El hormigón conocido como arquitectónico es un hormigón utilizado cuando se requiere color y textura. Este material realizado a base de cemento pórtland presenta infinitas posibilidades de apariencia que lo convierten en uno de los materiales más atractivos elegidos por los diseñadores de la arquitectura moderna. La estabilidad del color depende de la calidad del pigmento y de la durabilidad del hormigón en la superficie. Habitualmente, los estudios en morteros permiten verificar la reproducción del color evitando la elaboración de hormigones de prueba. En esta presentación se analizó la evolución del color en morteros preparados con cantidades variables de colorante y expuestos a diferentes ambientes, con intención de modelizar dicha variación. Los modelos obtenidos se realizaron utilizando como herramienta matemática a las regresiones lineales múltiples, las cuales permiten analizar de manera conjunta la influencia de varias variables independientes (edad, porcentaje de colorante) sobre una variable dependiente (parámetros colorimétricos). Se evaluaron morteros realizados con cemento gris y contenido creciente de pigmento amarillo (2, 4 y 6% en peso del cemento). Se utilizó un superfluidificante con un contenido igual a 0.40%. Se mantuvo una relación agua/cemento de 0.50. Las mezclas se realizaron con agua potable de red y como agregado se utilizó una arena silícea natural y piedras partida granítica de tamaño máximo 12 mm. Las probetas fueron expuestas en dos ambientes diferentes: una cámara seca (con condiciones de humedad y temperaturas controladas) y otro industrial. El tiempo máximo de exposición fue de 18 meses. Las mediciones para evaluar el color se efectuaron con un espectrofotómetro Gadner BYK, expresando las coordenadas de color en el sistema CIELAB. Para el análisis estadístico se empleó el programa STATGRAPHICS Centurion XV.