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<title>Número 04</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/815</link>
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<pubDate>Mon, 02 Nov 2026 15:58:28 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-11-02T15:58:28Z</dc:date>
<item>
<title>Alp | Año 4 | Número 4</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/51670</link>
<description>Edicion de revista
Alp; no. 4
Olvidar o asumir el pasado - Los españoles y la memoria | &lt;b&gt;Antoine Fraile&lt;/b&gt;&#13;
Sangama, una novela por (re)descubrir | &lt;b&gt;Catherine Heymann&lt;/b&gt;&#13;
La estrategia de la duplicidad en "Miss Dorothy Phillips, mi esposa"de Horacio Quiroga | &lt;b&gt;Myriam Lefort&lt;/b&gt;&#13;
La variación en &lt;i&gt;El Pájaro Dunga&lt;/i&gt;, de Humberto Díaz-Casanueva | &lt;b&gt;Evelyne Minard&lt;/b&gt;&#13;
Ficciones posmodernas - Norma y utopía en La bestia de las diagonales de Néstor Ponce (Argentina) | &lt;b&gt;Maryse Renaud&lt;/b&gt;&#13;
Las representaciones de la alteridad en &lt;i&gt;El Victorial&lt;/i&gt; de Gutierre Díaz de Games | &lt;b&gt;Gloria B. Chicote&lt;/b&gt;&#13;
El fin de lo otro y la disolución del fantástico en un relato de Marcelo Cohen | &lt;b&gt;Miguel Dalmaroni&lt;/b&gt;&#13;
Las aguafuertes africanas de Roberto Arlt: reescritura, tensiones y divergencias | &lt;b&gt;Laura Juárez&lt;/b&gt;&#13;
&lt;i&gt;Juvenilia&lt;/i&gt; de Miguel Cañé: historia de un escritor fracasado | &lt;b&gt;Sergio Pastormerlo&lt;/b&gt;&#13;
Elogio saeriano de la razón caprichosa: &lt;i&gt;El río sin orillas&lt;/i&gt; | &lt;b&gt;Margarita Merbilhaá&lt;/b&gt;
</description>
<pubDate>Thu, 01 Mar 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/51670</guid>
<dc:date>2001-03-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Olvidar o asumir el pasado - Los españoles y la memoria | &lt;b&gt;Antoine Fraile&lt;/b&gt;&#13;
Sangama, una novela por (re)descubrir | &lt;b&gt;Catherine Heymann&lt;/b&gt;&#13;
La estrategia de la duplicidad en "Miss Dorothy Phillips, mi esposa"de Horacio Quiroga | &lt;b&gt;Myriam Lefort&lt;/b&gt;&#13;
La variación en &lt;i&gt;El Pájaro Dunga&lt;/i&gt;, de Humberto Díaz-Casanueva | &lt;b&gt;Evelyne Minard&lt;/b&gt;&#13;
Ficciones posmodernas - Norma y utopía en La bestia de las diagonales de Néstor Ponce (Argentina) | &lt;b&gt;Maryse Renaud&lt;/b&gt;&#13;
Las representaciones de la alteridad en &lt;i&gt;El Victorial&lt;/i&gt; de Gutierre Díaz de Games | &lt;b&gt;Gloria B. Chicote&lt;/b&gt;&#13;
El fin de lo otro y la disolución del fantástico en un relato de Marcelo Cohen | &lt;b&gt;Miguel Dalmaroni&lt;/b&gt;&#13;
Las aguafuertes africanas de Roberto Arlt: reescritura, tensiones y divergencias | &lt;b&gt;Laura Juárez&lt;/b&gt;&#13;
&lt;i&gt;Juvenilia&lt;/i&gt; de Miguel Cañé: historia de un escritor fracasado | &lt;b&gt;Sergio Pastormerlo&lt;/b&gt;&#13;
Elogio saeriano de la razón caprichosa: &lt;i&gt;El río sin orillas&lt;/i&gt; | &lt;b&gt;Margarita Merbilhaá&lt;/b&gt;</dc:description>
</item>
<item>
<title>&lt;i&gt;Juvenilia&lt;/i&gt; de Miguel Cané: historia de un escritor fracasado</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14007</link>
<description>Articulo
Alp; no. 4
No es verosímil afirmar (al menos, sin acompañar la afirmación con demasiadas aclaraciones) que Cané fue un escritor fracasado. Fue, más bien, todo lo contrario: un escritor prestigioso en su época al que la historia literaria le reservaría el lugar seguro de un clásico menor. Aun menos verosímil es afirmar que &lt;i&gt;Juvenilia&lt;/i&gt; fue un libro fracasado. Es bien sabido que tuvo su éxito de estima y que se vendió, por lo demás, bastante bien, que fue imitado y que ingresó tempranamente en el catálogo persistente de las lecturas del colegio secundario. Pero en &lt;i&gt;Juvenilia&lt;/i&gt; (y a partir de &lt;i&gt;Juvenilia&lt;/i&gt;) puede leerse, sin embargo, la historia de un fracaso literario, y esta historia no es menos evidente que aquellos éxitos de Cané y su libro. El fracaso habla aquí sobre el comienzo de una transformación en las relaciones entre literatura y clase dominante. Más específicamente, este fracaso habla de las nuevas tensiones y discordancias que aparecen alrededor de 1880 entre las condiciones del escritor y las condiciones del patricio y del alto funcionario estatal.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14007</guid>
