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<title>Volumen 01 | Número 02-03</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/467</link>
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<pubDate>Wed, 21 Oct 2026 23:58:11 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-10-21T23:58:11Z</dc:date>
<item>
<title>Presentación del primer número de &lt;i&gt;Orbis Tertius&lt;/i&gt;</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/35239</link>
<description>Contribucion a revista
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
El 18 de abril de 1996, en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata, presentamos formalmente el número 1 de esta revista, a la vez que celebramos su aparición. En esa oportunidad hicieron uso de la palabra el director de Orbis Tertius, profesor Hugo Cowes, y el decano de la Facultad, José Luis De Diego.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/35239</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El 18 de abril de 1996, en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata, presentamos formalmente el número 1 de esta revista, a la vez que celebramos su aparición. En esa oportunidad hicieron uso de la palabra el director de Orbis Tertius, profesor Hugo Cowes, y el decano de la Facultad, José Luis De Diego.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Daniel Balderston, &lt;i&gt;¿Fuera de contexto? Referencialidad histórica y expresión de la realidad en Borges&lt;/i&gt;: Rosario, Beatriz Viterbo, 1990; 252 páginas. (1ª ed. Duke University Press, 1993)</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10496</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
En el cuento “El jardín de senderos que se bifurcan” un personaje, Stephen Albert, propone un modelo de adivinanza que se construye a partir de la prohibición de nombrar aquello a lo que se quiere referir. Esta prohibición, aclara Albert, es una manera del énfasis. Tal vez por rechazo de toda forma enfática, los enigmas que propone Borges responden en general al modelo opuesto, aquel que nombra al objeto del enigma y se oculta en la máxima visibilidad. Ejemplos de esto pueden ser el epígrafe de “Las ruinas circulares” o los párrafos iniciales de “Hombre de la esquina rosada” y “El muerto”, que presentan todos los elementos necesarios para descifrar el final. Como se ha dicho, es siempre un problema de lectura, y esta afirmación resulta particularmente pertinente en el caso de la crítica. Si omitir siempre una palabra es el modo más enfático de indicarla, seguir la lectura que rastrea la palabra no dicha implicaría un énfasis. Daniel Balderston parece entender en este sentido la mayoría de la crítica producida sobre Borges y elige el modelo alternativo, lee “El jardín de senderos que se bifurcan” como un relato sobre la guerra; allí donde la mayoría vio un juego de tiempos paralelos o una metáfora (adivinanza) de la escritura, él encuentra que los laberintos refieren a las trincheras y que cada palabra se relaciona con una realidad más compleja, externa al cuento, pero que deja sus huellas visibles, especialmente en la elección de los nombres propios. Argumenta —junto con otras consideraciones más teóricas, pero menos relacionadas con la adivinanza— que “la palabra ‘historia’ aparece (en sus diversos sentidos) 56 veces en &lt;i&gt;Ficciones&lt;/i&gt;, 47 veces en &lt;i&gt;El Aleph&lt;/i&gt;, 31 veces en &lt;i&gt;El informe de Brodie&lt;/i&gt; (con mayor frecuencia en “Guayaquil”)” (p. 25n); en estos textos centra su análisis.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>En el cuento “El jardín de senderos que se bifurcan” un personaje, Stephen Albert, propone un modelo de adivinanza que se construye a partir de la prohibición de nombrar aquello a lo que se quiere referir. Esta prohibición, aclara Albert, es una manera del énfasis. Tal vez por rechazo de toda forma enfática, los enigmas que propone Borges responden en general al modelo opuesto, aquel que nombra al objeto del enigma y se oculta en la máxima visibilidad. Ejemplos de esto pueden ser el epígrafe de “Las ruinas circulares” o los párrafos iniciales de “Hombre de la esquina rosada” y “El muerto”, que presentan todos los elementos necesarios para descifrar el final. Como se ha dicho, es siempre un problema de lectura, y esta afirmación resulta particularmente pertinente en el caso de la crítica. Si omitir siempre una palabra es el modo más enfático de indicarla, seguir la lectura que rastrea la palabra no dicha implicaría un énfasis. Daniel Balderston parece entender en este sentido la mayoría de la crítica producida sobre Borges y elige el modelo alternativo, lee “El jardín de senderos que se bifurcan” como un relato sobre la guerra; allí donde la mayoría vio un juego de tiempos paralelos o una metáfora (adivinanza) de la escritura, él encuentra que los laberintos refieren a las trincheras y que cada palabra se relaciona con una realidad más compleja, externa al cuento, pero que deja sus huellas visibles, especialmente en la elección de los nombres propios. Argumenta —junto con otras consideraciones más teóricas, pero menos relacionadas con la adivinanza— que “la palabra ‘historia’ aparece (en sus diversos sentidos) 56 veces en &lt;i&gt;Ficciones&lt;/i&gt;, 47 veces en &lt;i&gt;El Aleph&lt;/i&gt;, 31 veces en &lt;i&gt;El informe de Brodie&lt;/i&gt; (con mayor frecuencia en “Guayaquil”)” (p. 25n); en estos textos centra su análisis.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>José Amícola (y colaboradoras), &lt;i&gt;Manuel Puig, Materiales iniciales para La traición de Rita Hayworth&lt;/i&gt;: Ediciones especiales de Orbis Tertis nº 1, Centro de Estudios de Teoría y Crítica Literaria, UNLP, La Plata, 1996, 506 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10454</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
