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<title>Número 02</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/750</link>
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<pubDate>Sun, 11 Oct 2026 23:39:21 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-10-11T23:39:21Z</dc:date>
<item>
<title>Serie Pedagógica | Número 2</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/51246</link>
<description>Edicion de revista
Serie Pedagógica; no. 2
- Introducción&#13;
- La guerra del tiempo. Acerca de los conceptos de tiempo y espacio en las clases de historia de la escuela media | Gonzalo de Amézola&#13;
- La España imaginada | Juan Alberto Bozza&#13;
- Experiencia en rugby escolar en una escuela privada de Ranelagh | Osvaldo Ron&#13;
- Hacia una Educación Física no sexista | Ricardo Saraví&#13;
- Educación Física militarizada en Argentina | Mario V. Mamonde&#13;
- Una experiencia de intervención cognitiva. El programa de enriquecimiento instrumental de R. Feuerstein. Aplicación de aspectos seleccionados en la Escuela Graduada "Joaquín V. González", 1992 | Claudia M. Villar&#13;
- La metodología de Taller en la escuela primaria | Jorge H. Gismondi&#13;
- La Ley Federal de Educación como elemento de regulación de la realidad socioeducacional en la Argentina. Sus orientaciones hacia la privatización, provincialización y retiro del Gobierno Nacional del financiamiento del sistema de educación pública | Norma Paviglaniti&#13;
- Los textos escolares en el marco de una reforma educativa | Beatriz Santiago&#13;
- La Ley Federal 24.195 y la evaluación de la calidad de la educación | María Celia Agudo de Córsico&#13;
- El desafío de alfabetizar en ciencias | Graciela Merino&#13;
- Enfoques para el abordaje de CBC desde la Educación Física | Ricardo Crisorio&#13;
- Las ciencias duras en la Escuela Media. Una experiencia particular mediante el uso de la simulación | J. Raúl Grigera, Carlos Federico, Ana Lía Crippa, Silvia Goenaga&#13;
- ¿Por qué educación sexual en la escuela? | Alicia Mabel Avila de Massey&#13;
- Una propuesta posible: El alumno como actor en la Comedia de la Ciencia | Alejandra Rossi, Carlos Tellechea&#13;
- Propuesta innovadora para la enseñanza de la Biología celular y molecular | Jovtta Sofía Rabey, Alejandra Rossi, Graciela Zanetto&#13;
- Aprendiendo a enseñar | Norma Delucca, Graciela Petriz&#13;
- Reflexiones acerca de la formación profesional de la educación para el siglo XXI | Susana C. Saltalamacchia&#13;
- Trabajo de campo. Escuelas de Enseñanza Técnica | Marcelo Costes&#13;
- Nota preliminar. Concurso "Ricardo Nassif"&#13;
- El escudo de la Universidad y los ideales pedagógicos | Miriam Angela Nocetti&#13;
- Docencia universitaria y "Profesión Pedagógica" | Analía Palacios, Rosario Cédola&#13;
- Actualidad Bibliográfica. "Abstracts' sobre libros de educación | Sara Alí Jafela
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/51246</guid>
<dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>- Introducción&#13;
- La guerra del tiempo. Acerca de los conceptos de tiempo y espacio en las clases de historia de la escuela media | Gonzalo de Amézola&#13;
- La España imaginada | Juan Alberto Bozza&#13;
- Experiencia en rugby escolar en una escuela privada de Ranelagh | Osvaldo Ron&#13;
- Hacia una Educación Física no sexista | Ricardo Saraví&#13;
- Educación Física militarizada en Argentina | Mario V. Mamonde&#13;
- Una experiencia de intervención cognitiva. El programa de enriquecimiento instrumental de R. Feuerstein. Aplicación de aspectos seleccionados en la Escuela Graduada "Joaquín V. González", 1992 | Claudia M. Villar&#13;
- La metodología de Taller en la escuela primaria | Jorge H. Gismondi&#13;
- La Ley Federal de Educación como elemento de regulación de la realidad socioeducacional en la Argentina. Sus orientaciones hacia la privatización, provincialización y retiro del Gobierno Nacional del financiamiento del sistema de educación pública | Norma Paviglaniti&#13;
- Los textos escolares en el marco de una reforma educativa | Beatriz Santiago&#13;
- La Ley Federal 24.195 y la evaluación de la calidad de la educación | María Celia Agudo de Córsico&#13;
- El desafío de alfabetizar en ciencias | Graciela Merino&#13;
- Enfoques para el abordaje de CBC desde la Educación Física | Ricardo Crisorio&#13;
- Las ciencias duras en la Escuela Media. Una experiencia particular mediante el uso de la simulación | J. Raúl Grigera, Carlos Federico, Ana Lía Crippa, Silvia Goenaga&#13;
- ¿Por qué educación sexual en la escuela? | Alicia Mabel Avila de Massey&#13;
- Una propuesta posible: El alumno como actor en la Comedia de la Ciencia | Alejandra Rossi, Carlos Tellechea&#13;
- Propuesta innovadora para la enseñanza de la Biología celular y molecular | Jovtta Sofía Rabey, Alejandra Rossi, Graciela Zanetto&#13;
- Aprendiendo a enseñar | Norma Delucca, Graciela Petriz&#13;
- Reflexiones acerca de la formación profesional de la educación para el siglo XXI | Susana C. Saltalamacchia&#13;
- Trabajo de campo. Escuelas de Enseñanza Técnica | Marcelo Costes&#13;
- Nota preliminar. Concurso "Ricardo Nassif"&#13;
- El escudo de la Universidad y los ideales pedagógicos | Miriam Angela Nocetti&#13;
- Docencia universitaria y "Profesión Pedagógica" | Analía Palacios, Rosario Cédola&#13;
- Actualidad Bibliográfica. "Abstracts' sobre libros de educación | Sara Alí Jafela</dc:description>
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<item>
<title>Actualidad bibliográfica: "Abstracts" sobre libros de educación</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/51242</link>
<description>Revision
Serie Pedagógica; no. 2
Breve reseña de los siguientes libros:&#13;
&lt;i&gt;Criticar la educación o formar educadores críticos?&lt;/i&gt;; Silvia Brusilovsky&#13;
&lt;i&gt;Conducción educativa y calidad de la enseñanza media&lt;/i&gt;; Cecilia Braslavsky, Guillermina Tiramonti&#13;
&lt;i&gt;Fomnación docente e innovación educativa&lt;/i&gt;; Ana María Ezcurra, Pedro Krotsch&#13;
&lt;i&gt;Para qué sirve la escuela?&lt;/i&gt;; Daniel Filmus (comp.)&#13;
&lt;i&gt;La filosofía y el filosofar. Problemas en su enseñanza&lt;/i&gt;; Guillermo Obiols, Eduardo Rabossi (comp.)&#13;
&lt;i&gt;Neoconservadurismo y educación&lt;/i&gt;; Norma Paviglianiti
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Breve reseña de los siguientes libros:&#13;
&lt;i&gt;Criticar la educación o formar educadores críticos?&lt;/i&gt;; Silvia Brusilovsky&#13;
&lt;i&gt;Conducción educativa y calidad de la enseñanza media&lt;/i&gt;; Cecilia Braslavsky, Guillermina Tiramonti&#13;
&lt;i&gt;Fomnación docente e innovación educativa&lt;/i&gt;; Ana María Ezcurra, Pedro Krotsch&#13;
&lt;i&gt;Para qué sirve la escuela?&lt;/i&gt;; Daniel Filmus (comp.)&#13;
&lt;i&gt;La filosofía y el filosofar. Problemas en su enseñanza&lt;/i&gt;; Guillermo Obiols, Eduardo Rabossi (comp.)&#13;
&lt;i&gt;Neoconservadurismo y educación&lt;/i&gt;; Norma Paviglianiti</dc:description>
</item>
<item>
<title>Introducción</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/51241</link>
<description>Contribucion a revista
Serie Pedagógica; no. 2
Descripción de los contenidos del presente número de la revista.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Descripción de los contenidos del presente número de la revista.</dc:description>
</item>
<item>
<title>¿Por qué educación sexual en la escuela?</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13205</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
Por una legítima inquietud: reconocer el derecho a la información, y el compromiso por la educación, que trasciende lo biológico, tradicionalmente vinculado a lo genital-reproductivo, para transformarse en lo más personal, lo más interpersonal, lo más social.&#13;
Porque tiene que ver con conductas o comportamientos y con valores éticos, como ejes organizadores de esas conductas o comportamientos.&#13;
Porque es parte ineludible de la educación general, y de modo semejante a ella, internaliza valores y actitudes.&#13;
Porque ayudamos a cuestionarse a través de cuestionarios. Porque cada uno debe reflexionar a partir de su propia historia, desde su situación mas intima y privada, de modo de propiciar una visión mas amplia, enseñar y aprender el respeto del propio cuerpo y el del otro, desarrollar la capacidad para la autodeterminación, para pensar, querer, sentir y admitir.&#13;
