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<title>Anales de Medicina Interna [Publicación cerrada]</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74115</link>
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<pubDate>Wed, 21 Oct 2026 08:16:50 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-10-21T08:16:50Z</dc:date>
<item>
<title>Anales de Medicina Interna | 1972</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74174</link>
<description>Edicion de revista
Anales de Medicina Interna; 1972
La historia clínica en Medicina Interna. Pasado y presente | &lt;b&gt;Prof. Dr. Fidel Schaposnik&lt;/b&gt;&#13;
Auditoría médica y educación médica | &lt;b&gt;Dr. Eduardo Acebal&lt;/b&gt;&#13;
Síndrome de Contorni o del robo de la subclavia | &lt;b&gt;Dres. Amílcar S. Areco, Carlos A. Martínez y Raúl March&lt;/b&gt;&#13;
Enfermedad de Dubin y Johnson | &lt;b&gt;Prof. Dr. Alejandro S. Arias&lt;/b&gt;&#13;
Diagnóstico del cáncer de páncreas | &lt;b&gt;Dres. L. M. Barandica, Héctor Botte, Alejandro Jmelnitzky, J. Liberati v H. Ponce de León&lt;/b&gt;&#13;
Cáncer de recto. Correlación clínica, endoscópica y radiológica | &lt;b&gt;Dres. Luis M. Barandica, Héctor Botte y Alejandro Jmelnitsky&lt;/b&gt;&#13;
Mononucleosis infecciosa. Consideraciones etiológicas y de laboratorio | &lt;b&gt;Prof. Dr. Luis J. Bergna&lt;/b&gt;&#13;
Correlación entre proteinuria cualitativa y la histopatología renal en diversas nefropatías | &lt;b&gt;Profs. Dres. Héctor Carri y Rubén Laguens v Dres. Susana Bruseghini, Dora B. Arroyo, Carlos Gallo y Jorge Mordujovich&lt;/b&gt;&#13;
Correlación clínica e histológica en los síndromes nefróticos primarios | &lt;b&gt;Profs. Dres. Héctor Carri y Rubén Laguens y Dres. D. Arroyo, M. H. Flores y M. Neumann&lt;/b&gt;&#13;
Bases innmunológicas del síndrome nefrótico | &lt;b&gt;Prof. Dr. Héctor Carri&lt;/b&gt;&#13;
Células endocrinas del tracto gastrointestinal | &lt;b&gt;Prof. Dr. Rubén Laguens y Dres. Raúl F. Echeverría, Raúl Oscar Camacho, Daniel Nigoul&lt;/b&gt;&#13;
Infarto de miocardio juvenil | &lt;b&gt;Dr. Federico Milman&lt;/b&gt;&#13;
La biopsia pulmonar percutánea. Experiencias con el instrumental de Stig Radner | &lt;b&gt;Profs. Dres. Fidel Schaposnik y Rubén Laguiens y Dr. Rubén Calafell&lt;/b&gt;&#13;
Especificidad de los síndromes de la litiasis vesicular | &lt;b&gt;Prof. Dr. Fidel Schaposnik y Dres. Eduardo Acebal y Miguel Salvioli&lt;/b&gt;&#13;
El taponamiento cardíaco como forma de comienzo del cáncer broncopulmonar | &lt;b&gt;Dr. Miguel Salvioli, Prof. Dr. Fidel Schaposnik y Dres. Juan Messi y Raúl Camacho&lt;/b&gt;&#13;
Test de tolerancia a la glucosa en la hepatopatía alcohólica | &lt;b&gt;Dr. Omar O. Varela&lt;/b&gt;&#13;
Estudio estadístico de 157 derrames pleurales | &lt;b&gt;Dres. Sergio Vázquez, Marcelo B. Briones y María Rosa Scalcione&lt;/b&gt;&#13;
Macroglobulinemia de Waldestrom | &lt;b&gt;Dres. Carlos A. Vinai, Enrique P. Cabrera, Mercedes Castaño y Maria del C. Besozzi&lt;/b&gt;&#13;
Nociones de inmunología | &lt;b&gt;Dr. Carlos A. Vinai&lt;/b&gt;&#13;
Alteraciones metabólicas del hierro. La hemocromatosis | &lt;b&gt;Prof. Dr. Salomón Zabludovich y Dr. Héctor Jorge Zabludovich&lt;/b&gt;
Material digitalizado en SEDICI.
