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<title>Número 27 | Letras</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/884</link>
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<pubDate>Sat, 24 Oct 2026 03:13:03 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-10-24T03:13:03Z</dc:date>
<item>
<title>Humanidades | Tomo XXVII | Letras</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/138841</link>
<description>Edicion de revista
Humanidades; no. 27
La enseñanza de la historia de las religiones | &lt;b&gt;Pascual Guaglianone&lt;/b&gt;&#13;
&lt;i&gt;Sección Letras&lt;/i&gt;&#13;
Un manuscrito afortunado | &lt;b&gt;Rafael Alberto Arrieta&lt;/b&gt;&#13;
El Lazarillo de Tormes | &lt;b&gt;Arturo Marasso&lt;/b&gt;&#13;
El ritmismo dantesco y la conciencia moderna | &lt;b&gt;Leopoldo Longhi de Bracaglia&lt;/b&gt;&#13;
La vida interior y la literatura | &lt;b&gt;Carmelo M. Bonet&lt;/b&gt;&#13;
Los comienzos de la novela histórica | &lt;b&gt;Amado Alonso&lt;/b&gt;&#13;
Cervantes y el entremés | &lt;b&gt;Arturo Vázquez Cey&lt;/b&gt;&#13;
La influencia de “Merope” de Alfieri en “Argia” de Varela | &lt;b&gt;Alzina R. Borzoni de Giacosa&lt;/b&gt;&#13;
Poesía alejandrina. La naturaleza y el amor en Teócrito | &lt;b&gt;María Elena Bergero&lt;/b&gt;&#13;
Contribución a la crítica manriqueña | &lt;b&gt;Nejama Lapidus&lt;/b&gt;&#13;
La mujer en la obra de Racine | &lt;b&gt;Elsa Tabernig&lt;/b&gt;&#13;
Literatura turca contemporánea | &lt;b&gt;Jorge G. Blanco Villalta&lt;/b&gt;&#13;
Joaquín V. González | &lt;b&gt;Ataúlfo Pérez Aznar&lt;/b&gt;&#13;
Al margen del folklore | &lt;b&gt;Augusto Raúl Cortázar&lt;/b&gt;&#13;
&lt;i&gt;Sección Idiomas vivos&lt;/i&gt;&#13;
L’abbé Rousselot et la phonétique expérimentale | &lt;b&gt;Elisa Esther Bordato&lt;/b&gt;&#13;
La prononciation de l’e muet expliquée par des causes historiques | &lt;b&gt;Susana Menasse de Padlog&lt;/b&gt;&#13;
Evolution de la grammaire française. Etat actuel de la question | &lt;b&gt;Trinidad Berenice Lynch&lt;/b&gt;&#13;
&lt;i&gt;Noticias de la Facultad&lt;/i&gt;&#13;
Vigésimoquinto aniversario de la fundación de la Facultad de Ciencias de la Educación&#13;
Memoria correspondiente a 1938&#13;
Notas necrológicas&#13;
&lt;i&gt;Páginas permanentes&lt;/i&gt;&#13;
Autoridades de la Universidad&#13;
Autoridades de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación&#13;
Publicaciones de la Facultad
Material digitalizado en SEDICI gracias a la colaboración del Ateneo Popular "Alejandro Korn".
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>1939-01-01T00:00:00Z</dc:date>
<dc:description>La enseñanza de la historia de las religiones | &lt;b&gt;Pascual Guaglianone&lt;/b&gt;&#13;
&lt;i&gt;Sección Letras&lt;/i&gt;&#13;
Un manuscrito afortunado | &lt;b&gt;Rafael Alberto Arrieta&lt;/b&gt;&#13;
El Lazarillo de Tormes | &lt;b&gt;Arturo Marasso&lt;/b&gt;&#13;
El ritmismo dantesco y la conciencia moderna | &lt;b&gt;Leopoldo Longhi de Bracaglia&lt;/b&gt;&#13;
La vida interior y la literatura | &lt;b&gt;Carmelo M. Bonet&lt;/b&gt;&#13;
Los comienzos de la novela histórica | &lt;b&gt;Amado Alonso&lt;/b&gt;&#13;
Cervantes y el entremés | &lt;b&gt;Arturo Vázquez Cey&lt;/b&gt;&#13;
La influencia de “Merope” de Alfieri en “Argia” de Varela | &lt;b&gt;Alzina R. Borzoni de Giacosa&lt;/b&gt;&#13;
Poesía alejandrina. La naturaleza y el amor en Teócrito | &lt;b&gt;María Elena Bergero&lt;/b&gt;&#13;
Contribución a la crítica manriqueña | &lt;b&gt;Nejama Lapidus&lt;/b&gt;&#13;
La mujer en la obra de Racine | &lt;b&gt;Elsa Tabernig&lt;/b&gt;&#13;
Literatura turca contemporánea | &lt;b&gt;Jorge G. Blanco Villalta&lt;/b&gt;&#13;
Joaquín V. González | &lt;b&gt;Ataúlfo Pérez Aznar&lt;/b&gt;&#13;
Al margen del folklore | &lt;b&gt;Augusto Raúl Cortázar&lt;/b&gt;&#13;
&lt;i&gt;Sección Idiomas vivos&lt;/i&gt;&#13;
L’abbé Rousselot et la phonétique expérimentale | &lt;b&gt;Elisa Esther Bordato&lt;/b&gt;&#13;
La prononciation de l’e muet expliquée par des causes historiques | &lt;b&gt;Susana Menasse de Padlog&lt;/b&gt;&#13;
Evolution de la grammaire française. Etat actuel de la question | &lt;b&gt;Trinidad Berenice Lynch&lt;/b&gt;&#13;
&lt;i&gt;Noticias de la Facultad&lt;/i&gt;&#13;
Vigésimoquinto aniversario de la fundación de la Facultad de Ciencias de la Educación&#13;
Memoria correspondiente a 1938&#13;
Notas necrológicas&#13;
&lt;i&gt;Páginas permanentes&lt;/i&gt;&#13;
Autoridades de la Universidad&#13;
Autoridades de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación&#13;
Publicaciones de la Facultad</dc:description>
</item>
<item>
<title>Don Leopoldo Lugones: Notas necrológicas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/138840</link>
<description>Contribucion a revista
Humanidades; no. 27