Porque la sexualidad es una parte integral de toda la personalidad y se expresa en todo lo que una persona hace y aunque está inmersa en toda materia y funciones humanas no hay conciencia sexual explícita entre los educadores.&#13;
Asistimos actualmente a la exacerbación de los instintos del sexo comercializado, despersonalizado, como objeto de consumo; mientras que las instituciones sociales básicas se siguen manejando con la lógica de la censura.&#13;
Tanto la escuela como la familia, aún cuando no den información sexual, siempre imprimen una dirección a la formación de actitudes, siendo la omisión una de las formas de educación.&#13;
En la educación sistemática podemos educar sexualmente en cada actividad que realicemos; en todas y en cada una de las asignaturas podemos potenciar el tratamiento de algunos contenidos de sexualidad de manera natural, ya que sin damos cuenta, estamos generalmente reforzando modelos tradicionales al entregar de forma indirecta informaciones en tomo a roles, comportamientos, actitudes, que muchas veces no corresponden a los modelos que idealmente sustentamos.&#13;
Asumir una función docente directa, sobre sexualidad en el colegio se justifica en la medida de que nuestra experiencia e investigación demuestran que los errores o desvíos de nuestros alumnos sobre el tema, dependen directamente de la falta de una educación específica.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Por una legítima inquietud: reconocer el derecho a la información, y el compromiso por la educación, que trasciende lo biológico, tradicionalmente vinculado a lo genital-reproductivo, para transformarse en lo más personal, lo más interpersonal, lo más social.&#13;
Porque tiene que ver con conductas o comportamientos y con valores éticos, como ejes organizadores de esas conductas o comportamientos.&#13;
Porque es parte ineludible de la educación general, y de modo semejante a ella, internaliza valores y actitudes.&#13;
Porque ayudamos a cuestionarse a través de cuestionarios. Porque cada uno debe reflexionar a partir de su propia historia, desde su situación mas intima y privada, de modo de propiciar una visión mas amplia, enseñar y aprender el respeto del propio cuerpo y el del otro, desarrollar la capacidad para la autodeterminación, para pensar, querer, sentir y admitir.&#13;
Porque la sexualidad es una parte integral de toda la personalidad y se expresa en todo lo que una persona hace y aunque está inmersa en toda materia y funciones humanas no hay conciencia sexual explícita entre los educadores.&#13;
Asistimos actualmente a la exacerbación de los instintos del sexo comercializado, despersonalizado, como objeto de consumo; mientras que las instituciones sociales básicas se siguen manejando con la lógica de la censura.&#13;
Tanto la escuela como la familia, aún cuando no den información sexual, siempre imprimen una dirección a la formación de actitudes, siendo la omisión una de las formas de educación.&#13;
En la educación sistemática podemos educar sexualmente en cada actividad que realicemos; en todas y en cada una de las asignaturas podemos potenciar el tratamiento de algunos contenidos de sexualidad de manera natural, ya que sin damos cuenta, estamos generalmente reforzando modelos tradicionales al entregar de forma indirecta informaciones en tomo a roles, comportamientos, actitudes, que muchas veces no corresponden a los modelos que idealmente sustentamos.&#13;
Asumir una función docente directa, sobre sexualidad en el colegio se justifica en la medida de que nuestra experiencia e investigación demuestran que los errores o desvíos de nuestros alumnos sobre el tema, dependen directamente de la falta de una educación específica.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Una propuesta posible: El alumno como actor principal en la gran comedia de la ciencia</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13206</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
Este proyecto fue diseñado para ser puesto en práctica dentro del ciclo preuniversitario del Colegio Nacional «Rafael Hernández» de la Universidad Nacional de La Plata. Los objetivos del mismo coinciden por consiguiente, con la propuesta institucional para este ciclo, en la que se pretende: «...impulsar una renovación significativa de las estrategias de conducción del aprendizaje de modo tal de favorecer el desarrollo del pensamiento científico y crítico, en la aproximación de los diversos contenidos de estudios» (sic).&#13;
Desde este encuadre fue considerado el instaurar la asignatura «Introducción al conocimiento de la metodología científica», como materia obligatoria con régimen cuatrimestral y una carga horaria de cuatro horas cátedra, distribuidas en bloques de dos horas cada uno, en el quinto año del mencionado ciclo. Fue pensada como una materia de acercamiento entre la teoría y la práctica de la actividad científica en los campos de la física, la química y la biología; es por eso que se nos convocó para la elaboración y puesta en marcha de una propuesta, tomando en cuenta las posibilidades de acceder a una visión diferente de la enseñanza por nuestra parte, por el hecho de haber transitado la investigación y la docencia en el área de la biología.&#13;
Dentro de este contexto y luego de numerosos ensayos y correcciones, planteamos los siguientes objetivos generales para la asignatura:&#13;
-Lograr un acercamiento a la metodología de la investigación científica.&#13;
-Estimular la capacidad de crear, analizar, asociar y reflexionar dentro de un espacio de discusión.&#13;
-Confrontar ideas previas, reelaborar conceptos y obtener conclusiones consensuadas dentro de un aspecto de discusión.&#13;
-Abordar el análisis de la actividad científica como resultado de circunstancias económicas, históricas, políticas, afectivas y casuales.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Este proyecto fue diseñado para ser puesto en práctica dentro del ciclo preuniversitario del Colegio Nacional «Rafael Hernández» de la Universidad Nacional de La Plata. Los objetivos del mismo coinciden por consiguiente, con la propuesta institucional para este ciclo, en la que se pretende: «...impulsar una renovación significativa de las estrategias de conducción del aprendizaje de modo tal de favorecer el desarrollo del pensamiento científico y crítico, en la aproximación de los diversos contenidos de estudios» (sic).&#13;
Desde este encuadre fue considerado el instaurar la asignatura «Introducción al conocimiento de la metodología científica», como materia obligatoria con régimen cuatrimestral y una carga horaria de cuatro horas cátedra, distribuidas en bloques de dos horas cada uno, en el quinto año del mencionado ciclo. Fue pensada como una materia de acercamiento entre la teoría y la práctica de la actividad científica en los campos de la física, la química y la biología; es por eso que se nos convocó para la elaboración y puesta en marcha de una propuesta, tomando en cuenta las posibilidades de acceder a una visión diferente de la enseñanza por nuestra parte, por el hecho de haber transitado la investigación y la docencia en el área de la biología.&#13;
Dentro de este contexto y luego de numerosos ensayos y correcciones, planteamos los siguientes objetivos generales para la asignatura:&#13;
-Lograr un acercamiento a la metodología de la investigación científica.&#13;
-Estimular la capacidad de crear, analizar, asociar y reflexionar dentro de un espacio de discusión.&#13;
-Confrontar ideas previas, reelaborar conceptos y obtener conclusiones consensuadas dentro de un aspecto de discusión.&#13;
-Abordar el análisis de la actividad científica como resultado de circunstancias económicas, históricas, políticas, afectivas y casuales.</dc:description>
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<title>Las ciencias duras en la Escuela Media: Una experiencia particular mediante el uso de la simulación</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13204</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