Se oye decir que la crítica genética, por obra del procesamiento electrónico de la letra, ha quedado convertida en un artefacto vetusto. Tal vez sea cierto, si se cree que la conservación consiste en apilar archivos donde nada se descarte, pero no es menos cierto que apenas comienza la conservación ya está royendo el olvido. Probablemente la memoria tenga algo de determinista, y el olvido participe en las zozobras del azar (o viceversa); en todo caso, la crítica genética apuesta a los intersticios que el azar y la necesidad le libran. Se alboroza cuando algo queda, cuando algo se rescata; y, por el contrario, no puede sino lamentarse, hacer el duelo de aquel olvido que, paradójicamente, le otorga existencia. Como ocurre con la literatura, a la que mira desde muy cerca y desde muy temprano, a riesgo de perder las perspectivas.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Se oye decir que la crítica genética, por obra del procesamiento electrónico de la letra, ha quedado convertida en un artefacto vetusto. Tal vez sea cierto, si se cree que la conservación consiste en apilar archivos donde nada se descarte, pero no es menos cierto que apenas comienza la conservación ya está royendo el olvido. Probablemente la memoria tenga algo de determinista, y el olvido participe en las zozobras del azar (o viceversa); en todo caso, la crítica genética apuesta a los intersticios que el azar y la necesidad le libran. Se alboroza cuando algo queda, cuando algo se rescata; y, por el contrario, no puede sino lamentarse, hacer el duelo de aquel olvido que, paradójicamente, le otorga existencia. Como ocurre con la literatura, a la que mira desde muy cerca y desde muy temprano, a riesgo de perder las perspectivas.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Leopoldo Lugones. &lt;i&gt;El ángel de la sombra&lt;/i&gt;, estudio preliminar de María Teresa Gramuglio: Buenos Aires, Editorial Losada, 1994, 237 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10453</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
Fechado en octubre de 1994 y distribuido durante el año pasado, el libro del que nos ocupamos aquí puede considerarse un acontecimiento de cierta importancia en la bibliografía lugoniana: se trata de la primera reedición de la única novela que escribiera el autor de &lt;i&gt;La guerra gaucha&lt;/i&gt;. Con &lt;i&gt;El ángel de la sombra&lt;/i&gt;, publicado por primera y única vez en 1926 bajo el sello editorial de Manuel Gleizer, Lugones conoció su más rotundo fracaso de lectores y de crítica. Luego, aquel llamado de atención de Noé Jitrik acerca de lo “decisivo” que resultó ese año para la narrativa argentina excluyendo cualquier mención de la novela o de su autor, parece hoy una autorización involuntaria para que la crítica posterior quedara casi eximida de mantener siquiera su recuerdo, arrumbándola en el rincón más sombrío de un podio cuyas luces acapararían, entre otros, &lt;i&gt;El juguete rabioso&lt;/i&gt; de Roberto Arlt, &lt;i&gt;Don Segundo Sombra&lt;/i&gt; de Güiraldes, &lt;i&gt;Los desterrados&lt;/i&gt; de Horacio Quiroga.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Fechado en octubre de 1994 y distribuido durante el año pasado, el libro del que nos ocupamos aquí puede considerarse un acontecimiento de cierta importancia en la bibliografía lugoniana: se trata de la primera reedición de la única novela que escribiera el autor de &lt;i&gt;La guerra gaucha&lt;/i&gt;. Con &lt;i&gt;El ángel de la sombra&lt;/i&gt;, publicado por primera y única vez en 1926 bajo el sello editorial de Manuel Gleizer, Lugones conoció su más rotundo fracaso de lectores y de crítica. Luego, aquel llamado de atención de Noé Jitrik acerca de lo “decisivo” que resultó ese año para la narrativa argentina excluyendo cualquier mención de la novela o de su autor, parece hoy una autorización involuntaria para que la crítica posterior quedara casi eximida de mantener siquiera su recuerdo, arrumbándola en el rincón más sombrío de un podio cuyas luces acapararían, entre otros, &lt;i&gt;El juguete rabioso&lt;/i&gt; de Roberto Arlt, &lt;i&gt;Don Segundo Sombra&lt;/i&gt; de Güiraldes, &lt;i&gt;Los desterrados&lt;/i&gt; de Horacio Quiroga.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Jorge Salessi, &lt;i&gt;Médicos maleantes y maricas. Higiene, criminología y homosexualidad en la construcción de la nación argentina (Buenos Aires:1871-1914)&lt;/i&gt;: Rosario, Beatriz Viterbo Editora, Biblioteca Estudios Culturales, 1995, 413 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10452</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
La metáfora del país-cuerpo, que ya había aparecido en la escritura de Sarmiento en la primera mitad del siglo XIX, se vuelve hegemónica a partir de 1871, cuando se declara en la ciudad de Buenos Aires la epidemia de fiebre amarilla. Durante el período de la organización nacional liberal y una vez apaciguados los enfrentamientos internos (que Sarmiento había representado mediante la fórmula “civilización y barbarie”, ahora en desuso) los médicos higienistas llevaron adelante un proyecto de salubrificación cuyos intereses fueron presentados como patrióticos, humanistas y no partidarios. Este proyecto, que en 1871 invocó como fuente de legitimación a una opinión pública ansiosa de medidas de defensa contra la “anarquía sanitaria”, mostró una gran estabilidad ideológica que se afirmó durante varios gobiernos nacionales y se transformó en tecnología política de la nación, organizando en primer lugar, formas de control de flujos (de personas y capitales según el modelo inglés de circulación) dentro y fuera del país (y de la ciudad de Buenos Aires como representación metonímica del país-cuerpo a partir de la Ley de capitalización en 1880). En segundo lugar, el higienismo como disciplina delimitó las categorías identitarias nacionales con que se formaba —en escuelas y cuarteles— al nuevo sujeto argentino. Con categorías foucaultianas Salessi estudia el modo en que esta disciplina interviene, desde los espacios del Estado, formulando dispositivos para extender el poder central, y describe las tecnologías totalizantes e individualizantes como ambos rostros de una misma racionalidad política.