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<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1972-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La historia clínica en Medicina Interna. Pasado y presente | &lt;b&gt;Prof. Dr. Fidel Schaposnik&lt;/b&gt;&#13;
Auditoría médica y educación médica | &lt;b&gt;Dr. Eduardo Acebal&lt;/b&gt;&#13;
Síndrome de Contorni o del robo de la subclavia | &lt;b&gt;Dres. Amílcar S. Areco, Carlos A. Martínez y Raúl March&lt;/b&gt;&#13;
Enfermedad de Dubin y Johnson | &lt;b&gt;Prof. Dr. Alejandro S. Arias&lt;/b&gt;&#13;
Diagnóstico del cáncer de páncreas | &lt;b&gt;Dres. L. M. Barandica, Héctor Botte, Alejandro Jmelnitzky, J. Liberati v H. Ponce de León&lt;/b&gt;&#13;
Cáncer de recto. Correlación clínica, endoscópica y radiológica | &lt;b&gt;Dres. Luis M. Barandica, Héctor Botte y Alejandro Jmelnitsky&lt;/b&gt;&#13;
Mononucleosis infecciosa. Consideraciones etiológicas y de laboratorio | &lt;b&gt;Prof. Dr. Luis J. Bergna&lt;/b&gt;&#13;
Correlación entre proteinuria cualitativa y la histopatología renal en diversas nefropatías | &lt;b&gt;Profs. Dres. Héctor Carri y Rubén Laguens v Dres. Susana Bruseghini, Dora B. Arroyo, Carlos Gallo y Jorge Mordujovich&lt;/b&gt;&#13;
Correlación clínica e histológica en los síndromes nefróticos primarios | &lt;b&gt;Profs. Dres. Héctor Carri y Rubén Laguens y Dres. D. Arroyo, M. H. Flores y M. Neumann&lt;/b&gt;&#13;
Bases innmunológicas del síndrome nefrótico | &lt;b&gt;Prof. Dr. Héctor Carri&lt;/b&gt;&#13;
Células endocrinas del tracto gastrointestinal | &lt;b&gt;Prof. Dr. Rubén Laguens y Dres. Raúl F. Echeverría, Raúl Oscar Camacho, Daniel Nigoul&lt;/b&gt;&#13;
Infarto de miocardio juvenil | &lt;b&gt;Dr. Federico Milman&lt;/b&gt;&#13;
La biopsia pulmonar percutánea. Experiencias con el instrumental de Stig Radner | &lt;b&gt;Profs. Dres. Fidel Schaposnik y Rubén Laguiens y Dr. Rubén Calafell&lt;/b&gt;&#13;
Especificidad de los síndromes de la litiasis vesicular | &lt;b&gt;Prof. Dr. Fidel Schaposnik y Dres. Eduardo Acebal y Miguel Salvioli&lt;/b&gt;&#13;
El taponamiento cardíaco como forma de comienzo del cáncer broncopulmonar | &lt;b&gt;Dr. Miguel Salvioli, Prof. Dr. Fidel Schaposnik y Dres. Juan Messi y Raúl Camacho&lt;/b&gt;&#13;
Test de tolerancia a la glucosa en la hepatopatía alcohólica | &lt;b&gt;Dr. Omar O. Varela&lt;/b&gt;&#13;
Estudio estadístico de 157 derrames pleurales | &lt;b&gt;Dres. Sergio Vázquez, Marcelo B. Briones y María Rosa Scalcione&lt;/b&gt;&#13;
Macroglobulinemia de Waldestrom | &lt;b&gt;Dres. Carlos A. Vinai, Enrique P. Cabrera, Mercedes Castaño y Maria del C. Besozzi&lt;/b&gt;&#13;
Nociones de inmunología | &lt;b&gt;Dr. Carlos A. Vinai&lt;/b&gt;&#13;
Alteraciones metabólicas del hierro. La hemocromatosis | &lt;b&gt;Prof. Dr. Salomón Zabludovich y Dr. Héctor Jorge Zabludovich&lt;/b&gt;</dc:description>
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<title>Especificidad de los síntomas de la litiasis vesicular</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74172</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Pese a la frecuencia de la litiasis vesicular, los estudios dirigidos a esclarecer aspectos clínicos de esta enferme dad, son muy escasos. Por extrapolación de los datos estadísticos referentes a países con características similares a las de Argentina, puede calcularse en más de un millón el número de personas que padece litiasis en nuestro país. Se trata de cifras aproximativas, puesto que no existen encuestas epidemiológicas masivas, en grupos seleccionados de población, que permitan establecer la cantidad de individuos que tienen litiasis vesicular asintomática.&#13;
Desde la forma silenciosa —que constituye un hallazgo casual, radiológico, quirúrgico o necrópsico— hasta los síndromes dolorosos típicamente biliares, existe un amplio espectro de manifestaciones, que ha sido imputado a la litiasis’ pero que no siempre desaparece tras la colecistectomía.
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<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Pese a la frecuencia de la litiasis vesicular, los estudios dirigidos a esclarecer aspectos clínicos de esta enferme dad, son muy escasos. Por extrapolación de los datos estadísticos referentes a países con características similares a las de Argentina, puede calcularse en más de un millón el número de personas que padece litiasis en nuestro país. Se trata de cifras aproximativas, puesto que no existen encuestas epidemiológicas masivas, en grupos seleccionados de población, que permitan establecer la cantidad de individuos que tienen litiasis vesicular asintomática.&#13;
Desde la forma silenciosa —que constituye un hallazgo casual, radiológico, quirúrgico o necrópsico— hasta los síndromes dolorosos típicamente biliares, existe un amplio espectro de manifestaciones, que ha sido imputado a la litiasis’ pero que no siempre desaparece tras la colecistectomía.</dc:description>
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<title>Alteraciones metabólicas del hierro: La hemocromatosis</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74171</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
La hemoeromatosis es una enfermedad cuya principal característica es un aumento de la cantidad de hierro circulante.&#13;
Este trastorno metabólico se asocia a una alteración de la distribución del mismo y se puede acompañar de diabetes, impotencia sexual, insuficiencia cardíaca, cirrosis hepática, hiperpigmentación de la piel, etc.&#13;
La hemoeromatosis recibe otras denominaciones como la de hemosiderosis visceral siderocromatosis, diabetes bronceada, cirrosis pigmentaria o hemofucsinosis correspondiendo a Trousseau en 1865 su primera descripción.