<dc:date>2001-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>No es verosímil afirmar (al menos, sin acompañar la afirmación con demasiadas aclaraciones) que Cané fue un escritor fracasado. Fue, más bien, todo lo contrario: un escritor prestigioso en su época al que la historia literaria le reservaría el lugar seguro de un clásico menor. Aun menos verosímil es afirmar que &lt;i&gt;Juvenilia&lt;/i&gt; fue un libro fracasado. Es bien sabido que tuvo su éxito de estima y que se vendió, por lo demás, bastante bien, que fue imitado y que ingresó tempranamente en el catálogo persistente de las lecturas del colegio secundario. Pero en &lt;i&gt;Juvenilia&lt;/i&gt; (y a partir de &lt;i&gt;Juvenilia&lt;/i&gt;) puede leerse, sin embargo, la historia de un fracaso literario, y esta historia no es menos evidente que aquellos éxitos de Cané y su libro. El fracaso habla aquí sobre el comienzo de una transformación en las relaciones entre literatura y clase dominante. Más específicamente, este fracaso habla de las nuevas tensiones y discordancias que aparecen alrededor de 1880 entre las condiciones del escritor y las condiciones del patricio y del alto funcionario estatal.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Ficciones posmodernas: Norma y utopía en La bestia de las diagonales de Néstor Ponce</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14003</link>
<description>Articulo
Alp; no. 4
Como se sabe, Néstor Ponce enseña literatura en la Universidad de Angers desde hace varios años y trabaja como asesor en las Editions du Temps. Es igualmente autor de numerosos artículos sobre la literatura latinoamericana y la cultura en general, así como de varios libros de ensayos. Pero aquí lo que va a retener nuestra atención no serán sus actividades críticas ni su labor de poeta (publicó en 1981 un poemario titulado &lt;i&gt;Sur&lt;/i&gt;), sino su quehacer novelístico, y más precisamente su segunda novela, &lt;i&gt;La bestia de las diagonales&lt;/i&gt;. Finalista del Premio Planeta 1998, este texto de corte policíaco se sitúa, por muchos conceptos, dentro de la línea de la novela anterior &lt;i&gt;El intérprete&lt;/i&gt;, resurgiendo en él personajes y ambientes truculentos vinculados a la historia argentina del fin del siglo 19, a la par que interrogaciones ideológicas y metaficcionales a las cuales no podrá permanecer ajeno el lector, pieza determinante en este lúdico manejo de los signos y códigos, que bien parece constituir, en última instancia, el objetivo por excelencia de la novela.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2001-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>Como se sabe, Néstor Ponce enseña literatura en la Universidad de Angers desde hace varios años y trabaja como asesor en las Editions du Temps. Es igualmente autor de numerosos artículos sobre la literatura latinoamericana y la cultura en general, así como de varios libros de ensayos. Pero aquí lo que va a retener nuestra atención no serán sus actividades críticas ni su labor de poeta (publicó en 1981 un poemario titulado &lt;i&gt;Sur&lt;/i&gt;), sino su quehacer novelístico, y más precisamente su segunda novela, &lt;i&gt;La bestia de las diagonales&lt;/i&gt;. Finalista del Premio Planeta 1998, este texto de corte policíaco se sitúa, por muchos conceptos, dentro de la línea de la novela anterior &lt;i&gt;El intérprete&lt;/i&gt;, resurgiendo en él personajes y ambientes truculentos vinculados a la historia argentina del fin del siglo 19, a la par que interrogaciones ideológicas y metaficcionales a las cuales no podrá permanecer ajeno el lector, pieza determinante en este lúdico manejo de los signos y códigos, que bien parece constituir, en última instancia, el objetivo por excelencia de la novela.</dc:description>