Pocas dudas caben, desde el punto de vista del contenido curricular en la escuela primaria y media, que la Ciencia debe ocupar un espacio adecuado. Dentro del término Ciencia, en un amplio sentido de la misma, están incluidas las Ciencias duras. Estas han representado desde los primeros tiempos de la humanidad -con sus características particulares de cada momento histórico- uno de los factores fundamentales en el desarrollo intelectual y práctico del hombre. La necesidad de una formación científica adecuada resulta en nuestros tiempos un elemento básico de la cultura. Requerimiento que no solo se aplica a aquellos que harán de su estudio su profesión sino también -y especialmente- para quienes se orienten hacia otros campos del conocimiento. Este punto es sumamente importante y, lamentablemente, no siempre considerado apropiadamente. La formación científica, en términos de una adecuada comprensión de la metodología de las ciencias duras, es de importancia para ampliar nuestro bagaje cultural, aplicar su método en las situaciones apropiadas y conocer los alcances que tendría su difusión en el contexto político- social de un país. Resulta evidente que aquellos alumnos que aspiran a una carrera dentro del ámbito de las ciencias duras deberán, en alguna etapa de sus estudios asimilar la problemática, so pena de fracasar en su intento. Sin embargo, aquellos que se orienten a las ciencias humanas no tendrán oportunidades de profundizar en el campo y sus ideas sobre la investigación no estarán ajustadas a la realidad, a menos que motivados especialmente busquen completar su formación. Es en la escuela media donde deben darse los principios básicos que permitan una clara comprensión de la cultura en su más amplio sentido.&#13;
En el momento actual la educación aparece bombardeada por multitud de opiniones y presiones desde los más diversos ámbitos y parecería que la opinión generalizada es que debe volcarse a una enseñanza de índole práctica. La técnica debe ocupar un papel preponderante, los alumnos deben tener una «salida laboral», que significa saber hacer algo predeterminado. En este punto es claro que los educadores debemos participar activamente en la discusión e intentar trasmitir lo que resulta una verdad evidente. El avance vertiginoso de la tecnología hace que lo que sabemos hacer hoy desde un punto de vista esencialmente práctico es totalmente obsoleto en corto tiempo. Una educación «práctica» es aquella que nos brinda conocimientos básicos que nos permitan captar la esencia de los cambios. En términos de enseñanza de las ciencias duras el desarrollo del pensamiento abstracto (de necesidad para cualquier actividad del hombre) y la metodología de investigación son las bases para poder adquirir cualquier conocimiento futuro. Para el primero no cabe dudas que la Matemática es la herramienta fundamental y su estudio puede estar desprovisto absolutamente de aplicaciones en tanto que proponga y obtenga un entrenamiento y un desarrollo del razonamiento abstracto de los alumnos.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Pocas dudas caben, desde el punto de vista del contenido curricular en la escuela primaria y media, que la Ciencia debe ocupar un espacio adecuado. Dentro del término Ciencia, en un amplio sentido de la misma, están incluidas las Ciencias duras. Estas han representado desde los primeros tiempos de la humanidad -con sus características particulares de cada momento histórico- uno de los factores fundamentales en el desarrollo intelectual y práctico del hombre. La necesidad de una formación científica adecuada resulta en nuestros tiempos un elemento básico de la cultura. Requerimiento que no solo se aplica a aquellos que harán de su estudio su profesión sino también -y especialmente- para quienes se orienten hacia otros campos del conocimiento. Este punto es sumamente importante y, lamentablemente, no siempre considerado apropiadamente. La formación científica, en términos de una adecuada comprensión de la metodología de las ciencias duras, es de importancia para ampliar nuestro bagaje cultural, aplicar su método en las situaciones apropiadas y conocer los alcances que tendría su difusión en el contexto político- social de un país. Resulta evidente que aquellos alumnos que aspiran a una carrera dentro del ámbito de las ciencias duras deberán, en alguna etapa de sus estudios asimilar la problemática, so pena de fracasar en su intento. Sin embargo, aquellos que se orienten a las ciencias humanas no tendrán oportunidades de profundizar en el campo y sus ideas sobre la investigación no estarán ajustadas a la realidad, a menos que motivados especialmente busquen completar su formación. Es en la escuela media donde deben darse los principios básicos que permitan una clara comprensión de la cultura en su más amplio sentido.&#13;
En el momento actual la educación aparece bombardeada por multitud de opiniones y presiones desde los más diversos ámbitos y parecería que la opinión generalizada es que debe volcarse a una enseñanza de índole práctica. La técnica debe ocupar un papel preponderante, los alumnos deben tener una «salida laboral», que significa saber hacer algo predeterminado. En este punto es claro que los educadores debemos participar activamente en la discusión e intentar trasmitir lo que resulta una verdad evidente. El avance vertiginoso de la tecnología hace que lo que sabemos hacer hoy desde un punto de vista esencialmente práctico es totalmente obsoleto en corto tiempo. Una educación «práctica» es aquella que nos brinda conocimientos básicos que nos permitan captar la esencia de los cambios. En términos de enseñanza de las ciencias duras el desarrollo del pensamiento abstracto (de necesidad para cualquier actividad del hombre) y la metodología de investigación son las bases para poder adquirir cualquier conocimiento futuro. Para el primero no cabe dudas que la Matemática es la herramienta fundamental y su estudio puede estar desprovisto absolutamente de aplicaciones en tanto que proponga y obtenga un entrenamiento y un desarrollo del razonamiento abstracto de los alumnos.</dc:description>
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<item>
<title>El escudo de la Universidad y los ideales pedagógicos</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13211</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
Luis Ricardo Fors, primer Director de la Biblioteca Pública Provincial que hoy conocemos como Biblioteca de la Universidad Nacional de La Plata, define el escudo de armas como una insignia o señal, en la cual la Heráldica o Ciencia del Blasón, diciendo que es el campo, superficie o espacio de distinta figura en el que se pinta, dibuja, o esculpe el blasón de algún reino, ciudad, familia, pueblo o corporación. Baltasar de Andrade, otro especialista, confirma lo dicho: la Heráldica es la Ciencia de bs Escudos o de las armas de nobleza, que explica y define el significado de cada una de las partes y signos que lo componen, que los interpreta y que vela por el cumplimiento de ciertas reglas y leyes en su composición.&#13;
Creemos necesario aclarar que no todo escudo cumple con las reglas heráldicas; tomemos por ejemplo el caso de la Municipalidad de la Ciudad de La Plata.&#13;
En nuestro trabajo intentamos rescatar el valor simbólico de los escudos, lo que implica una tarea que se remonta a la Edad Media, en la época de apogeo de la caballería, del dominio feudal, de los torneos en épocas de paz y de las Cruzadas contra los infieles al Cristianismo. Por entonces, los nobles estaban convencidos de dos cosas: por un lado la importancia de sí mismos (su vida tenía un sentido), y por otro la necesidad de luchar por ideales (en este caso defender a Dios y a la dama). Es por eso que se sienten orgullosos de portar divisas que ostenten la valentía demostrada por su nombre en alguna ocasión.&#13;
Estos ideales son vertidos también en casi todas las ciudades, provincias o estados que posean blasones o escudos para distinguirse de los demás; para recordar por medio de símbolos y atributos sus orígenes y para dar autenticidad a los actos en que intervienen y a bs documentos que firman.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Luis Ricardo Fors, primer Director de la Biblioteca Pública Provincial que hoy conocemos como Biblioteca de la Universidad Nacional de La Plata, define el escudo de armas como una insignia o señal, en la cual la Heráldica o Ciencia del Blasón, diciendo que es el campo, superficie o espacio de distinta figura en el que se pinta, dibuja, o esculpe el blasón de algún reino, ciudad, familia, pueblo o corporación. Baltasar de Andrade, otro especialista, confirma lo dicho: la Heráldica es la Ciencia de bs Escudos o de las armas de nobleza, que explica y define el significado de cada una de las partes y signos que lo componen, que los interpreta y que vela por el cumplimiento de ciertas reglas y leyes en su composición.&#13;