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La metáfora del país-cuerpo, que ya había aparecido en la escritura de Sarmiento en la primera mitad del siglo XIX, se vuelve hegemónica a partir de 1871, cuando se declara en la ciudad de Buenos Aires la epidemia de fiebre amarilla. Durante el período de la organización nacional liberal y una vez apaciguados los enfrentamientos internos (que Sarmiento había representado mediante la fórmula “civilización y barbarie”, ahora en desuso) los médicos higienistas llevaron adelante un proyecto de salubrificación cuyos intereses fueron presentados como patrióticos, humanistas y no partidarios. Este proyecto, que en 1871 invocó como fuente de legitimación a una opinión pública ansiosa de medidas de defensa contra la “anarquía sanitaria”, mostró una gran estabilidad ideológica que se afirmó durante varios gobiernos nacionales y se transformó en tecnología política de la nación, organizando en primer lugar, formas de control de flujos (de personas y capitales según el modelo inglés de circulación) dentro y fuera del país (y de la ciudad de Buenos Aires como representación metonímica del país-cuerpo a partir de la Ley de capitalización en 1880). En segundo lugar, el higienismo como disciplina delimitó las categorías identitarias nacionales con que se formaba —en escuelas y cuarteles— al nuevo sujeto argentino. Con categorías foucaultianas Salessi estudia el modo en que esta disciplina interviene, desde los espacios del Estado, formulando dispositivos para extender el poder central, y describe las tecnologías totalizantes e individualizantes como ambos rostros de una misma racionalidad política.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Graciela Speranza. &lt;i&gt;Primera persona. Conversaciones con quince narradores argentinos&lt;/i&gt;. Fotografías de Alejandra López: Buenos Aires, Norma, 1995, 251 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10451</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
El libro de Graciela Speranza se inserta en un conjunto de publicaciones de crítica literaria argentina producidas en un espacio académico que a esta altura ya ha legitimado ciertas prácticas renovadoras. Dicho espacio no se mostró ajeno a los circuitos de publicación de los medios gráficos, y puede decirse que &lt;i&gt;Primera persona&lt;/i&gt; es una muestra de ello. En efecto, la motivación de muchas conversaciones con escritores presentes en el libro de Graciela Speranza proviene de una idea periodística: partes de ellas fueron publicadas en los suplementos literarios de los periódicos porteños &lt;i&gt;Página/12&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Clarín&lt;/i&gt;, y en el de &lt;i&gt;El País&lt;/i&gt; de Montevideo entre 1992 y 1993. El género de la entrevista literaria está trabajado de tal modo que pueda constituir un documento más entre, las heterogéneas producciones del campo intelectual de fin de siglo. Su lugar es privilegiado en la medida en que se ubica en el cruce de la voz del crítico-lector, con la del autor despojado provisoriamente de la palabra escrita. En este sentido, las intenciones de la entrevistadora son explícitas: “El diálogo con el escritor supone una cuota de violencia. Supone restituir una voz distinta de la que ha elegido para hablar acerca del mundo, la literatura y, sin duda, acerca de sí mismo”.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El libro de Graciela Speranza se inserta en un conjunto de publicaciones de crítica literaria argentina producidas en un espacio académico que a esta altura ya ha legitimado ciertas prácticas renovadoras. Dicho espacio no se mostró ajeno a los circuitos de publicación de los medios gráficos, y puede decirse que &lt;i&gt;Primera persona&lt;/i&gt; es una muestra de ello. En efecto, la motivación de muchas conversaciones con escritores presentes en el libro de Graciela Speranza proviene de una idea periodística: partes de ellas fueron publicadas en los suplementos literarios de los periódicos porteños &lt;i&gt;Página/12&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Clarín&lt;/i&gt;, y en el de &lt;i&gt;El País&lt;/i&gt; de Montevideo entre 1992 y 1993. El género de la entrevista literaria está trabajado de tal modo que pueda constituir un documento más entre, las heterogéneas producciones del campo intelectual de fin de siglo. Su lugar es privilegiado en la medida en que se ubica en el cruce de la voz del crítico-lector, con la del autor despojado provisoriamente de la palabra escrita. En este sentido, las intenciones de la entrevistadora son explícitas: “El diálogo con el escritor supone una cuota de violencia. Supone restituir una voz distinta de la que ha elegido para hablar acerca del mundo, la literatura y, sin duda, acerca de sí mismo”.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Roxana Páez. &lt;i&gt;Manuel Puig. Del pop a la extrañeza&lt;/i&gt;: Buenos Aires, Editorial Almagesto, Colección Perfiles, 1995, 171 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10450</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
“Manuel Puig, y la alusión a la persona real, es la de una proximidad inmediatamente transformada en distancia”, señala Roxana Páez en las páginas introductorias de su libro. Volvemos la mirada al título, como un modo de desnudar una clave de lectura, junto al nombre, proximidad de lo real, biografía, autor, la distancia que promueven las preposiciones, como registro de las coordenadas de un mapa de lectura, una travesía del pop a la extrañeza. Demarcación de un territorio que resulta fundamental para la producción del sentido. ¿No es ésta la tarea que le asigna Roland Barthes a la crítica, en tanto desdobla los sentidos, haciendo flotar un segundo lenguaje por encima del primer lenguaje de la obra? Pero la producción de Puig rechaza afincarse en un único lugar del mapa y justamente a partir de este desplazamiento de lo asignado (categorías teóricas rígidas o reductoras; elección de una obra paradigmática del autor, mirada sinecdóquica que tantas veces tienta al crítico literario; la búsqueda de una “unidad” temática, etc.), Páez opta trazar una cartografía múltiple, que, como los textos de Puig, privilegia el dialogismo. De este modo, las distintas novelas y textos analizados establecen múltiples y fecundas relaciones de sentido entre sí, pero también con las diferentes perspectivas críticas y teóricas citadas a pie de página, y principalmente, con las proposiciones analíticas de la autora.