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<title>2020 | Marzo</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116391</link>
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<pubDate>Tue, 20 Oct 2026 15:06:26 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-10-20T15:06:26Z</dc:date>
<item>
<title>&lt;i&gt;La masacre de Kruguer&lt;/i&gt; (2019) de Luciano Lamberti</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116423</link>
<description>Revision
Guay; marzo 2020
A Lamberti se lo había conocido como cuentista con libros que podían pasar del realismo de &lt;i&gt;El asesino de chanchos&lt;/i&gt; (2010) a las fantasías de &lt;i&gt;El loro que podía adivinar el futuro&lt;/i&gt; (2012). En 2016 publica su primera novela: &lt;i&gt;La maestra rural&lt;/i&gt;. Una historia que mezclaba esoterismos, abducciones, mutantes, experimentos científicos y que dejaba personajes memorables, empezando por la poeta Angélica, su hijo Jeremías, el estudiante de Letras Santiago, el poeta y editor Rulo Bóveda, la vecina Esther. El terreno era Córdoba pero se extendía al universo, con una escritura llena de suspenso que se permitía momentos de humor y locura.&#13;
Este año la propuesta pasa por una masacre en un pueblito perdido en la Patagonia. Allí Lamberti se toma las libertades de contarnos una historia que comienza con la caída de un meteorito y que se entrevera hasta con un teleteatro apócrifo. Como en su novela anterior, hay una sumatoria de voces que van hilando la narración. Pone a prueba el morbo de quien lee, las preguntas tienen respuesta pero no alcanzan. Hay algo de Stephen King y David Lynch dando vueltas en Kruguer, el pueblo de postal que esconde el horror.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Mar 2020 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116423</guid>
<dc:date>2020-03-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>A Lamberti se lo había conocido como cuentista con libros que podían pasar del realismo de &lt;i&gt;El asesino de chanchos&lt;/i&gt; (2010) a las fantasías de &lt;i&gt;El loro que podía adivinar el futuro&lt;/i&gt; (2012). En 2016 publica su primera novela: &lt;i&gt;La maestra rural&lt;/i&gt;. Una historia que mezclaba esoterismos, abducciones, mutantes, experimentos científicos y que dejaba personajes memorables, empezando por la poeta Angélica, su hijo Jeremías, el estudiante de Letras Santiago, el poeta y editor Rulo Bóveda, la vecina Esther. El terreno era Córdoba pero se extendía al universo, con una escritura llena de suspenso que se permitía momentos de humor y locura.&#13;
Este año la propuesta pasa por una masacre en un pueblito perdido en la Patagonia. Allí Lamberti se toma las libertades de contarnos una historia que comienza con la caída de un meteorito y que se entrevera hasta con un teleteatro apócrifo. Como en su novela anterior, hay una sumatoria de voces que van hilando la narración. Pone a prueba el morbo de quien lee, las preguntas tienen respuesta pero no alcanzan. Hay algo de Stephen King y David Lynch dando vueltas en Kruguer, el pueblo de postal que esconde el horror.</dc:description>
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<title>&lt;i&gt;En tiempos de catástrofes&lt;/i&gt; (2009) de Isabelle Stengers</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116421</link>
<description>Revision
Guay; marzo 2020
Gaia -no la Tierra ni tampoco Gea, como es usual nombrarla acudiendo con más distancia a la mitología griega- está haciendo intrusión en nuestras vidas, se hace sentir punzante. Ya no es posible hablar sostenidamente sobre la Humanidad -o sobre el Hombre- y su épico combate para poner de rodillas a lo que lo limita, a todo lo que impide su expansión, porque Gaia por fin lo impide. Obliga al tartamudeo. De ella proceden las impugnaciones que a Isabelle Stengers le interesan. Nombrar a Gaia -nombrarla de este modo que, nos enteramos, enerva a los científicos-, significa para esta filósofa de la ciencia aceptar, nada más y nada menos, que una forma de trascendencia, “inédita u olvidada”, se ha hecho presente entre nosotros, justo cuando se suponía que no había lugar para tales extravagancias. Porque el combate del Hombre había sido también contra las ilusiones y los mitos, por edificar un reino en el que sólo hubiera lugar para él, expulsando cualquier injerencia incuestionablemente externa. La crítica fue su aliada principal y a ella cuestiona Stengers, pues de remedio se convirtió en veneno que “celebra como progreso de la razón la destrucción de lo que liga, sin aceptar que lo que liga puede ser lo que hace pensar”. Hoy la crítica es el “pasatiempo favorito de los universitarios”, que se entretienen revelando que sólo hay construcciones sociales, marcadas por el pecado de la falsedad contra el que se arremete. Esta es la idea más importante, el corazón del argumento que se desenvuelve en &lt;i&gt;En tiempos de catástrofes. Cómo resistir a la barbarie que viene&lt;/i&gt;.