Creemos necesario aclarar que no todo escudo cumple con las reglas heráldicas; tomemos por ejemplo el caso de la Municipalidad de la Ciudad de La Plata.&#13;
En nuestro trabajo intentamos rescatar el valor simbólico de los escudos, lo que implica una tarea que se remonta a la Edad Media, en la época de apogeo de la caballería, del dominio feudal, de los torneos en épocas de paz y de las Cruzadas contra los infieles al Cristianismo. Por entonces, los nobles estaban convencidos de dos cosas: por un lado la importancia de sí mismos (su vida tenía un sentido), y por otro la necesidad de luchar por ideales (en este caso defender a Dios y a la dama). Es por eso que se sienten orgullosos de portar divisas que ostenten la valentía demostrada por su nombre en alguna ocasión.&#13;
Estos ideales son vertidos también en casi todas las ciudades, provincias o estados que posean blasones o escudos para distinguirse de los demás; para recordar por medio de símbolos y atributos sus orígenes y para dar autenticidad a los actos en que intervienen y a bs documentos que firman.</dc:description>
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<item>
<title>Docencia universitaria y 'Profesión Pedagógica': Una aproximación al estudio sobre las concepciones de los docentes</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13212</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
En el estudio y reflexión sobre la realidad universitaria, la Pedagogía puede realizar importantes contribuciones para analizar criticamente sus prácticas, atendiendo a los factores y procesos in temos que las determinan y así actuar sobre la base del conocimiento fundado.&#13;
La complejidad de la Pedagogía Universitaria puede ser abordada desde múltiples perspectivas. Una de ellas consiste en observar la calidad de la educación1 que la Universidad brinda, aspecto también multifacético. Otra reside en considerar el impacto que la Universidad produce en la sociedad, incluyendo la comunidad universitaria, uno de cuyos modos de expresión se ilustra a través de las demandas y expectativas que genera.&#13;
Todos los análisis posibles coinciden en otorgar un lugar preponderante al papel de los docentes universitarios en la calidad de la oferta académica, en la generación de expectativas, en su protagonismo para estimular y producir cambios.&#13;
El quehacer de los docentes universitarios se ha de interrogar sobre cuáles son los conocimientos, disposiciones, habilidades y actitudes que configuran su perfil, esto es, sus «modos de ser». Estas cualidades pueden identificarse desde fuera o desde dentro de la propia comunidad universitaria. En este caso, se indagan las percepciones de los propios docentes cuyas concepciones o creencias son significativas ya que determinan prácticas concretas en las aulas y, por lo tanto, no pueden ser ignoradas en los procesos de reflexión critica y de cambio.&#13;
Sobre el papel de los docentes hay una abundante bibliografía que revela diferentes perspectivas de análisis según la disciplina y el enfoque teórico.&#13;
La Carrera Docente Universitaria de la Universidad Nacional de La Plata (en adelante U.N.L.P.) proporciona un ámbito propicio para estudiar estas cuestiones desde la visión de los propios protagonistas. Entendiéndolo así, en el Seminario Taller sobre Planeamiento Curricular fueron consultados los cincuenta profesores asistentes, se enfocó el análisis desde diferentes perspectivas teóricas y las discusiones que se suscitaron, combinando los datos empíricos y teóricos.&#13;
El interés por esta problemática no es nuevo en los estudios pedagógicos de la U.N.L.P. Como muestra de ello, hemos incluido en esta presentación parte de los testimonios escritos de importantes figuras de la Pedagogía de nuestra Universidad, ideas que han influido poderosamente en generaciones posteriores de educadores. El lector atento podrá encontrar ricas reflexiones y recomendaciones en la obra del educador bajo cuyo nombre se convoca este concurso.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13212</guid>
<dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En el estudio y reflexión sobre la realidad universitaria, la Pedagogía puede realizar importantes contribuciones para analizar criticamente sus prácticas, atendiendo a los factores y procesos in temos que las determinan y así actuar sobre la base del conocimiento fundado.&#13;
La complejidad de la Pedagogía Universitaria puede ser abordada desde múltiples perspectivas. Una de ellas consiste en observar la calidad de la educación1 que la Universidad brinda, aspecto también multifacético. Otra reside en considerar el impacto que la Universidad produce en la sociedad, incluyendo la comunidad universitaria, uno de cuyos modos de expresión se ilustra a través de las demandas y expectativas que genera.&#13;
Todos los análisis posibles coinciden en otorgar un lugar preponderante al papel de los docentes universitarios en la calidad de la oferta académica, en la generación de expectativas, en su protagonismo para estimular y producir cambios.&#13;
El quehacer de los docentes universitarios se ha de interrogar sobre cuáles son los conocimientos, disposiciones, habilidades y actitudes que configuran su perfil, esto es, sus «modos de ser». Estas cualidades pueden identificarse desde fuera o desde dentro de la propia comunidad universitaria. En este caso, se indagan las percepciones de los propios docentes cuyas concepciones o creencias son significativas ya que determinan prácticas concretas en las aulas y, por lo tanto, no pueden ser ignoradas en los procesos de reflexión critica y de cambio.&#13;
Sobre el papel de los docentes hay una abundante bibliografía que revela diferentes perspectivas de análisis según la disciplina y el enfoque teórico.&#13;
La Carrera Docente Universitaria de la Universidad Nacional de La Plata (en adelante U.N.L.P.) proporciona un ámbito propicio para estudiar estas cuestiones desde la visión de los propios protagonistas. Entendiéndolo así, en el Seminario Taller sobre Planeamiento Curricular fueron consultados los cincuenta profesores asistentes, se enfocó el análisis desde diferentes perspectivas teóricas y las discusiones que se suscitaron, combinando los datos empíricos y teóricos.&#13;
El interés por esta problemática no es nuevo en los estudios pedagógicos de la U.N.L.P. Como muestra de ello, hemos incluido en esta presentación parte de los testimonios escritos de importantes figuras de la Pedagogía de nuestra Universidad, ideas que han influido poderosamente en generaciones posteriores de educadores. El lector atento podrá encontrar ricas reflexiones y recomendaciones en la obra del educador bajo cuyo nombre se convoca este concurso.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Enfoques para el abordaje de CBC desde la Educación Física</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13203</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
En nuestro país es común, entre los profesionales de la especialidad, caracterizar a la educación física como una disciplina en crisis.&#13;
Sin embargo, la crisis suele explicarse como el destilado de otra mayor, local o regional, de carácter estructural y génesis socio-económica y política. Las explicaciones remiten, muy frecuentemente, al subdesanrollo, a nuestra idiosincrasia, a la quiebra del sistema de educación general, a la sucesión de malas -o a la falta de políticas para el sector, a la ignorancia de los reales valores de la educación física por la comunidad y la comunidad educativa, etc.&#13;
Estos factores de crisis indudablemente existen y un estudio más profundo de ellos será necesario si se quieren averiguar sus verdaderos efectos sobre la práctica de la educación física formal y no formal pero, a nuestro propósito, es indispensable entender que la crisis de la educación física es, esencialmente, de índole conceptual y metodológica, y que no es un fenómeno puramente local o regional sino que opera en toda la línea de la educación física mundial.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13203</guid>
<dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En nuestro país es común, entre los profesionales de la especialidad, caracterizar a la educación física como una disciplina en crisis.&#13;