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>“Manuel Puig, y la alusión a la persona real, es la de una proximidad inmediatamente transformada en distancia”, señala Roxana Páez en las páginas introductorias de su libro. Volvemos la mirada al título, como un modo de desnudar una clave de lectura, junto al nombre, proximidad de lo real, biografía, autor, la distancia que promueven las preposiciones, como registro de las coordenadas de un mapa de lectura, una travesía del pop a la extrañeza. Demarcación de un territorio que resulta fundamental para la producción del sentido. ¿No es ésta la tarea que le asigna Roland Barthes a la crítica, en tanto desdobla los sentidos, haciendo flotar un segundo lenguaje por encima del primer lenguaje de la obra? Pero la producción de Puig rechaza afincarse en un único lugar del mapa y justamente a partir de este desplazamiento de lo asignado (categorías teóricas rígidas o reductoras; elección de una obra paradigmática del autor, mirada sinecdóquica que tantas veces tienta al crítico literario; la búsqueda de una “unidad” temática, etc.), Páez opta trazar una cartografía múltiple, que, como los textos de Puig, privilegia el dialogismo. De este modo, las distintas novelas y textos analizados establecen múltiples y fecundas relaciones de sentido entre sí, pero también con las diferentes perspectivas críticas y teóricas citadas a pie de página, y principalmente, con las proposiciones analíticas de la autora.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Olga Orozco. &lt;i&gt;También la luz es un abismo&lt;/i&gt;: Buenos Aires, Emecé Editores, 1995, 236 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10449</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
En la presentación de &lt;i&gt;Los trabajos y las noches&lt;/i&gt; de Alejandra Pizarnik, Olga Orozco dice: “La poesía es ese lugar donde todo sucede, donde todo es posible, ese lugar que con la religión y con la magia producen un ácido que borra las fronteras del paraíso perdido en un relámpago de conjunción y separación”. &lt;i&gt;La oscuridad es otro sol&lt;/i&gt; (1967) es el primer libro de relatos de Olga Orozco. &lt;i&gt;También la luz es un abismo&lt;/i&gt; (1995) se configura como su transtexto (G. Genette) ya que intentará recuperar aquellos sentidos de la experiencia fijados en el pasado y suspendidos en el tiempo dentro del universo de significación o “zona invisible” de la narradora: “cuando yo quiero vienen y vuelven a pasar ahora como entonces” (p. 108). Podemos decir que este segundo texto está presentado como copia o reflejo del anterior, existe a partir de las similitudes entre signos y de la posibilidad de repetirlos. Juega con la idea de coincidencia (borradura de la distancia temporal y espacial) entre la experiencia de lo real, la primera experiencia escrituraria y su doble. Es el ritual el mecanismo de recuperación de la palabra sagrada y el que nos lleva a asociar los textos de Olga Orozco con la noción de poesía pura (tradición compartida con Pizarnik).&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En la presentación de &lt;i&gt;Los trabajos y las noches&lt;/i&gt; de Alejandra Pizarnik, Olga Orozco dice: “La poesía es ese lugar donde todo sucede, donde todo es posible, ese lugar que con la religión y con la magia producen un ácido que borra las fronteras del paraíso perdido en un relámpago de conjunción y separación”. &lt;i&gt;La oscuridad es otro sol&lt;/i&gt; (1967) es el primer libro de relatos de Olga Orozco. &lt;i&gt;También la luz es un abismo&lt;/i&gt; (1995) se configura como su transtexto (G. Genette) ya que intentará recuperar aquellos sentidos de la experiencia fijados en el pasado y suspendidos en el tiempo dentro del universo de significación o “zona invisible” de la narradora: “cuando yo quiero vienen y vuelven a pasar ahora como entonces” (p. 108). Podemos decir que este segundo texto está presentado como copia o reflejo del anterior, existe a partir de las similitudes entre signos y de la posibilidad de repetirlos. Juega con la idea de coincidencia (borradura de la distancia temporal y espacial) entre la experiencia de lo real, la primera experiencia escrituraria y su doble. Es el ritual el mecanismo de recuperación de la palabra sagrada y el que nos lleva a asociar los textos de Olga Orozco con la noción de poesía pura (tradición compartida con Pizarnik).&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Ana María Zubieta. &lt;i&gt;Humor, nación y diferencias. Arturo Cancela y Leopoldo Marechal&lt;/i&gt;: Rosario, Beatriz Viterbo Editora, 1995, 156 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10448</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
Es un tópico de los estudios literarios suponer que toda lectura implica antes que un conjunto de opciones uno de preferencias, cuyo criterio está originado en el oscuro y arbitrario territorio de la subjetividad. Ana María Zubieta declara la coartada de “leer para sacar los textos del panteón de algunas lecturas, arrebatar el monopolio, leer con absoluta parcialidad, no toda la obra sino algunos textos o parte de ellos, en forma incompleta, sin agotarlos” (p. 12), definiendo de antemano aquello que podría pensarse limitación como un rasgo propio de su sistema de lectura. La hipótesis general de su trabajo consiste en considerar al humor como un modo de representación que, debido a su naturaleza formal, corporiza los contrastes lingüísticos y culturales. Esta característica permite un análisis que haga hincapié en el carácter polifónico del enunciado literario, recuperando los textos en cuestión desde el debate acerca de las identidades y diferencias que constituyen la cultura nacional. Mientras que la &lt;i&gt;Historia funambulesca del profesor Landormy&lt;/i&gt; es una parodia de los comportamientos verbales (la conferencia, el discurso político, el error, la traducción), el &lt;i&gt;Adán Buenosayres&lt;/i&gt; es en cambio una parodia de los rasgos culturales (el criollismo, el tango, el barrio, la poesía urbana). En líneas generales, su propuesta es estudiar la forma en que adquiere un valor político la representación humorística en la literatura nacional.