Esa fue la idea original, hablar de ética y humanismo o ética y Antropología, pero en realidad cuando, muy desordenadamente me puse a preparar esta presentación, -yo no estoy entrenado para hacer conferencias, estoy preparado para dar clases y, las clases siempre nos dan más tiempo- pensé: ¿qué es lo que me llamó la atención cuando entré al Museo? Una de las cosas que más despertó mi interés era que siempre las propuestas teóricas venían enlatadas del exterior. No había teóricos en el país, no había cuestiones teóricas que se debatieran, siempre estábamos como aplicando lo que otros desarrollaban y nos pasábamos la mitad de la cursada discutiendo autores, escuelas, tradiciones y de alguna manera terminábamos eligiendo alguna. Mi elección fue el estructuralismo.