No podríamos referirnos a las ciencias biológicas en el período de cincuenta años que finaliza en 1930, sin señalar previamente cuál era la situación existente en el país anterior a 1880, porque, precisamente, en esos pocos años las actuaciones de Domingo Faustino Sarmiento, primero como ministro de Bartolomé Mitre y después como Presidente de la República, crearon las condiciones propicias para que la Argentina abriera el camino de su desarrollo científico.