Transcurridos dos años desde su legalización, el juego online muestra consecuencias sociales semejantes a las que se presentan en países con larga tradición en apuestas legales como España, Inglaterra o Australia (Etuk et al.,2022). El problema que domina las agendas público/mediáticas es el uso compulsivo de las plataformas por parte de los jóvenes y, lógicamente, es abordado desde la perspectiva de la salud mental.
Dirigentes políticos, periodistas, psicólogos y educadores expresaron su preocupación vinculada a la adicción que generan las dinámicas de las apuestas, sumada a la dependencia de los dispositivos móviles. Básicamente, el discurso dominante en torno a los jóvenes y las apuestas radica en la “ludopatía digital” como problema concreto.
En paralelo, dentro del mundo del deporte, las sospechas de deportistas sobornados y partidos amañados se ubican en primer lugar entre los efectos nocivos de la irrupción de las apuestas, con casos ya confirmados en el fútbol argentino.
Sin embargo, en esta primera aproximación al universo de las apuestas deportivas que forma parte del trabajo que venimos realizando desde el Programa de Estudios Sociales sobre el Deporte de la Universidad Nacional de San Martín, nos centraremos en los sentidos y valores que los sujetos le dan a su práctica vinculada a las apuestas, a través de entrevistas en profundidad realizadas a jóvenes varones de entre 13 y 21 años de todo el país.
Para ello, problematizamos tres ideas-núcleo: 1) Las apuestas deportivas son un elemento de sociabilidad entre los varones jóvenes y son representadas por ellos principalmente como una forma lúdica de “estar juntos” y divertirse, que al mismo tiempo puede otorgarles un ingreso de dinero; 2) Las apuestas deportivas median y transforman la manera en que los jóvenes vivencian y observan un espectáculo deportivo; 3) Existe un imaginario extendido de que la búsqueda y el análisis de información deportiva son garantía de éxito en las apuestas, a la vez que ganar funciona como una recompensa y auto-gratificación a “saber de deportes” y como una forma de obtener reputación entre pares.