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<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>La hemoeromatosis es una enfermedad cuya principal característica es un aumento de la cantidad de hierro circulante.&#13;
Este trastorno metabólico se asocia a una alteración de la distribución del mismo y se puede acompañar de diabetes, impotencia sexual, insuficiencia cardíaca, cirrosis hepática, hiperpigmentación de la piel, etc.&#13;
La hemoeromatosis recibe otras denominaciones como la de hemosiderosis visceral siderocromatosis, diabetes bronceada, cirrosis pigmentaria o hemofucsinosis correspondiendo a Trousseau en 1865 su primera descripción.</dc:description>
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<title>Estudio estadístico de 157 derrames pleurales</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74169</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Con relativa asiduidad, se halla en el examen clínico de los pacientes, una acumulación de líquido en la cavidad pleural denominada derrame pleural, la mayoría de los cuales se origina en enfermedades intratorácicas y, con menor frecuencia, reflejo de afecciones extratorácicas o sistémicas.&#13;
El presente trabajo, tiene por objeto determinar: 1º) causas que provocaron, en nuestra experiencia, los DP; 2°) exámenes del líquido con mayor valor para establecer el origen del mismo; 3°) correlación con la clínica.
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<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Con relativa asiduidad, se halla en el examen clínico de los pacientes, una acumulación de líquido en la cavidad pleural denominada derrame pleural, la mayoría de los cuales se origina en enfermedades intratorácicas y, con menor frecuencia, reflejo de afecciones extratorácicas o sistémicas.&#13;
El presente trabajo, tiene por objeto determinar: 1º) causas que provocaron, en nuestra experiencia, los DP; 2°) exámenes del líquido con mayor valor para establecer el origen del mismo; 3°) correlación con la clínica.</dc:description>
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<item>
<title>Nociones de inmunologia</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74168</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Cuando un cuerpo extraño con calidad de antígeno, es decir una proteína o fracción de ella (hapteno) agrede al organismo, se trate de medicamentos, componentes bacterianos’ virales o de su propio organismo, éste pone en marcha mecanismos de defensa que constituyen las bases de la inmunidad.&#13;
En 1952 Bruton describe el caso de un joven con infecciones bacterianas recurrentes en el que halló valores bajos de inmunoglobulinas circulantes demostrando con ésto deficiencia de inmunidad humoral.&#13;
Esto renovó el interés por el campo de la inmunología clínica comprobándose que las respuestas inmunológicas se manifestaban a través de mecanismos humorales y celulares.
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<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Cuando un cuerpo extraño con calidad de antígeno, es decir una proteína o fracción de ella (hapteno) agrede al organismo, se trate de medicamentos, componentes bacterianos’ virales o de su propio organismo, éste pone en marcha mecanismos de defensa que constituyen las bases de la inmunidad.&#13;
En 1952 Bruton describe el caso de un joven con infecciones bacterianas recurrentes en el que halló valores bajos de inmunoglobulinas circulantes demostrando con ésto deficiencia de inmunidad humoral.&#13;
Esto renovó el interés por el campo de la inmunología clínica comprobándose que las respuestas inmunológicas se manifestaban a través de mecanismos humorales y celulares.</dc:description>
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<item>
<title>Macroglobulinemia de Waldeström</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74167</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Esta enfermedad que fue descrita por primera vez por Waldestróm, en 1944, es una afección que está íntimamente emparentada con el mieloma múltiple y es una alteración irreversible de las proteínas con el carácter de una paraproteinemia.&#13;
Waldestróm señaló como signos característicos:&#13;
a) La presencia en el plasma de una macroglobulina, es decir, una globulina de peso molecular muv elevado, con constante de sedimentación S20 en cantidad mayor del 15 % de las globulinas.&#13;
b) La infiltración y proliferación en la médula ósea y demás órganos del SRE, de un tipo de células de estirpe reticular, pero que en su morfología recuerda a la serie linfocítica y a la plasmocítica, es decir, sería una reticulosis plasmo-linfocitaria. Dichas células elaboran un exceso de inmunoglobulinas o fragmentos de las mismas que en 1940 fueron denominadas por Apitz de “paraproteínas” consideradas por este autor como afines aunque diferentes de las gammaolobulinas normales.
