centro de la escena nuestras prácticas de enseñanza, buscando modos de resignificar y vivificar nuestros vínculos con la realidad regional, con el conocimiento y con los estudiantes de carne y hueso que habitan nuestras aulas. Y esto nos conduce a poner en cuestión nuestras representaciones, los modos en que introducimos la realidad en el aula, las acciones que llevamos a cabo para hacer entrar el mundo en ellas.&#13;
Si somos coherentes con las posiciones practicistas que sostenemos, deberíamos entonces partir de lo que sucede en el “mundo concreto”: si los aprendizajes de la vida real son verdaderas experiencias educativas, analicémoslos para ver las causas de su efectividad.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112793</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En este trabajo vamos a problematizar ese hiato, ese espacio entre el pensar y el hacer, entre la teoría y la práctica, poniendo en el centro de la escena nuestras prácticas de enseñanza, buscando modos de resignificar y vivificar nuestros vínculos con la realidad regional, con el conocimiento y con los estudiantes de carne y hueso que habitan nuestras aulas. Y esto nos conduce a poner en cuestión nuestras representaciones, los modos en que introducimos la realidad en el aula, las acciones que llevamos a cabo para hacer entrar el mundo en ellas.&#13;
Si somos coherentes con las posiciones practicistas que sostenemos, deberíamos entonces partir de lo que sucede en el “mundo concreto”: si los aprendizajes de la vida real son verdaderas experiencias educativas, analicémoslos para ver las causas de su efectividad.</dc:description>
</item>
<item>
<title>La ética pragmatista de Hilary Putnam: la objetividad y los límites de la justificación</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112791</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
A lo largo del tiempo la reflexión ética ha sido concebida por los filósofos de diversas maneras: como la búsqueda de principios universales, como la pregunta por el bien, el placer o la felicidad. En su obra Ética sin ontología Hilary Putnam propone un enfoque diferente, inspirado principalmente por el pragmatismo americano, que representa un gran esfuerzo de abrir la reflexión hacia un campo de preocupaciones más amplias y más humanas, una propuesta para dejar que entre aire fresco en la filosofía.&#13;
En este trabajo nos proponemos, en primer lugar, presentar someramente la visión que el autor tiene de la ética; en segundo lugar, mostrar los argumentos en base a los cuales sostiene que el pensamiento ético posee normas de verdad y validez como cualquier tipo de actividad cognitiva, y a su vez, relacionar su postura con algunas ideas wittgensteinianas.&#13;
En tercer lugar, pretendemos analizar los límites de la objetividad y de la justificación ética en la propuesta putnameana.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112791</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>A lo largo del tiempo la reflexión ética ha sido concebida por los filósofos de diversas maneras: como la búsqueda de principios universales, como la pregunta por el bien, el placer o la felicidad. En su obra Ética sin ontología Hilary Putnam propone un enfoque diferente, inspirado principalmente por el pragmatismo americano, que representa un gran esfuerzo de abrir la reflexión hacia un campo de preocupaciones más amplias y más humanas, una propuesta para dejar que entre aire fresco en la filosofía.&#13;
En este trabajo nos proponemos, en primer lugar, presentar someramente la visión que el autor tiene de la ética; en segundo lugar, mostrar los argumentos en base a los cuales sostiene que el pensamiento ético posee normas de verdad y validez como cualquier tipo de actividad cognitiva, y a su vez, relacionar su postura con algunas ideas wittgensteinianas.&#13;
En tercer lugar, pretendemos analizar los límites de la objetividad y de la justificación ética en la propuesta putnameana.</dc:description>
</item>
<item>
<title>La crítica filosófica hoy: aportes desde el pragmatismo lewisiano para pensar algunas categorías de género</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112790</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
