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<title>Tomo 01 | Entrega 4°</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194823</link>
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<pubDate>Wed, 04 Nov 2026 22:21:34 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-11-04T22:21:34Z</dc:date>
<item>
<title>Nuevo depósito de Araucarites mirabilis Speg.</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194996</link>
<description>Articulo
Revista Argentina de Botánica; tomo I, entrega 4
En los últimos días de Septiembre un amigo muy apreciado, me obsequió con una piña fósil silicificada, casi idéntica a las que publiqué en mi opúsculo titulado Coniferales fósiles patagónicas, y que llevaba el rótulo siguiente: Fruto de conifero encontrado en 1922 por el Agrónomo regional de La Rioja, en la quebrada de Velazco (camino de La Rioja a Sanagasta), mientras escavaba, en un cementerio indio en busca de cráneos diaguitas. N. L.
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<pubDate>Mon, 01 Mar 1926 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>En los últimos días de Septiembre un amigo muy apreciado, me obsequió con una piña fósil silicificada, casi idéntica a las que publiqué en mi opúsculo titulado Coniferales fósiles patagónicas, y que llevaba el rótulo siguiente: Fruto de conifero encontrado en 1922 por el Agrónomo regional de La Rioja, en la quebrada de Velazco (camino de La Rioja a Sanagasta), mientras escavaba, en un cementerio indio en busca de cráneos diaguitas. N. L.</dc:description>
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<title>Violetas argentinas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194994</link>
<description>Articulo
Revista Argentina de Botánica; tomo I, entrega 4
Habiendo entrado en relaciones con el profesor W. Becker, especialista del género Viola y habiéndome persuadido que mi pobre biblioteca y el poco tiempo de que dispongo no me hubieran permitido de abordar honrosamente la revisión de las violetas de mi herbario, resolví remitir a dicho señor todo el material de mi colección particular. El profesor Becker aceptó gustoso mi pedido, efectuó el estudio, me devolvió el material y publicó la relación de sus investigaciones en periódicos botánicos alemanes, de los cuales me permito extractar el resumen que ofrezco a los lectores, agregándole las sinonimias con mis determinaciones que he dado a la luz hace ya sendos años.
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<pubDate>Mon, 01 Mar 1926 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>Nuevo caso de intoxicación por hongos frescos indígenas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194992</link>
<description>Articulo
Revista Argentina de Botánica; tomo I, entrega 4
El 26 de Diciembre ppdo. recibí del bien conocido doctor Silvio Dessy, Director del Instituto Biológico Argentino, una carta conteniendo unos trocitos semidesecados de un macromicete para su determinación si fuera posible; los trozos afortunadamente se componían de una fracción de la superficie, del sombrero, de un fragmento del estípite con pedacito de anillo y de algunas laminillas maduras; sometidos esos restos a un prolijo examen macro y microscópico resultaron pertenecientes a una agaricínea, la Armiliaria Ameghinoi Speg. (Fungi argentini novi vel critici n. 23, Nov. 1898), especie bastante frecuente en los campos más fértiles algo húmedos y bajos de la Provincia de Buenos Aires; existe también en el Uruguay y en el Brasil, donde fué descripta una segunda vez y figurada, por el Rev. doctor Rick, con el nombre de Armillaria Bresadolae Rick (Broteria, vi. VI, pág. 71 y lám. IV, n° 2, Julio 1907); la toxicidad de esta especie está consignada en su primera descripción y el nombre específico recuerda a su descubridor que fué también la primera víctima de la misma.