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<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Esta enfermedad que fue descrita por primera vez por Waldestróm, en 1944, es una afección que está íntimamente emparentada con el mieloma múltiple y es una alteración irreversible de las proteínas con el carácter de una paraproteinemia.&#13;
Waldestróm señaló como signos característicos:&#13;
a) La presencia en el plasma de una macroglobulina, es decir, una globulina de peso molecular muv elevado, con constante de sedimentación S20 en cantidad mayor del 15 % de las globulinas.&#13;
b) La infiltración y proliferación en la médula ósea y demás órganos del SRE, de un tipo de células de estirpe reticular, pero que en su morfología recuerda a la serie linfocítica y a la plasmocítica, es decir, sería una reticulosis plasmo-linfocitaria. Dichas células elaboran un exceso de inmunoglobulinas o fragmentos de las mismas que en 1940 fueron denominadas por Apitz de “paraproteínas” consideradas por este autor como afines aunque diferentes de las gammaolobulinas normales.</dc:description>
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<item>
<title>Test de tolerancia a la glucosa en la hepatopatía alcohólica</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74166</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
El desempeño de nuestras tareas profesionales en una Sala de Clínica Médica nos ha permitido observar la alta frecuencia de internación de pacientes etilistas, portadores de una o más afecciones cuyo origen se halla íntimamente unido a la ingesta de alcohol. Para nuestro estudio hemos tomado 25 pacientes internados en la Sala III del IGSM, sede de la Cátedra de Medicina Interna “D”, y bajo la dirección de su titular hemos realizado el presente trabajo.
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<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El desempeño de nuestras tareas profesionales en una Sala de Clínica Médica nos ha permitido observar la alta frecuencia de internación de pacientes etilistas, portadores de una o más afecciones cuyo origen se halla íntimamente unido a la ingesta de alcohol. Para nuestro estudio hemos tomado 25 pacientes internados en la Sala III del IGSM, sede de la Cátedra de Medicina Interna “D”, y bajo la dirección de su titular hemos realizado el presente trabajo.</dc:description>
</item>
<item>
<title>La biopsia pulmonar percutánea: Experiencia con el instrumental de Stig Radner</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74165</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
La biopsia pulmonar percutánea constituye un procedimiento práctico y de gran simplicidad para el diagnóstico de las afecciones difusas de ese órgano; es útil, asimismo, para el estudio histológico de procesos localizados, con emplazamiento periférico.&#13;
La práctica de la biopsia de pulmón fue iniciada por Menetrier (1886) v Krönig (1887), para el diagnóstico del cáncer, utilizando para ello la aspiración a través de agujas de calibre adecuado. El método fue abandonado por el peli gro de complicaciones y la posibilidad de siembras metastáticas en el trayecto de la punción.&#13;
Con el advenimiento de la aguja hendida de Vim-Silverman, la biopsia pulmonar adquirió nueva vigencia, v en 1954 Dutra y Geraci publicaron tres casos cuyo diagnóstico fue asegurado mediante ese procedimiento. A partir de entonces la biopsia se generalizó v en la actualidad pasan de dos millares los casos publicados.&#13;
Los instrumentos más empleados son la aguja de Vim-Silverman, la de Men- ghini v las agujas comunes de aspiración. Un avance notable de la técnica se debe a Stig Radner, de Lund (Suecia), quien creó un sencillo instrumental, que a nuestro entender, supera en la calidad del material obtenido, a los procedimientos anteriores. Este autor realizó 125 biopsias (12), observando, como únicas complicaciones, algunos casos de hemoptisis fugaces y 5 casos de neumotorax fácilmente reversibles, en pacientes enfisematosos.&#13;
Con el instrumental ce Radne; v siguiendo su técnica’ que uno de nosotros (F. S.) aprendió personalmente del autor, hemos realizado 40 biopsias, comprobando la superioridad del método.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>La biopsia pulmonar percutánea constituye un procedimiento práctico y de gran simplicidad para el diagnóstico de las afecciones difusas de ese órgano; es útil, asimismo, para el estudio histológico de procesos localizados, con emplazamiento periférico.&#13;
La práctica de la biopsia de pulmón fue iniciada por Menetrier (1886) v Krönig (1887), para el diagnóstico del cáncer, utilizando para ello la aspiración a través de agujas de calibre adecuado. El método fue abandonado por el peli gro de complicaciones y la posibilidad de siembras metastáticas en el trayecto de la punción.&#13;
Con el advenimiento de la aguja hendida de Vim-Silverman, la biopsia pulmonar adquirió nueva vigencia, v en 1954 Dutra y Geraci publicaron tres casos cuyo diagnóstico fue asegurado mediante ese procedimiento. A partir de entonces la biopsia se generalizó v en la actualidad pasan de dos millares los casos publicados.&#13;
Los instrumentos más empleados son la aguja de Vim-Silverman, la de Men- ghini v las agujas comunes de aspiración. Un avance notable de la técnica se debe a Stig Radner, de Lund (Suecia), quien creó un sencillo instrumental, que a nuestro entender, supera en la calidad del material obtenido, a los procedimientos anteriores. Este autor realizó 125 biopsias (12), observando, como únicas complicaciones, algunos casos de hemoptisis fugaces y 5 casos de neumotorax fácilmente reversibles, en pacientes enfisematosos.&#13;
