A fines del Antiguo Régimen se advierte un dinamismo en las economías regionales incentivado, entre otros factores, por las políticas borbónicas y la reactivación minera altoperuana. La crisis de la monarquía y la violencia instalada de modo durable en América traen consigo la desarticulación de espacial idades económicas y políticas consolidadas durante el período borbónico y la estructuración de nuevas espacialidades en función de la coyuntura. Sin embargo, la coyuntura de conflicto al extenderse en el tiempo en toda América en relación a los procesos de la formación de los nuevos países americanos, consolidó estructuras coyunturales y revitalizó algunas propias del Antiguo Régimen.