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<pubDate>Mon, 01 Mar 1926 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El 26 de Diciembre ppdo. recibí del bien conocido doctor Silvio Dessy, Director del Instituto Biológico Argentino, una carta conteniendo unos trocitos semidesecados de un macromicete para su determinación si fuera posible; los trozos afortunadamente se componían de una fracción de la superficie, del sombrero, de un fragmento del estípite con pedacito de anillo y de algunas laminillas maduras; sometidos esos restos a un prolijo examen macro y microscópico resultaron pertenecientes a una agaricínea, la Armiliaria Ameghinoi Speg. (Fungi argentini novi vel critici n. 23, Nov. 1898), especie bastante frecuente en los campos más fértiles algo húmedos y bajos de la Provincia de Buenos Aires; existe también en el Uruguay y en el Brasil, donde fué descripta una segunda vez y figurada, por el Rev. doctor Rick, con el nombre de Armillaria Bresadolae Rick (Broteria, vi. VI, pág. 71 y lám. IV, n° 2, Julio 1907); la toxicidad de esta especie está consignada en su primera descripción y el nombre específico recuerda a su descubridor que fué también la primera víctima de la misma.</dc:description>
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<title>Probable segunda especie de Chiovendea</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194991</link>
<description>Articulo
Revista Argentina de Botánica; tomo I, entrega 4
En 1917 en el opúsculo titulado Espigando en el Herbario (Anales de la Sociedad Científica Argentina, tm. LXXXII, pág. 117 y sig.) publiqué el nuevo género de Leguminácea «Chiovendea», fundado sobre una planta argentina aún indescripta que denominé Chiovendea hypoleuca Speg., mencionando sus afinidades con los géneros Cracca y Tephrosia.&#13;
En 1921 en otro folleto Plantas nuevas o interesantes (An. d. l. Soc. Cien. Arg., tm. XCII, pág. 77 y sig.), bajo el número 18 volvía a ocuparme de la misma planta en causa de ciertas objeciones referentes a la mayor o menor validez del nuevo género, que se pretendía sinonimizar con Poissonia Baill. En ese folleto en dos columnas paralelas se comparaban las diferentes características de ambos géneros, buscando que resaltaran las más importantes.
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<pubDate>Mon, 01 Mar 1926 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>En 1917 en el opúsculo titulado Espigando en el Herbario (Anales de la Sociedad Científica Argentina, tm. LXXXII, pág. 117 y sig.) publiqué el nuevo género de Leguminácea «Chiovendea», fundado sobre una planta argentina aún indescripta que denominé Chiovendea hypoleuca Speg., mencionando sus afinidades con los géneros Cracca y Tephrosia.&#13;
En 1921 en otro folleto Plantas nuevas o interesantes (An. d. l. Soc. Cien. Arg., tm. XCII, pág. 77 y sig.), bajo el número 18 volvía a ocuparme de la misma planta en causa de ciertas objeciones referentes a la mayor o menor validez del nuevo género, que se pretendía sinonimizar con Poissonia Baill. En ese folleto en dos columnas paralelas se comparaban las diferentes características de ambos géneros, buscando que resaltaran las más importantes.</dc:description>
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<title>Ramillete patagónico</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194831</link>
<description>Articulo
Revista Argentina de Botánica; tomo I, entrega 4
A mediados de este mes (Enero, 1926) he tenido el placer de recibir la visita de mi amigo el doctor Alfredo O. Raffaelli, el cual vino para obsequiarme con un pequeño pero muy interesante herbario preparado por él mismo durante una de sus jiras profesionales llevada a cabo recién por la parte austral del Territorio del Río Negro hasta con sus límites con el Chubut, visitando los establecimientos rurales de Talagapa, de Barrilniyeo y de Carrilaufquen. Como entre el material traído reconociera tipos de verdadero interés, ya sea representando especies nuevas para la Ciencia, ya sea nuevas para el suelo argentino y por fin otros que venían a aumentar nuestros conocimientos morfológicos o geográficos relativos a nuestra Flora, me he apurado en confeccionar con dichos materiales este modesto Ramillete, que ofrezco a los amantes de los Vegetales; así los intelectuales que por alguna causa tengan que recorrer los territorios lejanos se convencerán como sin mayores esfuerzos pueden hacer obra útil y concurrir poderosamente al conocimiento del suelo de la Patria. Me hago, pues, un deber de felicitar públicamente al doctor Alfredo Raffaelli y presentarlo de ejemplo a sus compatriotas.