Con el instrumental ce Radne; v siguiendo su técnica’ que uno de nosotros (F. S.) aprendió personalmente del autor, hemos realizado 40 biopsias, comprobando la superioridad del método.</dc:description>
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<item>
<title>El taponamiento cardíaco como forma de comienzo del cáncer broncopulmonar</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74164</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Aunque el derrame pericardíaco maligno es relativamente raro si se lo compara con el que se produce en otras serosas como la pleura y el peritoneo, creemos que deben agotarse todos los medios diagnósticos para descubrirlo. Los adelantos producidos en cirugía cardíaca, roentgenoterapia y en el uso de agentes quimioterápicos, han hecho posible un real alivio para los pacientes con metástasis pericardíacas. Asimismo es menester destacar que puede presentarse como elemento inicial de un cáncer de pulmón’ un derrame hemorrágico masivo con taponamiento cardíaco, eventualidad muy poco frecuente, pero que debe tenerse en cuenta, pues diagnosticado oportunamente, el tratamiento de emergencia puede permitir prolongar la vida del paciente por largos períodos de tiempo. Es precisamente ese aspecto, el motivo de este trabajo, con la presentación de dos casos ilustrativos.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Aunque el derrame pericardíaco maligno es relativamente raro si se lo compara con el que se produce en otras serosas como la pleura y el peritoneo, creemos que deben agotarse todos los medios diagnósticos para descubrirlo. Los adelantos producidos en cirugía cardíaca, roentgenoterapia y en el uso de agentes quimioterápicos, han hecho posible un real alivio para los pacientes con metástasis pericardíacas. Asimismo es menester destacar que puede presentarse como elemento inicial de un cáncer de pulmón’ un derrame hemorrágico masivo con taponamiento cardíaco, eventualidad muy poco frecuente, pero que debe tenerse en cuenta, pues diagnosticado oportunamente, el tratamiento de emergencia puede permitir prolongar la vida del paciente por largos períodos de tiempo. Es precisamente ese aspecto, el motivo de este trabajo, con la presentación de dos casos ilustrativos.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Infarto de miocardio juvenil</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74162</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Debemos definir como infarto juvenil aquel que se produce en personas de cuarenta años o menos de dicha edad.&#13;
En el presente trabajo analizaremos el estudio de diez casos que corresponden a pacientes del Instituto General San Martín. Consideramos de interés la valoración de ciertos parámetros que enunciaremos más adelante y que nos pueden servir de comparación con respecto a enfermos con el mismo padecimiento pero cuya frecuencia es mucho mayor en la quinta y sexta década de la vida.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Debemos definir como infarto juvenil aquel que se produce en personas de cuarenta años o menos de dicha edad.&#13;
En el presente trabajo analizaremos el estudio de diez casos que corresponden a pacientes del Instituto General San Martín. Consideramos de interés la valoración de ciertos parámetros que enunciaremos más adelante y que nos pueden servir de comparación con respecto a enfermos con el mismo padecimiento pero cuya frecuencia es mucho mayor en la quinta y sexta década de la vida.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Células endocrinas del tracto gastrointestinal</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74161</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Hasta hace pocos años las células argentafines eran conocidas como las únicas poseedoras de función endocrina en la mucosa gastroduodenal. La aplicación de métodos histoquímicos v la microscopía electrónica, demostraron la existencia de otras células con función endocrina. El presente trabajo constituye un estudio de la distribución y morfología de los hallazgos en muestras de mucosa gástrica y duodenal obtenidas con biopsias, en 20 pacientes.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Hasta hace pocos años las células argentafines eran conocidas como las únicas poseedoras de función endocrina en la mucosa gastroduodenal. La aplicación de métodos histoquímicos v la microscopía electrónica, demostraron la existencia de otras células con función endocrina. El presente trabajo constituye un estudio de la distribución y morfología de los hallazgos en muestras de mucosa gástrica y duodenal obtenidas con biopsias, en 20 pacientes.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Correlación entre proteinuria cualitativa y la histopatología renal en diversas nefropatías</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74160</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Desde que se diferenciaron las distintas fracciones de las proteínas urinarias, las proteinurias se clasificaron en cuatro grupos, de acuerdo al menor o mayor contenido en proteínas de elevado peso molecular (7, 11, 12); a saber:&#13;
1) Proteinurias Fisiológicas, 2) Proteinurias selectivas, 3) Proteinurias no selectivas y 4) Proteinurias tubulares. Asi mismo se trató de hallar en las proteinurias de filtración (Selectivas v no Selectivas) una relación entre el clearance de las mismas (1, 3, 4, 5, 10) o índice de filtración y el grado de lesión glomerular, el pronóstico de la nefropatía y la respuesta al tratamiento (5. 8. 9. 13).&#13;
Nosotros hemos tratado de buscar una correlación entre la variedad de la proteinuria desde el punto de vista cualitativo y las lesiones histológicas, por haber hallado en algunos casos individuales discordancias con la literatura consultada.