El propósito de la presente contribución es reflexionar acerca del rol de la filosofía en la actualidad. Más puntualmente, mostrar el potencial que tiene el marco teórico y los recursos conceptuales del pragmatista C.I. Lewis para llevar adelante una crítica filosófica de nuestra realidad y de los problemas que se nos presentan hoy. Siguiendo esta línea, empezaré por presentar los puntos más importantes de la filosofía lewisiana y lo que considero su principal contribución a los diálogos filosóficos tradicionales y contemporáneo; en segundo lugar, delinearé lo que en el marco precedente constituye la tarea propia de la filosofía; y, finalmente, mostraré una aplicación posible a un caso concreto de nuestra experiencia cotidiana vinculado a cuestiones de género. Con esto, pretendo no sólo mostrar la relevancia del pensamiento del pragmatista sino fundamentalmente señalar la necesidad de que la filosofía se ocupe seriamente de nuestros problemas reales y aporte reflexiones que resulten significativas
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112790</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El propósito de la presente contribución es reflexionar acerca del rol de la filosofía en la actualidad. Más puntualmente, mostrar el potencial que tiene el marco teórico y los recursos conceptuales del pragmatista C.I. Lewis para llevar adelante una crítica filosófica de nuestra realidad y de los problemas que se nos presentan hoy. Siguiendo esta línea, empezaré por presentar los puntos más importantes de la filosofía lewisiana y lo que considero su principal contribución a los diálogos filosóficos tradicionales y contemporáneo; en segundo lugar, delinearé lo que en el marco precedente constituye la tarea propia de la filosofía; y, finalmente, mostraré una aplicación posible a un caso concreto de nuestra experiencia cotidiana vinculado a cuestiones de género. Con esto, pretendo no sólo mostrar la relevancia del pensamiento del pragmatista sino fundamentalmente señalar la necesidad de que la filosofía se ocupe seriamente de nuestros problemas reales y aporte reflexiones que resulten significativas</dc:description>
</item>
<item>
<title>La fotografía colectiva como tema de investigación: aspectos políticos y metodológicos desde una epistemología igualitaria</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112788</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
En el caso de mi propia investigación, dado el tema “poéticas disensuales en la práctica y producción de los colectivos fotográficos argentinos y contemporáneos”, se deriva el problema/pregunta ¿De qué manera la práctica y producción de los colectivos fotográficos implica la construcción y expresión de nuevas formas de vida colectiva?; y de allí se formula la siguiente hipótesis: “La práctica y producción de los colectivos fotográficos argentinos y contemporáneos abordados en el corpus construido implican y dan lugar al desarrollo de nuevas y alternativas formas de relación intersubjetiva y vida colectiva”. Todo lo cual cobra sentido a la luz del objetivo general de la investigación que plantea: “Analizar la producción colectiva de fotografías en la contemporaneidad, considerada como fenómeno humano, experiencial, cognitivo, estético, artístico y político en tanto intento de construcción y expresión de nuevas formas de vida colectiva”.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112788</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En el caso de mi propia investigación, dado el tema “poéticas disensuales en la práctica y producción de los colectivos fotográficos argentinos y contemporáneos”, se deriva el problema/pregunta ¿De qué manera la práctica y producción de los colectivos fotográficos implica la construcción y expresión de nuevas formas de vida colectiva?; y de allí se formula la siguiente hipótesis: “La práctica y producción de los colectivos fotográficos argentinos y contemporáneos abordados en el corpus construido implican y dan lugar al desarrollo de nuevas y alternativas formas de relación intersubjetiva y vida colectiva”. Todo lo cual cobra sentido a la luz del objetivo general de la investigación que plantea: “Analizar la producción colectiva de fotografías en la contemporaneidad, considerada como fenómeno humano, experiencial, cognitivo, estético, artístico y político en tanto intento de construcción y expresión de nuevas formas de vida colectiva”.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Las creencias como hábitos de acción y expectación: elementos de epistemología</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112786</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
