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<title>2019 | Junio</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116178</link>
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<pubDate>Sun, 18 Oct 2026 16:08:54 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-10-18T16:08:54Z</dc:date>
<item>
<title>&lt;i&gt;El chavismo salvaje&lt;/i&gt; (2016) de Reinaldo Iturriza</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116238</link>
<description>Revision
Guay; junio 2019
Las notas de &lt;i&gt;El chavismo salvaje&lt;/i&gt; están fechadas entre 2006 y 2012, esto es, comienzan con la reafirmación del socialismo del siglo XXI y culminan en vísperas de la muerte de Chávez. Es el período de tensa (o más que tensa) consolidación del poder político del chavismo. ¿Por qué escribir cuando el chavismo gana casi todas las elecciones?&#13;
Por un lado, para trazar un horizonte de historicidad a la revolución. Iturriza escribe convencido de que se ha producido una situación de desquicio entre una dinámica política colmada de acontecimientos que van produciendo un giro en la historia, y la ausencia de un texto que nombre al sujeto de esta experiencia, que no es Chávez sino el chavismo salvaje. Aquí la primera polémica del libro: para nombrar y narrar al chavismo, hay que crear otra voz, no siempre contradictoria, pero otra voz al fin, que la que inventó Chávez con su gran oratoria y el Aló Presidente.&#13;
Por otro lado, para polemizar con la izquierda “progresista” (venezolana y latinoamericana) que identifica al chavismo con alguna forma de populismo atávico, nacional estalinismo o autoritarismo. Así, mientras por ejemplo Petkoff distingue una “izquierda moderna” (Tabaré Vásquez, Kirchner, Lula y Lagos) y una “izquierda boba” (Castro, Chávez y Morales) en base a una lectura que asume como concluyente la derrota de la Revolución (la “izquierda boba” sería aquella que no toma nota de la derrota de la izquierda latinoamericana en los setenta y del desplome de la URSS en 1989), Iturriza entiende en cambio que en febrero de 1989 comienza la fragua de un sujeto que parte en dos a la historia venezolana, a tal punto que anacrónicas resultan las izquierdas y derechas que desconocen la naturaleza políticamente novedosa de este fenómeno, y revolucionario resulta el periplo de Chávez (que se inicia con la rebelión de militares el 4 F de 1992, pasa por las elecciones de 1998 y alcanza un momento culmine (cúlmine) en el fallido golpe de abril de 2002) en su intento –exitoso- de interpelar a este movimiento, que a su vez tomará en préstamo su nombre y su cuerpo para terminar de constituirse.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jun 2019 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116238</guid>
<dc:date>2019-06-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Las notas de &lt;i&gt;El chavismo salvaje&lt;/i&gt; están fechadas entre 2006 y 2012, esto es, comienzan con la reafirmación del socialismo del siglo XXI y culminan en vísperas de la muerte de Chávez. Es el período de tensa (o más que tensa) consolidación del poder político del chavismo. ¿Por qué escribir cuando el chavismo gana casi todas las elecciones?&#13;
Por un lado, para trazar un horizonte de historicidad a la revolución. Iturriza escribe convencido de que se ha producido una situación de desquicio entre una dinámica política colmada de acontecimientos que van produciendo un giro en la historia, y la ausencia de un texto que nombre al sujeto de esta experiencia, que no es Chávez sino el chavismo salvaje. Aquí la primera polémica del libro: para nombrar y narrar al chavismo, hay que crear otra voz, no siempre contradictoria, pero otra voz al fin, que la que inventó Chávez con su gran oratoria y el Aló Presidente.&#13;
Por otro lado, para polemizar con la izquierda “progresista” (venezolana y latinoamericana) que identifica al chavismo con alguna forma de populismo atávico, nacional estalinismo o autoritarismo. Así, mientras por ejemplo Petkoff distingue una “izquierda moderna” (Tabaré Vásquez, Kirchner, Lula y Lagos) y una “izquierda boba” (Castro, Chávez y Morales) en base a una lectura que asume como concluyente la derrota de la Revolución (la “izquierda boba” sería aquella que no toma nota de la derrota de la izquierda latinoamericana en los setenta y del desplome de la URSS en 1989), Iturriza entiende en cambio que en febrero de 1989 comienza la fragua de un sujeto que parte en dos a la historia venezolana, a tal punto que anacrónicas resultan las izquierdas y derechas que desconocen la naturaleza políticamente novedosa de este fenómeno, y revolucionario resulta el periplo de Chávez (que se inicia con la rebelión de militares el 4 F de 1992, pasa por las elecciones de 1998 y alcanza un momento culmine (cúlmine) en el fallido golpe de abril de 2002) en su intento –exitoso- de interpelar a este movimiento, que a su vez tomará en préstamo su nombre y su cuerpo para terminar de constituirse.</dc:description>