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<pubDate>Mon, 01 Mar 1926 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>Banara glandulosa (Dsvx) Speg.</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194830</link>
<description>Articulo
Revista Argentina de Botánica; tomo I, entrega 4
En la obra de los doctores M. Lillo y S. Venturi, titulada Contribución al conocimiento de los árboles de la Argentina, a la pág. 27 bajo el n° 88 figura una planta con el nombre de Banara guyanensis Aubl. (prox.); en la Segunda contribución al conocimiento de los árboles de la Argentina, de los mismos autores (edición 1917, pág. 19; edición 1924, pág. 14) se le agrega la sinonimia Banara brasiliensis Speg. (non Gray). Naturalmente en el órgano de la Academia de la yesca, t. I, pág. 172, se remacha el clavo, para que así resalte mejor la ignorancia del plagiario de las obras mentadas, dejando claramente comprobado que dicho señor ni sabe ni entiende latín, porque si lo hubiese sabido y entendido no podía haberse equivocado; bastaba tan solo hubiese leído superficialmente las claves dicotómicas del Martius, Flora Brasiliensis, t. XIII, 1°, pág. 498, n. 5 de la Sección B, donde allí se dice: «... foliis ... basi scutellato - 2 - glandulosis... » Queda, pues, así confirmado que el pseudodendrólogo ex-jefe de la Sección botánica del Ministerio de Agricultura no había conocido el Martius o no había sabido descifrar esas misteriosas frases latinas.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Mar 1926 00:00:00 GMT</pubDate>
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<title>Noticias interesantes relativas a algunos tephrocactus</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194828</link>
<description>Articulo
Revista Argentina de Botánica; tomo I, entrega 4; https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/175895
En mi opúsculo «Nuevas notas cactológicas» (ver "Documentos relacionados") bajo el número 10, he tratado la Opuntia (tephrocactus) glomerata Haw., dando una descripción de sus flores efectuada sobre viejos ejemplares conservados en formol y que había coleccionado, ya hace muchos años, una tarde en los alrededores de San Juan. Como dichos ejemplares no se hallaban en muy buenas condiciones de conservación alimenté siempre el deseo de ratificar mis observaciones en material nuevo y si fuera posible fresco, lo que para mí constituía una dificultad seria, pues mis asuntos no me permitían visitar a Mendoza en época oportuna; por fortuna en los últimos tiempos, gracias a la amabilidad del doctor Carette, pude trabar amistad con los hermanos Mácola, entusiastas fitófilos de la mencionada provincia andina, los cuales gustosos se prestaron en complacerme enviándome material pronto a florecer recién recolectado; este material cuidado oportunamente llegó a abrir sus flores en mi misma casa, brindándome así la ocasión no tan solo de seguir la evolución de las flores sino comprobar particularidades biológicas de mucho interés, y de poder por medio de mi amigo el doctor Bruch sacar buenas fotografías. Antes de volver a dar una nueva descripción detallada de dichas flores me haré un deber de rectificar una afirmación equivocada que se deslizó en la descripción y relativa al color de los fillos o pétalos interiores, los que son rosados, más o menos subidos, pero jamás amarillos. Aquí, pues, va la descripción de las flores hecha sobre los ejemplares recientes vivos, de Tephrocactus glomeratus var. inermis.