El 18 de febrero de 1938 falleció el eximio poeta don Leopoldo Lugones que dió tanto lustre e impulso a las letras argentinas. Fué profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación, en la que dictó en 1915 y 1916 un curso de Estética seguido por extraordinaria cantidad de alumnos y oyentes. A pesar de su breve actuación en ella, nuestra Facultad conservó siempre grato recuerdo de su talentoso profesor y estamos reuniendo las notas taquigráficas tomadas de sus conferencias por varios de sus alumnos a fin de ver si es posible ofrecerlas en un volumen que contenga lo esencial de sus ideas sobre estética.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El 18 de febrero de 1938 falleció el eximio poeta don Leopoldo Lugones que dió tanto lustre e impulso a las letras argentinas. Fué profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación, en la que dictó en 1915 y 1916 un curso de Estética seguido por extraordinaria cantidad de alumnos y oyentes. A pesar de su breve actuación en ella, nuestra Facultad conservó siempre grato recuerdo de su talentoso profesor y estamos reuniendo las notas taquigráficas tomadas de sus conferencias por varios de sus alumnos a fin de ver si es posible ofrecerlas en un volumen que contenga lo esencial de sus ideas sobre estética.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Doctor Roberto Lehmann-Nitsche: Notas necrológicas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/138839</link>
<description>Contribucion a revista
Humanidades; no. 27
El 9 de abril de 1938 falleció en Alemania, su país, donde se hallaba desde su jubilación, el doctor Roberto Lehmann-Nitsche, que fué sabio investigador y catedrático de Antropología en el Museo de La Plata, en cuya enseñanza prestó singulares servicios a nuestra Facultad. Si bien al conocerse su fallecimiento el Decano hizo en el seno del Consejo Académico el elogio del extinto, destacando la importancia de su obra científica y los servicios prestados a nuestras enseñanzas, lamentamos que la Facultad no pudiera estar representada en el acto del sepelio de los restos del ilustre profesor para tributarle el debido homenaje. Por esta razón recordaremos que, a raíz de su jubilación y con motivo de su partida para Europa, el 3 de mayo de 1930, las autoridades, colegas y compañeros de trabajo en el Instituto del Museo de La Plata organizaron en su honor un lucido acto académico de despedida, con el que se cerró brillantemente su actuación en esta Universidad. Representó a la Facultad de Humanidades en dicho acto el profesor doctor Alfredo D. Calcagno, quien se refirió en su discurso a la personalidad del profesor Lehmann-Nitsche y analizó su obra científica.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El 9 de abril de 1938 falleció en Alemania, su país, donde se hallaba desde su jubilación, el doctor Roberto Lehmann-Nitsche, que fué sabio investigador y catedrático de Antropología en el Museo de La Plata, en cuya enseñanza prestó singulares servicios a nuestra Facultad. Si bien al conocerse su fallecimiento el Decano hizo en el seno del Consejo Académico el elogio del extinto, destacando la importancia de su obra científica y los servicios prestados a nuestras enseñanzas, lamentamos que la Facultad no pudiera estar representada en el acto del sepelio de los restos del ilustre profesor para tributarle el debido homenaje. Por esta razón recordaremos que, a raíz de su jubilación y con motivo de su partida para Europa, el 3 de mayo de 1930, las autoridades, colegas y compañeros de trabajo en el Instituto del Museo de La Plata organizaron en su honor un lucido acto académico de despedida, con el que se cerró brillantemente su actuación en esta Universidad. Representó a la Facultad de Humanidades en dicho acto el profesor doctor Alfredo D. Calcagno, quien se refirió en su discurso a la personalidad del profesor Lehmann-Nitsche y analizó su obra científica.</dc:description>
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<item>
<title>Profesor Rodolfo Senet: Notas necrológicas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/138765</link>
<description>Contribucion a revista
Humanidades; no. 27
Una nueva y enorme pérdida experimentó la docencia universitaria argentina con la muerte del profesor Rodolfo Senet, psicólogo de renombre en los círculos americanos y extranjeros, fallecido en Buenos Aires el 15 de octubre de 1938. Fué don Rodolfo Senet un laborioso investigador y brillante expositor y su obra queda señalando uno de los momentos más fecundos del pensamiento argentino en materia psicológica.&#13;
Amigo y colaborador de Mercante, el profesor Senet formó parte del cuerpo de profesores con que se inauguró la Sección de Pedagogía en 1906. Desempeñó las cátedras de Antropología pedagógica y de Psicología anormal hasta su jubilación en 1921. Su fe científica, su talento de expositor y su saber hicieron de él un catedrático de excepción que dejó nutridas enseñanzas y orientaciones bien definidas. Pero su labor se prolongó en esferas más vastas habiendo dejado en obras de texto para la enseñanza media otro aporte valioso a la educación pública.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Una nueva y enorme pérdida experimentó la docencia universitaria argentina con la muerte del profesor Rodolfo Senet, psicólogo de renombre en los círculos americanos y extranjeros, fallecido en Buenos Aires el 15 de octubre de 1938. Fué don Rodolfo Senet un laborioso investigador y brillante expositor y su obra queda señalando uno de los momentos más fecundos del pensamiento argentino en materia psicológica.&#13;