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<item>
<title>La variación en &lt;i&gt;El Pájaro Dunga&lt;/i&gt; de Humberto Díaz-Casanueva</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14002</link>
<description>Articulo
Alp; no. 4
&lt;i&gt;El pájaro Dunga&lt;/i&gt; fue escrito después de un viaje del poeta en Tanzania en 1981. Lo inspiró una estatuilla que le regalaron al poeta durante su estancia. El texto nos cuenta la experiencia de un pájaro, semi-hombre, semi-bestia, que en su vuelo por el cielo, contempla la miseria y el abandono del hombre en la tierra, antes de sacrificarse para obsequiarle con el renacimiento y la esperanza. De su muerte ha de surgir un hombre nuevo, tema muy nietscheano que ya había tratado el autor en &lt;i&gt;El blasfemo coronado&lt;/i&gt;, en 1942. Nueva versión, por tanto, de un tema recurrente en esta obra, el del poeta-mensajero-visionario, retomado de los mitos antiguos, el de Prometeo o de Empédocles.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>&lt;i&gt;El pájaro Dunga&lt;/i&gt; fue escrito después de un viaje del poeta en Tanzania en 1981. Lo inspiró una estatuilla que le regalaron al poeta durante su estancia. El texto nos cuenta la experiencia de un pájaro, semi-hombre, semi-bestia, que en su vuelo por el cielo, contempla la miseria y el abandono del hombre en la tierra, antes de sacrificarse para obsequiarle con el renacimiento y la esperanza. De su muerte ha de surgir un hombre nuevo, tema muy nietscheano que ya había tratado el autor en &lt;i&gt;El blasfemo coronado&lt;/i&gt;, en 1942. Nueva versión, por tanto, de un tema recurrente en esta obra, el del poeta-mensajero-visionario, retomado de los mitos antiguos, el de Prometeo o de Empédocles.</dc:description>
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<item>
<title>Olvidar o asumir el pasado: Los españoles y la memoria</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/13999</link>
<description>Articulo
Alp; no. 4
En 1999, el gobierno español y el Congreso de los Diputados se negaron a condenar el « Levantamiento Nacional » de 1936. Esta toma de posición provocó en España numerosas reacciones de amplios sectores de la opinión. La publicación, el 26-6-1999, por &lt;i&gt;El País&lt;/i&gt; de un artículo del novelista Javier Marías, abrió en las columnas de este diario un amplio debate sobre la oportunidad para los españoles de olvidar o de asumir el pasado inmediato. Desde aquella fecha, otros tres intelectuales han venido publicando artículos, ampliando así la reflexión. Pero lo me pareció sumamente interesante es que para prolongar este tema, El País abrió un debate en un foro de discusión de la edición por Internet del diario. Hasta mediados de abril 2000, fecha del cierre de este foro he seguido los debates con mucha atención y he podido registrar 119 contribuciones, representando algo más de 80 páginas de opiniones sobre el tema. El trabajo que presento en las líneas que siguen es el resultado del análisis de las opiniones emitidas, pero al tratarse de la explotación de un material recogido por Internet, es decir algo que me parece bastante nuevo, me parece importante empezar por esbozar unas cuantas reflexiones en cuanto a la validez que pueda tener este material para un historiador. Me parece también interesante aludir a los métodos de trabajo elegidos y a los resultados globales antes de pasar al tema de fondo.