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10448</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Es un tópico de los estudios literarios suponer que toda lectura implica antes que un conjunto de opciones uno de preferencias, cuyo criterio está originado en el oscuro y arbitrario territorio de la subjetividad. Ana María Zubieta declara la coartada de “leer para sacar los textos del panteón de algunas lecturas, arrebatar el monopolio, leer con absoluta parcialidad, no toda la obra sino algunos textos o parte de ellos, en forma incompleta, sin agotarlos” (p. 12), definiendo de antemano aquello que podría pensarse limitación como un rasgo propio de su sistema de lectura. La hipótesis general de su trabajo consiste en considerar al humor como un modo de representación que, debido a su naturaleza formal, corporiza los contrastes lingüísticos y culturales. Esta característica permite un análisis que haga hincapié en el carácter polifónico del enunciado literario, recuperando los textos en cuestión desde el debate acerca de las identidades y diferencias que constituyen la cultura nacional. Mientras que la &lt;i&gt;Historia funambulesca del profesor Landormy&lt;/i&gt; es una parodia de los comportamientos verbales (la conferencia, el discurso político, el error, la traducción), el &lt;i&gt;Adán Buenosayres&lt;/i&gt; es en cambio una parodia de los rasgos culturales (el criollismo, el tango, el barrio, la poesía urbana). En líneas generales, su propuesta es estudiar la forma en que adquiere un valor político la representación humorística en la literatura nacional.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Linda Hutcheon. &lt;i&gt;Irony's Edge. The Theory and Politics of Irony&lt;/i&gt;: Londres/Nueva York, Routledge, 1994, VII, 248 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10447</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
La presente publicación de la estudiosa canadiense Linda Hutcheon retoma, continúa y revisa la línea de investigación de su primer libro, &lt;i&gt;A Theory of Parody&lt;/i&gt; (1985), donde ya destacaba el valor privilegiado de la ironía, figura retórica por medio de la cual el texto paródico se distancia críticamente del modelo parodiado. En este sentido, la totalidad de la producción de la autora marca una coherencia con respecto a sus intereses, marco teórico y rigurosidad académica en la investigación. El libro consta de siete capítulos, precedidos por los agradecimientos del caso, epígrafes y una introducción. Los dos primeros capítulos resultan los más abarcadores, en tanto ofrecen reflexiones orientadas hacia las definiciones, sentidos y funciones de la ironía, considerada una práctica discursiva que opera en el nivel del lenguaje, sea éste verbal, visual o musical, y enfocada especialmente en sus dimensiones sociales y formales. Cada uno del resto de los capítulos está estructurado en dos partes. La primera de ellas amplía y profundiza aspectos teóricos ya planteados en los capítulos previos; la segunda, en cambio, pone a prueba y a la vez fundamenta dicha teorización a través de ejemplos escogidos de variados &lt;i&gt;media&lt;/i&gt;.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10447</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La presente publicación de la estudiosa canadiense Linda Hutcheon retoma, continúa y revisa la línea de investigación de su primer libro, &lt;i&gt;A Theory of Parody&lt;/i&gt; (1985), donde ya destacaba el valor privilegiado de la ironía, figura retórica por medio de la cual el texto paródico se distancia críticamente del modelo parodiado. En este sentido, la totalidad de la producción de la autora marca una coherencia con respecto a sus intereses, marco teórico y rigurosidad académica en la investigación. El libro consta de siete capítulos, precedidos por los agradecimientos del caso, epígrafes y una introducción. Los dos primeros capítulos resultan los más abarcadores, en tanto ofrecen reflexiones orientadas hacia las definiciones, sentidos y funciones de la ironía, considerada una práctica discursiva que opera en el nivel del lenguaje, sea éste verbal, visual o musical, y enfocada especialmente en sus dimensiones sociales y formales. Cada uno del resto de los capítulos está estructurado en dos partes. La primera de ellas amplía y profundiza aspectos teóricos ya planteados en los capítulos previos; la segunda, en cambio, pone a prueba y a la vez fundamenta dicha teorización a través de ejemplos escogidos de variados &lt;i&gt;media&lt;/i&gt;.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Santiago Colás. &lt;i&gt;Postmodernity in Latin America: The Argentine Paradigm&lt;/i&gt;: Duke University Press, Durham, North Carolina, 1994, 240 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10446</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
Este libro —que integra la serie “Post-Contemporary Interventions”, editada por Stanley Fish y Fredric Jameson— es el primero escrito por el autor, Assistant Professor de Literatura Latinoamericana y Comparada en la Universidad de Michigan, Ann Arbor. Más allá de su título, polémico y casi “comercial”, este estudio se coloca en un lugar cercano a la crítica cultural e intenta analizar algunos “hitos” de la narrativa argentina reciente —sólo en las últimas páginas establece algunas relaciones con la literatura de otros países latinoamericanos. Para comenzar, podemos decir que el autor considera una tarea imprescindible el revisar el término posmodernidad, tal como se lo encuentra actualmente en la teoría y en la cultura en general. Al hacerlo, se propone por un lado criticarlas limitaciones de la teoría posmodernista y además sugerir una consideración distinta de la reciente cultura latinoamericana; tratando siempre de ser cuidadoso en la confrontación entre las variadas intervenciones teóricas y las exigencias de los desarrollos históricos concretos de la sociedad, la política y la cultura de nuestra región.