Amigo y colaborador de Mercante, el profesor Senet formó parte del cuerpo de profesores con que se inauguró la Sección de Pedagogía en 1906. Desempeñó las cátedras de Antropología pedagógica y de Psicología anormal hasta su jubilación en 1921. Su fe científica, su talento de expositor y su saber hicieron de él un catedrático de excepción que dejó nutridas enseñanzas y orientaciones bien definidas. Pero su labor se prolongó en esferas más vastas habiendo dejado en obras de texto para la enseñanza media otro aporte valioso a la educación pública.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Doctor J. Alfredo Ferreira: Notas necrológicas</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/138763</link>
<description>Contribucion a revista
Humanidades; no. 27
El 21 de mayo de 1938 falleció en Buenos Aires, a los 75 años de edad, el doctor J. Alfredo Ferreira, antiguo profesor de esta Facultad y una de las figuras más destacadas del movimiento pedagógico y filosófico de nuestro país. En la primitiva Sección de Pedagogía dictó brillantemente la cátedra de Ciencia de la Educación en 1910 y 1911, y, al erigirse aquélla en Facultad, tuvo a su cargo la cátedra de Etica, desde 1915, prolongando su actuación en esta Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, de la que fué Vice-decano, hasta su jubilación en 1922. El 31 de agosto de 1934, la Universidad, en reconocimiento de sus méritos y servicios le confirió el diploma de “Miembro Honorario”.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>El 21 de mayo de 1938 falleció en Buenos Aires, a los 75 años de edad, el doctor J. Alfredo Ferreira, antiguo profesor de esta Facultad y una de las figuras más destacadas del movimiento pedagógico y filosófico de nuestro país. En la primitiva Sección de Pedagogía dictó brillantemente la cátedra de Ciencia de la Educación en 1910 y 1911, y, al erigirse aquélla en Facultad, tuvo a su cargo la cátedra de Etica, desde 1915, prolongando su actuación en esta Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, de la que fué Vice-decano, hasta su jubilación en 1922. El 31 de agosto de 1934, la Universidad, en reconocimiento de sus méritos y servicios le confirió el diploma de “Miembro Honorario”.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Memoria correspondiente a 1938</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/138761</link>
<description>Contribucion a revista
Humanidades; no. 27
Tengo el agrado de dirigirme al señor Presidente para informarlo acerca de las labores cumplidas en esta Facultad durante el año académico de 1938. Ha sido un año de gran actividad en las tareas docentes y en las del gobierno y administración. Además de los trabajos de los cursos teóricos, de los seminarios y cursos prácticos, la incorporación de cuatro cátedras nuevas, la elección de nuevos consejeros, la conmemoración del cincuentenario de la muerte de Sarmiento, la reorganización del archivo de Secretaría y fichero de alumnos, la intensificación de nuestra obra de extensión cultural, y tantos otros asuntos, han exigido del H. Consejo Académico, de los profesores, empleados y estudiantes, una labor intensa, realizada con amor y dedicación, en una acción solidaria con el Decano que subscribe.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Tengo el agrado de dirigirme al señor Presidente para informarlo acerca de las labores cumplidas en esta Facultad durante el año académico de 1938. Ha sido un año de gran actividad en las tareas docentes y en las del gobierno y administración. Además de los trabajos de los cursos teóricos, de los seminarios y cursos prácticos, la incorporación de cuatro cátedras nuevas, la elección de nuevos consejeros, la conmemoración del cincuentenario de la muerte de Sarmiento, la reorganización del archivo de Secretaría y fichero de alumnos, la intensificación de nuestra obra de extensión cultural, y tantos otros asuntos, han exigido del H. Consejo Académico, de los profesores, empleados y estudiantes, una labor intensa, realizada con amor y dedicación, en una acción solidaria con el Decano que subscribe.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Vigésimoquinto aniversario de la fundación de la Facultad de Ciencias de la Educación</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/138759</link>
<description>Contribucion a revista
Humanidades; no. 27
Con motivo de cumplirse este año el veinticinco aniversario de la fundación de la primitiva Facultad de Ciencias de la Educación, el Consejo Académico, a iniciativa fundada del Decano, resolvió realizar un acto conmemorativo encomendando al Decano su organización. Dicho acto se verificó en nuestra aula mayor el 16 de septiembre de 1939, con extraordinaria asistencia de autoridades universitarias, profesores, graduados y alumnos de la Facultad y calificada representación de la sociedad platense.&#13;
