El presente trabajo busca describir algunas experiencias surgidas en los últimos años a raíz de las luchas impulsadas por los movimientos sociales de mediados del siglo XX retomada posteriormente por el movimiento negro sobre todo en los 90‟ en Brasil; ligadas al “sistema de cupos universitario” implementado para garantizar el acceso de jóvenes negros, indígenas y egresados de escuelas públicas a las universidades públicas brasileñas. Subrayo la importancia que tuvo el fenómeno “junio de 2013” como un divisor de aguas para los movimientos sociales contemporáneos, entre otros agentes, que han llevado a cabo las iniciativas de los llamados cursillos “populares”. Tomé como casos de estudio a la Rede Emancipa de São Paulo y dos cursillos existentes en la ciudad de Florianópolis (Santa Catarina) como modo de intentar comprender qué hay en común y qué hay de divergente entre ellos, considerando las siguientes variables: historia de creación, criterios de admisión, financiamiento, periodicidad de asistencia de los alumnos a los cursillos, y las distintas estrategias utilizadas para lograr y medir el “éxito” de la preparación de los estudiantes de los cursillos preuniversitarios y/o pre-vestibulares populares.
Mi hipótesis de trabajo es que, cada modelo político-pedagógico sostenido por los diferentes cursillos busca alcanzar objetivos similares a través de diferentes medios. Lo que se desprende de ello es la disputa por el sentido de lo “popular” de los cursillos en el campo de la educación en Brasil.