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<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74160</guid>
<dc:date>1972-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Desde que se diferenciaron las distintas fracciones de las proteínas urinarias, las proteinurias se clasificaron en cuatro grupos, de acuerdo al menor o mayor contenido en proteínas de elevado peso molecular (7, 11, 12); a saber:&#13;
1) Proteinurias Fisiológicas, 2) Proteinurias selectivas, 3) Proteinurias no selectivas y 4) Proteinurias tubulares. Asi mismo se trató de hallar en las proteinurias de filtración (Selectivas v no Selectivas) una relación entre el clearance de las mismas (1, 3, 4, 5, 10) o índice de filtración y el grado de lesión glomerular, el pronóstico de la nefropatía y la respuesta al tratamiento (5. 8. 9. 13).&#13;
Nosotros hemos tratado de buscar una correlación entre la variedad de la proteinuria desde el punto de vista cualitativo y las lesiones histológicas, por haber hallado en algunos casos individuales discordancias con la literatura consultada.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Bases inmunológicas del sindrome nefrótico</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74159</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Demostrar si un mecanismo inmuno- lógico es el causante de las alteraciones estructurales (celulares, moleculares, etcétera), que condicionan un síndrome nefrótico (S. N.) ha sido y es un capítulo fascinante en el terreno de la nefrología. Y esto no tiene solamente como finalidad negar o confirmar una teoría patogénica. Como clínicos tenemos la necesidad de conocerla para aplicar una terapéutica correcta, vgr. inmunosupre- sores ya que se mencionan otros mecanismos: metabólicos, bioquímicos, mecánicos, como causantes de las alteraciones glomerulares que se observan en las nefropatías acompañadas de S. N.
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<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1972-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Demostrar si un mecanismo inmuno- lógico es el causante de las alteraciones estructurales (celulares, moleculares, etcétera), que condicionan un síndrome nefrótico (S. N.) ha sido y es un capítulo fascinante en el terreno de la nefrología. Y esto no tiene solamente como finalidad negar o confirmar una teoría patogénica. Como clínicos tenemos la necesidad de conocerla para aplicar una terapéutica correcta, vgr. inmunosupre- sores ya que se mencionan otros mecanismos: metabólicos, bioquímicos, mecánicos, como causantes de las alteraciones glomerulares que se observan en las nefropatías acompañadas de S. N.</dc:description>
</item>
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<title>Correlación clínica e histológica en los síndromes neofróticos primarios</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74130</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Con el objeto de estudiar algunas manifestaciones clínicas, humorales y urinarias en el Síndrome Nefrótico Primario, comparativamente con el tipo de alteración histológica renal, hemos hecho una revisión de nuestra casuística sobre este tema.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Con el objeto de estudiar algunas manifestaciones clínicas, humorales y urinarias en el Síndrome Nefrótico Primario, comparativamente con el tipo de alteración histológica renal, hemos hecho una revisión de nuestra casuística sobre este tema.</dc:description>
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<title>Mononucleosis infecciosa: Consideraciones etiológicas y de laboratorio</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74129</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
Actualmente existe criterio formado para .considerar a la mononucleosis infecciosa como una “enfermedad infecciosa aguda, probablemente de etiología viral, de aparición esporádica en adolescentes v adultos jóvenes, de curso generalmente benigno (autodelimitado), con un peculiar cuadro hemalológico y serológico y manifestaciones clínicas estereotipadas”. Poco queda, por tanto, de la “fiebre glandular” descripta por Pfeiffer en 1889 y caracterizada por ser una enfermedad febril aguda, benigna, contagiosa y epidémica, que atacaba preferentemente a los niños, con adenopatías, pero poca faringitis y linfocitosis inconstante, con frecuente hepatoesplenomegalia y dolores abdominales. Pero, como el mismo Pfeiffer señaló, bajo la designación de fiebre glandular se podían diagnosticar diversos procesos, ya que no se trataría de una entidad nosológica única; v, efectivamente, no habiendo un criterio diagnóstico distintivo, se incluyó bajo esa denominación a un fárrago de infecciones virales v bacterianas. Dos designaciones merecen ser comentadas por la confusión que han ocasionado: en primer lugar, la introducción por Comby en Francia (1894) del término “fiebre ganglionar” para describir cualquier adenopatía secundaría a una infección local; v, en segundo limar, la denominación empicada por Schultz en Alemania (1922) de “angina monocítica” dando lugar al equívoco de creer que es una característica de la mononucleosis infecciosa la presencia de monocitosis, cuando los elementos mononucleares peculiares de esta enfermedad son elementos linfoideos.