Sin embargo, la crisis suele explicarse como el destilado de otra mayor, local o regional, de carácter estructural y génesis socio-económica y política. Las explicaciones remiten, muy frecuentemente, al subdesanrollo, a nuestra idiosincrasia, a la quiebra del sistema de educación general, a la sucesión de malas -o a la falta de políticas para el sector, a la ignorancia de los reales valores de la educación física por la comunidad y la comunidad educativa, etc.&#13;
Estos factores de crisis indudablemente existen y un estudio más profundo de ellos será necesario si se quieren averiguar sus verdaderos efectos sobre la práctica de la educación física formal y no formal pero, a nuestro propósito, es indispensable entender que la crisis de la educación física es, esencialmente, de índole conceptual y metodológica, y que no es un fenómeno puramente local o regional sino que opera en toda la línea de la educación física mundial.</dc:description>
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<item>
<title>La Ley Federal 24.195 y la evaluación de la calidad de la educación</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13201</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
Aunque en este breve artículo nos referiremos especialmente a la manera en que la Ley Federal de Educación contempla la evaluación de la calidad educativa, es imposible abordar en abstracto esas cuestiones predominantemente técnicas, sin antes hacer algunos comentarios sobre lo que parece ser el espíritu del citado instrumento legal, al menos en la forma que se trasunta a través de las decisiones político-administrativas y técnico-pedagógicas adoptadas por quienes tienen a su cargo la implementación de la Ley
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Aunque en este breve artículo nos referiremos especialmente a la manera en que la Ley Federal de Educación contempla la evaluación de la calidad educativa, es imposible abordar en abstracto esas cuestiones predominantemente técnicas, sin antes hacer algunos comentarios sobre lo que parece ser el espíritu del citado instrumento legal, al menos en la forma que se trasunta a través de las decisiones político-administrativas y técnico-pedagógicas adoptadas por quienes tienen a su cargo la implementación de la Ley</dc:description>
</item>
<item>
<title>Trabajo de campo: escuelas de Enseñanza Técnica</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13210</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
Los objetivos mas importantes del presente trabajo son:&#13;
•Determinar algunos aspectos de la formación docente que recibieron los M.E.P. (Maestros de Enseñanza Práctica) para llevar adelante su tarea.&#13;
•Indagar acerca de los elementos ideológicos que sustentan su labor docente, y el tipo de relación que éstos guardan con el movimiento político que se generó en el mundo capitalista de postguerra; nos referimos al Desarrollismo.&#13;
•Analizar qué lugar ocupan en la formación de los estudiantes las materias de corte humanístico y los valores democráticos como elementos que pueden determinar la convivencia en la escuela.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Los objetivos mas importantes del presente trabajo son:&#13;
•Determinar algunos aspectos de la formación docente que recibieron los M.E.P. (Maestros de Enseñanza Práctica) para llevar adelante su tarea.&#13;
•Indagar acerca de los elementos ideológicos que sustentan su labor docente, y el tipo de relación que éstos guardan con el movimiento político que se generó en el mundo capitalista de postguerra; nos referimos al Desarrollismo.&#13;
•Analizar qué lugar ocupan en la formación de los estudiantes las materias de corte humanístico y los valores democráticos como elementos que pueden determinar la convivencia en la escuela.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Aprendiendo a enseñar</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13208</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
En la tarea de reelaborar y sintetizar los fundamentos de nuestra metodología de trabajo, nos encontramos con el camino recorrido a lo largo de ocho años a cargo de la Cátedra de Psicología Evolutiva 11 de la Carrera de Psicología de la U.N.L.P..&#13;
Difícil ahora es transmitir esta experiencia. Sabemos que hará falta tomar distancia para poder teorizar, que inevitablemente se perderá el calor de las discusiones, los amores y odios que suscita una tarea comprometida realizada con pasión y que el resultado será siempre una «otra cosa».&#13;
En este recorrido nos encontramos con un primer obstáculo que nos inquieta. Estar insertos en la mitad de la Carrera de Psicología, con el compromiso de contribuir a la formación de futuros Psicólogos, en una infraestructura inhóspita y con una matrícula anual que oscila alrededor de 350 alumnos.&#13;
¿Cómo compatibilizar la necesidad de formación* de transmisión de los instrumentos básicos que permitan pensar acerca de ‘otros’ sujetos y a la vez posibilitar el pensarse, en lo que parece constituirse en un «grupo masivo»?.&#13;
El criterio de masividad en la enseñanza, no debe relacionarse sólo con la cantidad, aunque esta entra en juego. Dice Rosa Jaitin acerca de una investigación realizada en la U.B.A.1: «El aprendizaje en grupos masivos produce en los sujetos, trastornos de identidad, provocando alteraciones en la representación espacio- temporal».&#13;
El objeto de estudio de cada disciplina científica, genera dispositivos que alteran y/o promueven el desarrollo de sistemas representacionales »...»La masividad, no se refiere al crecimiento de la matrícula como tal, sino a sus consecuencias sobre el sistema educativo y sobre las relaciones entre Universidad y sociedad... Básicamente se refiere a una estructura de relación anónima e indiferenciada, que puede presentarse aún en ¡os pequeños grupos de aprendizaje. El factor numérico coopera como una lente de aumento que permite observar la estructura de relación de los sujetos entre sí y con el objeto de conocimiento».2 Esta relación anónima e indiferenciada, parece tener que ver con una ausencia de investimiento de los sujetos entre sí y de éstos con la tarea común a realizar, que les permita un sentimiento de cierta pertenencia, contenedor y estimulante a la vez.&#13;
Nuestro deseo de no caer en esta «masividad» nos lleva a revisar conceptos de enseñanza - aprendizaje - formación, teniendo en cuenta la particularidad del objeto de conocimiento de la Carrera de Psicología, y en especial que en nuestra materia los alumnos no sólo abordan procesos generales sobre la estructura psíquica sino que tienen que pensarlos en una perspectiva temporal en la que ellos mismos están implicados: adolescencia; familia; formación de la pareja; vejez.&#13;
Nos preguntamos entonces: ¿Qué es enseñar?.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>En la tarea de reelaborar y sintetizar los fundamentos de nuestra metodología de trabajo, nos encontramos con el camino recorrido a lo largo de ocho años a cargo de la Cátedra de Psicología Evolutiva 11 de la Carrera de Psicología de la U.N.L.P..&#13;
Difícil ahora es transmitir esta experiencia. Sabemos que hará falta tomar distancia para poder teorizar, que inevitablemente se perderá el calor de las discusiones, los amores y odios que suscita una tarea comprometida realizada con pasión y que el resultado será siempre una «otra cosa».&#13;
En este recorrido nos encontramos con un primer obstáculo que nos inquieta. Estar insertos en la mitad de la Carrera de Psicología, con el compromiso de contribuir a la formación de futuros Psicólogos, en una infraestructura inhóspita y con una matrícula anual que oscila alrededor de 350 alumnos.&#13;
¿Cómo compatibilizar la necesidad de formación* de transmisión de los instrumentos básicos que permitan pensar acerca de ‘otros’ sujetos y a la vez posibilitar el pensarse, en lo que parece constituirse en un «grupo masivo»?.&#13;
El criterio de masividad en la enseñanza, no debe relacionarse sólo con la cantidad, aunque esta entra en juego. Dice Rosa Jaitin acerca de una investigación realizada en la U.B.A.1: «El aprendizaje en grupos masivos produce en los sujetos, trastornos de identidad, provocando alteraciones en la representación espacio- temporal».&#13;