Poy su parte, el Centro de Estudiantes de Humanidades, adhirió unánimemente a la conmemoración y preparó varios actos para celebrar el significativo aniversario, clausurando los festejos con un banquete, efectuado el 17 de septiembre, al que asistieron numerosos profesores, egresados y estudiantes de la Universidad. Ofreció la demostración, con hermosos conceptos, el estudiante señor Alberto Martín Sosa. Habló luego el Decano, y la alumna señorita Delia Nieves Praderio dijo, a su vez, palabras muy sentidas de homenaje a la Facultad. En esa oportunidad se cantó, por primera vez, el “Himno de los Estudiantes de Humanidades", letra y música del alumno señor Raúl Osegueda.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Con motivo de cumplirse este año el veinticinco aniversario de la fundación de la primitiva Facultad de Ciencias de la Educación, el Consejo Académico, a iniciativa fundada del Decano, resolvió realizar un acto conmemorativo encomendando al Decano su organización. Dicho acto se verificó en nuestra aula mayor el 16 de septiembre de 1939, con extraordinaria asistencia de autoridades universitarias, profesores, graduados y alumnos de la Facultad y calificada representación de la sociedad platense.&#13;
Poy su parte, el Centro de Estudiantes de Humanidades, adhirió unánimemente a la conmemoración y preparó varios actos para celebrar el significativo aniversario, clausurando los festejos con un banquete, efectuado el 17 de septiembre, al que asistieron numerosos profesores, egresados y estudiantes de la Universidad. Ofreció la demostración, con hermosos conceptos, el estudiante señor Alberto Martín Sosa. Habló luego el Decano, y la alumna señorita Delia Nieves Praderio dijo, a su vez, palabras muy sentidas de homenaje a la Facultad. En esa oportunidad se cantó, por primera vez, el “Himno de los Estudiantes de Humanidades", letra y música del alumno señor Raúl Osegueda.</dc:description>
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<item>
<title>Evolution de la grammaire française: Etat actuel de la question, - La classification grammaticale officielle. - Est-ce qu’il convient d’y introduire des modifications? - Discussion des methodes</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14827</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
Depuis longtemps, de nombreux auteurs ont étudié la grammaire mais en la considérant de manières bien différentes. Quelques uns pensent qu’on doit accorder plus d’importance à l’étude des formes, tandis que d’autres conseillent d’approfondir l’étude des fonctions. En réalité tout le monde parle et se sert de la langue d’une manière inconsciente, mais il y a de grandes différences entre la langue d’une personne cultivée et celle du peuple. Il est vrai que si nous fréquentons un milieu où l’on parle correctement, nous finirons en parlant de la même manière. Ce sera donc par imitation inconsciente, par instinct que nous choisirons les expressions correctes.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Depuis longtemps, de nombreux auteurs ont étudié la grammaire mais en la considérant de manières bien différentes. Quelques uns pensent qu’on doit accorder plus d’importance à l’étude des formes, tandis que d’autres conseillent d’approfondir l’étude des fonctions. En réalité tout le monde parle et se sert de la langue d’une manière inconsciente, mais il y a de grandes différences entre la langue d’une personne cultivée et celle du peuple. Il est vrai que si nous fréquentons un milieu où l’on parle correctement, nous finirons en parlant de la même manière. Ce sera donc par imitation inconsciente, par instinct que nous choisirons les expressions correctes.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Los comienzos de la novela histórica</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14816</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
La novela histórica tuvo un cultivo abundante en el pre- rromanticismo inglés: Thomas Chatterton con su Battle of Hastings, Horacio Walpole con su famosísimo Castle of Otranto, Ann Radcliffe con sus Mysteries of Udolpho, Joseph Strutt con su Queenhoo Hall, que Walter Scott acabó y publico a principios del siglo XIX, y una legion de escritores que buscaban en “the Gothic romance” libre expresión a su ansia de misterio, de lejanía, de sensaciones de horror y de exacerbaciones de la fantasía. También Francia y Alemania tenían novelas históricas antes del romanticismo. En Alemania, antes del modelo scottiano, ya los nombres de Ludwig Tieck, de Achim von Arnim, de Joseph von Eichendorff, eran bien conocidos como reconstructores y noveladores del pasado, y el terreno, en general, estaba excelentemente preparado por el movimiento his- tórico-literario encabezado por los hermanos Schlegel.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>La novela histórica tuvo un cultivo abundante en el pre- rromanticismo inglés: Thomas Chatterton con su Battle of Hastings, Horacio Walpole con su famosísimo Castle of Otranto, Ann Radcliffe con sus Mysteries of Udolpho, Joseph Strutt con su Queenhoo Hall, que Walter Scott acabó y publico a principios del siglo XIX, y una legion de escritores que buscaban en “the Gothic romance” libre expresión a su ansia de misterio, de lejanía, de sensaciones de horror y de exacerbaciones de la fantasía. También Francia y Alemania tenían novelas históricas antes del romanticismo. En Alemania, antes del modelo scottiano, ya los nombres de Ludwig Tieck, de Achim von Arnim, de Joseph von Eichendorff, eran bien conocidos como reconstructores y noveladores del pasado, y el terreno, en general, estaba excelentemente preparado por el movimiento his- tórico-literario encabezado por los hermanos Schlegel.</dc:description>
