Hoy en día Nueva Zelanda y el sur de América del Sur están separadas por más de 10.000 km de distancia, por el Océano Pacífico y casi 180° de longitud geográfica. Sin embargo, durante muchos millones de años, hasta el Jurásico, ambas regiones compartieron la costa sur del continente de Gondwana, y tuvieron entonces una historia en común, que ha quedado documentada por sus fósiles marinos.