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<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Actualmente existe criterio formado para .considerar a la mononucleosis infecciosa como una “enfermedad infecciosa aguda, probablemente de etiología viral, de aparición esporádica en adolescentes v adultos jóvenes, de curso generalmente benigno (autodelimitado), con un peculiar cuadro hemalológico y serológico y manifestaciones clínicas estereotipadas”. Poco queda, por tanto, de la “fiebre glandular” descripta por Pfeiffer en 1889 y caracterizada por ser una enfermedad febril aguda, benigna, contagiosa y epidémica, que atacaba preferentemente a los niños, con adenopatías, pero poca faringitis y linfocitosis inconstante, con frecuente hepatoesplenomegalia y dolores abdominales. Pero, como el mismo Pfeiffer señaló, bajo la designación de fiebre glandular se podían diagnosticar diversos procesos, ya que no se trataría de una entidad nosológica única; v, efectivamente, no habiendo un criterio diagnóstico distintivo, se incluyó bajo esa denominación a un fárrago de infecciones virales v bacterianas. Dos designaciones merecen ser comentadas por la confusión que han ocasionado: en primer lugar, la introducción por Comby en Francia (1894) del término “fiebre ganglionar” para describir cualquier adenopatía secundaría a una infección local; v, en segundo limar, la denominación empicada por Schultz en Alemania (1922) de “angina monocítica” dando lugar al equívoco de creer que es una característica de la mononucleosis infecciosa la presencia de monocitosis, cuando los elementos mononucleares peculiares de esta enfermedad son elementos linfoideos.</dc:description>
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<item>
<title>Cáncer de recto: (Correlación clínica endoscópica y radiológica)</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74128</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
La gran mayoría de las casuísticas acerca de esta cada vez más frecuente e importante afección, son presentadas o publicadas por equipos quirúrgicos, por lo que creemos de importancia evaluar los resultados y conclusiones de la experiencia acumulada en los últimos años en la práctica hospitalaria en la sección Gastroenterología de la Cátedra de Medicina Interna D del profesor doctor Fidel Schaposnik, y en la práctica privada, por un equipo de clínicos. Creemos que dicha importancia se ve acrecentada: 1º) por la frecuencia del diagnóstico tardío, en el que más de una vez infInven la falta de rigor y agresividad en su realización o bien la condescendencia del médico; 2º) el evidente aumento de la frecuencia de la enfermedad: la American Cáncer Society estima 39.000 muertes en 1962 y 76.000 afectados en 1965 por cáncer recto-colónico, de los cuales un elevado porcentaje pertenecen al cáncer de recto; 3º) la relativa sencillez del diagnóstico, y las grandes posibilidades tera péuticas cuando éste es temprano.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>La gran mayoría de las casuísticas acerca de esta cada vez más frecuente e importante afección, son presentadas o publicadas por equipos quirúrgicos, por lo que creemos de importancia evaluar los resultados y conclusiones de la experiencia acumulada en los últimos años en la práctica hospitalaria en la sección Gastroenterología de la Cátedra de Medicina Interna D del profesor doctor Fidel Schaposnik, y en la práctica privada, por un equipo de clínicos. Creemos que dicha importancia se ve acrecentada: 1º) por la frecuencia del diagnóstico tardío, en el que más de una vez infInven la falta de rigor y agresividad en su realización o bien la condescendencia del médico; 2º) el evidente aumento de la frecuencia de la enfermedad: la American Cáncer Society estima 39.000 muertes en 1962 y 76.000 afectados en 1965 por cáncer recto-colónico, de los cuales un elevado porcentaje pertenecen al cáncer de recto; 3º) la relativa sencillez del diagnóstico, y las grandes posibilidades tera péuticas cuando éste es temprano.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Diagnóstico del cáncer de páncreas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74127</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
El cáncer de páncreas es una afección de baja frecuencia absoluta, pero de gran importancia para el clínico y el cirujano dado su carácter rápidamente agresivo y su elevada mortalidad; esto último se halla condicionado fundamentalmente por la dificultad que se presenta para la realización de un diagnóstico temprano, lo que trae como consecuencia una difícil terapéutica eficaz, con muy bajos índices de resecabilidad y más bajos aún de sobrevida a los cinco años. Las condiciones anatómicas, la profundidad de la glándula, la ausencia de sintomatología temprana específica y la escasez de medios auxiliares de manejo rápido y sencillo son las causas que conspiran contra las posibilidades diagnósticas oportunas; sin embargo es de hacer notar que el médico subestima muchas veces en período útil los síntomas de su paciente, o bien no los vincula a la afección neoplásica del páncreas en ausencia de otros hallazgos viscerales. Pensamos, basados en estos conceptos, que sería de interés la revisión de la experiencia recogida en cuanto al tema en las Cátedras de Medicina Interna D v B de nuestra Facultad, incluyendo una actualización y valoración de los métodos auxiliares existentes en nuestro medio.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El cáncer de páncreas es una afección de baja frecuencia absoluta, pero de gran importancia para el clínico y el cirujano dado su carácter rápidamente agresivo y su elevada mortalidad; esto último se halla condicionado fundamentalmente por la dificultad que se presenta para la realización de un diagnóstico temprano, lo que trae como consecuencia una difícil terapéutica eficaz, con muy bajos índices de resecabilidad y más bajos aún de sobrevida a los cinco años. Las condiciones anatómicas, la profundidad de la glándula, la ausencia de sintomatología temprana específica y la escasez de medios auxiliares de manejo rápido y sencillo son las causas que conspiran contra las posibilidades diagnósticas oportunas; sin embargo es de hacer notar que el médico subestima muchas veces en período útil los síntomas de su paciente, o bien no los vincula a la afección neoplásica del páncreas en ausencia de otros hallazgos viscerales. Pensamos, basados en estos conceptos, que sería de interés la revisión de la experiencia recogida en cuanto al tema en las Cátedras de Medicina Interna D v B de nuestra Facultad, incluyendo una actualización y valoración de los métodos auxiliares existentes en nuestro medio.</dc:description>