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>En 1999, el gobierno español y el Congreso de los Diputados se negaron a condenar el « Levantamiento Nacional » de 1936. Esta toma de posición provocó en España numerosas reacciones de amplios sectores de la opinión. La publicación, el 26-6-1999, por &lt;i&gt;El País&lt;/i&gt; de un artículo del novelista Javier Marías, abrió en las columnas de este diario un amplio debate sobre la oportunidad para los españoles de olvidar o de asumir el pasado inmediato. Desde aquella fecha, otros tres intelectuales han venido publicando artículos, ampliando así la reflexión. Pero lo me pareció sumamente interesante es que para prolongar este tema, El País abrió un debate en un foro de discusión de la edición por Internet del diario. Hasta mediados de abril 2000, fecha del cierre de este foro he seguido los debates con mucha atención y he podido registrar 119 contribuciones, representando algo más de 80 páginas de opiniones sobre el tema. El trabajo que presento en las líneas que siguen es el resultado del análisis de las opiniones emitidas, pero al tratarse de la explotación de un material recogido por Internet, es decir algo que me parece bastante nuevo, me parece importante empezar por esbozar unas cuantas reflexiones en cuanto a la validez que pueda tener este material para un historiador. Me parece también interesante aludir a los métodos de trabajo elegidos y a los resultados globales antes de pasar al tema de fondo.</dc:description>
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<item>
<title>&lt;i&gt;Sangama&lt;/i&gt;, una novela por (re)descubrir</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14000</link>
<description>Articulo
Alp; no. 4
Publicada en 1942 en el marco de la celebración del IV Centenario del Descubrimiento del río Amazonas, &lt;i&gt;Sangama&lt;/i&gt;, voluminosa novela de Arturo D. Hernández, integró definitivamente el Oriente peruano en el panorama literario. Tal parecía ser la intención de su creador al ponerle como subtítulo "novela de la selva amazónica" y al escribir en la introducción a la primera edición: &lt;i&gt;Sangama&lt;/i&gt; no es una novela de ambiente selvático. Es la novela de la selva misma. Quien así decía tenía la indiscutible ventaja de ser un excelente conocedor del medio por haber nacido y vivido en él.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Publicada en 1942 en el marco de la celebración del IV Centenario del Descubrimiento del río Amazonas, &lt;i&gt;Sangama&lt;/i&gt;, voluminosa novela de Arturo D. Hernández, integró definitivamente el Oriente peruano en el panorama literario. Tal parecía ser la intención de su creador al ponerle como subtítulo "novela de la selva amazónica" y al escribir en la introducción a la primera edición: &lt;i&gt;Sangama&lt;/i&gt; no es una novela de ambiente selvático. Es la novela de la selva misma. Quien así decía tenía la indiscutible ventaja de ser un excelente conocedor del medio por haber nacido y vivido en él.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Las representaciones de la alteridad en &lt;i&gt;El Victorial&lt;/i&gt; de Gutierre Díaz de Games</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14004</link>
<description>Articulo
Alp; no. 4
Entre diversas funciones que podemos atribuir a la literatura y a la historia, considero en este estudio la posibilidad de entenderlas como discursos de control que a partir de determinados procedimientos formales convierten al otro en objeto, ya sea de conocimiento, ya sea de representación. Desde esta perspectiva el sujeto de la enunciación se presenta a sí mismo como poseedor pleno de las facultades que le permiten entender los órdenes político y social, mientras que a su vez está autorizado a aprehender racionalmente al otro, que por otra parte es considerado incapaz de autoconocerse, hasta el punto de negársele, en el caso de los portadores de culturas tradicionales, la posibilidad de autorrepresentación.