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Mar 2020 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Gaia -no la Tierra ni tampoco Gea, como es usual nombrarla acudiendo con más distancia a la mitología griega- está haciendo intrusión en nuestras vidas, se hace sentir punzante. Ya no es posible hablar sostenidamente sobre la Humanidad -o sobre el Hombre- y su épico combate para poner de rodillas a lo que lo limita, a todo lo que impide su expansión, porque Gaia por fin lo impide. Obliga al tartamudeo. De ella proceden las impugnaciones que a Isabelle Stengers le interesan. Nombrar a Gaia -nombrarla de este modo que, nos enteramos, enerva a los científicos-, significa para esta filósofa de la ciencia aceptar, nada más y nada menos, que una forma de trascendencia, “inédita u olvidada”, se ha hecho presente entre nosotros, justo cuando se suponía que no había lugar para tales extravagancias. Porque el combate del Hombre había sido también contra las ilusiones y los mitos, por edificar un reino en el que sólo hubiera lugar para él, expulsando cualquier injerencia incuestionablemente externa. La crítica fue su aliada principal y a ella cuestiona Stengers, pues de remedio se convirtió en veneno que “celebra como progreso de la razón la destrucción de lo que liga, sin aceptar que lo que liga puede ser lo que hace pensar”. Hoy la crítica es el “pasatiempo favorito de los universitarios”, que se entretienen revelando que sólo hay construcciones sociales, marcadas por el pecado de la falsedad contra el que se arremete. Esta es la idea más importante, el corazón del argumento que se desenvuelve en &lt;i&gt;En tiempos de catástrofes. Cómo resistir a la barbarie que viene&lt;/i&gt;.</dc:description>
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<item>
<title>&lt;i&gt;El camino de Ida&lt;/i&gt; (2013) de Ricardo Piglia</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116414</link>
<description>Revision
Guay; marzo 2020
Piglia escribió &lt;i&gt;El camino de Ida&lt;/i&gt; (2013) haciendo equilibrio sobre un alambre de púas suspendido en un vacío. La novela sigue el devenir revolucionario de Thomas Munk, una máscara del &lt;i&gt;Unabomber&lt;/i&gt;, Theodor J. Kaczynski, e ilumina singularidades de la relación entre la escritura de Piglia y la cuestión de la lucha armada. La tensión entre escribir y pelear, entre la literatura y la revolución, recorre su obra pero tiende a desplazarse hacia los márgenes, a desarrollarse en pliegues casi ocultos, en estructuras clandestinas que configuran subtextos. En la novela, la decisión de Munk de utilizar la violencia como un instrumento para visibilizar su programa ideológico-político, a través del envío por correo de dispositivos explosivos a miembros de la academia y del mundo científico, conduce a Emilio Renzi a rememorar la lucha armada en Argentina.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Mar 2020 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2020-03-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Piglia escribió &lt;i&gt;El camino de Ida&lt;/i&gt; (2013) haciendo equilibrio sobre un alambre de púas suspendido en un vacío. La novela sigue el devenir revolucionario de Thomas Munk, una máscara del &lt;i&gt;Unabomber&lt;/i&gt;, Theodor J. Kaczynski, e ilumina singularidades de la relación entre la escritura de Piglia y la cuestión de la lucha armada. La tensión entre escribir y pelear, entre la literatura y la revolución, recorre su obra pero tiende a desplazarse hacia los márgenes, a desarrollarse en pliegues casi ocultos, en estructuras clandestinas que configuran subtextos. En la novela, la decisión de Munk de utilizar la violencia como un instrumento para visibilizar su programa ideológico-político, a través del envío por correo de dispositivos explosivos a miembros de la academia y del mundo científico, conduce a Emilio Renzi a rememorar la lucha armada en Argentina.</dc:description>
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<item>
<title>&lt;i&gt;Banzai&lt;/i&gt; (2017) de Gata Cattana</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116412</link>
<description>Revision
Guay; marzo 2020
Ana Isabel García Llorente (1991-2017), conocida como Ana Sforza en la poesía y Gata Cattana en el rap murió el 2 de marzo de 2017 dejando tres EPs, algunas canciones inéditas, un poemario varias veces reeditado y un disco póstumo, que sus familiares y amigos publicaron a finales de 2017. El fallecimiento de la artista, a causa de un shock anafiláctico severo, no fue impedimento para que &lt;i&gt;Banzai&lt;/i&gt; viera la luz en Spotify el 6 de octubre de 2017 y el 7 lo hiciera en formato físico y otras plataformas digitales.&#13;
El halo de misterio que envuelve este disco radica en la cantidad de mensajes premonitorios de una muerte próxima, que han reforzado la mitificación de la figura de Gata Cattana, impulsándola como máxima representante del rap cultural andaluz. Por ello, la fama con la que contaba la artista incluso antes de haber publicado un LP se pone de manifiesto en algunas canciones del disco, en las que el “mensaje encriptado” que varias veces menciona parece hacer coincidir sus propios detalles biográficos con los tópicos de vanidad humana y &lt;i&gt;memento mori&lt;/i&gt; presentes en la tradición literaria española.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Mar 2020 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Ana Isabel García Llorente (1991-2017), conocida como Ana Sforza en la poesía y Gata Cattana en el rap murió el 2 de marzo de 2017 dejando tres EPs, algunas canciones inéditas, un poemario varias veces reeditado y un disco póstumo, que sus familiares y amigos publicaron a finales de 2017. El fallecimiento de la artista, a causa de un shock anafiláctico severo, no fue impedimento para que &lt;i&gt;Banzai&lt;/i&gt; viera la luz en Spotify el 6 de octubre de 2017 y el 7 lo hiciera en formato físico y otras plataformas digitales.&#13;
