Los primeros estudios del honor abrieron una nueva agenda de problemas no considerados, como la posibilidad de analizar valores que rigen la dinámica social, la diferencia entre los sexos, en la división del trabajo y el honor en una sociedad estamental. La vigencia del honor en sociedades democráticas ha adquirido en las últimas décadas una perspectiva distinta a los estudios tradicionales, los nuevos estudios concilian la vigencia del honor en sociedades democráticas donde el honor no se hereda sino que se adquiere; es decir, se pasa del honor estatus al honor virtud.
[Extraído del texto a modo de resumen]