En este ensayo voy a presentar una teoría de la creencia que ha caracterizado la epistemología pragmatista en contradistinción a la epistemología contemporánea. La creencia suele entenderse como el contenido de una proposición, y, por lo tanto, la epistemología contemporánea se ha concentrado en establecer cómo una proposición es sostenida de manera confiable por un individuo. Muy distinto es el enfoque pragmatista, que se enfoca de manera dinámica en la creencia como un hábito que en determinado momento se puede expresar como una proposición, pero cuya característica principal son las disposiciones a la acción o la proyección de dicho hábito en el mundo de la experiencia. Para Dewey, por ejemplo, la lógica es una teoría de la indagación que permite determinar situaciones que vienen a nosotros de manera indeterminada, y a través del pensamiento nuestros conceptos son como instrumentos para la determinación de las situaciones. Así también la epistemología en la tradición pragmatista se tratará sobre todo de una teoría del dinamismo del conocimiento ante el dinamismo de la experiencia, no estableciendo una dicotomía en la que están desconexos, sino una transición. Antes de proseguir me gustaría hacer una importante aclaración: agradezco a Vincent Colapietro que de manera personal me haya puntualizado que es difícil hablar de una "epistemología" en el pragmatismo, puesto que la "epistemología" en cuanto disciplina está marcada por una actitud de resolución ante el escepticismo, buscando una serie de certezas para la creencia que se alejan de la experiencia común, caso que preocupa al pragmatista. Sin embargo, consciente de dicha aporta he decidido conservar el término "epistemología", pues a pesar de que la epistemología tradicional y contemporánea en efecto estén determinados de dicha manera, el pragmatismo nos ofrece una teoría completa y adecuada del conocimiento, y me parece que el concepto clásico de "episteme" de los griegos es en efecto compatible con la teoría del conocimiento pragmatista. En este ensayo voy a presentar dos aspectos de la teoría de la creencia que subyace a la epistemología pragmatista: el primero de ellos es la concepción de la creencia como un hábito de acción, por lo que es importante definir qué se entiende por hábito y cómo dicho concepto puede asociarse a nuestra vida epistémica y a nuestros estados doxásticos. Por otra parte hablaremos de la creencia como un hábito de expectación, es decir, como un hábito que interactúa en la formación de la estructura de nuestra percepción y la conexión con los elementos del mundo que son límites a nuestra experiencia, pero que están efectivamente conectados y producen auténtico conocimiento. Así pues, establecer dichos elementos de la epistemología pragmatista permitirá hacer notar que la tradición pragmatista iniciada por Peirce pero continuada por James, Royce, Dewey y muchos más, es en efecto una manera exitosa de conectar la teoría del conocimiento con la ciencia y con la metafísica.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112786</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En este ensayo voy a presentar una teoría de la creencia que ha caracterizado la epistemología pragmatista en contradistinción a la epistemología contemporánea. La creencia suele entenderse como el contenido de una proposición, y, por lo tanto, la epistemología contemporánea se ha concentrado en establecer cómo una proposición es sostenida de manera confiable por un individuo. Muy distinto es el enfoque pragmatista, que se enfoca de manera dinámica en la creencia como un hábito que en determinado momento se puede expresar como una proposición, pero cuya característica principal son las disposiciones a la acción o la proyección de dicho hábito en el mundo de la experiencia. Para Dewey, por ejemplo, la lógica es una teoría de la indagación que permite determinar situaciones que vienen a nosotros de manera indeterminada, y a través del pensamiento nuestros conceptos son como instrumentos para la determinación de las situaciones. Así también la epistemología en la tradición pragmatista se tratará sobre todo de una teoría del dinamismo del conocimiento ante el dinamismo de la experiencia, no estableciendo una dicotomía en la que están desconexos, sino una transición. Antes de proseguir me gustaría hacer una importante aclaración: agradezco a Vincent Colapietro que de manera personal me haya puntualizado que es difícil hablar de una "epistemología" en el pragmatismo, puesto que la "epistemología" en cuanto disciplina está marcada por una actitud de resolución ante el escepticismo, buscando una serie de certezas para la creencia que se alejan de la experiencia común, caso que preocupa al pragmatista. Sin embargo, consciente de dicha aporta he decidido conservar el término "epistemología", pues a pesar de que la epistemología tradicional y contemporánea en efecto estén determinados de dicha manera, el pragmatismo