El halo de misterio que envuelve este disco radica en la cantidad de mensajes premonitorios de una muerte próxima, que han reforzado la mitificación de la figura de Gata Cattana, impulsándola como máxima representante del rap cultural andaluz. Por ello, la fama con la que contaba la artista incluso antes de haber publicado un LP se pone de manifiesto en algunas canciones del disco, en las que el “mensaje encriptado” que varias veces menciona parece hacer coincidir sus propios detalles biográficos con los tópicos de vanidad humana y &lt;i&gt;memento mori&lt;/i&gt; presentes en la tradición literaria española.</dc:description>
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<title>&lt;i&gt;Historia de una investigación. Operación Masacre de Rodolfo Walsh: una revolución de periodismo (y de amor)&lt;/i&gt; (2019) de Enriqueta Muñiz</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116410</link>
<description>Revision
Guay; marzo 2020
Un 20 de diciembre, hace 63 años, Rodolfo Walsh estaba sentado frente a una máquina de escribir, tipeando una denuncia de mi abuelo. Habían pasado menos de dos días del momento en que Enrique Dillon le mencionó la historia de los diez fusilados inocentes. Walsh logró conseguir dos documentos: la denuncia de Juan Carlos Livraga y una presentación de Eduardo Schaposnik en la Junta Consultiva de la Provincia de Buenos Aires sobre casos de torturas. Y fue a las oficinas de la editorial Hachette -para la que trabajaba hacía más de una década- a pedir ayuda. La joven Enriqueta Muñiz, de 22 años, transcribió el testimonio del fusilado viviente; Walsh, el documento del dirigente socialista.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Mar 2020 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2020-03-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Un 20 de diciembre, hace 63 años, Rodolfo Walsh estaba sentado frente a una máquina de escribir, tipeando una denuncia de mi abuelo. Habían pasado menos de dos días del momento en que Enrique Dillon le mencionó la historia de los diez fusilados inocentes. Walsh logró conseguir dos documentos: la denuncia de Juan Carlos Livraga y una presentación de Eduardo Schaposnik en la Junta Consultiva de la Provincia de Buenos Aires sobre casos de torturas. Y fue a las oficinas de la editorial Hachette -para la que trabajaba hacía más de una década- a pedir ayuda. La joven Enriqueta Muñiz, de 22 años, transcribió el testimonio del fusilado viviente; Walsh, el documento del dirigente socialista.</dc:description>
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<title>&lt;i&gt;Los simuladores&lt;/i&gt; (2002-2004) de Damián Szifron</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116399</link>
<description>Revision
Guay; marzo 2020
Lejos estuve de ser el único que se encontró en &lt;i&gt;Los Simuladores&lt;/i&gt;. La serie, un escape de ficción en tiempos de &lt;i&gt;reality shows&lt;/i&gt; y crisis, se convirtió en una sensación desde su lanzamiento el 21 de marzo 2002. A pesar de transmitirse durante los pegajosos primeros días de enero, y enfrentar la munición pesada del canal contrario (que programó el estreno de &lt;i&gt;Nueve Reinas&lt;/i&gt; a la misma hora), su capítulo doble final alcanzó un rating de casi treinta y tres puntos en 2004, impensados para la televisión moribunda de hoy. La producción ganó siete premios Martin Fierro, incluyendo el de oro. El formato fue exportado y rehecho en Chile, España, México y Rusia.&#13;
Mas la verdadera medida de la vigencia de &lt;i&gt;Los Simuladores&lt;/i&gt; ha sido su pervivencia en el imaginario colectivo: las comunidades en redes sociales, los memes, los videos en Youtube, los permanentes rumores de una secuela y su consagrado lugar en el debate virtual como la mejor serie argentina jamás hecha. Siendo producto de un medio que en nuestro país es particularmente efímero y amnésico, la serie ha logrado de manera encomiable seguir renovando su público. Primero, a través de la subida ilegal por parte de fans a canales de streaming o plataformas de &lt;i&gt;file sharing&lt;/i&gt;, y en los últimos años, gracias a formar parte del catálogo de servicios de gran penetración en el mercado como Youtube y Netflix. Cuando la empresa norteamericana de la N anunció que discontinuaría la serie en 2018, la autonombrada “Asociación de fanáticos de &lt;i&gt;Los Simuladores&lt;/i&gt;” se organizó y desplegó un operativo en redes digno de la ficción que forzó la decisión por renovar los derechos de transmisión. Sólo &lt;i&gt;Los Simpsons&lt;/i&gt; podrían arrogarse mayor poder de convocatoria.&#13;
¿Por qué &lt;i&gt;Los Simuladores&lt;/i&gt; resonaron de tal manera en el público argentino?