</item>
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<title>Enfermedad de Dubin y Johnson</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74125</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
En todo caso de ictericia, después de un estudio completo, con el auxilio de todos los recursos que el gastroenterólogo tiene a su disposición (historia clínica, laboratorio, radiología, eliminación de colorantes, laparoscopía y biopsia por punción) es menester, luego de relacionar todos los datos que se obtengan, ubicar el caso dentro de uno de los tipos patogénicos de las ictericias, hoy admitidos, a fin de una correcta actitud terapéutica. Ello no siempre fue posible. Hoy día, gracias a los conocimientos actuales sobre la génesis y metabolismo de la bilirrubina, se ha podido establecer una clasificación patogénica, mejor dicho, remozar y adecuar la clasificación de Ducci y Watson, al pensamiento actual, y ubicar por lo tanto, a la luz de los pasos que sigue la bilirrubina, desde el hem basta la molécula conjugada que se excreta por el polo biliar de la célula hepática, casi todos los casos de ictericia que hoy conocemos.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1972-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En todo caso de ictericia, después de un estudio completo, con el auxilio de todos los recursos que el gastroenterólogo tiene a su disposición (historia clínica, laboratorio, radiología, eliminación de colorantes, laparoscopía y biopsia por punción) es menester, luego de relacionar todos los datos que se obtengan, ubicar el caso dentro de uno de los tipos patogénicos de las ictericias, hoy admitidos, a fin de una correcta actitud terapéutica. Ello no siempre fue posible. Hoy día, gracias a los conocimientos actuales sobre la génesis y metabolismo de la bilirrubina, se ha podido establecer una clasificación patogénica, mejor dicho, remozar y adecuar la clasificación de Ducci y Watson, al pensamiento actual, y ubicar por lo tanto, a la luz de los pasos que sigue la bilirrubina, desde el hem basta la molécula conjugada que se excreta por el polo biliar de la célula hepática, casi todos los casos de ictericia que hoy conocemos.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Sindrome de Contorni o del robo de la subclavia</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74122</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
La insuficiencia circulatoria cerebral, puede obedecer no solamente a trastornos vasculares intracraneanos, sino también ser consecuencia de alteraciones provocadas por estrecheces u oclusiones de diversa etiología, que asientan a nivel de los troncos supraaórticos, carótidas primitivas, carótidas internas v arterias vertebrales en su trayecto extra cráneano, o en las arterias subclavias desde su nacimiento basta el punto de origen de estas últimas. Un somero repaso anatómico, nos hará recordar que la masa encefálica está irrigada por cuatro importantes arterias, las dos carótidas internas y las dos vertebrales; y en menor cuantía por colaterales extracráneanas de la carótida externa que se anastomosan con ramas de las mencionadas anteriormente. Las carótidas internas v vertebrales, en el seno de la masa encefálica se unen a través del círculo anastomótico de Willis, de la siguiente manera, la arteria comunicante anterior une las dos arterias cerebrales anteriores, ramas terminales de la carótida interna; las comunicantes posteriores unen las carótidas internas y las arterias cerebrales posteriores, ramas terminales del tronco basilar, formado por la unión de las dos arterias vertebrales.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1972-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La insuficiencia circulatoria cerebral, puede obedecer no solamente a trastornos vasculares intracraneanos, sino también ser consecuencia de alteraciones provocadas por estrecheces u oclusiones de diversa etiología, que asientan a nivel de los troncos supraaórticos, carótidas primitivas, carótidas internas v arterias vertebrales en su trayecto extra cráneano, o en las arterias subclavias desde su nacimiento basta el punto de origen de estas últimas. Un somero repaso anatómico, nos hará recordar que la masa encefálica está irrigada por cuatro importantes arterias, las dos carótidas internas y las dos vertebrales; y en menor cuantía por colaterales extracráneanas de la carótida externa que se anastomosan con ramas de las mencionadas anteriormente. Las carótidas internas v vertebrales, en el seno de la masa encefálica se unen a través del círculo anastomótico de Willis, de la siguiente manera, la arteria comunicante anterior une las dos arterias cerebrales anteriores, ramas terminales de la carótida interna; las comunicantes posteriores unen las carótidas internas y las arterias cerebrales posteriores, ramas terminales del tronco basilar, formado por la unión de las dos arterias vertebrales.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Auditoría médica y educación médica</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74120</link>
<description>Articulo
Anales de Medicina Interna; 1972
El médico tiene, naturalmente, una actitud crítica permanente que provecta hacia su propia actividad profesional v a la de sus colegas. Se inspira en la necesidad de perfeccionar los resultados de su labor, en beneficio de la comunidad servida. Observada en este plano, esta actitud significa la conciencia acerca de la responsabilidad de mejorar la atención médica, es decir, practicar una medicina acorde con las necesidades de la población atendida, sobre la base de los adelantos científicos v técnicos, enmarcados en la realidad social v económica que se pretende mejorar.
</description>
<pubDate>Sat, 01 Jan 1972 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/74120</guid>
<dc:date>1972-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El médico tiene, naturalmente, una actitud crítica permanente que provecta hacia su propia actividad profesional v a la de sus colegas. Se inspira en la necesidad de perfeccionar los resultados de su labor, en beneficio de la comunidad servida. Observada en este plano, esta actitud significa la conciencia acerca de la responsabilidad de mejorar la atención médica, es decir, practicar una medicina acorde con las necesidades de la población atendida, sobre la base de los adelantos científicos v técnicos, enmarcados en la realidad social v económica que se pretende mejorar.</dc:description>
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