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Entre diversas funciones que podemos atribuir a la literatura y a la historia, considero en este estudio la posibilidad de entenderlas como discursos de control que a partir de determinados procedimientos formales convierten al otro en objeto, ya sea de conocimiento, ya sea de representación. Desde esta perspectiva el sujeto de la enunciación se presenta a sí mismo como poseedor pleno de las facultades que le permiten entender los órdenes político y social, mientras que a su vez está autorizado a aprehender racionalmente al otro, que por otra parte es considerado incapaz de autoconocerse, hasta el punto de negársele, en el caso de los portadores de culturas tradicionales, la posibilidad de autorrepresentación.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Elogio saeriano de la razón caprichosa: &lt;i&gt;El río sin orillas&lt;/i&gt;</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14008</link>
<description>Articulo
Alp; no. 4
El siguiente trabajo tiene su origen en una serie de encuentros fortuitos: la lectura simultánea de las &lt;i&gt;Notas sobre literatura&lt;/i&gt; de Theodor Adorno, de &lt;i&gt;El río sin orillas&lt;/i&gt; de Juan José Saer, y de una intervención pública de éste último, en la que mencionaba la concepción del ensayo planteada por Adorno en su artículo "El ensayo como forma". Dicha mención por parte de Saer nos convenció de la pertinencia de una lectura de su "Tratado imaginario" en clave adorniana. Se trata, además, de un libro cuyo género no respondía a las preocupaciones formales de Saer respecto de su escritura, por lo que implicaba cierta resistencia en él. Intentaremos demostrar que Saer no hace más que repetir, casi como si se tratara de una obstinación, la forma de su escritura literaria, y el programa que ella implica.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El siguiente trabajo tiene su origen en una serie de encuentros fortuitos: la lectura simultánea de las &lt;i&gt;Notas sobre literatura&lt;/i&gt; de Theodor Adorno, de &lt;i&gt;El río sin orillas&lt;/i&gt; de Juan José Saer, y de una intervención pública de éste último, en la que mencionaba la concepción del ensayo planteada por Adorno en su artículo "El ensayo como forma". Dicha mención por parte de Saer nos convenció de la pertinencia de una lectura de su "Tratado imaginario" en clave adorniana. Se trata, además, de un libro cuyo género no respondía a las preocupaciones formales de Saer respecto de su escritura, por lo que implicaba cierta resistencia en él. Intentaremos demostrar que Saer no hace más que repetir, casi como si se tratara de una obstinación, la forma de su escritura literaria, y el programa que ella implica.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Las aguafuertes africanas de Roberto Arlt: reescritura, tensiones y divergencias</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14006</link>
<description>Articulo
Alp; no. 4
En la década del treinta se abre un nuevo período para la literatura de Roberto Arlt. Así, puede considerarse el año 1932 como el punto clave del cambio pues no sólo constituye el momento en el que Arlt cierra el ciclo novelístico -&lt;i&gt;El amor brujo&lt;/i&gt; (1932) es su última novela publicada- sino que ese mismo año es también el de su ingreso a la producción dramática por impulso de Leónidas Barletta. A partir de allí y hasta 1942 el escritor se orienta de lleno al teatro, a la cuentística y sigue colaborando en el diario &lt;i&gt;El Mundo&lt;/i&gt; con las aguafuertes que desde 1928 se publican diariamente. Por otra parte, y si bien se mantienen algunas constantes, en esta etapa sus obras se modifican y aparecen nuevos modos de representación que se distancian de los que, desde los años veinte y con «Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires» (1920), &lt;i&gt;El