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Mar 1926 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>En mi opúsculo «Nuevas notas cactológicas» (ver "Documentos relacionados") bajo el número 10, he tratado la Opuntia (tephrocactus) glomerata Haw., dando una descripción de sus flores efectuada sobre viejos ejemplares conservados en formol y que había coleccionado, ya hace muchos años, una tarde en los alrededores de San Juan. Como dichos ejemplares no se hallaban en muy buenas condiciones de conservación alimenté siempre el deseo de ratificar mis observaciones en material nuevo y si fuera posible fresco, lo que para mí constituía una dificultad seria, pues mis asuntos no me permitían visitar a Mendoza en época oportuna; por fortuna en los últimos tiempos, gracias a la amabilidad del doctor Carette, pude trabar amistad con los hermanos Mácola, entusiastas fitófilos de la mencionada provincia andina, los cuales gustosos se prestaron en complacerme enviándome material pronto a florecer recién recolectado; este material cuidado oportunamente llegó a abrir sus flores en mi misma casa, brindándome así la ocasión no tan solo de seguir la evolución de las flores sino comprobar particularidades biológicas de mucho interés, y de poder por medio de mi amigo el doctor Bruch sacar buenas fotografías. Antes de volver a dar una nueva descripción detallada de dichas flores me haré un deber de rectificar una afirmación equivocada que se deslizó en la descripción y relativa al color de los fillos o pétalos interiores, los que son rosados, más o menos subidos, pero jamás amarillos. Aquí, pues, va la descripción de las flores hecha sobre los ejemplares recientes vivos, de Tephrocactus glomeratus var. inermis.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Calliandras argentinas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194827</link>
<description>Articulo
Revista Argentina de Botánica; tomo I, entrega 4
El género Calliandra Bnth. está representado en la Argentina por un corto número de especies arbustivas o semiarbóreas por lo general hermosas y elegantes que pueden constituir preciosos recursos ornamentales para los jardines; hasta ahora poco han fijado la atención de los botánicos sea bajo el punto de vista taxonómico que geográfico; la mayor parte de ellas vive en las regiones cálidas y una sola especie se corre medianamente al sur (Calliandra parvifolia), alcanzando hasta el paralelo 35 austral; son además casi siempre plantas hidrófilas que prefieren los bordes estuáricos y con mucha frecuencia se pueden considerar como esencias sciadófilas, aunque no falten en lugares soleados y hasta en los médanos; se observa por lo general que las especies más amantes del sol son más pequeñas, de flores más hermosas y de madera más dura y compacta que las que prefieren la sombra y bordean los montes; la gran mayoría de ellas resultan estrictamente pediófilas y muy pocas se permiten subir ligeramente los faldeos de las colinas.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Mar 1926 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El género Calliandra Bnth. está representado en la Argentina por un corto número de especies arbustivas o semiarbóreas por lo general hermosas y elegantes que pueden constituir preciosos recursos ornamentales para los jardines; hasta ahora poco han fijado la atención de los botánicos sea bajo el punto de vista taxonómico que geográfico; la mayor parte de ellas vive en las regiones cálidas y una sola especie se corre medianamente al sur (Calliandra parvifolia), alcanzando hasta el paralelo 35 austral; son además casi siempre plantas hidrófilas que prefieren los bordes estuáricos y con mucha frecuencia se pueden considerar como esencias sciadófilas, aunque no falten en lugares soleados y hasta en los médanos; se observa por lo general que las especies más amantes del sol son más pequeñas, de flores más hermosas y de madera más dura y compacta que las que prefieren la sombra y bordean los montes; la gran mayoría de ellas resultan estrictamente pediófilas y muy pocas se permiten subir ligeramente los faldeos de las colinas.</dc:description>
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<item>
<title>Las víctimas de la Araujoa sericifera Brot.</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194826</link>
<description>Articulo
Revista Argentina de Botánica; tomo I, entrega 4
