¿Para qué universidad en tiempos aciagos? ¿A quién le importa la investigación cuando en las calles tiemblan las cacerolas y en las rutas los piquetes? ¿Con qué ánimo se asiste a clase cuando alrededor hay desocupación, inseguridad, malestar social? ¿Qué sentido tiene estudiar en un país que parece haber perdido el rumbo? Mejor es irse. Aunque pensándolo bien, si se está cursando una carrera en la universidad pública, mejor esperar a graduarse y emigrar con el título bajo el brazo. La idea de irse se había puesto en marcha en la Argentina durante el ocaso del siglo XX. Para peor, cuando no habían transcurrido dos años desde que se inició el presente siglo, estalló la crisis y a los inconvenientes ya señalados se les sumaron los ahorros acorralados y, en algunos sectores, lisa y llanamente, el hambre. Quienes estaban mirando con cariño las puertas de las embajadas comenzaron a cortejarlas.
Información general
Fecha de publicación:2002
Idioma del documento:Español
Revista:Tram[p]as de la Comunicación y la Cultura; no. 2
Institución de origen:Facultad de Periodismo y Comunicación Social
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