nos ofrece una teoría completa y adecuada del conocimiento, y me parece que el concepto clásico de "episteme" de los griegos es en efecto compatible con la teoría del conocimiento pragmatista. En este ensayo voy a presentar dos aspectos de la teoría de la creencia que subyace a la epistemología pragmatista: el primero de ellos es la concepción de la creencia como un hábito de acción, por lo que es importante definir qué se entiende por hábito y cómo dicho concepto puede asociarse a nuestra vida epistémica y a nuestros estados doxásticos. Por otra parte hablaremos de la creencia como un hábito de expectación, es decir, como un hábito que interactúa en la formación de la estructura de nuestra percepción y la conexión con los elementos del mundo que son límites a nuestra experiencia, pero que están efectivamente conectados y producen auténtico conocimiento. Así pues, establecer dichos elementos de la epistemología pragmatista permitirá hacer notar que la tradición pragmatista iniciada por Peirce pero continuada por James, Royce, Dewey y muchos más, es en efecto una manera exitosa de conectar la teoría del conocimiento con la ciencia y con la metafísica.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Los fines educativos de las prácticas alternativas en educación: una reflexión desde John Dewey</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112785</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
Este trabajo se propone reflexionar sobre el valor normativo de los fines que persiguen las prácticas de educación que pueden denominarse alternativas. El abanico de experiencias educativas que puede denominarse "alternativas" es muy amplio y variado. Nos interesa recuperar aquellas experiencias que se realizan como alternativa a la escuela tradicional, que evidencian disidencias con uno o más aspectos o rasgos estructurantes de la escolarización moderna. En primer lugar, desde una perspectiva analítica, aparece la pregunta por los fines que persiguen estas prácticas educativas. ¿Qué fines pretenden concretar? ¿De qué manera los fines que persiguen orientan sus prácticas educativas concretas? En segundo lugar, aparece otra pregunta que pone en tensión estas prácticas alternativas en educación con aquéllas tradicionales. Aun cuando estas experiencias educativas definen y defienden sus propios fines educativos, queda flotando una pregunta por la referencialidad que guardan o que deberían guardar con respecto a los fines educativos enunciados en la Ley de Educación Nacional No 26.026 sancionada en 2006. Consideramos que la filosofía de la educación de John Dewey puede aportarnos categorías conceptuales relevantes para pensar sobre estas cuestiones abonando a una discusión más general relativa al valor normativo de los fines.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112785</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Este trabajo se propone reflexionar sobre el valor normativo de los fines que persiguen las prácticas de educación que pueden denominarse alternativas. El abanico de experiencias educativas que puede denominarse "alternativas" es muy amplio y variado. Nos interesa recuperar aquellas experiencias que se realizan como alternativa a la escuela tradicional, que evidencian disidencias con uno o más aspectos o rasgos estructurantes de la escolarización moderna. En primer lugar, desde una perspectiva analítica, aparece la pregunta por los fines que persiguen estas prácticas educativas. ¿Qué fines pretenden concretar? ¿De qué manera los fines que persiguen orientan sus prácticas educativas concretas? En segundo lugar, aparece otra pregunta que pone en tensión estas prácticas alternativas en educación con aquéllas tradicionales. Aun cuando estas experiencias educativas definen y defienden sus propios fines educativos, queda flotando una pregunta por la referencialidad que guardan o que deberían guardar con respecto a los fines educativos enunciados en la Ley de Educación Nacional No 26.026 sancionada en 2006. Consideramos que la filosofía de la educación de John Dewey puede aportarnos categorías conceptuales relevantes para pensar sobre estas cuestiones abonando a una discusión más general relativa al valor normativo de los fines.</dc:description>
</item>
<item>
<title>El confiabilismo evolucionista y las respuestas "presuposicionalistas" a la cuestión de la fiabilidad de las capacidades cognitivas humanas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112784</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