El objeto de estudio de cada disciplina científica, genera dispositivos que alteran y/o promueven el desarrollo de sistemas representacionales »...»La masividad, no se refiere al crecimiento de la matrícula como tal, sino a sus consecuencias sobre el sistema educativo y sobre las relaciones entre Universidad y sociedad... Básicamente se refiere a una estructura de relación anónima e indiferenciada, que puede presentarse aún en ¡os pequeños grupos de aprendizaje. El factor numérico coopera como una lente de aumento que permite observar la estructura de relación de los sujetos entre sí y con el objeto de conocimiento».2 Esta relación anónima e indiferenciada, parece tener que ver con una ausencia de investimiento de los sujetos entre sí y de éstos con la tarea común a realizar, que les permita un sentimiento de cierta pertenencia, contenedor y estimulante a la vez.&#13;
Nuestro deseo de no caer en esta «masividad» nos lleva a revisar conceptos de enseñanza - aprendizaje - formación, teniendo en cuenta la particularidad del objeto de conocimiento de la Carrera de Psicología, y en especial que en nuestra materia los alumnos no sólo abordan procesos generales sobre la estructura psíquica sino que tienen que pensarlos en una perspectiva temporal en la que ellos mismos están implicados: adolescencia; familia; formación de la pareja; vejez.&#13;
Nos preguntamos entonces: ¿Qué es enseñar?.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Reflexiones acerca de la formación profesional de la educación para el siglo XXI</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13209</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
El propósito del presente trabajo es plantear la problemática que deberá afrontar la educación ante una situación de cambio y aceleración y delinear algunas reflexiones acerca del rol docente y la formación de los futuros profesionales de la educación.&#13;
Intentar esbozar el perfil del docente para el siglo XXI implica revisar el sentido que tiene la evolución actual de la educación, puntualizar cuales son los cambios que la caracterizan y por lo tanto, predecir como ha de influir en nuestra futura forma de vida.&#13;
Las transformaciones globales del orden internacional y el avance del reordenamiento de las economías mundiales han puesto en el ojo de la mira a los sistemas educativos. En ellos recae la responsabilidad de generar y difundir el conocimiento de la sociedad y por lo tanto, de constituirse en la instancia decisiva, para producir los cambios que la nueva era reclama.&#13;
¿Que significa educar en medio de las transformaciones que están viviendo nuestras sociedades latinoamericanas, en las proximidades del siglo XXI?.&#13;
Una cuestión a tratar es: ¿continuamos preparando para el momento actual o tenemos el coraje y la visión de adaptar nuestro sistema educativo a las necesidades de una sociedad informatizada, exactamente como nuestros antecesores se adaptaron a la época industrial?.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>El propósito del presente trabajo es plantear la problemática que deberá afrontar la educación ante una situación de cambio y aceleración y delinear algunas reflexiones acerca del rol docente y la formación de los futuros profesionales de la educación.&#13;
Intentar esbozar el perfil del docente para el siglo XXI implica revisar el sentido que tiene la evolución actual de la educación, puntualizar cuales son los cambios que la caracterizan y por lo tanto, predecir como ha de influir en nuestra futura forma de vida.&#13;
Las transformaciones globales del orden internacional y el avance del reordenamiento de las economías mundiales han puesto en el ojo de la mira a los sistemas educativos. En ellos recae la responsabilidad de generar y difundir el conocimiento de la sociedad y por lo tanto, de constituirse en la instancia decisiva, para producir los cambios que la nueva era reclama.&#13;
¿Que significa educar en medio de las transformaciones que están viviendo nuestras sociedades latinoamericanas, en las proximidades del siglo XXI?.&#13;
Una cuestión a tratar es: ¿continuamos preparando para el momento actual o tenemos el coraje y la visión de adaptar nuestro sistema educativo a las necesidades de una sociedad informatizada, exactamente como nuestros antecesores se adaptaron a la época industrial?.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Propuesta innovadora para la enseñanza de la Biología celular y molecular</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13207</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
Durante el año 1990, en el Colegio Nacional "Rafael Hernández" de la Universidad Nacional de La Plata, se encaró la modificación en la organización del Cuarto Año del Bachillerato, introduciendo reformas en lo referido a la estructura curricular, al régimen de asistencia y a la promoción de las materias.&#13;
Las reformas curriculares se basaron en el agolpamiento de las Materias de acuerdo a las siguientes modalidades:&#13;
- Materias Anuales:&#13;
Lengua y Literatura, Matemática, Inglés, Francés y Psicología.&#13;
- Materias Cuatrimestrales:&#13;
Física, Química, Biología, Historia y Geografía.&#13;
- Talleres:&#13;
Taller Obligatorio: Análisis del Discurso Visual.&#13;
Taller Optativo: Música, Artes Visuales, Computación o Teatro.&#13;
Este cambio se produjo basándose en la experiencia comenzada en el año 1985 al introducirse la modalidad preuniversitaria en quinto año, fundamentalmente en lo referido a las modificaciones en el manejo de las inasistencias y el régimen de promoción con examen final.&#13;
Este sistema ha sufrido sucesivos ajustes con el fin de mejorar sus logros, llegándose asi al año 1990 en el cual se completa la experiencia en el Ciclo Superior, tratando de lograr en el alumno una formación integral, contribuyendo a su crecimiento físico e intelectual, a la maduración de sus pensamiento crítico y a su desarrollo en un marco de libertad y de responsabilidad.&#13;
Cuando se concreta la reforma curricular en lo referente a todo el Ciclo Superior, el dictado de la Materia Biología pasa a ser Cuatrimestral, resultando de trascendencia el hecho que la misma tenga carácter de Optativa, al darle al alumno la posibilidad de optar por un tipo de estudio por el que sienta mayor inclinación al resultarle motivador y significativo.&#13;
Esto nos llevó a replantear las planificaciones con que hasta ese momento se manejaba el dictado de la materia, introduciendo modificaciones que nos asegurasen que el alumno se sintiese identificado con el tipo de contenido, mejorando su propio proceso de aprendizaje.&#13;
Se manejaron una serie de estrategias tendientes a la actualización de los contenidos, se dejaron de lado las metodologías excesivamente tradicionales y se trató de relacionar a le« alumnos y a los programas con la Sociedad en la que se encuentran inmersos.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Durante el año 1990, en el Colegio Nacional "Rafael Hernández" de la Universidad Nacional de La Plata, se encaró la modificación en la organización del Cuarto Año del Bachillerato, introduciendo reformas en lo referido a la estructura curricular, al régimen de asistencia y a la promoción de las materias.&#13;
Las reformas curriculares se basaron en el agolpamiento de las Materias de acuerdo a las siguientes modalidades:&#13;
- Materias Anuales:&#13;
Lengua y Literatura, Matemática, Inglés, Francés y Psicología.&#13;
- Materias Cuatrimestrales:&#13;
Física, Química, Biología, Historia y Geografía.&#13;
- Talleres:&#13;
Taller Obligatorio: Análisis del Discurso Visual.&#13;
Taller Optativo: Música, Artes Visuales, Computación o Teatro.&#13;
Este cambio se produjo basándose en la experiencia comenzada en el año 1985 al introducirse la modalidad preuniversitaria en quinto año, fundamentalmente en lo referido a las modificaciones en el manejo de las inasistencias y el régimen de promoción con examen final.&#13;
Este sistema ha sufrido sucesivos ajustes con el fin de mejorar sus logros, llegándose asi al año 1990 en el cual se completa la experiencia en el Ciclo Superior, tratando de lograr en el alumno una formación integral, contribuyendo a su crecimiento físico e intelectual, a la maduración de sus pensamiento crítico y a su desarrollo en un marco de libertad y de responsabilidad.&#13;