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10446</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Este libro —que integra la serie “Post-Contemporary Interventions”, editada por Stanley Fish y Fredric Jameson— es el primero escrito por el autor, Assistant Professor de Literatura Latinoamericana y Comparada en la Universidad de Michigan, Ann Arbor. Más allá de su título, polémico y casi “comercial”, este estudio se coloca en un lugar cercano a la crítica cultural e intenta analizar algunos “hitos” de la narrativa argentina reciente —sólo en las últimas páginas establece algunas relaciones con la literatura de otros países latinoamericanos. Para comenzar, podemos decir que el autor considera una tarea imprescindible el revisar el término posmodernidad, tal como se lo encuentra actualmente en la teoría y en la cultura en general. Al hacerlo, se propone por un lado criticarlas limitaciones de la teoría posmodernista y además sugerir una consideración distinta de la reciente cultura latinoamericana; tratando siempre de ser cuidadoso en la confrontación entre las variadas intervenciones teóricas y las exigencias de los desarrollos históricos concretos de la sociedad, la política y la cultura de nuestra región.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Juan Orbe (compilador), &lt;i&gt;La situación autobiográfica&lt;/i&gt;: Buenos Aires, Corregidor, 1995, 168 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10445</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
&lt;i&gt;La situación autobiográfica&lt;/i&gt;, compilación de Juan Orbe —profesor de literatura comparada en Wake Forest University—, resultó de un coloquio organizado por la Fundación Proyecto al Sur en la America's Society de Nueva York en octubre de 1993. Asimismo, dicho encuentro sucedió a una primera experiencia llevada a cabo el año anterior en Buenos Aires y que dio lugar a una publicación anterior: &lt;i&gt;Autobiografía y escritura&lt;/i&gt;, Juan Orbe compilador, Bs. As., Corregidor, 1994.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10445</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>&lt;i&gt;La situación autobiográfica&lt;/i&gt;, compilación de Juan Orbe —profesor de literatura comparada en Wake Forest University—, resultó de un coloquio organizado por la Fundación Proyecto al Sur en la America's Society de Nueva York en octubre de 1993. Asimismo, dicho encuentro sucedió a una primera experiencia llevada a cabo el año anterior en Buenos Aires y que dio lugar a una publicación anterior: &lt;i&gt;Autobiografía y escritura&lt;/i&gt;, Juan Orbe compilador, Bs. As., Corregidor, 1994.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Richard Rorty. &lt;i&gt;Consecuencias del pragmatismo&lt;/i&gt;: Madrid, Tecnos, 1996</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10444</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
Entre la nada y lo foráneo se despierta una manera filosófica de dialogar sin aspiraciones de conmensurabilidad, a lo que Richard Rorty denomina “giro hermenéutico”. De esta manera desearíamos ver que a pesar de su autonomía, la literatura no debería continuar con la esperanza de reemplazar el idealismo por el textualismo sino promover una conducta de los hombres, la conducta lingüística, como juego wittgensteiniano dirigido a objetos incompletos, la nada y lo foráneo, los objetos de la literatura. El libro, que nada sobre esta cuestión, es una reunión de escritos publicados entre 1972 y 1980 en diferentes revistas filosóficas y literarias, debidamente actualizados y corregidos con la intención de manifestarnos que la tendencia que en esos años iniciaba Rorty, aún parece válida, llegando al convencimiento de que la doctrina central del pragmatismo representa la propuesta de reemplazar la distinción entre apariencia y realidad —y entre la naturaleza intrínseca de algo y sus características meramente relacionales— por la distinción entre descripciones más útiles y menos útiles de las cosas.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10444</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Entre la nada y lo foráneo se despierta una manera filosófica de dialogar sin aspiraciones de conmensurabilidad, a lo que Richard Rorty denomina “giro hermenéutico”. De esta manera desearíamos ver que a pesar de su autonomía, la literatura no debería continuar con la esperanza de reemplazar el idealismo por el textualismo sino promover una conducta de los hombres, la conducta lingüística, como juego wittgensteiniano dirigido a objetos incompletos, la nada y lo foráneo, los objetos de la literatura. El libro, que nada sobre esta cuestión, es una reunión de escritos publicados entre 1972 y 1980 en diferentes revistas filosóficas y literarias, debidamente actualizados y corregidos con la intención de manifestarnos que la tendencia que en esos años iniciaba Rorty, aún parece válida, llegando al convencimiento de que la doctrina central del pragmatismo representa la propuesta de reemplazar la distinción entre apariencia y realidad —y entre la naturaleza intrínseca de algo y sus características meramente relacionales— por la distinción entre descripciones más útiles y menos útiles de las cosas.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Gianni Vattimo, &lt;i&gt;Más allá de la interpretación&lt;/i&gt;. Introducción de Ramón Rodríguez: Buenos Aires, Paidós, 1995, 161 páginas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10443</link>
<description>Revision
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
