Recién en 1885, la Patagonia fue conquistada al indio, época a partir de la cual se abrió a la civilización, proyectándose varias corrientes de penetración humana.
Monótona meseta arbustiva, estaba interrumpida por algunos oasis fluviales, aptos para la instalación, al igual que los valles cordilleranos y las costas del océano. Estas tres zonas constituyeron las más adecuadas para la fijación de la población, que podía dedicarse al cultivo, a la cría del ganado o a las actividades marítimas.
Sólo 23.847 indios al sur del Río Negro y 153 pobladores, en su mayoría galeses, en la colonia del Chubut eran los datos que proporcionaba el primer censo nacional de 1869. Cuarto siglo después, el censo de 1895 arrojaba cifras precisas sobre su desenvolvimiento. Si la población total del país alcanzaba a 3.956 .000 habitantes, Patagonia, que constituía casi un tercio de su superficie, tenía menos de la centésima parte 'de ellos. Hacia 1914 los aumentos de cada uno de sus territorios traducían uno de los movimientos demográficos más interesantes.