Cuando se concreta la reforma curricular en lo referente a todo el Ciclo Superior, el dictado de la Materia Biología pasa a ser Cuatrimestral, resultando de trascendencia el hecho que la misma tenga carácter de Optativa, al darle al alumno la posibilidad de optar por un tipo de estudio por el que sienta mayor inclinación al resultarle motivador y significativo.&#13;
Esto nos llevó a replantear las planificaciones con que hasta ese momento se manejaba el dictado de la materia, introduciendo modificaciones que nos asegurasen que el alumno se sintiese identificado con el tipo de contenido, mejorando su propio proceso de aprendizaje.&#13;
Se manejaron una serie de estrategias tendientes a la actualización de los contenidos, se dejaron de lado las metodologías excesivamente tradicionales y se trató de relacionar a le« alumnos y a los programas con la Sociedad en la que se encuentran inmersos.</dc:description>
</item>
<item>
<title>El desafío de alfabetizar en ciencias</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13202</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
Reconocer la importancia de los conocimientos científico-tecnológicos no sólo en sus alcances conceptuales y procedimentales sino también en sus componentes actitudinales -a pocos años del siglo XXI- es una verdad de Perogrullo. Tal vez el grado de obviedad de estas recomendaciones conspira con su puesta en marcha en el ámbito del aula.&#13;
Al famoso físico Niels Bohr le preguntaron en cierta ocasión si creía en las herraduras de la suerte, contestó que no, naturalmente, pero que él tenía colgada una en la puerta de su casa porque le habían dicho que traía suerte incluso a quienes no creían en ella.&#13;
La finalidad de incidir en la transformación de la Enseñanza de las Ciencias, sólo puede avanzar hacia su objetivo si es capaz de generar en los docentes planteos críticos que, desde lo científico e ideológico, les permitan reflexionar sobre sus propias concepciones muchas veces desfasadas tanto del mundo de la ciencia como del mundo cotidiano, sin poder encontrar eslabones de unión entre uno y otro.&#13;
Sólo es posible un proceso de innovación, experimentación e indagación permanente del curriculum en la acción, sf se dan tres condiciones simultáneas (Santos Guerra, 1993): querer -voluntad del profesor el motor que genera la acción-, saber -conjunto de "saberes" y "no saberes" que movilizan y enriquecen el hacer- y poder -concertar las decisiones para el hacer.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Reconocer la importancia de los conocimientos científico-tecnológicos no sólo en sus alcances conceptuales y procedimentales sino también en sus componentes actitudinales -a pocos años del siglo XXI- es una verdad de Perogrullo. Tal vez el grado de obviedad de estas recomendaciones conspira con su puesta en marcha en el ámbito del aula.&#13;
Al famoso físico Niels Bohr le preguntaron en cierta ocasión si creía en las herraduras de la suerte, contestó que no, naturalmente, pero que él tenía colgada una en la puerta de su casa porque le habían dicho que traía suerte incluso a quienes no creían en ella.&#13;
La finalidad de incidir en la transformación de la Enseñanza de las Ciencias, sólo puede avanzar hacia su objetivo si es capaz de generar en los docentes planteos críticos que, desde lo científico e ideológico, les permitan reflexionar sobre sus propias concepciones muchas veces desfasadas tanto del mundo de la ciencia como del mundo cotidiano, sin poder encontrar eslabones de unión entre uno y otro.&#13;
Sólo es posible un proceso de innovación, experimentación e indagación permanente del curriculum en la acción, sf se dan tres condiciones simultáneas (Santos Guerra, 1993): querer -voluntad del profesor el motor que genera la acción-, saber -conjunto de "saberes" y "no saberes" que movilizan y enriquecen el hacer- y poder -concertar las decisiones para el hacer.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Educación Física militarizada en Argentina</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13196</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
Hacia fines del siglo XIX se presenta en la realidad pedagógica de la educación un panorama en dos posturas claramente delineadas y opuestas. Por un lado la corriente pedagógico-científica, representada por aquellos que, al tanto de la evolución de las corrientes europeas en educación física, trataban de infundir y difundir en la práctica los principios rectores provenientes de la Fisiología, la Higiene, la Pedagogía y la Medicina. Por otro lado, la corriente que llamaremos militarizada representada por el sector perteneciente al ejército y que estuvo presente en las decisiones política que involucraban a la educación física nacional.&#13;
Se podría definir esta situación dicotómica como la resolución del enfrentamiento entre la corriente de pensamiento positivista y el anti-positivismo quedando esta última postura como veremos en la orientación que va a prevalecer durante las primeras décadas del siglo XX.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Hacia fines del siglo XIX se presenta en la realidad pedagógica de la educación un panorama en dos posturas claramente delineadas y opuestas. Por un lado la corriente pedagógico-científica, representada por aquellos que, al tanto de la evolución de las corrientes europeas en educación física, trataban de infundir y difundir en la práctica los principios rectores provenientes de la Fisiología, la Higiene, la Pedagogía y la Medicina. Por otro lado, la corriente que llamaremos militarizada representada por el sector perteneciente al ejército y que estuvo presente en las decisiones política que involucraban a la educación física nacional.&#13;
Se podría definir esta situación dicotómica como la resolución del enfrentamiento entre la corriente de pensamiento positivista y el anti-positivismo quedando esta última postura como veremos en la orientación que va a prevalecer durante las primeras décadas del siglo XX.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Experiencia en rugby escolar en una escuela privada de Ranelagh</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13194</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
Hace algunos años, con nuestro equipo de trabajo de la Escuela Rugby del Profesorado Universitario de Educación Física de La Plata, creíamos que e¡ juego como medio para el tratamiento de las técnicas deportivas nos ayudaría a modificar una forma de transmisión de conocimientos muy ligada a un «saber hacer estereotipado» que estaba instalado como modalidad de enseñanza en las distintas cátedras -Gimnásticas- del profesorado y que poco tenía que ver con los deseos y los tiempos de aprendizaje de nuestros alumnos e inclusive, con nuestras aspiraciones de que este «saber hacer», al que hago referencia, fuese una necesidad de los alumnos y no del profesor que «imparte el contenido a modo instrucción», considerando al alumno en un papel pasivo donde sólo cabe la incorporación mecánica de comportamientos deseados.&#13;
En relación a esa primera etapa en particular pienso que, inconscientemente, enseñábamos y no nos permitíamos aprender; porque pese a esta apertura que, en apariencia, nos diferenciaba metodológicamente del resto de las Escuelas de la materia -Gimnástica III- nos concentrábamos más en los contenidos específicos del rugby y en el «disfrute» de nuestros alumnos que en las cosas que subyacían a ello en la clase. Todo contenido lo abordábamos desde juegos y/o actividades jugadas que distendían a nuestros alumnos y provocaban un clima muy apto para enseñar; espacio en el cual nosotros realizábamos el tratamiento rugby intentando resaltar los aspectos tácticos por sobre los técnicos.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13194</guid>
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<dc:description>Hace algunos años, con nuestro equipo de trabajo de la Escuela Rugby del Profesorado Universitario de Educación Física de La Plata, creíamos que e¡ juego como medio para el tratamiento de las técnicas deportivas nos ayudaría a modificar una forma de transmisión de conocimientos muy ligada a un «saber hacer estereotipado» que estaba instalado como modalidad de enseñanza en las distintas cátedras -Gimnásticas- del profesorado y que poco tenía que ver con los deseos y los tiempos de aprendizaje de nuestros alumnos e inclusive, con nuestras aspiraciones de que este «saber hacer», al que hago referencia, fuese una necesidad de los alumnos y no del profesor que «imparte el contenido a modo instrucción», considerando al alumno en un papel pasivo donde sólo cabe la incorporación mecánica de comportamientos deseados.&#13;