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<item>
<title>Literatura turca contemporánea</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14822</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
Los pueblos turcos en su patria del Asia Central, antes de su penetración en el mundo islámico, poseían una literatura oral, sencilla, vigorosa como la naturaleza en que se inspiraba, dulce y bella como el amor puro de esa raza viril; entusiasta, sonora cuando cantaba los altos hechos de armas de sus guerreros. Siempre encontró eco en el corazón del pueblo y de los reyes y jefes que vivían en contacto con aquél, ya que así lo imponían las migraciones, las guerras. Rimadas por el viento, el correr de las aguas, o el entrevero de la batalla y las cargas de caballería, o el chirriar de los ejes de miles de carretas en movimiento hacia tierras mejores, nacieron las primitivas poesías turcas que inspiraban también la blancura e inclemencia del invierno, la primavera y el maravilloso despertar de la naturaleza y el amor.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Los pueblos turcos en su patria del Asia Central, antes de su penetración en el mundo islámico, poseían una literatura oral, sencilla, vigorosa como la naturaleza en que se inspiraba, dulce y bella como el amor puro de esa raza viril; entusiasta, sonora cuando cantaba los altos hechos de armas de sus guerreros. Siempre encontró eco en el corazón del pueblo y de los reyes y jefes que vivían en contacto con aquél, ya que así lo imponían las migraciones, las guerras. Rimadas por el viento, el correr de las aguas, o el entrevero de la batalla y las cargas de caballería, o el chirriar de los ejes de miles de carretas en movimiento hacia tierras mejores, nacieron las primitivas poesías turcas que inspiraban también la blancura e inclemencia del invierno, la primavera y el maravilloso despertar de la naturaleza y el amor.</dc:description>
</item>
<item>
<title>La prononciation de l'e muet expliquée par des causes historiques</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14826</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
Parmi les nombreuses difficultés qui peuvent se présenter à l’étudiant espagnol dans l’apprentissage de la langue française, la plus grande est assurément la prononciation de l’e muet.&#13;
L’e muet est la voyelle neutre par excellence. C’est la voyelle qui vient le plus naturellement à la bouche d’un français. Quand un élève hésite en récitant sa leçon ou quand une personne, dans la conversation, ne trouve pas ses mots et émet un son d’attente, c’est l’e muet qui se présente.&#13;
Dans l’articulation de cette voyelle il y a deux résonances réunies d’une voyelle antérieure non labiale et d’une voyelle postérieure labiale, de telle sorte qu’elle répond à la juxtaposition de deux notes : o ouvert + e moyen.
</description>
<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Parmi les nombreuses difficultés qui peuvent se présenter à l’étudiant espagnol dans l’apprentissage de la langue française, la plus grande est assurément la prononciation de l’e muet.&#13;
L’e muet est la voyelle neutre par excellence. C’est la voyelle qui vient le plus naturellement à la bouche d’un français. Quand un élève hésite en récitant sa leçon ou quand une personne, dans la conversation, ne trouve pas ses mots et émet un son d’attente, c’est l’e muet qui se présente.&#13;
Dans l’articulation de cette voyelle il y a deux résonances réunies d’une voyelle antérieure non labiale et d’une voyelle postérieure labiale, de telle sorte qu’elle répond à la juxtaposition de deux notes : o ouvert + e moyen.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Joaquín V. González</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14823</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
Nació entre los peñascos, frente a las cimas nevadas, sobre las ruinas y las tumbas de los pueblos antiguos que conservan el secreto del alma primitiva de América. En la quietud de la piedra y del cielo, allí donde el Ande se aviene a la tierra, y en la cercanía del muro derruido de la antigua fortaleza calchaquí, recibió Joaquín V. González el bautismo de luz de las estrellas, que lo marcaron desde el signo de los peces con la predestinación ineludible del espíritu. En El Huaco, la antigua estancia familiar tendida en los valles de La Rioja, construida sobre “planicies cubiertas de verdura, donde la flauta rústica de Teócrito congrega los rebaños al caer la tarde”, transcurrió su infancia solitaria y reflexiva. Todavía agitaba las quebradas el tumulto de las montoneras batiéndose en derrota. Él lo recuerda en las páginas evocadoras de Mis montañas con voz estremecida.