En los primeros tiempos en que vine a vivir en la ciudad de La Plata, entonces recién fundada, me instalé en un gracioso chalet de madera, con amplio terreno en su derredor, situado en la calle 56, esquina 10, y para hacer más confortable mi modesta casa la circundé de abundantes plantaciones casi todas de esencias indígenas, pues pensaba que estas además de adornar y protejer mi nuevo nido, me habrían proporcionado el medio de efectuar cómodamente continuas y fáciles observaciones biológicas al respecto. Entre el abundante contingente que traje lo más a menudo de los bosques estuáricos espontáneos de la Isla de Santiago y de los Talas, no faltaron las más bellas y elegantes enredaderas entre las cuales recuerdo la Herreria montevideensis, la Cayaponia podantha, la Dioscorea bonariensis, la Canavalia bonariensis, el Solanum boerhaviaefolium, la Araujoa sericifera, una Morrenia, varias Ipomeas etc. etc.&#13;
De todas estas plantas no tardó en llamar mi atención, sobre las demás, la Araujoa sericifera Brot., que se había desarrollado de un modo admirable, por su continua y copiosa floración, y más aún por las inumerables visitas de lepidópteros y de otros insectos que recibían sus flores atraídos por el exuberante néctar que les brindaba. Muchos de dichos insectos resultaban capturados y en sendos casos no llegaban a poderse libertar a pesar de sus largos y persistentes esfuerzos y a pesar del volumen y relativa fuerza de las víctimas, como ciertas esfinges, muriéndose al cabo de corto tiempo y quedando colgados de sus largas trompas como fúnebres trofeos. No desperdicié la ocasión y fui paulatinamente haciendo colección de dichas víctimas, las que envié a varios entomólogos para su determinación, en modo especial al excelente amigo el doctor Carlos Berg quien en lo referente a lepidópteros podía considerarse como especialista.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Mar 1926 00:00:00 GMT</pubDate>
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De todas estas plantas no tardó en llamar mi atención, sobre las demás, la Araujoa sericifera Brot., que se había desarrollado de un modo admirable, por su continua y copiosa floración, y más aún por las inumerables visitas de lepidópteros y de otros insectos que recibían sus flores atraídos por el exuberante néctar que les brindaba. Muchos de dichos insectos resultaban capturados y en sendos casos no llegaban a poderse libertar a pesar de sus largos y persistentes esfuerzos y a pesar del volumen y relativa fuerza de las víctimas, como ciertas esfinges, muriéndose al cabo de corto tiempo y quedando colgados de sus largas trompas como fúnebres trofeos. No desperdicié la ocasión y fui paulatinamente haciendo colección de dichas víctimas, las que envié a varios entomólogos para su determinación, en modo especial al excelente amigo el doctor Carlos Berg quien en lo referente a lepidópteros podía considerarse como especialista.</dc:description>
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<title>Revista Argentina de Botánica | Tomo 1 | Entrega 4°</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/194825</link>
<description>Edicion de revista
Revista Argentina de Botánica; tomo I, entrega 4
Sumario: &#13;
- Las víctimas de la Araujoa sericifera&#13;
- Calliandras argentinas&#13;
- Noticias interesantes relativas a algunos Tephrocactus&#13;
- Bañara glandulosa (Dsvx) Speg.&#13;
- Ramillete patagónico&#13;
- Probable segunda especie de Chiovendea&#13;
- Nuevo caso de intoxicación por hongos frescos indígenas&#13;
- Violetas argentinas&#13;
- Nuevo depósito de Araucarites mirabilis Speg.&#13;
- Dulce in fundo
Material digitalizado en SEDICI en colaboración con el Instituto de Botánica "Dr. Carlos Luis Spegazzini" (FCNM-UNLP)
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<pubDate>Mon, 01 Mar 1926 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Sumario: &#13;
- Las víctimas de la Araujoa sericifera&#13;
- Calliandras argentinas&#13;
- Noticias interesantes relativas a algunos Tephrocactus&#13;
- Bañara glandulosa (Dsvx) Speg.&#13;
- Ramillete patagónico&#13;
- Probable segunda especie de Chiovendea&#13;
- Nuevo caso de intoxicación por hongos frescos indígenas&#13;
- Violetas argentinas&#13;
- Nuevo depósito de Araucarites mirabilis Speg.&#13;
- Dulce in fundo</dc:description>
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