El recurso al principio evolucionista de la supervivencia del más apto como garantía de la fiabilidad de nuestros rendimientos cognitivos fue utilizado por diversos exponentes de la filosofía del siglo XX, aunque más a menudo en la forma de una indicación general que como una tesis plenamente desarrollada y defendida argumentalmente. Así, Antony Flew ha señalado, sin ahondar en detalles, que la biología evolucionista nos ofrece tal garantía (cf. Flew, 1955). Quine, por su parte, aplicó el mismo principio para reivindicar, específicamente, la confiabilidad de nuestras inferencias inductivas (cf. Quine, 1969, p. 126). En una línea similar, Jerry Fodor declaró que “la selección darwiniana garantiza que los organismos conozcan los principios de la lógica, o fallezcan” (Fodor, 1981, p. 121). Sin embargo, estas primeras formulaciones de un “confiabilismo evolucionista” fueron criticadas por su excesiva fe en la vinculación entre el carácter adaptativo de las creencias y su verdad.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112784</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El recurso al principio evolucionista de la supervivencia del más apto como garantía de la fiabilidad de nuestros rendimientos cognitivos fue utilizado por diversos exponentes de la filosofía del siglo XX, aunque más a menudo en la forma de una indicación general que como una tesis plenamente desarrollada y defendida argumentalmente. Así, Antony Flew ha señalado, sin ahondar en detalles, que la biología evolucionista nos ofrece tal garantía (cf. Flew, 1955). Quine, por su parte, aplicó el mismo principio para reivindicar, específicamente, la confiabilidad de nuestras inferencias inductivas (cf. Quine, 1969, p. 126). En una línea similar, Jerry Fodor declaró que “la selección darwiniana garantiza que los organismos conozcan los principios de la lógica, o fallezcan” (Fodor, 1981, p. 121). Sin embargo, estas primeras formulaciones de un “confiabilismo evolucionista” fueron criticadas por su excesiva fe en la vinculación entre el carácter adaptativo de las creencias y su verdad.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Aún allí (La corporeidad y las discusiones con la psicología en elaboraciones de Heidegger)</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112781</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
En el presente trabajo abordaremos los desarrollos que Heidegger realiza sobre el estatuto de la corporeidad, en el marco de sus elaboraciones posteriores a 1930. En efecto, la tematización del cuerpo en su aspecto físico, es decir, en su dimensión óntica, se presenta secundaria para sus análisis, en relación a los aspectos complejos e interrelacionados implícitamente en la significación del Dasein. En este contexto, distinguiremos las continuidades que mantiene con dicha comprensión de sus primeros trabajos, así como también los nuevos énfasis propuestos.&#13;
En especial, abordaremos algunas discusiones que Heidegger mantuvo con psicólogos y psicoanalistas en Zollikon, durante la década de 1960, para poner de relieve el carácter necesariamente primario de estas elucidaciones, al momento de considerar cuestiones relativas a la salud, el conocimiento y la ciencia en general. Nuestro objetivo consiste en dar cuenta de las intuiciones y comprensiones que suponen estas tematizaciones y su relevancia en vistas a discusiones y debates contemporáneos en torno a la corporeidad, las relaciones con los otros y con el sí-mismo.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112781</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En el presente trabajo abordaremos los desarrollos que Heidegger realiza sobre el estatuto de la corporeidad, en el marco de sus elaboraciones posteriores a 1930. En efecto, la tematización del cuerpo en su aspecto físico, es decir, en su dimensión óntica, se presenta secundaria para sus análisis, en relación a los aspectos complejos e interrelacionados implícitamente en la significación del Dasein. En este contexto, distinguiremos las continuidades que mantiene con dicha comprensión de sus primeros trabajos, así como también los nuevos énfasis propuestos.&#13;
En especial, abordaremos algunas discusiones que Heidegger mantuvo con psicólogos y psicoanalistas en Zollikon, durante la década de 1960, para poner de relieve el carácter necesariamente primario de estas elucidaciones, al momento de considerar cuestiones relativas a la salud, el conocimiento y la ciencia en general. Nuestro objetivo consiste en dar cuenta de las intuiciones y comprensiones que suponen estas tematizaciones y su relevancia en vistas a discusiones y debates contemporáneos en torno a la corporeidad, las relaciones con los otros y con el sí-mismo.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Entre Dewey y Lewis sobre experiencia, normas y valores</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112780</link>