juguete rabioso&lt;/i&gt; (1926) y &lt;i&gt;Los siete locos-Los Lanzallamas&lt;/i&gt; (1929-1931) se venían ensayando; lo fantástico, el relato de viajes y aventuras, son algunos de esos modos. Si avanzamos en este sentido, puede pensarse, además, que en esta segunda etapa extendida entre 1932 y 1942, los textos arltianos redefinen, se proponen jerarquizar su proyecto creador, y ponen en juego dispositivos destinados a acercarlos a posiciones prestigiosas y mecanismos tendientes a lograr un lugar más prestigioso en el campo literario de los años treinta. En este marco, el presente trabajo se centra fundamentalmente en las aguafuertes sobre Marruecos. En 1935, Arlt es enviado como cronista por el diario &lt;i&gt;El Mundo&lt;/i&gt; a España y África. Desde ese momento y hasta la publicación de &lt;i&gt;El criador de gorilas&lt;/i&gt; en 1941, escribe más o menos en forma simultánea narraciones ficcionales, crónicas y una obra de teatro (&lt;i&gt;África&lt;/i&gt;, 1938) inspirados en el ámbito africano. En algunos casos sucede además que las diferentes obras se imbrican y relacionan entre sí, pues el escritor efectúa con un mismo material el pasaje de un género a otro.
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>En la década del treinta se abre un nuevo período para la literatura de Roberto Arlt. Así, puede considerarse el año 1932 como el punto clave del cambio pues no sólo constituye el momento en el que Arlt cierra el ciclo novelístico -&lt;i&gt;El amor brujo&lt;/i&gt; (1932) es su última novela publicada- sino que ese mismo año es también el de su ingreso a la producción dramática por impulso de Leónidas Barletta. A partir de allí y hasta 1942 el escritor se orienta de lleno al teatro, a la cuentística y sigue colaborando en el diario &lt;i&gt;El Mundo&lt;/i&gt; con las aguafuertes que desde 1928 se publican diariamente. Por otra parte, y si bien se mantienen algunas constantes, en esta etapa sus obras se modifican y aparecen nuevos modos de representación que se distancian de los que, desde los años veinte y con «Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires» (1920), &lt;i&gt;El juguete rabioso&lt;/i&gt; (1926) y &lt;i&gt;Los siete locos-Los Lanzallamas&lt;/i&gt; (1929-1931) se venían ensayando; lo fantástico, el relato de viajes y aventuras, son algunos de esos modos. Si avanzamos en este sentido, puede pensarse, además, que en esta segunda etapa extendida entre 1932 y 1942, los textos arltianos redefinen, se proponen jerarquizar su proyecto creador, y ponen en juego dispositivos destinados a acercarlos a posiciones prestigiosas y mecanismos tendientes a lograr un lugar más prestigioso en el campo literario de los años treinta. En este marco, el presente trabajo se centra fundamentalmente en las aguafuertes sobre Marruecos. En 1935, Arlt es enviado como cronista por el diario &lt;i&gt;El Mundo&lt;/i&gt; a España y África. Desde ese momento y hasta la publicación de &lt;i&gt;El criador de gorilas&lt;/i&gt; en 1941, escribe más o menos en forma simultánea narraciones ficcionales, crónicas y una obra de teatro (&lt;i&gt;África&lt;/i&gt;, 1938) inspirados en el ámbito africano. En algunos casos sucede además que las diferentes obras se imbrican y relacionan entre sí, pues el escritor efectúa con un mismo material el pasaje de un género a otro.</dc:description>
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<item>
<title>La estrategia de la duplicidad en "Miss Dorothy Phillips, mi esposa" de Horacio Quiroga</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14001</link>
<description>Articulo
Alp; no. 4