Conferencia leída por la estación radiotelefónica LR 11, de la Universidad Nacional de La Plata, el día 31 de octubre de 1939 al clausurar el ciclo de transmisiones correspondiente a dicho año.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Nació entre los peñascos, frente a las cimas nevadas, sobre las ruinas y las tumbas de los pueblos antiguos que conservan el secreto del alma primitiva de América. En la quietud de la piedra y del cielo, allí donde el Ande se aviene a la tierra, y en la cercanía del muro derruido de la antigua fortaleza calchaquí, recibió Joaquín V. González el bautismo de luz de las estrellas, que lo marcaron desde el signo de los peces con la predestinación ineludible del espíritu. En El Huaco, la antigua estancia familiar tendida en los valles de La Rioja, construida sobre “planicies cubiertas de verdura, donde la flauta rústica de Teócrito congrega los rebaños al caer la tarde”, transcurrió su infancia solitaria y reflexiva. Todavía agitaba las quebradas el tumulto de las montoneras batiéndose en derrota. Él lo recuerda en las páginas evocadoras de Mis montañas con voz estremecida.</dc:description>
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<title>La mujer en la obra de Racine</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14821</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
En un arranque de entusiasmo y admiración, Anatole France exclama: “¡Oh dulce y gran Racine, el mejor, el más querido de los poetas! Sólo tú has puesto en escena verdaderas mujeres. ¿Qué son las mujeres de Sófocles y de Shakespeare junto a las que tú has animado? Muñecas. Sólo las tuyas tienen sentidos y ese calor íntimo que llamamos alma. Sólo las tuyas aman y desean; las otras hablan". Racine es un hábil pintor del corazón femenino. En sus tragedias los hombres palidecen junto a las brillantes heroínas. La mayoría de sus obras lleva por título un nombre de mujer y las demás bien podrían llevarlo. Agripina en Britannicus, Roxana en Bajazet, Monima en Mitliridate no son menos admirables que Andrómaca, Ifigenia, Berenice, Fedra, Esther y Atalía. Son mujeres movidas por la pasión, desgarradas por la Jucha de sus encontrados sentimientos. Ellas constituyen el resorte de sus tragedias, cautivan el jnterés del lector y del espectador, hablan a su corazón y despiertan su compasión.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>En un arranque de entusiasmo y admiración, Anatole France exclama: “¡Oh dulce y gran Racine, el mejor, el más querido de los poetas! Sólo tú has puesto en escena verdaderas mujeres. ¿Qué son las mujeres de Sófocles y de Shakespeare junto a las que tú has animado? Muñecas. Sólo las tuyas tienen sentidos y ese calor íntimo que llamamos alma. Sólo las tuyas aman y desean; las otras hablan". Racine es un hábil pintor del corazón femenino. En sus tragedias los hombres palidecen junto a las brillantes heroínas. La mayoría de sus obras lleva por título un nombre de mujer y las demás bien podrían llevarlo. Agripina en Britannicus, Roxana en Bajazet, Monima en Mitliridate no son menos admirables que Andrómaca, Ifigenia, Berenice, Fedra, Esther y Atalía. Son mujeres movidas por la pasión, desgarradas por la Jucha de sus encontrados sentimientos. Ellas constituyen el resorte de sus tragedias, cautivan el jnterés del lector y del espectador, hablan a su corazón y despiertan su compasión.</dc:description>
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<item>
<title>L'abbé Rousselot et la phonetique experimentale</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14825</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
Un jour de décembre de l’année 1922, on voyait arriver au Collège de France, afin d’inaugurer le cours de Phonétique expérimentale, un vieux prêtre, dont le masque aurait pu rappeler celui de Voltaire, s’il était possible d’imaginer sous de sévères vêtements ecclésiastiques cet ennemi de l’Eglise que fut le “patriarche de Ferney”. Les yeux où brillait le feu d’une intelligence pénétrante ; la bouche spirituelle, si nerveusement serrée en général, que l’on apercevait à peine les lèvres déjà trop fines, et cette maigreur qui accusait fortement la charpente osseuse, auraient sans doute imposé l’idée de cette ressemblance. Mais le regard, “à la fois pénétrant et bon” d’après l’expression de M. Pernot, qui l’a bien connu ayant été son élève d’abord, son collaborateur ensuite, le sourire, doux et bienveillant, contrastaient trop fortement avec celui de François-Marie Arouet, pour que l’esprit n’écartât immédiatement le souvenir de l’auteur de Candide, l’homme à l’expression inquiétante toujours, souvent sarcastique, parfois même cruelle.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Un jour de décembre de l’année 1922, on voyait arriver au Collège de France, afin d’inaugurer le cours de Phonétique expérimentale, un vieux prêtre, dont le masque aurait pu rappeler celui de Voltaire, s’il était possible d’imaginer sous de sévères vêtements ecclésiastiques cet ennemi de l’Eglise que fut le “patriarche de Ferney”. Les yeux où brillait le feu d’une intelligence pénétrante ; la bouche spirituelle, si nerveusement serrée en général, que l’on apercevait à peine les lèvres déjà trop fines, et cette maigreur qui accusait fortement la charpente osseuse, auraient sans doute imposé l’idée de cette ressemblance. Mais le regard, “à la fois pénétrant et bon” d’après l’expression de M. Pernot, qui l’a bien connu ayant été son élève d’abord, son collaborateur ensuite, le sourire, doux et bienveillant, contrastaient trop fortement avec celui de François-Marie Arouet, pour que l’esprit n’écartât immédiatement le souvenir de l’auteur de Candide, l’homme à l’expression inquiétante toujours, souvent sarcastique, parfois même cruelle.</dc:description>
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<item>
<title>Al margen del folklore</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14824</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
Aunque no demos al Folklore la temeraria amplitud de los que han hecho de él la ciencia del “anthropos” en su más lato sentido, ya lo mantengamos como rama de la Sociología, ya lo asimilemos a la Etnografía o hagamos predominar, como se acostumbra con error, sólo sus sectores literarios o musicales, siempre nos encontraremos ante un vastísimo dominio. La ciencia tiene allí un amplio campo donde explayarse, y los que se inquietan por las inquietudes del espíritu hallan en el Folklore un nutrido caudal de tesoros. Una de las joyitas que lo constituyen, al parecer la más humilde, ha llamado nuestra atención. Trataremos de mostrar cómo, en su insignificancia aparente, pueden descubrirse auténticos quilates.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Aunque no demos al Folklore la temeraria amplitud de los que han hecho de él la ciencia del “anthropos” en su más lato sentido, ya lo mantengamos como rama de la Sociología, ya lo asimilemos a la Etnografía o hagamos predominar, como se acostumbra con error, sólo sus sectores literarios o musicales, siempre nos encontraremos ante un vastísimo dominio. La ciencia tiene allí un amplio campo donde explayarse, y los que se inquietan por las inquietudes del espíritu hallan en el Folklore un nutrido caudal de tesoros. Una de las joyitas que lo constituyen, al parecer la más humilde, ha llamado nuestra atención. Trataremos de mostrar cómo, en su insignificancia aparente, pueden descubrirse auténticos quilates.</dc:description>