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<item>
<title>&lt;i&gt;El joven Karl Marx&lt;/i&gt; (2017) de Raoul Peck</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116214</link>
<description>Revision
Guay; junio 2019
&lt;i&gt;El joven Karl Marx&lt;/i&gt; aborda un momento recortado de la vida del pensador alemán, aquel que va de 1843 a 1848, cuando tenía de 25 a 30 años. La trama, centrada en él, permite que se lo enaltezca aunque sin exageraciones, no hay épica, más bien la apuesta es “humanizar” al personaje. En cambio, el que será su compañero de aventuras es retratado con una pizca de sorna: un jovencito rico que sostiene a Marx. Nos referimos a Friedrich Engels. Son los inicios de esta dupla lo que registra la película, cómo comienza esta sociedad y activan políticamente a la par del trabajo intelectual. En las últimas escenas emprenden un nuevo desafío, el de escribir un manifiesto, hasta ahí llega Peck. Todo esto es narrado bajo la pretensión de realizar una reconstrucción exigente y atada a los hechos. La ropa, los muebles, el vocabulario, todo está en función de trasladar a los espectadores a mediados del siglo XIX. A priori parecería no haber marcas del presente, o si las hay, son difíciles de detectar. Quizás una de ellas sea, feminismo en alza mediante, la importancia que se le da a Jenny, la mujer de Marx, una figura que suele pasar desapercibida.
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<pubDate>Sat, 01 Jun 2019 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116214</guid>
<dc:date>2019-06-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>&lt;i&gt;El joven Karl Marx&lt;/i&gt; aborda un momento recortado de la vida del pensador alemán, aquel que va de 1843 a 1848, cuando tenía de 25 a 30 años. La trama, centrada en él, permite que se lo enaltezca aunque sin exageraciones, no hay épica, más bien la apuesta es “humanizar” al personaje. En cambio, el que será su compañero de aventuras es retratado con una pizca de sorna: un jovencito rico que sostiene a Marx. Nos referimos a Friedrich Engels. Son los inicios de esta dupla lo que registra la película, cómo comienza esta sociedad y activan políticamente a la par del trabajo intelectual. En las últimas escenas emprenden un nuevo desafío, el de escribir un manifiesto, hasta ahí llega Peck. Todo esto es narrado bajo la pretensión de realizar una reconstrucción exigente y atada a los hechos. La ropa, los muebles, el vocabulario, todo está en función de trasladar a los espectadores a mediados del siglo XIX. A priori parecería no haber marcas del presente, o si las hay, son difíciles de detectar. Quizás una de ellas sea, feminismo en alza mediante, la importancia que se le da a Jenny, la mujer de Marx, una figura que suele pasar desapercibida.</dc:description>
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<item>
<title>&lt;i&gt;SOBRE&lt;/i&gt; (1969) una anti-revista en el año del Cordobazo</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116196</link>
<description>Revision
Guay; junio 2019
En 1969, un pequeño y heterogéneo grupo de artistas e intelectuales publican y hacen circular (semi) clandestinamente lo que definen como una “antirevista”: &lt;i&gt;SOBRE la cultura de la liberación&lt;/i&gt;. La publicación tuvo una vida breve (apenas dos números, uno en mayo y otro en julio de ese año), justo en medio de la conmoción del Cordobazo.&#13;
&lt;i&gt;SOBRE&lt;/i&gt; era justamente un sobre de papel manila, que llevaba impreso en mimeógrafo, en una de sus caras, un índice y, en la otra, un breve y contundente manifiesto-editorial que decía: “A &lt;i&gt;SOBRE&lt;/i&gt; no lo queremos intacto / queremos que se deshaga, / que se gaste, / que se arroje como una granada: / QUE SEA UN ARMA”. Adentro, se reunía una suma de materiales de formatos y orígenes diversos: artículos, entrevistas, testimonios, historietas, afiches, etcétera.&#13;
“Antes que una revista hermética, &lt;i&gt;SOBRE&lt;/i&gt; es cuando más un receptáculo que contendrá y difundirá la acción y el pensamiento de todos los intelectuales revolucionarios”, dice la presentación del segundo número. Junto a esa amplitud, que caracteriza muchas experiencias artístico-políticas en esa coyuntura, lo singular del planteo de SOBRE es el explícito llamado a sus lectores a romper la unidad del material, a incorporar y extraer lo que se quiera, a darle un uso que exceda, largamente, la lectura solitaria.
