La inflamación gingival y la hiperplasia, que se observa frecuentemente en el periodo puberal, ciclo menstrual y embarazo obedecen al incremento de hormonas sexuales femeninas en circulación. La gingivitis aumenta en gravedad durante el embarazo, a partir del segundo mes de gestación, alcanzando el máximo en el octavo. El incremento aparece en la zona de primeros molares y dientes anteriores, con aumento de movilidad y profundidad de bolsa. La inflamación aparece en el segundo mes coincidente con el incremento de estrógenos y progesterona y se agrava en el octavo, al aumentar el nivel en sangre de dichas hormonas.