&lt;i&gt;Más allá de la interpretación&lt;/i&gt;, subraya inicialmente en lo que respecta al nivel metateórico de la hermenéutica, que ella no es sólo una teoría de la historicidad de la comprensión, de la multiplicidad de perspectivas sobre el mundo o sobre el ser, y del carácter histórico-lingüístico de la verdad, sino también “una verdad radicalmente histórica”: una consecuencia lógica en el plano del desarrollo del pensamiento filosófico que corresponde a otro momento en la historia del ser, una etapa decisiva en el camino por el cual el ser se sustrae (también literalmente: reduciéndose, disolviéndose) al dominio de las categorías metafísicas de la presencia desplegada. Si la hermenéutica se concibe a sí misma como respuesta histórica a un envío, es decir, a la historia del ser como evento, del nihilismo, si asume su propia historicidad, logra eliminar el equívoco metafísico que la amenaza —la pretensión “de presentarse como una descripción finalmente verdadera de la (permanente) ‘estructura interpretativa’ de la existencia humana”—.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10443</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>&lt;i&gt;Más allá de la interpretación&lt;/i&gt;, subraya inicialmente en lo que respecta al nivel metateórico de la hermenéutica, que ella no es sólo una teoría de la historicidad de la comprensión, de la multiplicidad de perspectivas sobre el mundo o sobre el ser, y del carácter histórico-lingüístico de la verdad, sino también “una verdad radicalmente histórica”: una consecuencia lógica en el plano del desarrollo del pensamiento filosófico que corresponde a otro momento en la historia del ser, una etapa decisiva en el camino por el cual el ser se sustrae (también literalmente: reduciéndose, disolviéndose) al dominio de las categorías metafísicas de la presencia desplegada. Si la hermenéutica se concibe a sí misma como respuesta histórica a un envío, es decir, a la historia del ser como evento, del nihilismo, si asume su propia historicidad, logra eliminar el equívoco metafísico que la amenaza —la pretensión “de presentarse como una descripción finalmente verdadera de la (permanente) ‘estructura interpretativa’ de la existencia humana”—.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Manuel Vicent: travesías de un género clásico en la literatura española postfranquista</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10442</link>
<description>Articulo
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
Manuel Vicent —Valencia, 1936— escribe columnas y artículos en medios de prensa españoles desde 1967; una parte de ellos han sido reunidos para su edición en volúmenes independientes. Aunque ha cultivado otros géneros literarios, es conocido, sobre todo, por sus artículos y columnas semanales en &lt;i&gt;El País&lt;/i&gt;, el diario de mayor tirada de España y uno de los más prestigiosos.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10442</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Manuel Vicent —Valencia, 1936— escribe columnas y artículos en medios de prensa españoles desde 1967; una parte de ellos han sido reunidos para su edición en volúmenes independientes. Aunque ha cultivado otros géneros literarios, es conocido, sobre todo, por sus artículos y columnas semanales en &lt;i&gt;El País&lt;/i&gt;, el diario de mayor tirada de España y uno de los más prestigiosos.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>&lt;i&gt;Babel. Revista de libros&lt;/i&gt; en los 80: Una relectura</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10441</link>
<description>Articulo
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
Toda revista literaria pensada en términos de lo que R. Williams define como formación cultural, es vehículo de la ideología literario-crítica de un grupo, y para el caso de &lt;i&gt;Babel&lt;/i&gt; el grupo existió y se autodenominó Shanghai. Shanghai, nacido —construido— casi a finales de 1987, intervino públicamente en la escena literaria con la escritura de un manifiesto, en el que se señalaban y prescribían las posiciones respecto de la literatura deseada y posible.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10441</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Toda revista literaria pensada en términos de lo que R. Williams define como formación cultural, es vehículo de la ideología literario-crítica de un grupo, y para el caso de &lt;i&gt;Babel&lt;/i&gt; el grupo existió y se autodenominó Shanghai. Shanghai, nacido —construido— casi a finales de 1987, intervino públicamente en la escena literaria con la escritura de un manifiesto, en el que se señalaban y prescribían las posiciones respecto de la literatura deseada y posible.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Manuel Puig: los comienzos de una literatura menor</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10440</link>
<description>Articulo
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
Si convenimos en que todo comienzo es retroactivo, que “un comienzo se acepta como comienzo después de haber comenzado” (Said 1985, 76) y que su sentido se define como tal, como el sentido en el que algo comienza, después de que lo que ha comenzado tomó una determinada orientación, podemos afirmar que la singularidad de la literatura de Puig está dada ya en su comienzo, según el relato que de él hizo el propio Puig en numerosas oportunidades y según nuestra lectura de ese relato. En varias entrevistas y en algunos textos de presentación, con la aplicada insistencia de quien construye una imagen por la que se lo habrá de reconocer, Puig contó la historia de su entrada a la literatura. De tan repetida, y por tratarse de una repetición tan intencional, tan calculada, esa historia, referida fundamentalmente a las condiciones y al modo en que se convirtió en escritor, terminó por tener un nombre: “El accidente de las treinta páginas de banalidades” (Puig 1985, 10).&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10440</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Si convenimos en que todo comienzo es retroactivo, que “un comienzo se acepta como comienzo después de haber comenzado” (Said 1985, 76) y que su sentido se define como tal, como el sentido en el que algo comienza, después de que lo que ha comenzado tomó una determinada orientación, podemos afirmar que la singularidad de la literatura de Puig está dada ya en su comienzo, según el relato que de él hizo el propio Puig en numerosas oportunidades y según nuestra lectura de ese relato. En varias entrevistas y en algunos textos de presentación, con la aplicada insistencia de quien construye una imagen por la que se lo habrá de reconocer, Puig contó la historia de su entrada a la literatura. De tan repetida, y por tratarse de una repetición tan intencional, tan calculada, esa historia, referida fundamentalmente a las condiciones y al modo en que se convirtió en escritor, terminó por tener un nombre: “El accidente de las treinta páginas de banalidades” (Puig 1985, 10).&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>La imaginación melodramática: sentimiento y vida nacional: Sobre la escritura de Manuel Puig</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10439</link>
