La ganadería bovina fue desplazada de la estructura productiva tradicional en el orden territorial, debiendo buscar destinos alternativos para su desarrollo. Por sus características ambientales el noreste argentino (NEA) es una de las regiones de
mayor potencial para mejorar sus bajos niveles de producción, y por lo tanto ante esta situación la ganadería tiene que responder al desafío de aumentar la producción con menos superficie y la única manera de lograrlo es mejorando la eficiencia productiva(Frey et al., 2008).
Existen antecedentes de deficiencia de macro y microminerales en la región, cursando algunas con manifestaciones semiológicas en tanto que otras son subclínicas y requieren diagnóstico de laboratorio.
La incidencia de carencias minerales en el NEA surge de un trabajo realizado por el servicio de análisis clínicos de la facultad de ciencias veterinarias de la Universidad Nacional del Noreste (UNNE), del año 1992. Los datos fueron extraídos de los protocolos analíticos del citado servicio, entre marzo de 1977 y mayo de 1992, totalizando 13700 muestras.
Se observó que las principales carencias en el NEA son de P; Cu y Na.
Con este antecedente se presenta a continuación una revisión de estas tres carencias y de sus posibles consecuencias en la ganadería productora de carne. Conocer las deficiencias de minerales en donde producimos es muy importante ya que nos permitirá hacer una correcta suplementación mineral mejorando así la productividad y el rendimiento económico del rodeo.