En el contexto urbano argentino, las villas y asentamientos informales se han impuesto como un nuevo "tipo" urbano. Sus habitantes luchan no sólo por el acceso a la ciudad sino también por el “derecho” a la misma. Sin embargo, para llevar adelante procesos de organización social que defiendan este derecho urbano, es necesario que una comunidad se reconozca como tal y, a tal efecto, adquieren relevancia la identidad y el patrimonio cultural debido a su capacidad de disparar procesos de apropiación espacial.
En paralelo, el uso del concepto de patrimonio cultural en nuevos contextos ha derivado en una reconceptualización que incluye aspectos sociales, políticos y económicos en su conjunto, destacando la valorización de la diversidad cultural y la participación comunitaria.
En este marco, se busca analizar las posibilidades de patrimonialización cultural en villas y asentamientos, entendiendo al mismo como una búsqueda de la identidad cultural que contribuya a la cohesión social y a una mejora de su calidad de vida, como camino hacia el derecho a la ciudad.