<description>Articulo
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
Reconocer la tradición cinematográfica y negar la literaria se convierte en uno de los Leitmotiv sobre el cual Puig edifica cierta figura de escritor que se caracteriza principalmente por borrar las marcas del padre y de la patria, ambos integrantes de una pareja que ha sido nefasta desde los comienzos, pero que, sin embargo, promovió su producción a partir de la negatividad. El padre en el campo literario, Borges, había propiciado que toda una generación de escritores se viera indefectiblemente bajo su sombra; la patria lo había condenado a la censura y al exilio, y sin embargo es el lugar hacia donde dice remitir constantemente su escritura.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10439</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Reconocer la tradición cinematográfica y negar la literaria se convierte en uno de los Leitmotiv sobre el cual Puig edifica cierta figura de escritor que se caracteriza principalmente por borrar las marcas del padre y de la patria, ambos integrantes de una pareja que ha sido nefasta desde los comienzos, pero que, sin embargo, promovió su producción a partir de la negatividad. El padre en el campo literario, Borges, había propiciado que toda una generación de escritores se viera indefectiblemente bajo su sombra; la patria lo había condenado a la censura y al exilio, y sin embargo es el lugar hacia donde dice remitir constantemente su escritura.</dc:description>
</item>
<item>
<title>La política y la poética del CAMP</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10438</link>
<description>Articulo
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
El CAMP ha sido definido por los críticos norteamericanos como “a theatrical overgestual representation”, como “a gender questioning”, como “a particular gay sensibility of the 20th. Century”, como “a postmodern denaturalization of gender categories” o, más ampliamente, como una manera de hacer visibles “gender categories”; en la misma dirección las definiciones más específicas insisten en que se trata de “a manifestation of the queer discourse in the impossibility of impersonation with the compulsory heterosexual pressure, but under the enuntiative ties of the dominant order”; que a un nivel deconstructivo pasará a ser “a destabilization of the relation between things”. En todo caso, es evidente que la estética “camp” implica una fuerte ironía autorial, por donde se manifiesta con mayor fuerza el lugar desde donde se emite la enunciación.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10438</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El CAMP ha sido definido por los críticos norteamericanos como “a theatrical overgestual representation”, como “a gender questioning”, como “a particular gay sensibility of the 20th. Century”, como “a postmodern denaturalization of gender categories” o, más ampliamente, como una manera de hacer visibles “gender categories”; en la misma dirección las definiciones más específicas insisten en que se trata de “a manifestation of the queer discourse in the impossibility of impersonation with the compulsory heterosexual pressure, but under the enuntiative ties of the dominant order”; que a un nivel deconstructivo pasará a ser “a destabilization of the relation between things”. En todo caso, es evidente que la estética “camp” implica una fuerte ironía autorial, por donde se manifiesta con mayor fuerza el lugar desde donde se emite la enunciación.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>Comunicación política: estrategias discursivas en la campaña del 95</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10437</link>
<description>Articulo
Orbis Tertius; vol. 1, no. 2-3
Resulta un tanto difícil hablar de fundamentos teóricos en el campo del análisis del discurso. Si nos ubicamos en el primer intento de establecer un enfoque científico para investigar el lenguaje, en el &lt;i&gt;Curso de lingüística general&lt;/i&gt;, redactado siguiendo las clases de F. de Saussure en Ginebra, las prácticas del lenguaje no son consideradas objeto de estudio, dado que pertenecen al habla, de la que poco puede decirse en el marco epistemológico propuesto por el fundador del estructuralismo. Es cierto que en el &lt;i&gt;Curso...&lt;/i&gt; se puede encontrar la propuesta de una disciplina más abarcadora, la semiología, que fue más tarde desarrollada tomando como modelo la lingüística estructural, y que incluyó en su ámbito distintas especies de discursos soportados por material muy diverso.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 1996 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/10437</guid>
<dc:date>1996-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Resulta un tanto difícil hablar de fundamentos teóricos en el campo del análisis del discurso. Si nos ubicamos en el primer intento de establecer un enfoque científico para investigar el lenguaje, en el &lt;i&gt;Curso de lingüística general&lt;/i&gt;, redactado siguiendo las clases de F. de Saussure en Ginebra, las prácticas del lenguaje no son consideradas objeto de estudio, dado que pertenecen al habla, de la que poco puede decirse en el marco epistemológico propuesto por el fundador del estructuralismo. Es cierto que en el &lt;i&gt;Curso...&lt;/i&gt; se puede encontrar la propuesta de una disciplina más abarcadora, la semiología, que fue más tarde desarrollada tomando como modelo la lingüística estructural, y que incluyó en su ámbito distintas especies de discursos soportados por material muy diverso.&#13;
&#13;
&lt;i&gt;(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)&lt;/i&gt;</dc:description>
</item>
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