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<pubDate>Sat, 01 Jun 2019 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>En 1969, un pequeño y heterogéneo grupo de artistas e intelectuales publican y hacen circular (semi) clandestinamente lo que definen como una “antirevista”: &lt;i&gt;SOBRE la cultura de la liberación&lt;/i&gt;. La publicación tuvo una vida breve (apenas dos números, uno en mayo y otro en julio de ese año), justo en medio de la conmoción del Cordobazo.&#13;
&lt;i&gt;SOBRE&lt;/i&gt; era justamente un sobre de papel manila, que llevaba impreso en mimeógrafo, en una de sus caras, un índice y, en la otra, un breve y contundente manifiesto-editorial que decía: “A &lt;i&gt;SOBRE&lt;/i&gt; no lo queremos intacto / queremos que se deshaga, / que se gaste, / que se arroje como una granada: / QUE SEA UN ARMA”. Adentro, se reunía una suma de materiales de formatos y orígenes diversos: artículos, entrevistas, testimonios, historietas, afiches, etcétera.&#13;
“Antes que una revista hermética, &lt;i&gt;SOBRE&lt;/i&gt; es cuando más un receptáculo que contendrá y difundirá la acción y el pensamiento de todos los intelectuales revolucionarios”, dice la presentación del segundo número. Junto a esa amplitud, que caracteriza muchas experiencias artístico-políticas en esa coyuntura, lo singular del planteo de SOBRE es el explícito llamado a sus lectores a romper la unidad del material, a incorporar y extraer lo que se quiera, a darle un uso que exceda, largamente, la lectura solitaria.</dc:description>
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<item>
<title>&lt;i&gt;Magnetizado&lt;/i&gt; (2018) de Carlos Busqued</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116183</link>
<description>Revision
Guay; junio 2019
2018, Busqued dibuja en &lt;i&gt;Magnetizado&lt;/i&gt; ciertas líneas anómalas sobre las últimas décadas de la historia argentina. Su trazo no es continuo ni uniforme, digamos mejor que sugiere posibles constelaciones sin apartarse de la palabra de su entrevistado. Lo hace, es muy importante destacarlo, respetando la voz de un sujeto que pertenece a una porción del mundo que no escuchamos, que no sabemos, que solemos suponer o nombrar con nuestras propias palabras, engañosamente bienintencionadas. Lo hace haciéndose a sí mismo parcialmente a un lado, para que podamos acceder a los propios términos del sujeto y a la lógica de un relato personal que deviene de una experiencia intransferible, cuya complejidad y espesor se perfilan y se auscultan en la palabra de Melogno y en los cautelas de Busqued. No hay aquí explicaciones científicas suficientes, reconstrucciones acabadas, revelaciones esclarecedoras; no hay tampoco lugar para la fascinación por el caso y para esas maniobras de dudosa identificación con la violencia y la extrañeza ante lo que el otro ha hecho. Hay, sí, sin embargo, una extraña transparencia que se cimenta en un diálogo que deja ver un vínculo de confianza en la palabra y en la escucha del otro que remite en parte a la posición de un analista, pero que se detiene en el umbral de la propia ignorancia del escritor ante aquello que le trae el sujeto y que no se puede terminar de nombrar con diagnósticos o formulaciones clínicas. En ese punto delicado en el que el escritor compone y define su propio límite de saber, que adquiere en el libro la forma de un respeto dedicado y atento, se oye algo que sólo el otro puede sugerir y que se extiende a lo largo del tiempo como una sombra que alcanza aún la oscuridad de sus motivos criminales y que los relanza sobre el mundo mientras los extiende a lo largo del tiempo. ¿De dónde proviene y hacia qué se dirige esta violencia, la propia y las que me han aplicado a lo largo de tantos años?