<description>Objeto de conferencia
VI Coloquio Internacional de Filosofía del Conocimiento (La Plata, 28 al 31 de agosto de 2018)
El objetivo del presente trabajo es analizar la crítica elaborada por Lewis a algunos puntos de la propuesta de Dewey respecto de aplicar el método experimental a los asuntos de la moral, crítica que se apoya en la distinción lewisiana entre las valoraciones de lo bueno y lo malo, por un lado, y las evaluaciones de lo correcto e incorrecto, por el otro ─o, más simplemente, entre lo bueno y lo correcto. La intención primordial del texto es circunscribir el análisis a los argumentos presentados por Lewis en su “Review of John Dewey’s The Quest for Certainty ” (1929), más específicamente en vinculación con el tema referido, motivo por el cual resulta pertinente recuperar en primer término los argumentos deweyanos sobre “la construcción del bien” presentados en la obra reseñada para luego hacer hincapié en las críticas propiamente dichas.&#13;
Ahora bien, huelga decir que esas observaciones de Lewis se hacen desde “algún lugar”, entendiendo por ello su complejo entramado filosófico, y que cualquier evaluación de las críticas requiere lecturas complementarias que favorezcan la cabal comprensión de esos puntos de apoyo teórico. Así, nos remitiremos a “Practical and Moral Imperatives” (1949) y a “Pragmatism and the Roots of Moral” (1956), con el objetivo de aclarar especialmente el concepto lewisiano de imperativo categórico y abordar las preguntas fundamentales que animan el trabajo: ¿en qué consiste la distinción entre correcto y bueno y cómo se vinculan? ¿Dewey efectivamente comete alguna omisión respecto de la noción de lo correcto? ¿El concepto de imperativo categórico es la herramienta que le permite a Lewis identificar esa falta y desde allí refinar su propia teoría? Si así lo fuera, ¿no deberíamos considerar el fundamento de ese imperativo para evaluar la validez de la crítica de Lewis? Buscaremos dar respuesta a estas cuestiones, siempre de modo provisorio, con el objetivo de señalar dónde, a nuestro juicio, podemos identificar algunas continuidades y algunas diferencias en ambas propuestas.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2018 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/112780</guid>
<dc:date>2018-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El objetivo del presente trabajo es analizar la crítica elaborada por Lewis a algunos puntos de la propuesta de Dewey respecto de aplicar el método experimental a los asuntos de la moral, crítica que se apoya en la distinción lewisiana entre las valoraciones de lo bueno y lo malo, por un lado, y las evaluaciones de lo correcto e incorrecto, por el otro ─o, más simplemente, entre lo bueno y lo correcto. La intención primordial del texto es circunscribir el análisis a los argumentos presentados por Lewis en su “Review of John Dewey’s The Quest for Certainty ” (1929), más específicamente en vinculación con el tema referido, motivo por el cual resulta pertinente recuperar en primer término los argumentos deweyanos sobre “la construcción del bien” presentados en la obra reseñada para luego hacer hincapié en las críticas propiamente dichas.&#13;
Ahora bien, huelga decir que esas observaciones de Lewis se hacen desde “algún lugar”, entendiendo por ello su complejo entramado filosófico, y que cualquier evaluación de las críticas requiere lecturas complementarias que favorezcan la cabal comprensión de esos puntos de apoyo teórico. Así, nos remitiremos a “Practical and Moral Imperatives” (1949) y a “Pragmatism and the Roots of Moral” (1956), con el objetivo de aclarar especialmente el concepto lewisiano de imperativo categórico y abordar las preguntas fundamentales que animan el trabajo: ¿en qué consiste la distinción entre correcto y bueno y cómo se vinculan? ¿Dewey efectivamente comete alguna omisión respecto de la noción de lo correcto? ¿El concepto de imperativo categórico es la herramienta que le permite a Lewis identificar esa falta y desde allí refinar su propia teoría? Si así lo fuera, ¿no deberíamos considerar el fundamento de ese imperativo para evaluar la validez de la crítica de Lewis? Buscaremos dar respuesta a estas cuestiones, siempre de modo provisorio, con el objetivo de señalar dónde, a nuestro juicio, podemos identificar algunas continuidades y algunas diferencias en ambas propuestas.</dc:description>
</item>
</channel>
</rss>
