En español
Esta ponencia es un alegato a favor de la investigación de las prácticas musicales de los pueblos originarios, área de vacancia que se halla en una situación límite en Argentina. Frente a esta preocupante realidad, consideré oportuno valerme de esta XXIII Conferencia AAM y XIX Jornadas INM, a fin de interpelar a la audiencia joven que pueda hallarse en instancias de elección de un campo específico de estudios. Para ello, elegí como compañero de ruta al etnomusicólogo y antropólogo social británico John Blacking y su libro "How musical is man?" (1973), por dos razones principales. La primera, porque ha sido un profundo pensador sobre la música, a la que definió como “sonido humanamente organizado”, dando cuenta de su inseparabilidad de los seres que la crean, la reproducen, la practican y la escuchan. En segundo lugar, porque el análisis de las ideas centrales de su teoría ilustra sobre una etnomusicología que une los conocimientos musicales y antropológicos de modo consistente y original.
Estudiar culturas diferentes a la propia conduce a vivir experiencias enriquecedoras mediante el acceso al conocimiento de otros mundos y otras músicas; experiencias que, además, proporcionan herramientas para descubrir entresijos interesantes en nuestras músicas y modos de vida.
En inglés
This paper is a statement in favor of the investigation of the musical practices by the aboriginal peoples, a vacant area currently going through an extreme situation. In the face of this alarming reality, I considered it opportune to use this 23rd AAM Conference and 19th INM Symposium in order to appeal to younger audiences in the instance of choosing a specific field of study. To do so, I chose to team up with British ethnomusicologist and social anthropologist John Blacking and his book "How Musical Is Man?" (1973) for two main reasons. First of all, because he has been a great thinker in regards to music, which he defined as “humanly organized sound” accounting for its inseparability from the beings that create, promote, practice and listen to it. Secondly, because the analysis of the core ideas of his theory shed light on an ethnomusicology that brings together musical and anthropological knowledge in an original, consistent way. Studying cultures different from our own drives us to some enriching experiences through our access to knowledge from other worlds and other kinds of music ‒experiences that, in addition, provide us with tools to discover interesting details in our different kinds of music and ways of life.