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<pubDate>Sat, 01 Jun 2019 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2019-06-01T00:00:00Z</dc:date>
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<item>
<title>&lt;i&gt;El libro de Aurora. Textos conversaciones y notas de Aurora Bernárdez&lt;/i&gt; (2017) de Aurora Bernárdez</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116181</link>
<description>Revision
Guay; junio 2019
Desde la época clásica se repite una verdad de Perogrullo que no hace más que reafirmar y reproducir las formas de la dominación de nuestras sociedades desde hace tantos siglos: “Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer”. Y parece haber habido una gran mujer detrás del célebre Julio Cortázar. Esa sospecha se agranda a medida que avanza la lectura de los escritos de Aurora Bernárdez, hasta ahora inéditos. Parte de la grandeza literaria de Aurora ya era evidente en su labor de traductora creativa y versátil, pero ya sabemos que en el mundo literario, &lt;i&gt;mutatis mutandi&lt;/i&gt;, se podría decir que “detrás todo gran escritor, hay una gran traductora”, enfatizando el carácter jerárquicamente construido entre las dos actividades, al menos en la consideración de la mayoría de los mortales los dioses, en cambio, suelen valorar más a las traductoras que a los escritores.&#13;
Lo cierto es que Aurora Bernárdez creció, primero, a la sombra de su hermano Francisco Luis, poeta bastante olvidado en nuestros días; después a la sombra de quien fue su marido durante casi 15 años y a quien le dedicó también sus últimos 20 años de vida como albacea de su obra literaria, Julio Cortázar; y que durante toda su vida se refugió del sol a la sombra de los nombres de quienes traducía (Nabokov, Flaubert, Faulkner, Bradbury, Durrell, Calvino, Camus, Sartre, de Beuavoir, Bowles). Dándole otra vuelta de tuerca al refrán, se podría decir que detrás de un hombre exitoso hay una mujer trabajadora y cansada.&#13;
Y, mientras hacía tantas cosas, Aurora escribió para sí misma un manojo de relatos, unos cuantos versos y una especie de miscelánea extraída de “Cuadernos” y que ahora es publicada bajo los títulos de “Viajes”, “Artes y oficios”, “Palabras”, “Vida”.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jun 2019 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116181</guid>
<dc:date>2019-06-01T00:00:00Z</dc:date>
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Lo cierto es que Aurora Bernárdez creció, primero, a la sombra de su hermano Francisco Luis, poeta bastante olvidado en nuestros días; después a la sombra de quien fue su marido durante casi 15 años y a quien le dedicó también sus últimos 20 años de vida como albacea de su obra literaria, Julio Cortázar; y que durante toda su vida se refugió del sol a la sombra de los nombres de quienes traducía (Nabokov, Flaubert, Faulkner, Bradbury, Durrell, Calvino, Camus, Sartre, de Beuavoir, Bowles). Dándole otra vuelta de tuerca al refrán, se podría decir que detrás de un hombre exitoso hay una mujer trabajadora y cansada.&#13;
Y, mientras hacía tantas cosas, Aurora escribió para sí misma un manojo de relatos, unos cuantos versos y una especie de miscelánea extraída de “Cuadernos” y que ahora es publicada bajo los títulos de “Viajes”, “Artes y oficios”, “Palabras”, “Vida”.</dc:description>
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<item>
<title>&lt;i&gt;El Cordobazo organizado. La historia sin mitos&lt;/i&gt; (1999) de Elpidio Torres</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116179</link>
<description>Revision
Guay; junio 2019
El libro está dedicado “a todos los Trabajadores Mecánicos, con los cuales escribimos la historia del Cordobazo”. A Torres, secretario general del SMATA entre 1958 a 1970, le interesa dirigirlo a los trabajadores de una industria que se desguaza día a día en los noventa, pero en el mismo giro le importa identificar, desde el comienzo, quiénes son los que escriben la historia. Disputar la escritura como territorio obrero, no solo a través de la acción política colectiva, sino también con un libro, labor que no parecía contarse entre las tareas naturales a las que debía signarse la “terrible burocracia sindical argentina”.
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<pubDate>Sat, 01 Jun 2019 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2019-06-01T00:00:00Z</dc:date>
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