En relación a esa primera etapa en particular pienso que, inconscientemente, enseñábamos y no nos permitíamos aprender; porque pese a esta apertura que, en apariencia, nos diferenciaba metodológicamente del resto de las Escuelas de la materia -Gimnástica III- nos concentrábamos más en los contenidos específicos del rugby y en el «disfrute» de nuestros alumnos que en las cosas que subyacían a ello en la clase. Todo contenido lo abordábamos desde juegos y/o actividades jugadas que distendían a nuestros alumnos y provocaban un clima muy apto para enseñar; espacio en el cual nosotros realizábamos el tratamiento rugby intentando resaltar los aspectos tácticos por sobre los técnicos.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Hacia una Educación Física no sexista</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13195</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
El objetivo del presente trabajo es plantear una serie de interrogantes sobre un tema que considero de vital importancia en el área didáctico-pedagógica de nuestra educación física argentina en la actualidad.&#13;
No es mi intención responder a todos ellos, ni tampoco dar por sentado que estos análisis y resultados sean los últimos ni los únicos. Sólo quisiera que sean tomados como una contribución al debate, un aporte, un punto de partida para futuras reflexiones y replanteos.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El objetivo del presente trabajo es plantear una serie de interrogantes sobre un tema que considero de vital importancia en el área didáctico-pedagógica de nuestra educación física argentina en la actualidad.&#13;
No es mi intención responder a todos ellos, ni tampoco dar por sentado que estos análisis y resultados sean los últimos ni los únicos. Sólo quisiera que sean tomados como una contribución al debate, un aporte, un punto de partida para futuras reflexiones y replanteos.</dc:description>
</item>
<item>
<title>La guerra del tiempo: acerca de los conceptos de tiempo y espacio en las clases de historia de la escuela media</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13192</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
La enseñanza de la Historia supone la comprensión de dos conceptos básicos para que la disciplina sea inteligible: el tiempo y el espacio. Pero desde hace ya un lapso que podríamos estimar prolongado, la posibilidad de que los adolescentes entiendan estas categorías ha sido objetada desde la Psicología Educacional. Abrumados por las dudas acerca de lo que deben hacer en el aula, conscientes de las falencias de la Historia escolar, los profesores -en general- toman como válida la impugnación y se baten en retirada.&#13;
El propósito de las siguientes páginas es reflexionar sobre la consideración de estos conceptos, teniendo en cuenta diferentes aproximaciones para abordar el problema. Si bien los desarrollos de estas diversas perspectivas pueden resultar en algunos casos demasiado extensos y en otros demasiado breves o superficiales, quiero remarcar que la finalidad del presente trabajo es ubicar el debate en términos que no sean paralizantes para los profesores -como ocurre muchas veces, cuando las ciencias de la educación y la psicología educacional nos dicen qué piensan de nuestras prácticas- sino promover la discusión y la acción innovadora sobre estos temas.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13192</guid>
<dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La enseñanza de la Historia supone la comprensión de dos conceptos básicos para que la disciplina sea inteligible: el tiempo y el espacio. Pero desde hace ya un lapso que podríamos estimar prolongado, la posibilidad de que los adolescentes entiendan estas categorías ha sido objetada desde la Psicología Educacional. Abrumados por las dudas acerca de lo que deben hacer en el aula, conscientes de las falencias de la Historia escolar, los profesores -en general- toman como válida la impugnación y se baten en retirada.&#13;
El propósito de las siguientes páginas es reflexionar sobre la consideración de estos conceptos, teniendo en cuenta diferentes aproximaciones para abordar el problema. Si bien los desarrollos de estas diversas perspectivas pueden resultar en algunos casos demasiado extensos y en otros demasiado breves o superficiales, quiero remarcar que la finalidad del presente trabajo es ubicar el debate en términos que no sean paralizantes para los profesores -como ocurre muchas veces, cuando las ciencias de la educación y la psicología educacional nos dicen qué piensan de nuestras prácticas- sino promover la discusión y la acción innovadora sobre estos temas.</dc:description>
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<title>La Ley Federal de Educación como elemento de regulación de la realidad socioeducacional en la Argentina: Sus orientaciones hacia la privatización, provincialización y retiro del Gobierno Nacional del financiamiento del sistema de educación pública</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13199</link>
<description>Articulo
Serie Pedagógica; no. 2
El desarrollo de la educación en la Argentina, en las últimas décadas, puede ser caracterizado por la agudización de tres problemáticas básicas: el estilo de expansión cuantFcualitativa que llevó a la conformación de un sistema polarizado y segmentado en la distribución de la escolaridad; una estructura educativa que pasó por un proceso de desarticulación vertical y de diversificación dispersa en cada nivel, y el pasaje de un sistema centralizado uniformizante a una descentralización anárquica, por el retiro de la acción del gobierno nacional, transferencias impuestas a las provincias, sin recursos financieros adicionales y sin una redefinición clara de los nuevos roles de las diversas instancias de gobierno: el nacional, el provincial y los municipios.&#13;
Frente a la realidad existente y a las propuestas educativas predominantes, es de interés analizar la Ley Federal de Educación N- 24.195 como indicador de la direccionalidad de las políticas educativas que sustenta el gobierno actual y como herramienta para la configuración del sistema educativo. A estos fines: se describe el contexto político-ideológico en el que se sanciona la ley para dar un marco de interpretación a los contenidos de su articulado; se puntualiza el proceso de sanción que tuvo la ley dado que siguió un trámite particular, complejo y negociado y, finalmente, se analizan sus principales disposiciones y los probables efectos de este tipo particular de política educativa sobre la realidad educacional del país.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1995 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El desarrollo de la educación en la Argentina, en las últimas décadas, puede ser caracterizado por la agudización de tres problemáticas básicas: el estilo de expansión cuantFcualitativa que llevó a la conformación de un sistema polarizado y segmentado en la distribución de la escolaridad; una estructura educativa que pasó por un proceso de desarticulación vertical y de diversificación dispersa en cada nivel, y el pasaje de un sistema centralizado uniformizante a una descentralización anárquica, por el retiro de la acción del gobierno nacional, transferencias impuestas a las provincias, sin recursos financieros adicionales y sin una redefinición clara de los nuevos roles de las diversas instancias de gobierno: el nacional, el provincial y los municipios.&#13;
Frente a la realidad existente y a las propuestas educativas predominantes, es de interés analizar la Ley Federal de Educación N- 24.195 como indicador de la direccionalidad de las políticas educativas que sustenta el gobierno actual y como herramienta para la configuración del sistema educativo. A estos fines: se describe el contexto político-ideológico en el que se sanciona la ley para dar un marco de interpretación a los contenidos de su articulado; se puntualiza el proceso de sanción que tuvo la ley dado que siguió un trámite particular, complejo y negociado y, finalmente, se analizan sus principales disposiciones y los probables efectos de este tipo particular de política educativa sobre la realidad educacional del país.</dc:description>
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