En la labor de los críticos en torno a la literatura de Horacio Quiroga se dedica especial atención a un conjunto de relatos comúnmente colocados bajo el marbete de los "cuentos misioneros" y numerosas veces se dejó constancia de las estrechas correspondencias que unen las propias experiencias o empresas del autor en aquel marco salvaje con el material anecdótico incluido en sus ficciones. Ahora bien, cabe recalcar que esa relación primordial en Quiroga entre la vida personal y la creación también posee su vertiente urbana. Así notaremos que fue durante su larga estancia (1916-1931) en la ciudad de Buenos Aires y en Vicente López, cuando en las salas oscuras, se dejó seducir por el cinematógrafo, una seducción vivida que pronto se convirtió en fascinación inspiradora. Forzoso es recordar aquí su prolija y apasionada actividad periodística sobre el cine mudo en varias revistas de Buenos Aires entre 1919 y 19271. En ese contexto, no nos extraña el que tal esfera de interés, tanto estético y técnico como emotivo, se trasladara a su vez al universo de sus ficciones en cuatro cuentos, cuyas fechas de publicación encuadran además las de las series de artículos críticos: "Miss Dorothy Phillips, mi esposa" (&lt;i&gt;La novela del día&lt;/i&gt;, n°12, 14/02/1919), "El puritano" (&lt;i&gt;La Nación&lt;/i&gt;, 11/07/1921), "El espectro" (&lt;i&gt;El Hogar&lt;/i&gt;, n° 615, 07/1926) y "El vampiro" (&lt;i&gt;La Nación&lt;/i&gt;, 11/09/1927).
</description>
<pubDate>Mon, 01 Jan 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2001-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>En la labor de los críticos en torno a la literatura de Horacio Quiroga se dedica especial atención a un conjunto de relatos comúnmente colocados bajo el marbete de los "cuentos misioneros" y numerosas veces se dejó constancia de las estrechas correspondencias que unen las propias experiencias o empresas del autor en aquel marco salvaje con el material anecdótico incluido en sus ficciones. Ahora bien, cabe recalcar que esa relación primordial en Quiroga entre la vida personal y la creación también posee su vertiente urbana. Así notaremos que fue durante su larga estancia (1916-1931) en la ciudad de Buenos Aires y en Vicente López, cuando en las salas oscuras, se dejó seducir por el cinematógrafo, una seducción vivida que pronto se convirtió en fascinación inspiradora. Forzoso es recordar aquí su prolija y apasionada actividad periodística sobre el cine mudo en varias revistas de Buenos Aires entre 1919 y 19271. En ese contexto, no nos extraña el que tal esfera de interés, tanto estético y técnico como emotivo, se trasladara a su vez al universo de sus ficciones en cuatro cuentos, cuyas fechas de publicación encuadran además las de las series de artículos críticos: "Miss Dorothy Phillips, mi esposa" (&lt;i&gt;La novela del día&lt;/i&gt;, n°12, 14/02/1919), "El puritano" (&lt;i&gt;La Nación&lt;/i&gt;, 11/07/1921), "El espectro" (&lt;i&gt;El Hogar&lt;/i&gt;, n° 615, 07/1926) y "El vampiro" (&lt;i&gt;La Nación&lt;/i&gt;, 11/09/1927).</dc:description>
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<title>El fin de lo otro y la disolución del fantástico en un relato de Marcelo Cohen</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14005</link>
<description>Articulo
Alp; no. 4
Proponemos en este trabajo una aproximación a algunos de los principales rasgos de la narrativa de Cohen, mediante el análisis de un relato; como se verá, suponemos que algunas de las conclusiones que ese análisis permite anotar pueden utilizarse a su vez como puntos de partida para una lectura más abarcadora de sus textos.
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<pubDate>Mon, 01 Jan 2001 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Proponemos en este trabajo una aproximación a algunos de los principales rasgos de la narrativa de Cohen, mediante el análisis de un relato; como se verá, suponemos que algunas de las conclusiones que ese análisis permite anotar pueden utilizarse a su vez como puntos de partida para una lectura más abarcadora de sus textos.</dc:description>
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