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<item>
<title>La vida interior y la literatura</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14815</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
La observación de la vida interior, la introspección, es deporte fundamental para quien desee hacer algo de cierta consistencia en materia literaria. Observar el mundo externo es andar medio camino. Observar el mundo interno es andar el otro medio. Hay, pues, que aprender a conjugar desde temprano el nuevo verbo “adentrarse”. Al hablar de vida interior nos referimos a la vida afectiva iluminada por la conciencia, no a los estados neutros del espíritu a que aludimos más adelante.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<item>
<title>Poesía alejandrina: La naturaleza y el amor en Teócrito</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14819</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
Sumario: &#13;
I. El arte como expresión de la vida griega. El individualismo en el arte. La sociedad helenística. El realismo. —II. La helenización del Oriente. Egipto y Alejandría. Las ciencias y el arte bajo los reyes. Alejandría y Pérgamo. —III. La Biblioteca. El Museo. El individualismo en la poesía alejandrina. El sentimiento del amor. Teócrito y Calimaco. —IV. Las traducciones de José A. Conde e Ignacio Montes de Oca. La prosa y el verso en la traducción de los antiguos. Traducciones francesas de los idilios de Teócrito. —V. El idilio y la égloga. La poesía bucólica, Sus caracteres en Teócrito. La naturaleza y el amor. —VI. Escenario de los idilios. Fidelidad de los cuadros. El realismo. El observador de la naturaleza y el artista. Teócrito y Virgilio. —VII. El amor. Sus gradaciones. Los idilios II, XI, X, III, I. —VIII. Variedad de asuntos y matices en la obra de Teócrito.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Sumario: &#13;
I. El arte como expresión de la vida griega. El individualismo en el arte. La sociedad helenística. El realismo. —II. La helenización del Oriente. Egipto y Alejandría. Las ciencias y el arte bajo los reyes. Alejandría y Pérgamo. —III. La Biblioteca. El Museo. El individualismo en la poesía alejandrina. El sentimiento del amor. Teócrito y Calimaco. —IV. Las traducciones de José A. Conde e Ignacio Montes de Oca. La prosa y el verso en la traducción de los antiguos. Traducciones francesas de los idilios de Teócrito. —V. El idilio y la égloga. La poesía bucólica, Sus caracteres en Teócrito. La naturaleza y el amor. —VI. Escenario de los idilios. Fidelidad de los cuadros. El realismo. El observador de la naturaleza y el artista. Teócrito y Virgilio. —VII. El amor. Sus gradaciones. Los idilios II, XI, X, III, I. —VIII. Variedad de asuntos y matices en la obra de Teócrito.</dc:description>
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<item>
<title>Contribución a la crítica manriqueña</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14820</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
Doble es la existencia del hombre. Por un lado, vive lo que es; por el otro, lo que quisiera ser. Nunca la distancia entre el ser y el querer ser ha sido tan grande como en la Edad Media. El ser está en el vivir cotidiano, en el desnudo y caótico infierno dantesco de la realidad. Consignado en las crónicas y documentos oficiales nos habla de la envidia, soberbia y codicia desenfrenada del clero y de la nobleza en tajante oposición con la lastimosa miseria del pueblo, de sangrientas luchas de partidos, de la plaga crónica de la guerra. Nos habla de un pueblo dominado por el terror religioso, en proporción del horror a los sufrimientos y penas del infierno, de una humanidad que viborea, se arrastra por una tierra lúgubre, que espera, para en breve, el término de sus días. Y nos dice también de un presentir de lucha de clases, expresado por los motivos de la crítica moral.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Doble es la existencia del hombre. Por un lado, vive lo que es; por el otro, lo que quisiera ser. Nunca la distancia entre el ser y el querer ser ha sido tan grande como en la Edad Media. El ser está en el vivir cotidiano, en el desnudo y caótico infierno dantesco de la realidad. Consignado en las crónicas y documentos oficiales nos habla de la envidia, soberbia y codicia desenfrenada del clero y de la nobleza en tajante oposición con la lastimosa miseria del pueblo, de sangrientas luchas de partidos, de la plaga crónica de la guerra. Nos habla de un pueblo dominado por el terror religioso, en proporción del horror a los sufrimientos y penas del infierno, de una humanidad que viborea, se arrastra por una tierra lúgubre, que espera, para en breve, el término de sus días. Y nos dice también de un presentir de lucha de clases, expresado por los motivos de la crítica moral.</dc:description>
</item>
<item>
<title>Cervantes y el entremés</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14817</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27
Mundo de personajes ligeros, no poco de burla y su otro tanto de observación agudísima, muchas Veces complacida con lo más amargo o libertino, el entremés. Seres de aire ambulan allí. Nadie los toque. La mano salga quizá castigada en la aventura. Alguno de tales títeres se complace en pinchar, al modo de erizo que se defiende; otro os mostrará que eso que en sus pestañas se os antojó gota de glicerina es lágrima, y llorada de verdad. Cosa liviana, pero cierta la regocijada fabulilla. Su consistencia, más allá de lo veraz de la pintura costumbrista o la consumación documentada del rasgo psíquico de determinado individuo —el vejete Carrizales, muy celoso, o aquel Trampagos. tan llorador como olvidadizo de la daifa que hace poco se le murió— arraiga en una estimación total, unitaria de la naturaleza humana. Traduce el arte que la anima una tipología de caracteres esenciales, que reducidos a su esquema más sutil, se nos presentan en escorzo de burla, entre circunstancias mezquinas. El hombre visto a la luz de un relámpago de ridículo: he ahí la medula de esas menudas ficciones, donde Cervantes talló con diestra gubia cierto Chanfalla y algún Solorzano, títeres imperecederos.