</description>
<pubDate>Sun, 01 Mar 2020 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116399</guid>
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Mas la verdadera medida de la vigencia de &lt;i&gt;Los Simuladores&lt;/i&gt; ha sido su pervivencia en el imaginario colectivo: las comunidades en redes sociales, los memes, los videos en Youtube, los permanentes rumores de una secuela y su consagrado lugar en el debate virtual como la mejor serie argentina jamás hecha. Siendo producto de un medio que en nuestro país es particularmente efímero y amnésico, la serie ha logrado de manera encomiable seguir renovando su público. Primero, a través de la subida ilegal por parte de fans a canales de streaming o plataformas de &lt;i&gt;file sharing&lt;/i&gt;, y en los últimos años, gracias a formar parte del catálogo de servicios de gran penetración en el mercado como Youtube y Netflix. Cuando la empresa norteamericana de la N anunció que discontinuaría la serie en 2018, la autonombrada “Asociación de fanáticos de &lt;i&gt;Los Simuladores&lt;/i&gt;” se organizó y desplegó un operativo en redes digno de la ficción que forzó la decisión por renovar los derechos de transmisión. Sólo &lt;i&gt;Los Simpsons&lt;/i&gt; podrían arrogarse mayor poder de convocatoria.&#13;
¿Por qué &lt;i&gt;Los Simuladores&lt;/i&gt; resonaron de tal manera en el público argentino?</dc:description>
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<title>&lt;i&gt;Desde abajo y a la izquierda. Movimientos sociales, autonomía y militancias populares&lt;/i&gt; (2019) de Mariano Pacheco</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/116396</link>
<description>Revision
Guay; marzo 2020
El reciente libro de Mariano Pacheco es un convite a pensar, indagar y establecer diálogos desde el campo popular y los espacios políticos que se entienden interlocutores y sujetos de ese campo. Desde que salió de imprenta, su autor no ha parado de presentarlo en diversos espacios de “militancia”, pero también en variados escenarios académicos; desde cátedras de pensamiento filosófico o político en universidades de distintos puntos del país, pasando por sedes de gremios, partidos políticos y organizaciones sociales, librerías y centros culturales de pueblos y ciudades. A pesar de esa intensa gira a lo largo y ancho del país, su autor me comenta que no ha sido un libro “muy reseñado”. Estas líneas no tienen el propósito de saldar esa vacancia, porque en el debate y el encuentro es donde el texto de Mariano ha sabido encender contrapuntos.
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<pubDate>Sun, 01 Mar 2020 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El reciente libro de Mariano Pacheco es un convite a pensar, indagar y establecer diálogos desde el campo popular y los espacios políticos que se entienden interlocutores y sujetos de ese campo. Desde que salió de imprenta, su autor no ha parado de presentarlo en diversos espacios de “militancia”, pero también en variados escenarios académicos; desde cátedras de pensamiento filosófico o político en universidades de distintos puntos del país, pasando por sedes de gremios, partidos políticos y organizaciones sociales, librerías y centros culturales de pueblos y ciudades. A pesar de esa intensa gira a lo largo y ancho del país, su autor me comenta que no ha sido un libro “muy reseñado”. Estas líneas no tienen el propósito de saldar esa vacancia, porque en el debate y el encuentro es donde el texto de Mariano ha sabido encender contrapuntos.</dc:description>
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