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>Mundo de personajes ligeros, no poco de burla y su otro tanto de observación agudísima, muchas Veces complacida con lo más amargo o libertino, el entremés. Seres de aire ambulan allí. Nadie los toque. La mano salga quizá castigada en la aventura. Alguno de tales títeres se complace en pinchar, al modo de erizo que se defiende; otro os mostrará que eso que en sus pestañas se os antojó gota de glicerina es lágrima, y llorada de verdad. Cosa liviana, pero cierta la regocijada fabulilla. Su consistencia, más allá de lo veraz de la pintura costumbrista o la consumación documentada del rasgo psíquico de determinado individuo —el vejete Carrizales, muy celoso, o aquel Trampagos. tan llorador como olvidadizo de la daifa que hace poco se le murió— arraiga en una estimación total, unitaria de la naturaleza humana. Traduce el arte que la anima una tipología de caracteres esenciales, que reducidos a su esquema más sutil, se nos presentan en escorzo de burla, entre circunstancias mezquinas. El hombre visto a la luz de un relámpago de ridículo: he ahí la medula de esas menudas ficciones, donde Cervantes talló con diestra gubia cierto Chanfalla y algún Solorzano, títeres imperecederos.</dc:description>
</item>
<item>
<title>La influencia de &lt;i&gt;Merope&lt;/i&gt; de Alfieri en &lt;i&gt;Argia&lt;/i&gt; de Varela</title>
<link>http://sedici.unlp.edu.ar:80/handle/10915/14818</link>
<description>Articulo
Humanidades; no. 27; https://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/3018
En una noche del mes ele noviembre de 1782, fué representada por primera vez, en Roma, la tragedia Antigone del conde Victor Alfieri, obra que atrajo al más aristocrático auditorio, no sólo por la nobleza de su autor, sino por la gran notoriedad que había adquirido gracias a sus resonantes triunfos literarios y a la aureola de fantásticos viajes y alocadas aventuras amorosas que rodeaba triunfalmente su nombre. Cuarenta y dos años más tarde, un joven poeta argentino que acababa de calzar el coturno de Melpomene, atraído por aquella obra, la imita, en parte, en una tragedia rica en bellezas dramáticas: Juan Cruz Varela, en Argia, No era esta obra, que resurgía antiguos personajes del arte griego, la primera muestra del ingenio de este escritor. Un año antes se había iniciado en el arte escénico con Dido, dramatización del canto cuarto de la Eneida de Virgilio, alejada totalmente del arte lapidario de Alfieri y de su estilo seco y vigoroso.
Este trabajo forma parte de la tesis Víctor Alfieri y el teatro clásico argentino, presentada en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de La Plata, para optar al título de Doctor en Letras (ver "Documentos relacionados").
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<pubDate>Sun, 01 Jan 1939 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:description>En una noche del mes ele noviembre de 1782, fué representada por primera vez, en Roma, la tragedia Antigone del conde Victor Alfieri, obra que atrajo al más aristocrático auditorio, no sólo por la nobleza de su autor, sino por la gran notoriedad que había adquirido gracias a sus resonantes triunfos literarios y a la aureola de fantásticos viajes y alocadas aventuras amorosas que rodeaba triunfalmente su nombre. Cuarenta y dos años más tarde, un joven poeta argentino que acababa de calzar el coturno de Melpomene, atraído por aquella obra, la imita, en parte, en una tragedia rica en bellezas dramáticas: Juan Cruz Varela, en Argia, No era esta obra, que resurgía antiguos personajes del arte griego, la primera muestra del ingenio de este escritor. Un año antes se había iniciado en el arte escénico con Dido, dramatización del canto cuarto de la Eneida de Virgilio, alejada totalmente del arte lapidario de Alfieri y de su estilo seco y vigoroso.</dc:description>
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